Memoranda [Review]

Título: Memoranda.
Género: Aventura Gráfica.
Desarrollador: Bit ByterZ.
Editor:Digital Dragon.
Fecha de lanzamiento: 25/01/17.
Precio: $14,99.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Basada en una copia comercial proporcionada por Digital Dragon.

Las emblemáticas obras literarias de Haruki Murakami sirven como mecanismo principal para dotar de vida al onírico mundo de Memoranda, el más reciente videojuego del estudio independiente Bit Byterz. En esta cautivadora aventura gráfica, el estudio busca plasmar en pantalla los problemas existenciales y esa particular sensación de costumbrismo que tanto predomina en los icónicos personajes de los relatos cortos del escritor japonés.

De ese modo pretende crear una consonancia visual y narrativa con el surrealismo. El resultado final no deja de ser curioso, enigmático, con ciertos toques de ese misticismo tan característico que se vierte en los pequeños mundos de papel del escritor. Al final del día, cumple su función y ejemplifica esas escenas poco convencionales con total maestría. En cierta forma logra romper el molde de la lógica y nos introduce en un mundo particular del cual es difícil resistirse.

A nivel narrativo, Memoranda aborda una extensa rama de referencias a temas literarios, y a su vez, los utiliza para magnificar su narración, y profundizar de manera vaga en su historia. Y hago hincapié en esto último porque eventualmente al avanzar sobre su misterioso mundo y conocer a sus personajes, notaremos que la estancia de los mismos en escena es muy repentina y corren un final abrupto que deja más dudas que respuestas. Pero nuevamente regresamos al punto de partida, Memoranda no es una aventura gráfica convencional, no se limita a desarrollar su trama de un modo practico y ordenado, más bien busca ser diferente, y tener su propia personalidad, elemento que no le falta en lo más mínimo.

Todo el tiempo nos lleva a situaciones extrañas y bizarras, pero también ordinarias que incitan el deseo de conocer más de aquel mundo tan surrealista. Un tema que baraja constantemente y sirve como principal estigma de Mizuki, es la perdida. Los recuerdos son importantes forman parte de nuestro pasado y moldean la figura que proyectamos, y esto diariamente se va evaporando de nuestro personaje. A medida que pasa el tiempo su memoria flaquea, y las situaciones que vive no ayudan, y la hacen perder la cordura difuminando el camino de lo real. Además, permanecer 16 días despierta tampoco la favorece demasiado. En fin, narrativamente Memoranda es un pequeño homenaje a lo mejor de Haruki Murakami, entona armonía y personalidad en un lugar donde la fantasía y la realidad se perfeccionan irracionalmente.

En lo que respecta a jugabilidad, Memoranda se viste como una aventura gráfica para dar uso de la lógica menos convencional. A simple vista, es una aventura de Point-and-Click como las de antaño, sin demasiadas ayudas de pantalla, ni elementos resplandeciendo constantemente. Lo único que nos acompaña tras cada escena es la lógica, la paciencia y un pequeño inventario que sirve como un sutil banco de pruebas.

Memoranda no es un juego que haga uso del sentido común en sus puzzles, o al menos no todo el tiempo. Esto se debe a la naturaleza de su mundo, las resoluciones rebuscadas y exageradas abundan todo el tiempo. No siempre lo más lógico y racional será la respuesta que esperamos, sino que invita a probar combinaciones insólitas con resultados aún más sorprendentes. Al fin de cuentas, tiene más personalidad que muchos títulos del género, y esto se nota claramente en su modo de juego, no solo por sus exageradas conclusiones, sino por la transición y el modo de adquirir las pistas y objetos de interés. Al terminar de explorar una zona y avanzar a la siguiente chocaremos contra una pared al notar que no sucede nada, y que no hay más evidencias/ítems o personajes con quienes interactuar.

Aquí es justamente donde Memoranda brilla con su propia originalidad al desarrollar un modo de juego que recurre de manera natural al retroceso (backtraing). Todo el tiempo nos invita a re explorar sus escenarios para descubrir cómo estos han cambiado durante nuestra ausencia, un detalle curioso y muy especial. De igual forma le añade una dificultad extra, si sus puzzles ya son algo caóticos y rebuscados de resolver, al agregarle esto no hacen más que detener el ritmo de juego y enfriar notablemente la dinámica de su propuesta. De todas formas, si somos lo suficientemente lucidos mantendremos un buen ritmo de juego, además gracias a su gran libertad de exploración constantemente podremos ir en busca de otro puzzle algo más sencillo.

El mundo de memoranda siempre tendrá a un extraño personaje con un pedido aún más extraño para cumplir, desde gatos parlanchines ha elefantes hogareños. También existen otros más normales, panaderos cantando, pequeños jugando o un sujeto cocinando espagueti, es un mundo muy peculiar, pero en todo momento se nota ese afán por crear algo vivo y natural. Además, cada uno de ellos cuenta con su propia mini historia, tal vez se le podría reprochar la resolución final.  Como mencione anteriormente suelen tener un final abrupto, pero extenderse demasiado pone en riesgo todo lo que ha construido durante su paso, y eso es algo que no se puede permitir un título tan personal como Memoranda.

Por el lado visual, Memoranda recrea su escenografía en base a unos planos bidimensionales, y estos a su vez presentan un diseño artístico un tanto peculiar que se destaca principalmente por el tono místico que prevalece en su atmosfera, gracias a los excéntricos integrantes que dan vida a su mundo. En ciertos momentos impone su belleza visual con vistas panorámicas que magnifican el escenario, de ese modo logra distinguir los principales puntos de interés y las interconexiones de cada zona. Al mismo tiempo nos sumerge en una arquitectura tradicional que toma como marco principal para ordenar su mundo, y así plasmar la magia de su cotidianidad. Los personajes y sus diseños tan particulares también fortalecen la inmersión, y se funden de una manera natural y pura en todo momento de la aventura.  

En cuanto a la calidad de sonido, Bit Byterz ha buscado ofrecer una experiencia sonora distinguida. Es por esa razón que encontramos un trabajo de Voice Acting de gran calidad, que manifiesta naturalmente las emociones de sus personajes, y eventualmente transmite sus diálogos de un modo habitual y racional, sin sucumbir en la exageración. La banda de sonido también es un punto determinante de esta obra, y al ser una aventura gráfica debe perfeccionarse continuamente con sus puzzles, esto es algo que Memoranda logra sin demasiado esfuerzo. Por su parte, la BSO introduce una serie de canciones donde predomina el sonido instrumental. La ausencia de vocales abre el telón para atestiguar la grandeza de los instrumentos, y el resultado final es una delicia auditiva gracias a la afinidad del violín o el piano.

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Para finalizar, Memoranda es un soplo de aire fresco para el género de las aventuras gráficas. Bit Byterz ha logrado plasmar en pantalla aquello tan genial y único de Haruki Murakami. Por desgracia, al vivir en las dimensiones de la literatura la jugabilidad se ve algo afectada. Los puzzles por momentos rozan lo absurdo y su resolución es muy rebuscada, de modo que el ritmo de juego se va deteriorando, y finalmente concluyen en una extensa pausa. Para compensar esto, Memoranda ofrece una gran libertad y un notable margen de exploración.

De todas formas, si por un momento nos llenamos de paciencia y aceptamos sus limitaciones, nos encontramos ante una obra de arte que se vale por si misma. Su desbordante originalidad y personalidad la hacen brillar ante un género que ha permanecido apagado los últimos meses.

NOTA FINAL: 8.5/10

Puntos Positivos:

  • La inspiración en los relatos cortos de Murakami.
  • Una ambientación con un gran toque de originalidad.
  • Gran libertada  a la hora de recorrer su mundo.
  • Personajes carismáticos y excéntricos.
  • Audiovisualmente está muy bien cuidado.
  • Algunos de sus puzzles son muy ingeniosos.

Puntos Negativos:

  • Mientras que otros exageradamente absurdos.
  • La conclusión de sus tramas secundarias es algo pobre y abrupta.

 

 

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