Título: Final Fantasy XVI
Género: RPG.
Desarrollador: Square Enix.
Editor: Square Enix.
Fecha de lanzamiento: 17/09/24.
Precio: $39,99.
Plataformas: PC y PS5.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Square Enix Latinoamerica.
FINAL FANTASY es, sin duda alguna, una de las franquicias más queridas dentro de la industria. Todo un referente en el género del RPG, desde sus inicios ha demostrado destellos de grandeza. Con cada una de sus entregas ha buscado la forma de evolucionar introduciendo cambios sistemáticos, adaptándose a las tendencias de la industria y explorando nuevas formas de narrativa o jugabilidad. Me resulta importante destacar justamente estos puntos porque FF 16 ofrece una experiencia radicalmente diferente a lo que estamos acostumbrados en la serie. Abraza una nueva narración mucho más cinematográfica, que no tiene nada que envidiarle a Kojima. Lo mismo sucede con su jugabilidad, que ha sido transformada por completo al grado de convertirse en un ARPG, lo que marca un nuevo rumbo creativo para la franquicia. Square Enix lleva tiempo explorando el formato del combate en tiempo real, y siento que FF 16 es justamente marca un nuevo punto de inflexión para la serie.





Durante más de treinta años la serie se ha caracterizado por ser un pilar fundamental dentro de los JRPG con su sistema de combate por turnos, eso ahora queda en el pasado. Una de las primeras cosas que salta a la vista es su nuevo enfoque hacia la acción en tiempo real, más próximo a lo que sería un ARPG moderno o un Hack-and-Slash como la serie NieR, Devil May Cry o Kingdom Hearts. Este cambio creativo se siente como un soplo de aire fresco, además de acercarlo a un nuevo público. Esa dinámica hace que sus combates sean mucho más llevaderos al igual que preciosos, con una coreografía de movimientos simplemente fenomenal. Todo ello tiene que estar acompañado por un personaje imponente.
FF 16 cuenta la historia de Clive Rosfield, un joven de la nobleza que, siendo un simple adolescente sufre un importante desarrollo de personaje al encontrar a su hermano muerto. Esto lo impulsa a emprender un viaje de venganza por lo más profundo de los reinos de Valisthea, conociendo nuevos aliados, como también feroces enemigos, monstruosas criaturas y aterradoras deidades de proporciones inconmensurables. Entonces, FF 16 no es solamente una aventura de venganza, esa sería una visión demasiado simplificada. Maneja cientos de tópicos interesantes con los que mantenerse atrapado en su mundo de fantasía: corrupción, poder, venganza o el destino.Valisthea se presenta como un mundo dividido entre reinos en conflicto, con cristales mágicos conocidos como los «Cristales Madre», que son la fuente de energía mágica que sustenta a las naciones.
Uno de los rasgos más presentes es su lucha de poderes a partir de la guerra o influencias políticas, con esto su trama toma un tono más dramático, serio e incluso oscuro, que no tardaran demasiado tiempo en recordarnos a la serie de Game of Thrones, por el tono maduro, crudo e inesperado de sus secuencias. Es uno de esos juegos que nos enseña a esperar lo inesperado, y claramente, a no encariñarnos demasiado con sus protagonistas. Pero…. Eso será todo lo que mencionare de su trama. Siento que FF 16 es uno de esos juegos que necesita ser jugado con el menor conocimiento posible, es más, su propia demo puede estropear la experiencia, aunque también deja el Cliffhanger adecuado para generar ese impulso de comprar el juego completo si deseamos averiguar qué es lo que sucede a continuación. Por su parte, la narrativa también se diferencia por su enfoque en los Eikons, las clásicas invocaciones de la serie, que en esta entrega juegan un rol central tanto en la historia como en la jugabilidad. Estos poderosos seres están vinculados a ciertos personajes, conocidos como Dominantes, pueden transformarse en Eikons y desatar su poder destructivo. Pese a sus claros picos de fantasía o magia, la ambientación está inspirada en el estilo europeo medieval, similar al que se vio en Final Fantasy Tactics o en entregas de la saga Ivalice. Los castillos, las armaduras y los paisajes recuerdan a una Europa feudal, pero con la mezcla característica de fantasía que ha sido un sello distintivo de la franquicia. En contraste con entregas anteriores, Final Fantasy XVI evita en gran medida el uso de elementos de ciencia ficción o escenarios futuristas, optando por una fantasía clásica y sobria.





A veces me sentía tan inmerso en sus cinemáticas, que tenía ese jodido impulso de ir a buscar unas palomitas. Tiene unas secuencias exageradamente largas, que no veía desde MGS 4. Eso no significa que sea algo negativo, más bien todo lo contrario. Una de sus grandes virtudes es justamente su colección de cinemáticas, que tienen una clara influencia de Michael Bay o el mismísimo Kojima. No podía esperar a cruzarme con el próximo Eikon para quedarme alucinando con su presentación o sus espectaculares combates. La escala que maneja en sus Boss Fight es fuera de este mundo, literalmente. No quiero entrar en Spoilers, pero FF 16 tiene innumerables momentos con los que dejarnos alucinando con la boca abierta.
De regreso al Gameplay, me encanta el camino que ha tomado su sistema de combate. Se siente mucho mejor con una respuesta más dinámica. Controles intuitivos con movimientos fluidos. Encadenar ataques rápidos con espada combinando golpes cuerpo a cuerpo con habilidades mágicas le da añade sabor. Una de las novedades más notables es el uso de las habilidades de los Eikon. No solo juegan un rol importante dentro de la narrativa, sino que también influyen directamente en el combate, otorgando acceso a poderosas habilidades elementales con las que salir de apuros. Es común encontrarse con oleadas y oleadas de bichos o criaturas, y activar la transformación da un respiro al cambiar los papeles. Ya no seremos los que simplemente recibimos golpes, sino también quien los arroja. La posibilidad de encadenar combos entre ataques físicos y habilidades de Eikons otorga una versatilidad que no se había visto antes en la saga.
En lugar de esperar turnos, podemos personalizar la cruceta del mando para activar en tiempo real los poderes que más nos agradan, como también adaptarse el estilo de combate a cada enemigo. El ritmo de las batallas es rápido, con un enfoque en la evasión y el contraataque, lo que exige reflejos rápidos y una buena lectura de movimientos, tiene ese toque souls que tanto gusta. Además introduce el sistema de objetos y consumibles en tiempo real para disminuir los picos de estrés en sus prolongados enfrentamientos. No sería un FF sin peleas épicas, y vaya que esta entrega tiene epicidad. Los enfrentamientos con los Eikons son alucinantes. Destacan por su escala y espectacularidad, ofreciendo combates espectaculares que combinan elementos de acción directa con momentos más cinemáticos al introducir un sistema de QTE. El cambio hacia un sistema de acción pura puede ser una sorpresa para los fanáticos de las entregas más tradicionales, pero también es un claro indicativo de hacia dónde se mueve el género de rol en los últimos años. La influencia de juegos de acción ha permeado en Final Fantasy XVI, lo que se refleja en la contratación de Ryota Suzuki, conocido por su trabajo en Devil May Cry 5 o Dragon’s Dogma, como diseñador de combate.
Otro de los aspectos renovados es la exploración. Mientras que Final Fantasy XV, adoptaba un mundo abierto masivo, en esta ocasión, el juego se centra en un diseño más estructurado y semi-abierto. El mapa está compuesto por áreas vastas pero delimitadas, lo que permite un vista más enfocado y detallada de cada zona. El mundo de Valisthea está lleno de vida, con pueblos, bosques, montañas y fortalezas que Clive puede explorar. Aunque el juego no es de mundo abierto en el sentido tradicional, las áreas conectadas ofrecen suficiente amplitud para incentivar la exploración, con numerosos secretos y misiones secundarias que añaden profundidad al mundo. La narrativa ambiental juega un papel crucial en la exploración, es decir, los entornos cuentan historias por sí mismos, desde las cicatrices de una batalla pasada hasta la decadencia de un antiguo reino. Este enfoque visual y atmosférico ayuda a sumergirse en el precioso mundo de Valisthea. Todo esto se fortalece aún más con los NPCs que encontraremos por sus alrededores, con quienes podemos interactuar mediante eventos dinámicos opcionales o participando en actividades complementarias que expanden la trama, y al mismo tiempo, nos hacen formar parte de su mundo. A diferencia del reciente, ‘Dragons Dogma 2’ FF 16 cuenta con un sistema de viaje rápido para moverse entre regiones sin caer demasiado en el Backtracking. Detalle que facilita la navegación entre áreas principales.





Nunca paro de sorprenderme, Square Enix, tiene una habilidad nata para crear mundos absorbentes con gráficos alucinantes. FF 16 destaca justamente por su escala. El toque de realismo y fantasía adecuado para dar vida a escenas de lo más cinematográficas. Una dirección artística cuidada, acompañada por un rendimiento insuperable. FF 16 aprovecha las capacidades tecnológicas de la nueva generación para ofrecer una experiencia preciosa con una alta fidelidad visual. El mundo de Varisthea se siente tan vivo con tanto realismo. Una enorme variedad de paisajes para todos los gustos, un buen nivel técnico, producto de sus texturas de alta resolución, efectos de iluminación dinámica que, mantienen los picos de inmersión al crear una atmósfera pintoresca. Cada localización, desde los vastos campos y bosques hasta las ciudades densamente pobladas.
Una de sus grandes bondades técnicas proviene de la profundidad de campo, que añade una dosis de realismo extra a los planos cercanos. Además, es el uso del motion blur consigue suavizar sus animaciones y simular la manera en que los objetos son percibidos, añadiendo una sensación más cinematográfica a las escenas de combate. Otra de sus virtudes técnicas viene por parte de la iluminación global con su sombreado avanzado, esto hace que sus interiores sean más resultones. Las fuentes de luz, como el sol, antorchas o incluso los destellos de los ataques mágicos, interactúan de manera precisa con las superficies y los personajes, proyectando sombras detalladas y reflejos naturales. Estos efectos, combinados con el uso de partículas en secuencias como explosiones de magia o choques de espadas, crean un espectáculo visual. Todo es muy bonito, pero… ¿como funciona? Lo cierto es que no encontré demasiados problemas con el rendimiento. Me atrevo a decir que cumple con lo justo, y quienes necesite un par de FPS extra tienen la posibilidad de usar los escaladores (FSR, DLSS, Intel XeSS) o generadores de Frame. Square Enix deja un Port de buen nivel con un buen numero de opciones con las que trastear para personalizar nuestra experiencia.
Con un equipo compuesto por i9 10900 acompañado con una RX 6800 XT de 16GB de VRAM con 32GB de RAM instalado en un Nvme de 2TB Firecuda 530 Gen4 obtuve una tasa de 50-60fps con sus detalles al máximo en una resolución nativa de 2560x1440p, es más, incluso hubo zonas donde alcanzaba cómodamente los 70 FPS, pero también otras donde caía estrepitosamente por todo lo que sucedía en pantalla. Final Fantasy XVI es otra clara muestra de compromiso por parte del estudio, quienes han dedicado tiempo en ofrecer un Port a la altura que responda medianamente bien y con una excelente estabilidad. Además tiene un puñado de opciones de accesibilidad como también gráficas con las que tener una buena experiencia. En PS5 Lucia estupendamente bien, pero ahora con su framerate desbloqueado y las opciones gráficas hacen que la experiencia sea aún más inmersiva. No encuentro mucho para reprocharle es un Port que cumple con los estándares de calidad esperados.





No estoy seguro que me sorprende más, su inesperado lanzamiento o el abismal cambio creativo que lleva por detrás. Me acostumbré a una serie tradicional: combates lentos, toscos con mundos apretados, una narrativa más bien estructurada. Ahora encuentro que, todo lo que me acompaño durante mi infancia fue completamente alterado para dar lugar a una aventura mucho más ambiciosa. Da la impresión que FF 16 es justamente ese cambio de aire que andaba buscando el estudio. Un juego que coge lo mejor del pasado para adaptarlo a los tiempos que corren redefiniendo por completo su formato. Siento que la historia de FF 16 es una de las mejores en toda la serie. Todo ese carrusel de emociones que generan sus actos y la fuerza narrativa de sus protagonistas cuando se apoderan de la pantalla hacen que su relato sea absorbente de principio a fin. Además, deja dos expansiones con las que dar ese cierre que se merece. Square Enix encuentra la forma de reinventar a su iconica franquicia con una aventura fenomenal, que no tiene desperdicio alguno.
Puntos Positivos:
- El tono de su historia, madura y oscura, tiene un primer tramo brutal.
- La nueva dirección del Gameplay no esta mal.
- Combates épicos, dignos de una pelicula.
- Una banda de sonido superlativa.
- Visualmente es todo un espectaculo.
- El añadido de sus contenidos descargables para cerrar la historia.
Puntos Negativos:
- Se sigue echando en falta una herramienta de Benchmarks.
- Las misiones secundarias se sienten algo desabridas con respecto al contenido principal.
- Aun necesita un poco más de optimización.
