Título: ARA: History Untold
Género: Gran Estrategia – 4X
Desarrollador: Oxide Games.
Editor: Microsoft.
Fecha de lanzamiento: 24/09/24.
Precio: $35,99.
Plataformas: PC y Xbox Series.
Disponible en: Steam y Xbox Store.
La historia ha demostrado que, a veces necesitamos de algo de competencia sana para sacar nuestra mejor versión. Es la única forma de evolucionar. El camino a reinventarse una y otra vez, tantas veces como sea necesario. Es lo que lleva a dar esos saltos de fe. Es lo que hizo que, Oxide Games fuese real, quienes más tarde cumplieron su sueño, una nueva serie de 4X. ARA History Untold apuestan por un formato familiar, que ellos mismos vieron crecer con la franquicia de Sied Meier’s. Pero como todo en la vida. Los cambios son necesarios. ARA es su respuesta a un género envuelto en la monotonía. Consumido por las tradiciones. Durante años la franquicia de CIV ha dominado los mercados sin demasiados problemas. Si, cada tanto aparecía volando bajo alguna que otra alternativa nótese, Humankind u Old World, pero se esfumaron demasiado pronto. La falta de personalidad, estabilidad y compromiso llevo a que el género fuese dominado por una sola marca.




ARA History Untold supone el cambio de aire que necesitabamos. Un camino hacia rondas dinámicas. Hacia un sistema de juego más natural que, realmente da la sensación de estrategia táctica con eventos en tiempo real. Llega en el momento justo, ni demasiado tarde, ni demasiado pronto, una fecha especial para anticiparse al nuevo bebe de Firaxis, y demostrar de lo que están hecho. Uno con el potencial suficiente para convertirse en una nueva serie a la que admirar cuando pensamos en los 4X.
¿De qué va ARA? La obra del estudio norteamericano claramente se apoya en el arquetipo tradicional de la Gran Estrategia. Con la idea de establecer una nación con la que perdurar en el tiempo, mientras administramos de manera sensata cada uno de los valiosos recursos. A simple vista luce exactamente como cualquier otro 4x, sin embargo, una primera toma de contacto demuestra completamente lo contrario. Uno de sus cambios más perceptibles proviene justamente de su diseño, es decir, no existen parcelas hexagonales, sino más bien regiones con diseños completamente aleatorios basado en la naturaleza, como la vida misma. Como lo menciono Gabriela Leskur, líder del equipo narrativo, una de sus principales ideas creativas fue simular exactamente lo que vemos en el día a día con las formas irregulares de la propia naturaleza. No todas las superficies son exactamente iguales, sea en tamaño o recursos, cada pedazo de tierra tiene sus propias características, y esto tiene un efecto en el paso del tiempo. ARA busca convertirse en el simulador por excelencia, y tiene las herramientas con las que conseguirlo cómodamente. A medida que avanzamos en sus actos o más bien durante los periodos seremos testigos de cómo la morfología del terreno va cambiando de acuerdo al estilo de juego que llevamos durante la partida.
Como mencione más arriba, el formato de sus regiones, a su vez, esta compuesta un conjunto de parcelas, dos, tres inclusive cinco o más, donde establecer las diferentes construcciones que tenemos en mente. Esto nos lleva a realizar un análisis visual del área de juego o más bien utilizar sus sistemas de monitoreo para apreciar la complejidad del suelo, ¿Qué tan árido? , ¿Cuánta humedad existe? Detalles que le dan un valor añadido a la propuesta, y como es de esperarse tiene su correspondiente efecto en el Later Game. Antes de dar inicio a una partida tenemos que escoger un representante, y la gente de Oxide ha preparado mucho material con el que experimentar. ARA está compuesto con aproximadamente 40 líderes, donde se destacan algunas de las más emblemáticas figuras de la historia, como ser Juana de Arco, Geroge Washingtone, Julio Cesar, Carlo Magno, Genghis Khan o Simon Bolivar por nombrar un par. A su vez, cada uno de ellos tiene sus propios atributos que lo diferencian del resto, ya sea por su carisma, agresividad, fuerza o conocimiento. Existen cientos de medidores pasivos que añaden bonificaciones especiales a la partida. Además, el sistema de administradores permite añadir alguna que otra mente creativa en las distintas áreas de gobierno para explorar nuevas sinergias.
Quienes no están familiarizados con el formato de juego, un 4X se caracteriza justamente por impulsar la exploración: enviar un scout a rastrillar las regiones del mapa-mundo para descubrir nuevos territorios con valiosos recursos para explotar más tarde, como también chocar de frente con alguna que otra civilización con la que iniciar algún tipo de relación, que más tarde puede derivar en una alianza conjunta o una inminente guerra, según nuestras decisiones. Una vez que conseguimos algo de estabilidad es momento de contemplar la expansión reclamando nuevas parcelas a las que administrar o más bien establecer nuevas ciudades en puntos estratégicos para mantener contra las cuerdas al resto de gobernantes. Que mejor forma de apretar al resto de reinados que controlando un buen número de recursos. El mundo de ARA esta colmado de recursos naturales que esperan a ser explotados, llanuras con trigo o frondosos bosques con todo tipo de animales salvajes, yacimientos o zetas de minerales que necesitan de su correspondiente taller de producción. Para mi sorpresa, no se queda solamente en lo superficial, sino que también introduce muchas herramientas con las que gestionar hasta el milímetro sus colas de producción a través de materiales o la propia materia prima. Estaba consciente de las mejoras por actualización hacia los edificios para evitar replicas, y asi, conseguir doblar la producción. Primero necesitamos materiales valiosos, flores, engranajes, cuerdas o metales, que claramente necesitan pasar por una cámara de producción para su correspondiente uso. Segundo, tenemos que desbloquear nuevas edificios con los que obtener tales objetos, y para ello toca investigar.
Para avanzar entre sus actos tenemos que dedicar tiempo a la investigación. Necesitamos saber ¿Como se hace una rueda? Como funciona la aritmética?, ¿que es la filosofía o ingeniería? ¿Que son los puentes? Existen cientos de interrogantes a resolver, y cada una de esas respuestas deja preciosas marcas en el suelo. El único camino hacia una nación auto sustentable. Formar mentes prodigiosas y aprovechar a los más creativos a inspirarse con nuevas obras maestras. Quizás los Jardines Colgantes de Babilonia, la torre Eiffel o el coloso de Rodas, una serie de obras maestras triunfales estas necesitan de un espacio considerable, una región completa, por lo tanto, es importante tomarse el tiempo necesario para expandirse con cabeza. Tiempo que tendremos de sobra.
ARA es uno de esos juegos que demanda mucha paciencia. Y ahora lo será aún más con su sistema de turnos en tiempo real. Deja atrás el tradicional sistema de turnos para hacer hincapié en una estrategia dinámica. No recuerdo que la serie CIV introdujera estas mecánicas, por lo que ahora encontramos un juego mucho más suelto, rápido y preciso, donde todo sucede en simultáneo con respuestas aún más aleatorias. Lo que deriva en frecuentes cruces inesperados. Todas las naciones desarrollan sus movimientos de manera inmediata. Este tipo de Gameplay en tiempo real deja en evidencia lo necesario de impulsar el género hacia nuevas direcciones. Los JRPG han encontrado nuevos modos de adaptarse a los tiempos que corren, y ya venía siendo hora de que los 4X se subieran al carrito. Durante años fue un género tan de nicho, y estos últimos años ha comenzado a abrirse un poco más al público, además su llegada a las consolas también demuestra que hay un claro mercado al que apuntar.




Por ultimo tenemos la exterminación o más bien la erradicación de naciones. Si bien, las guerras suelen ser algo común dentro de una partida, tambien lo es la diplomacia. Es más bien complejo acabar puramente con una nación como la propia palabra lo permite. Demanda recursos, un importante número de unidades, y muchísimo dinero. Cosas que más bien podemos utilizar en algo mucho más valioso, como continuar expandiendo nuestra propia nación. Razón por la que suele ser más común sensato mantener abierta las vías diplomáticas con regalos, fronteras o tratados de comercio. También existen cientos de eventos dinámicos con los que colaborar a tribus o naciones en aprietos, ya sea a través de envió de materiales o compartiendo el propio conocimiento. Esto determina el tipo de relación que tendremos con la misma y la posibilidad de formar alianzas.Si bien, durante mi partida he intentado mantener una relación pacifica con todos. No siempre fue el caso, y más pronto que tarde me encontré librando una guerra y solicitando ayuda de otro imperio. El toque militar no le resta diversión, más bien aumenta la dosis con su tono cinematográfico. El zoom táctico a modo de teatro de guerra es simplemente precioso.
Pero si hablamos de atractivo, tenemos que destacar su apartado visual. ARA se ve francamente espectacular. Tanto en su vista aérea, mientras rastrillamos las regiones con esos bosques frondosos, ríos o montañas. Como también al momento de hacer zoom para tener un vistazo en primera persona de sus edificios. Me encanta como lucen las grandes maravillas de la historia, y como lleva su proceso de producción, mientras cada persona va trabajando turno tras turno. Debo añadir que la climatología o el propio paso del tiempo tienen unos efectos bastante curiosos en el mapa-mundo. Realmente se siente como un juego de nueva generación, pero también… así consume equipo. En términos de rendimiento me ha costado horrores mantener una tasa de FPS estables, supongo que ya comienzan a verse las costuras de mi ordenador (i9 10900 – 6800 XT – 32GB DDR4) con el equipo mencionado en una calidad gráfica ultra a una resolución nativa de 2560x1440p alcance unos 50 o más bien 40fps. Número que más tarde comenzaría a bajar aún más a causa de la densidad de construcciones y objetos en pantalla. No es lo mismo comenzar su primer acto con simples llanuras esperando a convertirse en campos a pasar al end-game con el bullicio que supone una metrópolis.

A falta de un terreno propio donde jugar a ser el arquitecto, la gente de Oxide Games me ha dado una región donde formar una nueva nación. A falta de comida me han dado recursos ilimitados con los que cultivar mis propios alimentos. A falta de guía me han dado el conocimiento para utilizar sus valiosas herramientas. A falta de esperanza me han dado un nuevo faro al que admirar. ARA es la respuesta de Xbox a la Gran Estrategia, una alternativa más que competente a la serie CIV. Quizás no sea perfecto. Tal vez necesita de algún que otro retoque, sin embargo, la obra de Oxide Games excede los estándares modernos. Deja una estupenda primera impresión con sus turnos en simultaneo y las nuevas direcciones creativas en su formato. Una serie de añadidos que, lo acercan cada vez más a ese 4X que alguna vez soñamos. Oxide Games demuestra que incluso las mejores producciones tienen margen de mejora. Es posible reinventarse. ARA es una clara muestra de ello. Arroja un lienzo en blanco esperando a ser pintado. Un juego tan familiar, pero al mismo tempo tan diferente.
Puntos Positivos:
- El sistema de turnos en simultaneo le da mucha más dinámica a la partida.
- Las opciones de macro-gestion.
- Un paso hacia la direccion correcta para el genero de 4X.
- Los cambios de vida al sistema de producción.
- El diseño de regiones se asemeja más a la vida misma.
- Artísticamente es una pintura.
- Una interfaz bastante limpia e intuitiva.
- Guias y una encarta detallada con multiples tutoriales de por medio.
Puntos Negativos:
- Aunque mantiene ciertas complejidades del genero.
- El rendimiento no va del todo fino.
