BATTLEFIELD 6 [Analisis]

Título: BATTLEFIELD 6
Género: FPS.
Desarrollador: Battlefield Studios, Criterion Games, DICE.
Editor: 
EA.
Fecha de lanzamiento: 10/10/25.
Precio: $69,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: 
EA Origin Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por EA Argentina.

Pocos juegos gozan de la fama de Battlefield, la obra magna de EA tiene más de 20 años de vida. 20 años saltando al campo de batalla para vivir el fulgor de la guerra en primera persona. 20 años de pura adrenalina. 20 años de puro compañerismo. 20 años de valentía. 20 años creado momentazos. Me encantaría decir que esos 20 años siempre fueron gloriosos, pero sería una vil mentira. La historia de la franquicia está repleta de ciclo de victorias y derrotas: Bad Company 2 o Battlefield 3, Hardline o 2042. La saga de EA ha sido un constante péndulo emocional para la comunidad, (entre quienes me incluyo).

Se suponía que Battlefield 2042 iba a cambiar por completo todo eso. Era la mirada hacia el futuro, y sin embargo supuso uno de sus golpes más duros. Fue una traición a los principios de la saga, un producto lanzado en un estado prácticamente lamentable que dañaría mortalmente la imagen de la franquicia, y no la sepultaría por simple suerte. En una época donde Battlefield y Call of Duty eran los rostros de la guerra moderna con BlockBusters importantes que, incluso podían vender una consola por sí solos, la falta de creatividad y el costumbrismo jugo una mala pasada haciendo que ambas franquicia navegaran sobre aguas turbulentas de las que les costaría horrores salir. Supongo que tras tantos años iban a encontrar tierra firme. La maldición debía terminar. No tengo idea a quien habrá vendido su alma o qué clase de ritual habrá realizado Vince Zampella, pero…. Su llegada a EA fue clave para que Battlefield tomase el rumbo correcto.  Tampoco voy a negar mi emoción. Al final del día continuo siendo un jugador, y como tal, tenía altas expectativas para esta nueva entrega.

Battlefield Studios y EA prometieron el cielo, las estrellas, la luna y el sol. ¿Cumplieron? Totalmente. Tras semanas en sus trincheras y cientos de partidas en el online solo puedo confirmar lo evidente, Battlefield 6 es fenomenal. Claramente mejor que 2042, (un listón dolorosamente bajo). Da la impresión que, la obra de Battlefield Studios (estudio formado por un puñado de propiedades de EA) apuesta directamente a lo seguro. No se atreve a arriesgar demasiado como sucedió en el pasado, eso no tiene por qué ser algo negativo, más bien todo lo contrario. Tal concepto le permite enfocarse en lo que realmente consideran importante: Gameplay, estabilidad, optimización, diseño y contenido. En simples palabras, Battlefield 6 es pura esencia. La versión más competente, pulida y espectacularmente conservadora de Battlefield que he jugado en décadas. Además, Battlefield 6 es un triunfo técnico, posiblemente el lanzamiento de un shooter AAA más estable y pulido que he visto jamás.

Como bien sabemos, la campaña nunca fue uno de sus puntos fuertes, claramente.  Si, estaba presente, pero se trataba más bien de un añadido.  Uno de esos extra con los que entrenar o prepararse antes de dar el salto a la crudeza de su multijugador. Cada entrega hizo su mejor esfuerzo por experimentar con sus campañas. Por ejemplo la colección de misiones en Battlefield 1 fue una agradable lección de historia con la que familiarizarse. Ahora esta sexta entrega trae de regreso una campaña explosiva al estilo Battlefield 3 y Battlefield 4, con una puesta en escena fenomenal, pero…. ¿De qué va su historia? Básicamente, otra guerra ha estallado en las puertas de la OTAN. PAX ARMATA, la corporación militar privada tiene ideas revolucionarias que tiñen en un mar de sangre a los Estados de Unidos al amenazar el orden mundial. Siendo completamente honesto, nada nuevo. Es la misma trama trillada que se ha replicado en cientos de juegos belicos.

Su campaña está compuesta por nueve misiones principales, distribuidas a lo largo del globo, (donde visitaremos algunos lugares icónicos como el Desierto del Sahara, Gibraltar o New York) para asistir con una serie de tareas especiales: rescatar sujetos, conseguir documentos de inteligencia o dar caza al villano de turno. El formato narrativo mantiene ciertos paralelismos con Battlefield 3 al presentar un interrogatorio donde revivimos recuerdos delos miembros de la unidad Dagger-1. ¿La novedad? En cada misión tomaremos el control de un personaje diferente, cada uno de ellos posee especialidades únicas (asalto, apoyo, ingeniero o reconocimiento). Esta dinámica, aunque interesante, no resulta nada original al no poder conectar de manera adecuada con ninguno de ellos. Su narrativa carece de la conexión y afinidad que supo construir la serie Bad Company. Sus personajes e incluso villano se sienten tan desaprovechados. Eso sí, lo cinematográfico no se lo quita nadie. Luce jodidamente espectacular, pero es solo eso, un set de Hollywood con secuencias de lo más asombrosas, que no tiene desperdicio alguno.

Ahora en lo jugable me dejo algo frio, más que nada por la falta de agresividad en su IA. He jugado en su modo difícil buscando un reto, y no encontré ninguno, siendo completamente honesto. Los enemigos no son esponjas de balas, sino más bien monigotes que permanecen estáticos o en el peor de los casos corren directo hacia las balas. La IA de HALO, F.E.A.R. o CRYSIS se siente tan lejana en comparación. Da la sensación que, en más de 20 años no ha logrado evolucionar en lo absoluto. Los soldados de Pax Armata no responden o actúan como debería hacerlo un verdadero soldado; buscar cobertura, flanquear o atacar en equipo. Más bien todo lo contrario. Y no solo eso, sino que, el Raspawn de enemigos  me han dejado completamente helado, (ni que  fuese popping para nacer frente mis pies). Hace tanto ruido que los edificios/construcciones tengan un sistema de destrucción tan preciso y detallado, y sin embargo, la IA o el respawn sea tan… tan lamentable. Bueno, el respawn también lo podemos trasladar al área del multijugador, puesto que, es común “nacer” frente al equipo rival.

No todo es completamente malo. Supongo que podemos permitirle algunas virtudes a su campaña. A fin de cuentas, tiene sus momentos brillantes como la misión de conducir el tanque para más tarde bajarse y limpiar la zona enemiga en Egipo o la libertad de explorar un terreno parcialmente abierto con esa agradable sensacion de libertad. Estoy hablando de su misión “Operación Ember Strike” donde debemos marcar objetivos y destruir las defensas aéreas de Pax en todo un terreno cubierto por soldados enemigos, para finalmente cerrar la misión explotando una represa. Es simplemente cine. Esta misión es todo lo que está bien. Representa con mucha precisión lo que realmente significa Battlefield. Es la prueba de que el estudio sabía cómo hacer algo innovador, un sandbox de guerra al estilo Bad Company, pero optó por relegarlo a un único capítulo, prefiriendo la comodidad de los pasillos lineales y scripts predecibles para el resto de la corta experiencia. Esta campaña no es un añadido de valor; es un fantasma que nos recuerda lo que pudo ser, que sirve más como una demo técnica glorificada.

Dejemos atrás su campaña para hablar de su estabilidad. Funciona de maravilla desde su primer dia. Sin ningun problema de Netcode, ni bloqueos o crasheos inesperados. Recuerdo que sus entregas anteriores nunca gozaron de tal estabilidad. A fin de cuentas, la franquicia había construido una reputación infame por su «netcode» defectuoso, servidores colapsados y una cientos de errores que requerían meses, a veces años, de parches. Es imposible hablar de esto y no recordar a Battlefield 4. Me llegan todo tipo de flashes de Vietnam.  Su exagerado sistema de destrucción llamado Levolution fue más bien un símbolo de ambición que funcionalidad. Battlefield 6 entierra ese legado. Los servidores se han preparado con mucho esfuerzo para resistir la tremenda demanda. Su Beta fue un claro ejemplo de ello con más de 2 millones de participantes.  Por lo tanto, el equipo ya sabía a lo que se atenía cuando el lanzamiento final llegase.Por supuesto, no es perfecto. Existen pequeños errores residuales que delatan su linaje, pero no dejan de ser «bugs» menores. Nada que entorpezca la experiencia final o arruine la  partida.

Con la base técnica asegurada, Battlefield Studios se ha centrado en refinar el «minuto a minuto». La acción multijugador es, en una palabra, CINE. Saltar a su Guerra Terrestre deja toda clase de secuencias ALUCINANTES, que quedan grabadas a fuego en las retinas. No tiene sentido lo inmersivo que es una partida de Conquista o Asalto. Todo el frenesí de los cazas volando encima de nosotros o los tanques reventando las coberturas, mientras  intentamos asestar un headshot, es simplemente espectacular. El movimiento ha encontrado un punto justo; no es el patinaje hipercinético de Call of Duty, pero tampoco es la inercia pesada de algunos shooters tácticos. Es ágil, responsivo y permite una navegación fluida por entornos complejos. El «gunplay» es el mejor de la serie. Cada arma tiene un peso, un sonido y un perfil de retroceso distintivos. El diseño de audio, una característica de DICE, sigue siendo el estándar de oro de la industria. El estallido supersónico de un rifle de francotirador distante, los terrones de tierra salpicando por todos lados cuando el misil de un mortero cae o el tableteo metálico de una LMG creando fuego de supresión no son solo efectos de sonido; son información táctica crucial. La interacción con los vehículos, el segundo pilar de Battlefield, se siente exactamente igual a lo que recordaba en su tercera y cuarta entrega. Los tanques son bestias pesadas pero maniobrables, que ahora permiten sumar un par de plazas en sus laterales para trasladar soldados. Por su parte, los helicópteros de ataque requieren habilidad y coordinación, continua siendo una pesadilla difícil de controlar al igual que los cazas. Por ultimo tenemos a los transportes terrestres, vitales para el flujo de la partida. Saltar al campo de batalla para encontrarse con una explosión de todos estos es sencillamente demencial. No hay tiempo para pensar, el cielo se abre con los estruendos de los cazas, y los Snipers temen por la artillería pesada de los tanques.

El grueso de Battlefield siempre ha sido exclusivamente su modo multijugador, y es aquí donde esta sexta iteración concentra todos sus esfuerzos de redención. La decisión más acertada fue el abandono de los Especialistas de 2042 y el retorno al sistema de clases clásico: Asalto, Ingeniero, Apoyo y Reconocimiento. Sobre el papel, es un acierto. En la práctica, es una solución a medias, un placebo diseñado para apaciguar a los veteranos. Si bien los roles y dispositivos exclusivos regresan (el desfibrilador para Asalto, la herramienta de reparación para Ingeniero), el sistema se ve socavado por una decisión de diseño desconcertante: cualquier clase puede usar cualquier arma principal. Todas las clases tienen acceso a todas las armas del juego desde el principio. Battlefield Studios parece haberse rendido en el intento de guiar a los jugadores hacia roles específicos. Esta es una clara concesión de diseño, un intento de atraer a la vasta audiencia de Call of Duty y Warzone, que está acostumbrada a una libertad de «loadout» total.

Al momento de escribir estas líneas, Battlefield 6 ofrece nueve mapas. Bueno, técnicamente 10, ayer mismo ha recibido “Blaclwell Fields” una zona petrolífera ambientada en los aridos matorrales del Sur de California.  Cada uno de sus mapas cuenta con un diseño espectacular, mezclando escenarios urbanos densos con terrenos más abiertos. Estan diseñados con mucha cabeza para crear todo tipo de encuentros fortuitos, como tiroteos aislados, y tambien impulsar ese combate táctico a distancia, donde los vehículos marcan la diferencia. El caos que tanto lo caracteriza no ha desaparecido en ningun momento.En cuanto a los modos de juego, tenemos el paquete estándar: Conquista y Asalto ( agrupados en «Guerra Total»), junto con modos de infantería como TDM y Dominación, que siguen sintiéndose fuera de lugar en un juego de esta escala. La gran novedad es «Escalada» es una reimaginación de «Frontlines» de BF1 o «Breakthrough». Es divertido en dosis cortas, pero carece de la libertad estratégica de Conquista o la tensión de un buen Asalto. Y luego tenemos Portal. La herramienta que permite crear y modificar experiencias de juego es, sin duda, la característica más innovadora de Battlefield 6. El SDK avanzado, que permite recrear mapas de otros juegos, es un logro técnico impresionante. Y ya dejo su primera muestra con Shiptment de Call of Duty 4.

Sin embargo, no podemos evitar ver Portal con un profundo cinismo. Battlefield Studios no solo ha ofrecido una herramienta a la comunidad; ha externalizado la responsabilidad de crear contenido y «arreglar» el juego. ¿No te gusta el equilibrio de BF6? Arréglalo en Portal. ¿Echas de menos los mapas de BF3? Recreálos en Portal. ¿Quieres un modo hardcore? Hazlo tú mismo. Portal es la admisión de que el juego base, el Battlefield 6 diseñado por el estudio, es solo un lienzo, un paquete de assets de alta calidad. La diversión duradera, la variedad y la innovación no vendrán de los desarrolladores, sino del trabajo gratuito de la comunidad. Es una estrategia brillante para garantizar la longevidad, pero se siente como una renuncia a la visión creativa.

Técnicamente, sigue usando el motor Frostbite de EA/DICE, pero con importantes esteroides. Ahora se ha adaptado solo a hardware de nueva generación, por lo que es comprensible que aproveche al máximo las nuevas tecnologías. Frostbite ha sido pulido por más de una década para este tipo de juegos masivos: incorpora sistemas avanzados de física en tiempo real, algoritmos de propagación de daños en estructuras y una red optimizada para cientos de entidades simultáneas. En la práctica esto significa que el motor puede dibujar paisajes complejos y coordinar explosiones y colisiones a gran escala, a la vez que mantiene la fluidez. DICE ha optado por “mejorar” Frostbite: sus capacidades de red y físicas, que permiten batallas con muchos jugadores sin comprometer los fotogramas por segundo ni la sincronía del servidor.

Con respecto al rendimiento, (es donde temía encontrar lo peor). Pensaba que tal nivel de gráficos dejaría sudando a mi equipo (i9 10900 – 6800 XT – 32 GB RAM), pero me he llevado una grata sorpresa al ver lo bien que funcionaba en una PC con más de cinco años de antigüedad. Con todos sus gráficos en ultra a una resolucion nativa de 1440p y sin ningún tipo de escaladores pude conseguir unos 100fps. Nada mal. Y no solo eso, sino que he  charlado con amigos y otros colegas con equipos más modestos y me dejaron alucinando al saber que era capaz de funcionar tan suave con un FX6300 y una GTX 1060.  Supongo que esto se debe a sus opciones de nueva generación como escaladores y generadores de fotogramas.  

 DICE y EA han confirmado que el juego tiene soporte nativo para todo tipo de tecnologías de escalado desde las más tradicionales hasta inéditas como el FSR 4 de AMD, acercando Battlefield 6 a cualquier hogar que cuente con una computadora medianamente normal. Sin embargo, a pesar de estas mejoras en el rendimiento, el fantasma de Battlefield 2042 continua acechando desde las sombras, es más, el requisito de Secure Boot es una imposición algo comprensible, pero que dará más de un dolor de cabeza, especialmente para quienes no están familiarizado con este tipo de configuraciones y trasteos en una PC. Además, manipular la BIOS ya tiene sus propios riesgos, por lo que hacerlo a ciegas o desde el desconocimiento total puede acarrear serios problemas de vulnerabilidad y/o estabilidad.

He perdido la cuenta del tiempo que llevo esperando por un Battlefield en condiciones. Por un momento pense que este día jamás llegaría, que jamás volvería a sentir el fulgor del campo de batalla, las balas silbando, los Jets rompiendo el cielo con el estruendo de sus motores. Los edificios cayendo a pedazos, mientras intento correr hacia la próxima cobertura. Y allí, frente un soldado esperando a ser reanimado. Battlefield 6 es todo lo que esperaba tras tantas entregas fallidas. Una versión moderna de Battlefield 3. Quizás se queda corto en algunas cosas, nunca volvera su Battlelog, o su sistema de Ribbons y chapas, pero es lo más cercano que encontraremos. Y eso amigo, es más que suficiente. Una caricia al corazón para todos los veteranos. Ahora sí me permiten, el campo de batalla me llama. ¿Lo recomiendo? Totalmente, es una maravilla. Lo que necesitaba para reducir el estrés tras un largo día de trabajo. Nada como subirse al tanque y cargarse un escuadrón completo o tomar el rifle y volar algunas cabezas a 400 metros. Esa sensación de adrenalina. Ese caos descontrolado. Es pura dopamina. Es mucho más que un momento Kodak. No podría quedarme con un solo momento, cada una de sus partidas es un museo al que no dudaria ni un segundo en regresar para admirar en detenimiento.

Puntuación: 4 de 5.
  • Un claro retorno a sus raices.
  • La estabilidad, desde el primer día funciona muy bien.
  • Apartado técnico excepcional.
  • La sensación de estar en el campo de guerra es impresionante.
  • Portal es una herramienta bastante versátil y con mucho potencial.
  • Acción a una escala inimaginable.
  • El sonido de sus armas esta muy conseguido.
  • Una optimización brillante.
  • La camapaña se siente algo desaprovechada.
  • Da la sensación que apuesta demasiado por lo seguro.

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