Título: Dynasty Warrior Origins
Género: Accion.
Desarrollador: Omega Force.
Editor: KOEI TECMO.
Fecha de lanzamiento: 16/01/25.
Precio: $59,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Koei Tecmo.
Olvide lo que se sentía machacar los botones del control mientras los enemigos volaban por la pantalla. Habia olvidado esa sensación de frenesi al conectar un buen combo, que limpie por completo la arena de combate. Pero… lo que más lamentaba fue olvidar lo que se sentía jugar por primera vez un Dinasty Warrior. Esa interminable lucha de uno contra el mundo, (lo sé, suena tan trillado, pero es tan literal). No esperaba encontrarme con otra experiencia similar, sin embargo, los chicos de KOEI Tecmo tenían preparada su pócima especial para devolverle la esperanza a los veteranos de la franquicia, y al mismo tiempo, invitar a la nueva generación a disfrutar de sus colosales campos de guerra con una aventura de acción de lo más cinematográfica.





Como su nombre lo india, esta no se trata de una versión numerada, sino más bien de una nueva re-interpretacion de los clásicos, con la icónica novela de “El Romance de los Tres Reinos” sobre su espalda, dando forma a su sobrecogedor universo. La historia de los Tres Reinos está ambientada en la inmensidad de la China continental y narra los encuentros entre las creencias de diferentes héroes. Durante años nos acostumbramos a controlar a grandes leyendas de la historia, pero eso está a punto de cambiar. Esta nueva entrega pone el foco sobre un “Heroe Sin Nombre”, un protagonista totalmente nuevo e independiente que ha llegado para colaborar en la rebelión ante las fuerzas de los turbantes amarillos. Dynasty Warriors Origins encuentra el modo de transmitir una historia compleja. Para ello, la narrativa se apoya en una combustión de videos cinematográficos con una elevada dosis de acción, pero también con mucho dialogo introspectivo con el que darle valor a sus secuencias. En cuanto a historia, no hay mucho para criticarle. Es uno de esos juegos que tiene todo un mundo construido y lo suficientemente grande para mantenerlo de pie por mucho tiempo. Tiene muchos protagonistas entrañables con los que conectar, y además, acontece en un momento histórico de cambios importantes con eventos que marcaron un antes/después. Sin embargo, la nueva dirección creativa (el nuevo héroe sin nombre) se siente algo anticlimático al momento de conectar con el resto de elementos reales.
Conocido por sus abrumadoras batallas masivas y su jugabilidad frenética, Dynasty Warriors ha sido un referente en el género desde tiempos inmemoriales. Origins no tiene por qué ser diferente. Representa exactamente el espíritu de la franquicia, pero al mismo tiempo trae consigo algunas alteraciones que dan ese sabor de frescura en su fórmula ganadora. Al dedicarse exclusivamente a un solo protagonista pone todo el grueso en la personalización. Omega Force ofrece una buena variedad de herramientas con las que mantenernos machacando botones a diestra y siniestra, además, cada una de ellas cuenta con un importante número de mejoras con las que sacar a relucir su musculo cinematográfico. La coreografía en sus movimientos. La plasticidad en sus animaciones. Los gráficos de nueva generación. Son tan solo algunos de los elementos que lo hacen tan especial. La escala de sus combates es tan abrumadora como recordaba. Masivo. Implacable. Alocado. Jodidamente abrumador. Un sistema de combate tan rápido y letal como el filo de una espada. Con un esquema de control intuitivo para que sea sencillo realizar combos especiales o conectar cada una de sus habilidades sin disminuir los picos de acción. No hay que quemarse demasiado la cabeza para conseguir superar sus retos. Abrirse camino entre las oleadas de enemigos es todo un placer digno de capturar, como si fuese un momento KODAK. Dejan postales increíbles con la que dejarnos alucinando en todos los colores.
Me encanta el mapamundi y la forma de explorar cada uno de sus áreas, como si se tratase de un jrpg de antaño. Encontramos un mapa de un tamaño considerable compuesto por un buen número de puntos de interés, donde trastear con tareas secundarias para ir cosechando experiencia o monedas, que más tarde podemos intercambiar por valiosas habilidades especiales. En sus primeros compases el mapa tendrá muchas restricciones, sin embargo, mientras más tiempo le dedicamos. Mientras más avanzamos en su historia iremos desbloqueando nuevos atajos, aldeas y reinos donde interactuar con el resto de personajes e ir dejando viva la leyenda de nuestro protagonista. También tiene ese toque de Pokemon, con batallas sorpresivas sobre nuestros propios pasos, lo que puede resultar tedioso, pero de la que resulta sencillo escapar o evitar, (a diferencia del resto de jrpg).
Con Origins me sucede algo curioso. Por un lado no puedo evitar quedarme alucinando con la impresionante escala de sus combates. A fin de cuentas logra colocar más de cientos de personajes en pantalla, cada uno con sus propias animaciones, y al mismo tiempo se gasta un sistema de físicas muy cuidado que deja escenas dignas de una película de acción. Pero… Al mismo tiempo, gráficamente hace algo de ruido por ese pobre acabado técnico en sus escenarios. Texturas flojas, lo que más tarde se traduce en un bajo nivel de detalle, inclusive en sus escenarios. Escenarios que parecen estar cortados con la misma tijera y que no tardarán en reciclarse. Además, el modelado de los personajes deja mucho que desear. Son detalles que a la larga terminan pasando factura y empañan la experiencia final al generar una clara sensación de repetición o monotonía. Para combatir tales males, se ha pulido el mundo para sentirse más abierto y libre, pero palidece al momento de explorar a milímetro con poco contenido sustancial. Eso no le resta belleza alguna, tiene postales realmente preciosas, pero de que sirven cuando todo lo que tiene de fondo es tan plano y frágil.
Por suerte, el rendimiento está muy bien conseguido, se nota que han trabajado arduamente en depurar sus Bugs para evitar cualquier tipo de crash o problema que entorpezca la progresión. En cuanto a la optimización, debo admitir que, me he llevado una grata sorpresa al encontrarme con una tasa de frames cercana a los 60fps en una resolución nativa de 4K. He usado un equipo compuesto por un i9 10900 – 32GB de Ram – 6800 XT de 16GB y un NVME de 2TB. Eso sí, durante los combates se reciente un poco pero nunca por debajo de los 45fps. Por otro lado, la banda de sonora tiene una buena variedad de piezas musicales con las que transportarnos al mismo Nirvana mientras machacamos los botones. No es lo mismo cercenar enemigos con una instrumental Oriental de fondo que con una buena canción de rock taladrando los tímpanos y generando más y más tensión.





Durante estas últimas generaciones de consolas, KOEI Tecmo junto a Team Ninja se han encargado de traernos auténticas maravillas, aunque todas tenían algo en común, y eso es justamente su formato SoulsLike. No es sorpresa que con todo el Boom que ha pegado From Software estos últimos años, el resto de estudios no se subiese al carrito. Dejando de esta forma algo descuidada el resto de sus sagas, notese Dinasty Warriors o inclusive NINJA GAIDEN, sin embargo, eso cambio. Dinasty Warriors Origins es la respuesta ideal para todos aquellos que solamente desean machacar botones. Quienes solamente buscan accion sin complicarse demasiado la vida. Es una experiencia extensa, repetitiva, pero de lo más intensa con unas secuencias de combate memorables, y una puesta en escena tan cinematográfica, como si se tratase de una cinta de James Wood, (no tiene nada que envidiarle). Una alternativa diferente a lo que estábamos comúnmente acostumbrados, y realmente necesaria para abrirnos los ojos y recordarnos lo que perdimos en el camino. Quizas, no sea el mejor de toda la serie. Claramente palidece frente sus entregas originales, pero tiene los componentes adecuados para mantenernos pegados a la pantalla por un buen numero de horas, sea explorando su colosal reino o simplemente perfeccionando nuestras habilidades. Sea cual sea el caso, encontraremos buenas razones para darle una oportunidad.
Puntos Positivos:
- El Romance de los Tres Reinos es una fuente de recursos inagotables.
- Ese toque cinematografico en su presentación.
- La escala de sus combates y el frenesi que desencadenan.
- Una muy buena optimización.
- El sistema de combate es fantastico.
Puntos Negativos:
- La trama del errante palidece frente al resto.
- El mapamundi se siente algo escueto.
- Técnicamente cumple sin más.
