Título: Broken Roads
Género: RPG.
Desarrollador: Drop Bear Bytes.
Editor: Versus Evil/Tiny Build.
Fecha de lanzamiento: 10/04/24.
Precio: $19,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de Playstation 5 con una copia de prensa ofrecida por Drop Bear Bytes
Luego de culminar ‘The Thaumaturge’ esa aventura rolera supernatural de Fools Theory, no esperaba encontrarme con otro cRPG en el periodo cercano, (por ser considerado como un género de nicho), sin embargo, esto ha ido en crecimiento. Con el paso de los años los cRPG han tomado más protagonismo dentro de la industria, siendo la escena independiente la culpable de crear los referentes actuales. No sin antes mencionar a Kickstarter como medio de recaudación por excelencia, que hizo posible tantos sueños, entre ellos ‘Pillars of Eternity’ la obra maestra de Obsidian Entertainment o TORMENT: Tides of Numenera de InXile Entertainment. Dos auténticos colosos que marcaron una nueva tendencia para el rol clásico de ordenadores, dando una nueva oportunidad a un género prácticamente abandonado. Desde entonces ha pasado por todo tipo de estados; fantasía, medieval, policial o sobrenatural. Con los que dejar maravillado al público por la flexibilidad de sus posibilidades, algo que se le daba muy bien a ‘Disco Elysium’ o el propio ‘Baldur’s Gate 3’ la opera prima de Larian Studios.




Con semejantes antecedentes uno sentirá terror siquiera de competir en dicha categoría, sin embargo, el estudio australiano de Drop Bear Bytes lo vio como una ventana de inspiración para dar vida a, ‘Broken Roads’ un ambicioso juego de rol ambientado en una Australia post-apocalíptica con mucha personalidad local llevando un pedacito de su tierra natal a nuestros ordenadores y consolas. Es admirable esa minuciosa labor creativa por mantenerse autentico a las costumbres locales con el fin de mantener identidad y establecer una atmósfera autentica. Pero también es imposible no destacar las influencias por detrás, siendo Disco Elysium, Fallout o Wasteland, los referentes más destacados. Toma prestado un poco de cada uno para establecer ciertos conceptos jugables o narrativos. El editor de personajes se siente algo ajustado con tan solo un puñado de historias preestablecidas que poco o nada alteran el resultado final, (lo que me termino recordando a Cyberpunk 2077).
Por un lado tenemos esa búsqueda de identidad basada en la filosofía con arquetipos: humanismo, maquiavelismo, nihilismo y utilitarismo. Que desarrolla a través de un sistema de moralidad reactivo colmado de grises. Encuentros inesperados que dejan margen para una aproximación diplomática con diálogos conseguidos que mantienen el tono crudo de lo que propone ese implacable yermo apocalíptico. Eso por el lado narrativo. Ahora si realizo un giro de 180° encuentro que su sistema de exploración e storytelling ambiental van de la mano con la serie Wasteland, más específicamente su segunda entrega, de la que toma prestado ciertos conceptos para construir su mundo. Entonces, tenemos un World-Map que ofrece una imagen preliminar de la región Australiana con los principales puntos de interés a los que podemos desplazarnos, como si se tratase de una pieza de ajedrez en un enorme tablero, de modo que no hay demasiadas restricciones. A medida que corremos el polvoriento desierto cruzaremos toda clase de excéntricos personajes con los que dialogar o socorrer con sus tareas. Tareas que más bien se sienten como las del tipico recadero ‘ir a aquel lugar coger un puñado de fragmentos y regresar’ cada tanto se sale del libreto convencional, y esa es su virtud.
Broken Roads recurre a un sistema de combate basado en turnos, sin embargo, las opciones de aproximarse al mismo no son del todo emocionantes y se sienten demasiado flojas con limitantes absolutos. El sistema de cobertura deja bastante que desear. Los puntos de liderazgo o vigilancia no suelen responder de manera inmediata. El RNG es algo tendencioso e incluso con una buena cantidad de puntos tendremos todo en contra. Los combates no se sienten exactamente fluidos o más bien justos. No es posible preparar emboscadas o anticiparse a los enemigos con algún sistema de sigilo, esto ultimo llega a ser algo molesto cuando accedemos a una nueva área y mientras exploramos salta un combate, sin que ni siquiera tengamos idea de lo que esta sucediendo. La IA no llega a ser una maravilla, y más bien se siente un lastre por como arroja enemigos hacia nuestra dirección en lugar de preparar emboscadas o una mejor gestión de sus recursos durante los combates. No destaca justamente por sus competencias, y esto hace que los pocos enfrentamientos directos sean pesados. Siento que las afinidades de cada personaje, y más bien, las habilidades principales pasivas no alcanzan a lucir todo su potencial.
Echo en falta un sistema de campamento o montura a lo Pillars of Eternity 2 o Baldur’s Gate 3 con un sistema para descansar, y no solamente una simple pantalla de carga que reabastezca mágicamente la salud de los personajes. Deja poco margen o más bien ninguno para el toque de supervivencia, que funcionaria muy bien con la temática post-apocalíptica. Siento que el sistema de combate esta plagado de scripts con importantes irregularidades técnicas o bugs que empañan la experiencia. Sin ser brillante no tira muy bien de sus dados. Me he tirado cargado una partida 20 veces para ver si un resultado podía llegar a cambiar en un determinado punto, y ¿saben qué? Jamás lo hizo. Eso me dejo realmente frio al no tener un RNG más variado y abierto a las posibilidades. Durante mi run diplomática o mas bien pacifica e intentado llevar paz evitando cualquier tipo de combate directo, pero las opciones de conversación no suelen ser las más acertadas para ello, al menos no funciona en su totalidad. Cumple con lo justo, y aun asi no termina de cerrar, es demasiado ‘humilde’ y limitado con más sombras que luces dejando una experiencia un tanto agridulce.
Broken Roads se ve y siente mejor cuando toda su accion pasa a un segundo plano. Cuando las palabras toman protagonismo y el escenario comienza a hablarnos a través de su decoración, es justamente cuando la obra de Drop Bear Byte comienza a lucir todo su musculo. Es una aventura que tiene mucho cariño narrativo que hubiese funcionado realmente mejor con una dirección completamente diferente. Esa bruja de moralidad que vibra con cada elección que tomamos va más allá de la noción del bien o el mal. Con cada decisión difícil, la moral puede cambiar, dejando potencialmente a personas más o menos negativas o incluyendo la capacidad de cambiar por completo la psique del personaje. Encuentro que el sistema de filosofía con sus arquetipos le da mucho sabor a la experiencia al influir de manera directa en los personajes que nos rodean o el propio ambiente. Esto deja mucho margen de experimentación con un alto grado de re-jugabilidad, de no ser por ese tedioso sistema de combate.
En lo artístico, deja sensaciones encontradas con un buen golpe de nostalgia por ese polvoriento yermo apocalíptico que no tardara en recordarnos a Mad Max. Es sensacional con una enorme variedad de entornos, no encontraremos solo arena, sino que también existen oasis, lugares tan remotos a los que el agua teme llegar, e incluso otros mucho más crudos con un alto nivel de Gore. No escatima en lo más minimo en su presentación y busca que cada uno de sus entornos hable por si mismo al transmitir una historia en particular. Constantemente nos recuerda que estamos al borde de la extinción, y alterar eso depende de nuestras elecciones y propios actos. En cuanto al apartado sonoro, no hay mucho para mencionar, el trabajo instrumental es simplemente superlativo. La banda de sonido se adapta naturalmente a cada situación que la aventura propone, con unas melódicas y exquisitas piezas musicales. Por otro lado, el trabajo de Voice Acting es increíble, una verdadera maravilla. Cada una de las escenas logra incrementar la inmersión y fortalecer aquella sensacional ambientación gracias al apasionante trabajo de Voice Acting, sin duda, un trabajo de calidad como pocos. Me encanta como mantiene los acentos y las jergas locales para mantener sintonía. Incluso hay un traductor en el menú de diálogo, que resalta ciertas frases con una ventana emergente mencionando lo que realmente significa. Quizás el trabajo de localización al español no está del todo pulido y es posible encontrar ciertas asperezas, donde salta al inglés o palabras que no son gramaticalmente acertadas.




Con toda la movida apocalíptica despertada recientemente por la llegada de Fallout a TV. La obra de Drop Bear Bytes perfilaba para convertirse en una alternativa más que respetable a la que mirar de cerca, sobre todo para quienes adoran el rol tradicional. Broken Roads es todo un coctel de explosivas ideas con claras influencias de ‘Disco Elysium’ ‘Wasteland’ o ‘Mad Max’ que funciona mucho mejor cuando pausa todo tipo de accion y deja fluir las palabras. Tiene un potente storytelling ambiental con imágenes crudas y un sistema de moralidad reactivo como pocos, sin embargo, el combate tiene unas asperezas difíciles de maniobrar que quitan cualquier pizca de emoción. Lleva exactamente una semana de vida, y el estudio ha demostrado su compromiso en mejorar con actualización tras actualización, e incluso un RoadMap con los cambios que podemos esperar durante estos dos meses de vida. Tal vez no sea perfecto, tiene fuertes convalecencias técnicas y jugables, pero esta muy lejos de ser un mal juego. Solo… necesita un par de ajustes.
Puntos Positivos
- El sistema de moralidad deja buenas impresiones.
- La narrativa ambiental esta bien conseguida.
- Visualmente es resulton.
- La exploración es una de sus grandes cualidades
Puntos Negativos
- El sistema de combate… simplemente no es de lo mejor.
- Ciertos fallos de localización con su traducción.
- Algun que otro bug.
