Título: KARMA The Dark World.
Género: Aventura narrativa.
Desarrollador: Pollard Studios.
Editor: Meridiem Games.
Fecha de lanzamiento: 15/06/25.
Precio: $9,99.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam y Meridiem Store.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Meridiem Games.
Quienes siguen de cerca mis escrituras saben muy bien de mi amor incondicional hacia el formato narrativo. Resulta que esas aventuras artesanales tienen historias inusualmente espectaculares, que calan muy profundo, (Firewatch, Outer Wilds, SOMA, What Remains of Edith Finch). Son tan solo un puñado de ejemplos con los que ilustrar la maestria que ha alcanzado este género en los últimos años. Es imprescionante que tanto ha evolucionado desde sus inicios con Dear Esther. Encuentro importante destacar esto porque la aventura que nos compete el día de hoy hace un esfuerzo sobrenatural para mantenernos pegados a la pantalla. KARMA: The Dark World es un thriller psicológico en primera persona ambientado en una distopica Alemania del Este, por lo que, claramente, está influenciada por la obra de Orwell, 1984. Pollard Studio inicia sus primeras andanzas en la industria con una aventura cinematográfica con mucho sabor detectivesco, que deja sensaciones encontradas.





¿De qué va? KARMA: The Dark World cuenta la historia de Daniel McGovern, un agente de la Corporación Leviathan, una suerte de organización que se encarga de realizar una serie de experimentos de muy dudosa ética y moral. Como agente de ROAM (oficina de investigaciones mentales), Daniel debe “sumergirse” en los recuerdos de sospechosos para resolver crímenes usando una tecnología de buceo en la mente. Suena como una premisa atractiva, digna de Minority Report. ¡Vaya que lo es! Sin embargo, pierde el efecto sorpresa al tratarse de un tópico conocido. OBSERVER de Bloober Team utilizo estos conceptos para dar vida a su iconica aventura detectivesca con fines excelentes. Con esto, no quiero decir que la obra del estudio Chino sea mala. Cosa que no lo es, pero… deja un sabor agridulce por sus apresurados resultados. KARMA The Dark World tiene un mundo oscuro. Frio. Decadente. Controlado y manipulado por una autonomía dudosa. La narrativa se abre camino a través de Flashes. Recuerdos. Documentos. Registros y muchos otros elementos con los que ir descubriendo gradualmente que tan profunda es la red de la corporación. La corporación con sus dulces drogas se ha encargado de crear trastornos tan adictivos que son imposibles de abandonar, y como agente navegaremos a traves de un rio carmesí de pura sangre podrida para encontrar respuestas. Al estilo de 1984 la vigilancia extrema, la manipulación y la propaganda se convierten en temas centrales con los que sintonizar una historia cruda, dura y aterradora sobre la fragilidad de la sociedad. A medida que avanzamos saltando entre el presente y las memorias de otros personajes como Sean o Rachel, el mundo cambia drásticamente y la historia se vuelve cada vez más confusa, con giros inesperados, que no tienen nada que envidiarle a una obra de David Lynch
KARMA aprovecha su ambientación distópica para construir una trama opresiva. El juego arranca como una típica investigación criminal pero rápidamente se oscurece con revelaciones paranoicas. El entorno (una Alemania del Este ficticia) está lleno de referencias visuales a la novela 1984: telas corporativas, telepantallas al estilo Gran Hermano, carteles propagandísticos e incluso apariciones del propio libro. Estas influencias literarias, unidas a lo surreal de las escenas que visitamos (pasillos que se retuercen, habitaciones rojas llenas de muñecos, laboratorios grotescos), evocan Lynch y Gilliam en cada salto de memoria. A nivel argumental, el juego mantiene una atmósfera extraña y a veces confusa: por momentos parece querer conmovernos con un romance onírico y al siguiente nos sumerge en puro horror corporal. Esta montaña rusa narrativa funciona bien en la primera mitad, pero según avanzamos la trama se vuelve demasiado críptica y apresurada.
¿Jugablemente? Se me antoja un tanto simplon, incluso para tratarse de una aventura narrativa. No hace más que dirigirinos sobre un camino estrictamente lineal a pulsar un puñado de teclas o coger objetos. Cada tanto intenta hacer las cosas bien con rompecabezas ambientales o algo de lógica, sin embargo, sus métodos son tan autoconclusivos que no deja ni una pizca de espacio para la experimentación. Somos simplemente un espectador en la mente de un extraño robando información o interpretando sus fracturados recuerdos. El género ha evolucionado tanto en estos últimos años que resulta extraño encontrarse con barreras virtuales que le impidan refrescar su narrativa. Se trata de un Gameplay limitado con resultados algo perezosos. No todo es completamente malo, cada tanto ofrece destellos de magia con esa sofocante sensación de locura. KARMA es una aventura trastornada que altera la percepción de la realidad, como tal, hace un muy buen papel al engañarnos de todo lo que sucede, como una buena aventura de terror psicológico.
Sus secuencias dejan ciertos destellos de Outlast u Condemned con esa presión asfixiante al ser perseguido por algo extraño. Además, ese centro de investigación a lo SEVERANCE es tan inquietante como llamativo, tiene algo que atrae, cómo abeja a la miel. Será sus experimentos. Serán sus historias. Serán sus recursos. Algo llama desde sus profundidades y allí esta nuestro misterioso protagonista buscando respuestas. Claramente se trata de un juego estrictamente lineal, de modo que no hay demasiado para explorar, además sus escenarios son tan pequeños que parecen ratoneras. Aun así, logra ingeniarsela para expandir sus areas con caminos alternativos o rutas especiales para coger algún que otro coleccionable. Pero tampoco busca complicarse demasiado la vida. Me agrada el añadido de la cámara, le da ese toque de Fatal Frame o Devotion, sin embargo, es una mecánica tan desaprovechada. Como mencione más arriba, tiene buenas ideas pero con resultados tan apresurados que no logra radiar lo suficiente.
Lo que carece de Gameplay, lo tiene por esteroides en su visual. KARMA luce malditamente bien. Tiene un apartado técnico con músculos encima de sus musculos. En parte, esto se debe al estar creado bajo Unreal Engine 5, lo que le permite aprovechar al máximo las nuevas tecnológicas para alcanzar un nivel de realismo sin precedentes. No solo se trata de conseguir modelados u objetos de alta resolución, sino hacer que formen parte de un entorno vivo y realista. La iluminación global crea eventos tan inmersivos que nos harán llevar las manos a la cabeza. Claro, se trata de un pasillo u oficina. Tal vez una sala de estar. Pero… todo esta recreado con mucha atención, con tanta precisión que es imposible no pulsar el botón de Share por esa captura perfecta. Aunque me hubiese gustado que aproveche un poco más las bondades del Dualsense en la versión de PlayStation 5.
Técnicamente, el juego se comporta bastante bien. En mis horas de prueba en PS5 la tasa de fotogramas se mantuvo estable y el título raramente crasheó, pero nada grave que arruine la experiencia. La música original, compuesta por Geng Li, complementa muy bien la atmósfera: combina piezas orquestales intensas con canciones oscuras de estilo ochentero y electrónico. El sonido ambiente (susurros, crujidos, respiraciones) añade tensión constante. Más alla de algún pequeño bug aislado, el apartado técnico es sólido: excelentes gráficos, buena estabilidad (sobre todo en la versión final) y un audio envolvente que refuerza el aspecto cinematográfico de la narración.





Intenté conectar de una u otra forma, pero no fue posible. La obra de Pollard Studios tiene mucho potencial, pero deja un sabor agridulce. Concentra todas sus fuerzas en una atmosfera oscura para quedar pedaleando por un Gameplay monótono, y una historia emocionante que se evapora pronto No aprovecha todo su impresionante material narrativo, en consecuencia nos deja con una premisa olvidable que salpica hacia todas direcciones. La idea de entrar a jugar en la mente de otros, tal cual OBSERVER, es bastante seductora, pero no es suficiente. Mucho 1984, pero poca profundidad en su desarrollo. La obra de Orwell es un monumento al engaño, la desesperación, el control y la fragilidad sociocultural. KARMA, pues… usa es solo el mal día de un sujeto cualquiera.
No sera la mejor de las aventuras narrativas, pero es una modesta puerta de entrada para este primerizo estudio chino, además, la gente de Meridiem Games tiene una espectacular edición física. Ideal para acompañar en la biblioteca y convertirse en la mirada de las visitas.

Puntos Positivos:
- Su ambientación esta muy conseguida.
- Técnicamente luce muy bien.
- Los temas que toca su historia son maduros como oscuros.
- La influencia de Orwell en la construcción de su mundo.
Puntos Negativos:
- Aunque podria dar para más.
- El final se siente algo apresurado.
- Las secciones de escondidas son un tanto absurdas.
- Guiños un tanto exagerados.
