Mutropolis [Review]

Título: Mutropolis.
Género: Aventura Gráfica.
Desarrollador: Pirita Studio.
Editor: Pirita Studio.
Fecha de lanzamiento: 18/02/2021.
Precio: $224,99 ARS.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Pirita Studios.

En un tiempo España se hizo popular dentro de la industria de los videojuegos con la épica odisea gótica de Gabriel Belmont en la reinvención de la serie Castlevania bajo el seudónimo de Lords of Shadows por los chicos de Mercury Team. Posteriormente le tocó el turno a Tequila Works, quienes debutaron con un correcto  Deadlight para luego rompernos el corazón con Rime. Desde entonces, la industria española no ha parado de sorprender con la alucinante calidad de sus videojuegos nótese Arise a Simple Story, Crossing Souls, GRIS, The Red String Club o el reciente Blasphemous. Por lo tanto, cada año arrojan grandes novedades en lo que respecta al panorama independiente con su pintoresca dirección artística, como si se tratasen de lienzos en movimiento, es más, hace tan solo unas semanas atrás gozaban de sacar pecho con la electrizante aventura ochentera ambientada en el reino digital de Narita Boy, que tiene pinta de convertirse en una ventana hacia el pasado. Luego The Game Kitchen ha mantenido la atención con su ambicioso contenido descargable denominado Strife & Ruin, que venía cocinando bajo las sombras en colaboración con el emblemático Koji Igarashi para llevar a Miriam a las malditas tierras de Cvtodia y acompañar al Penitente a eclipsar las nuevas y aterradoras amenazas. Pero eso no es todo.

España aún tiene otra gran sorpresa guardada bajo la manga. Desde lo más profundo de Madrid había comenzado a nacer un estudio minúsculo llamado Pirita Studio compuesto por tan solo dos personas, Juan Pablo Gonzalez y Beatriz Gascon, un singular dúo que ha dedicado mucho tiempo para crear algo especial, y asi, abrirse un hueco en la industria nacional con su pequeño niño mimado, Mutropolis. Este adorable y pintoresco Point-and-Click de ciencia ficción, que tiene un dulce sabor old-school con la dosis justa de modernidad, que nos meterá de lleno en una odisea arqueológica con diálogos excéntricos y una serie de ingeniosos y divertidos rompecabezas con los que rebanarnos las neuronas por un buen puñado de horas. Con tantos Metroidvania y Plataformas, y luego de la agridulce acogida a Gods Will be Watching, España necesitaba otra aventura gráfica con la que consolidarse en el género, y todo parece indicar que Mutropolis tiene los ingredientes adecuados para convertirse en una de ellas.

Mutropolis, narra las andanzas de Henry Dijon, una suerte de investigador con algunas aptitudes especiales, que lo convierten en arqueólogo, científico y todo un héroe desalineado. Vamos, todo un manitas, pero no está completamente solo, pues, está acompañado por su singular equipo de trabajo protagonizado por Carlata, la joven asistente, a a su lado siguen los gemelos cerebritos, desde las sombras gruñe Cobra con sus pocas pulgas, y por ultimo encontramos al Profesor Totel, el jefe de investigaciones, que lleva demasiado tiempo buscado una ciudad perdida como si fuese la nueva Atlantis. Con este curioso grupo, Henry viaja hacia lo más profundo de la tierra para excavar en sus recovecos más oscuros en busca de los grandes tesoros olvidados y perdidos de la antigua civilización. Sin embargo, terminan encontrando toda la chatarra moderna y contemporánea. Afortunadamente lleva su catador tecnológico y con ello será sencillo fechar cada uno de los artefactos que encontraremos por los alrededores, no sin antes oír los divertidos diálogos de Henry al hallar cosas tan comunes como bolsas de Té, gafas, retratos o ganzúas.  Mutropolis maneja una buena dosis de humor con situaciones algo excéntricas que mantienen la sintonía de su encantadora ambientación. Luego de tanto rollo Cyberpunk era necesario recordar la belleza moderna de la tierra con sus pintorescas postales naturales.  De vuelta a su trama, Mutropolis fácilmente puede resumirse en un “Indiana Jones”, pero lejos de caer en los tópicos tradicionales, Pirita Studio se las ingenia para generar giros argumentales osados al introducir traiciones, conspiraciones y Dioses Egipcios. Pese a ello, no evitara que la premisa caiga en ciclos previsibles, que dejan poco para la imaginación del espectador.

Como suele ser habitual en el género tendremos que analizar minuciosamente cada recoveco de las habitaciones para hallar objetos de interés, que posteriormente serán necesarios para superar al rompecabezas de turno. Aunque no todos los objetos importantes se podrán coger, sino que tendremos que prestar atención a cada uno de los documentos y libros, pues, en ellos se hallan las recetas o pasos a seguir para superar los desafíos propuestos por los Madrileños. En consecuencia, Mutropolis tiene una importante atención por el detalle, y cada uno de los objetos que decoran sus habitaciones por más inusual que luzca cumple un rol dentro del mecanismo lógico de sus rompecabezas.  Evidentemente, esto puede conllevar a algunos puzles rebuscados, pero eso es lo genial de las aventuras gráficas, ir y venir sobre nuestros pasos mientras probamos diferentes y alocadas combinaciones con los artefactos que cargamos en el inventario hasta dar con la tecla justa que permita avanzar esporádicamente. Solo para ser arremetidos con otra inminente pared mental. En consecuencia, Pirita Studios introduce mini-juegos con los que a climatizar el ritmo de juego y darle mayor participación a los controles con el fin de hallar un balance entre lógica y práctica.

Eso no quita que muchos de sus rompecabezas hilen muy fino, es decir, son bastante ingeniosos, y cada tanto tendremos que sacar una libreta para calzar anotaciones para utilizarlas posteriormente. Sin lugar a dudas, un pequeño detalle que me ha hecho  viajar al pasado, a mi época de crio. En nuestro viaje por las planicies terrestres tendremos la posibilidad de interactuar con un curioso elenco de personajes, tales como cerebritos de laboratorio, guardias de seguridad, guías turísticos o antiguas tribus indígenas con métodos de comunicación un tanto simbólicos que desencadenan rompecabezas divertidos, como danzas pluviales o retos personales. Aquel curioso amalgama entre arqueología y ciencia ficción le sienta de maravilla para dar vida a personajes peculiares con situaciones excéntricas, y esto se traduce en diálogos placenteros. Cada uno de ellos suele relatar historias alocadas con tareas aún más extravagantes que debemos resolver con la chatarra que llevamos en los bolsillos. Por lo tanto, tendremos que resolver los inusuales recados con emocionantes y divertidas combinaciones de objetos o jugar con objetos que decoran los escenarios para crear artefactos extraños. Esto permite que la progresión gire demasiado tiempo sobre el Backtracing con emergentes bloqueos lógicos, y es que nos vamos a pasar demasiado tiempo buscando por los escenarios, dando vueltas y buscando el sentido al puzle de turno, pero esto no debe considerarse como algo negativo, más bien todo lo contrario.

A pesar de girar en torno a la tierra y los grandes tesoros de antaño no encontraremos gran variedad de locaciones con las que deleitar las retinas. En consecuencia todo tiende a desarrollarse en dos áreas, una de ellas será el campus de laboratorio del equipo de Henry Dijon, compuesto por un puñado de oficinas una zona de carga y una morgue con alguna que otra sala secreta. Mientras que por el lado terrestre encontraremos isla tropical con ciertos puntos de interés como playas, museos o puntos turísticos. Lo que podría traducirse en aproximadamente 4/5 escenas de juego. Toda la aventura girara sobre estas áreas creando una progresión marcada por el Backtracking, como mencione anteriormente. Sin embargo, el apartado visual está muy logrado y presenta unos atractivos planos visuales con un estilo de cartoon excepcional, además, las animaciones congenian con las minúsculas cuotas de interacción en sus escenarios. Lo realmente vistoso proviene de sus rompecabezas y la teatralidad tras de ellos. Quizás lo único reprochable provenga de su apartado sonoro que no se destaca demasiado en la aventura y pasara sin pena ni gloria.

Mutropolis es otra agradable aventura gráfica con la que descubrir un mundo entrañable y pintoresco con un estilo visual muy cuidado y un sistema de juego conservador con rompecabezas ingeniosos que darán rienda suelta a la creatividad, pero sin llegar a los limites desesperantes de frustración como otros referentes del género. Todos sus retos son más que bienvenidos y nos mantendrá haciendo click a diestra y siniestra por cada uno de los recovecos del escenario para hallar nuevas pistas, objetos o tan solo oír los disparatados diálogos de sus personajes. No hay mucho para reprocharle, tal vez la premisa se sienta algo floja y pierda algo de fuerza a medio camino con giros previsibles. Quizás el ritmo de juego gira demasiado tiempo sobre el Backtracking, pero son detalles mínimos que no entorpecen en demasía la experiencia de juego. No pretende revolucionar el género, pero es una alternativa interesante para los amantes de las aventuras gráficas, especialmente para los tiempos que corren.

Puntuación: 3 de 5.

Puntos Positivos:

  • El peculiar carisma que emanan sus protagonistas.
  • Rompecabezas ingeniosos.
  • Los mini-juegos son un soplo de aire fresco.
  • Una historia que se sigue con interés…

Puntos Negativos:

  • Pero pierde algo de fuerza con giros previsibles.
  • Backtracking demasiado abusivo.
  • Apartado sonoro olvidable.

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