The Shore [Review]

Título: The Shore.
Género: Aventura.
Desarrollador: Ares Dragonis.
Editor: Ares Dragonis.
Fecha de lanzamiento: 19/02/2021.
Precio: $279,99 ARS.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Ares Dragonis.

De un tiempo a esta parte todo gira alrededor del rollo Cyberpunk o Lovecraft sin siquiera llegar a comprender la majestuosidad de ambos conceptos. Muchos desarrolladores independientes tan solo siguen la corriente popular para abrirse un hueco dentro de la industria con sus “experimentos narrativos”, y sin embargo, lo que encontramos son lienzos vacíos carentes de absoluta identidad con una dudosa calidad. A causa de esto el género del terror ha mutado de múltiples formas, y con ninguna de ellas se siente del todo cómodo. Cada generación tiene sus caballitos de batalla que crean la tendencia del momento, lo hizo Silent Hill con su terror psicológico en los 90s, y Capcom le introdujo un acento importante a la acción con la serie Resident Evil. Finalmente Amnesia cerró el ciclo con las maratones de supervivencia en cuartos ajustados controlando así las cuotas de terror con activadores automáticos. Lo que dio lugar a los nefastos “trencitos del terror” o “corre que te pillo” alejándose radicalmente de…

La emoción más antigua e intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo e intenso de los miedos, es el miedo a lo desconocido.

H.P. Lovecraft

La capacidad de perder la locura y sentir terror por los brotes psicóticos de los protagonistas o las alteraciones de su personalidad por las disyuntivas de un mundo puro o dañado son temas recurrentes de las obras del célebre autor de Providence, y que por la naturaleza de su concepto, no siempre se adapta fielmente a las pantallas. The Shore es la más reciente promesa del horror cósmico, una aventura interactiva que congenia con los más icónicos relatos para plasmar las miserias que habitan en los oscuros recovecos de la mente humana. Con esto en mente, Ares Dragonis ha utilizado el formato narrativo e interactivo para trasladar los horrores cósmicos al mundo virtual en un juego modesto, que tiene una prosa atractiva como si fuese un canto de los primigenios al que no deseamos decirle adiós. Sin embargo, el sistema de juego no se siente del todo amigable, y muchas de sus mecánicas están metidas con calzador para extender más de lo necesario un olvidable viaje cósmico.

 A lo largo de la aventura asumiremos el rol de Andrew, un sujeto común y corriente que ha despertado algo desorientado en las costas de lo que parece ser una ominosa isla prohibida decorada por extraños símbolos y figuras amorfas, que presagian lo peor. Todo parece indicar que ha caído en un lugar maldito, y no fue el primero en hacerlo, pues, los restos de otros veleros son la vivida imagen de la perdición. Mientras avanzamos lentamente por las orillas de la costa, con las olas del mar rompiéndose contra las rocas solo para ser recibidos con la fría brisa del infortunio y un puñado de botellas que ocultan mensajes. Mensajes que relatan los minutos previos al triste final de aquellos que naufragaron en estas tierras malditas. No tardaremos demasiado en hallar sus restos; cuerpos desfragmentados, brazos colgando de piedras a modo de ofrendas o esqueletos abrazando con fuerzas sus últimas pertenencias. Pero sobre la brumosa niebla destaca un Faro. Aquel símbolo de seguridad y protección que ha rescatado a tantas vidas en altamar, y sin embargo, maldijo y dirigió a una eternidad de dolor a unos pocos desafortunados a esta tierra. ¿Sera Andrew otro de los esqueletos que ornamentan las costas? O por el contrario, será capaz de hallar a su hija antes de firmar su sentencia de muerte.

Sin ser una maravilla, la historia se sigue con interés y tiene los guiños suficientes con los que mantener atrapado de principio a fin a cualquier fanático de las obras de H.P. Lovecraft. La forma tan natural con la que introduce los mitos y desarrolla su misteriosa premisa es simplemente genial, pero son atisbos de luz en un mar de pura mediocridad. Muchas de sus bondades caerán en el olvido a causa de las serias inconsistencias jugables.

 En lo que concierne a su jugabilidad, The Shore se introduce en pantalla como una aventura narrativa con ciertos destellos de interacción, es decir, cada tanto podremos coger algunos objetos para interactuar con ellos o enviarlos al inventario para admirarlos en detenimiento. Desde allí podremos consultar los documentos y fotografías de quienes naufragaron para rascar un poco más de su historia y no quedarnos solamente en lo superficial de “la búsqueda de una hija desaparecida”. Aunque quizás se echa en falta una opción para acercar o alejar los documentos para poder leerlo por uno mismo y no necesitar la guía auditiva del protagonista, pero tampoco es algo que empañe del todo la experiencia de juego.

La problemática real viene más adelante, a mitad del camino, luego de haber demostrado todas sus bondades narrativas y técnicas, solo entonces se revelara el conjunto de ideas inconclusas con resultados desfavorables. Entre ellos encontramos que el sistema de combate físico se ha removido, es decir, la demo original contaba con armas de cuerpo a cuerpo y la posibilidad de atacar a los profundos. Sin embargo, esta escena se ha alterado por completo y en su lugar iniciaremos el tradicional “corre que te pillo”. Quizás esto se debe a decisiones creativas, pero era una mecánica que tenía mucho más sentido que la de “combatir con artefactos mecánicos de los antiguos dioses”. Lanzar “rayos laser” con una pirámide para desintegrar entes cósmicos o disminuir su presión para avanzar en una habitación absurdamente oscura, pues, no tiene tanto sentido.

Ciertamente, el sistema de combate no es el ideal, pero lo peor viene de sus maratones de supervivencia donde tendremos que evitar ser abatidos por los enemigos, y muchas veces será un auténtico tormento a causa de la agresividad y velocidad de las criaturas con respecto al poco margen que disponemos para movernos. Otra de los problemas proviene de sus rompecabezas, que no están del todo claros, es más, en una habitación tendremos que remover cabezas del suelo, y si sacamos una que no corresponde automáticamente seremos abatidos por los enormes tentáculos enemigos. Por lo tanto, The Shore tiene situaciones que no calzan a la perfección con su ritmo de juego creando una exagerada tendencia por el “ensayo y error”, que no sienta del todo bien a una aventura narrativa. Por otro lado, los propios movimientos de Andrew no son del todo suaves, es decir, si nos echamos a correr no podremos detenernos hasta permanecer inmóvil por unos segundos para “reiniciar” la animacion, por lo que la respuesta de los controles es indiferente.  

Uno de los mayores logros proviene de su envidiable dirección artística, que retrata de manera precisa los retorcidos relatos de H.P. Lovecraft. Unas costas repulsivas que esconden misterios incomprensibles para la débil mente humana y una presentación alucinante con monolitos ancestrales que toman vida propia como si se tratasen de engranajes de carne viva. Extrañas figuras deformes deshaciéndose en las orillas de la costa resplandeciendo por un cálido manto de colores prohibidos que se alejan de la realidad. Eso no es todo, también visitaremos lugares dimensionales que desprenden podredumbre en cada uno de sus recovecos, así como aterradores entes cósmicos con miles de tentáculos, el placer de cualquier fanatico del hentai. Al combinar todos estos elementos encontramos una ambientación insuperable que da la sensación de representar correctamente las obras literarias del maestro de Providence. Mención especial para los múltiples guiños que encontraremos a lo largo de la aventura, tales como DAGON, El Color que Cayo del Cielo, y muchos otros temas tratados en los Mitos de Cthulhu o incluso los mismos dioses primigenios. The Shore esconde muchas sorpresas visuales y narrativas que serán una delicia para los amantes de la literatura cósmica.

Por su parte, la optimización brilla por su ausencia. Es incomprensible como un título tan lineal plagado de bloqueos artificiales y unas texturas de tan baja calidad con un sistema de iluminación y sombras regular, necesite de tantos recursos para ejecutarse de manera óptima. El estudio ha diseñado un modelo 3d completo para el protagonista, pero este jamás entrara en contacto con los objetos que predominan sobre el escenario, es decir, no cogerá con las manos las notas textuales u artefactos, y por consecuente la interacción es algo limitada. Lo mismo sucede con los movimientos básicos del personaje como caminar, saltar o echarse a correr, cada una de sus animaciones son un tanto toscas y roboticas e incluso condiciona su uso, de modo que no podremos saltar hasta llegar a un determinado punto de la aventura…. Como si estuviéramos jugando un tutorial de 1 hora en una aventura narrativa…. Como demo técnica luce de maravilla, pero estrictamente como juego totalmente tiene serias inconsistencias jugables.

Con mucha teatralidad y belleza audiovisual, Ares Dragonis impulsa una premisa atrapante que se sigue con interés, y aún más importante, que convive de manera fiel en las dimensiones sobrenaturales de H.P. Lovecraft con una prosa elegante y unas situaciones que hilan filo la cordura de Andrew. Sin embargo, al pasar las horas notaremos que el hambre hacia lo desconocido por parte del estudio es insaciable, y en consecuente, se extiende más de lo necesario acarreando incongruencias ludo-narrativas, que a su vez, trascienden hacia los propios controles del juego. Mecánicas toscas e imprecisas, animaciones poco fluidas, y por sobre todo, una incomprensible implementación de formatos que no sientan del todo bien, como ser las secuencias de combate o la absurdamente dramática resolución de rompecabezas. Al fin y al cabo, mas no siempre funciona del todo bien, y por desgracia, The Shore lo aprende por las malas.

Puntuación: 2 de 5.

Puntos Positivos:

  • Un puñado de Easter Eggs.
  • Una ambientación convincente y muy lograda.
  • Técnicamente luce genial.
  • Una historia que juega de manera adecuada con los niveles de cordura y realidad.
  • Su ambición por implementar un puñado de mecánicas de juego….

Puntos Negativos:

  • Pero ninguna de ellas se destacan lo suficiente.
  • Controles toscos.
  • Los rompecabezas no son del todo claros.
  • Sistema de combate impreciso e inconsistente.
  • La conexión entre una zona y otra es un tanto extraña.
  • Cierta tendencia por el ensayo y error.
  • Los momentos de “corre que te pillo” no ofrecen tanto margen para ser superados.
  • Interacción con objetos algo limitada.
  • La optimización brilla por su ausencia.
  • Apartado sonoro olvidable.

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