Felix the Reaper [Review]

Título: Felix the Reaper
Género: Puzzle.
Desarrolladora: Kong Orange.
Editora: Daedalic Entertainment.
Fecha de lanzamiento: 17/10/2019.
Precio: $559,99 ARS.
Plataformas: PC, Playstation, Xbox One y Nintendo Switch.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia comercial proporcionada por Daedalic Entertainment.

Por lo general, el termino de parca suele asociarse con una imagen oscura y tenebrosa acompañada por una enorme guadaña, que dicho sea de paso, es utilizada para recolectar las vidas de las personas que han culminado con su existencia en el plano terrenal. Con el paso de los años ha cambiado en cuanto a estética, pero el concepto ha permanecido inmutado, sin embargo, los chicos de Kong Orange le dan una vuelta de tuerca sumamente divertida al introducir una buena dosis de humor negro con ciertos toques románticos en lo que podríamos definir como una comedia romántica sobre la vida de la muerte, de modo que Felix the Reaper es una curiosa y curtida aventura de puzzles en 3d que llega para satisfacer al pequeña masoquista que llevamos dentro.

Entonces, Felix the Reaper tiene como protagonista principal a una parca un tanto diferente, mucho más animada, vistosa y excéntrica, que disfruta de su trabajo al compás de la música; deslizándose a cámara lenta mientras los peldaños se iluminan con cada uno de sus pasos; anticipando un trágico final para cualquiera que se pose sobre su campo de visión. Con la elegancia de Michael Jackson, pero con propósitos mucho más siniestros. Aun así, Felix no es un mal sujeto, el solo está enamorado, y nada menos que de la doncella Betty, del Ministerio de la vida. Como en Romeo y Julieta, Felix the Reaper desarrolla otra trágica historia de amor, pero con unos divertidos giros argumentales impulsados por las disparatadas situaciones que genera cada uno de los viajes de Felix al reino de los mortales para cosechar ansiosamente almas, mientras intenta cruzar miradas con el amor de su vida.. O tal vez ¿muerte? Sea cual sea el caso, Kong Orange ha conceptualizado de una manera convenientemente original el trabajo de la Parca. Tal vez el guion se siente algo forzado y reiterativo al paso de unas horas, pero cada uno sus puzzles son divertidos y desafiantes, sin caer en colapsos mentales o iniciar brotes psicóticos como supone el reciente, Manifold Garden.

En términos estrictamente jugables encontramos una pintoresca aventura de Puzzles en 3d con una abundante vista isométrica, utilizada para introducir el fabuloso campo estratégico de la Parca, es decir, los escenarios se sienten como pequeños tableros de ajedrez que favorecen los dotes artísticos de nuestro excéntrico personaje. Por lo tanto, el objetivo principal de cada uno de sus planteamientos lógicos es generar una muerte “natural” a través de un alocado “accidente” del objetivo de turno, sin embargo, para llegar a esta sombría resolución tendremos que pasar por distintas etapas a lo largo de su historia. Como bien dice el dicho, un trabajo lento, pero seguro.

De esta forma, Felix the Reaper es una aventura que se va cocinando a fuego lento, cada uno de sus episodios está compuesto por otros cinco encargos que sirven como preludio para el inminente desenlace. Por ejemplo, al iniciar la aventura tendremos que realizar los preparativos adecuados para que un alce sea ejecutado por una flecha, en la siguiente escena, tendremos que movernos bajo las sombras para llevar la cabeza hacia la pared y colgar el trofeo, y el capítulo culminara con la cabeza del alce cayendo sobre uno de los personajes y otro con serios problemas de vista lo confundirá con un animal y lo ejecutara violentamente zurciendo su cabeza de un plumazo. Kong Orange mantiene el toque de humor negro, pero con escenas ciertamente impactantes, y eso es tan solo uno de sus cinco episodios.

Cabe destacar que para superar cada uno de sus disparatados Puzzles tendremos que desplazarnos sobre las sombras evitando cualquier tipo de contacto con el sol. Por suerte, tendremos algunos objetos con los que interactuar para utilizarlos en nuestro beneficio, tales como cajas, bidones o plataformas. Adicionalmente podremos usar la cámara sombra para cambiar la perspectiva del sol, y así, jugar con la sombra desbloqueando nuevos caminos o sitios de interés que permitan acceder al objetivo de turno. En definitiva, la temática de esta aventura es original y divertida con rompecabezas accesibles, pero no termina de alcanzar todo su potencial. Los Puzzles terminan cayendo rápidamente en la monotonía al no ofrecer ningún tipo variedad en su ejecución, además, gira demasiado tiempo en el humor, baile y música, y esta última se siente totalmente desaprovechada. Tal vez, si la banda de sonido se utilizara para desarrollar algún tipo de Puzzle ambiental, y no cerrarse exclusivamente en la física como designan sus interruptores u objetos, probablemente encontraríamos una propuesta más variada y llevadera, pero… al final del día nos quedamos con otra bonita idea que no termina de brillar lo suficiente.

El apartado visual de Felix the Reaper es fabuloso con una dirección artística muy bien cuidada y unos escenarios ajustados a distintas épocas históricas que representan momentos previos a una inminente muerte. Cabe destacar que el uso de la iluminación/sombras para impulsar las mecánicas de juego es un gran acierto que lleva a resultados visualmente impactantes por el tono sádico de las macabras acciones de la excéntrica Parca. Aunque en ningún momento pierde la chispa de su elocuente danza mortal.

Tal vez, la principal carencia de esta pintoresca propuesta sea el reciclado de escenarios con minúsculas variantes entre uno y otro, y el inexistente uso de la música para fortalecer los Puzzles. Al tener como protagonista principal a un sujeto que adora bailar, evidentemente necesita de una buena banda de sonido, y justamente ese es el caso con una combinación musical instrumental de lo más variada y extraña, sin embargo, pierde algo de valor al no introducirlo como un aspecto jugable de la aventura, tal y como sucede con The Witness, por mencionar un ejemplo.

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 Felix the Reaper tiene ideas originales que suelen funcionar bien, al menos durante sus primeros tramos. Al paso de las horas la osada diversión que despierta su excéntrico bailarín se va evaporando para exponer las persistentes notas de redundancia y reciclado que generan sus tableros de ajedrez. Ni siquiera las variantes en extremo o los desafíos de sus calaveras logran mantenerlo de pie en la pista de baile. Pese a sus carencias, es innegable la originalidad que despierta su propuesta con una potente dirección artística y una importante dosis de humor, sin lugar a dudas, son los elementos que rescatan a Felix de caer en el estante de lo convencional.

Sin mucho más por agregar, Kong Orange debuta en el mundo de los videojuegos con un juego de puzzles correcto, pero retorcido con una vuelta de tuerca divertida y extravagante.

 NOTA FINAL: 7.5/10

Puntos Positivos:

  • Una buena dosis de humor.
  • Banda de sonido muy bien cuidada.
  • Artísticamente es muy vistoso.
  • El agregado de sus desafios y niveles extremos pueden extender su duración.
  • Puzzles bien equilibrados…

Puntos Negativos:

  • Pero terminan cayendo en la repetitividad.
  • Reciclado de escenarios.

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