THE ORDER OF THE SINKING STAR [IMPRESIONES]

Título: Order of the Sinking Star
Género: Puzles.
Desarrollador: Tekhla Inc.
Editor: Arc Games.
Fecha de lanzamiento: TBA.
Precio: TBA.
Plataformas: PC, Nintendo Switch 2, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Preview: Realizado en su versión de PC tras jugar una demo proporcionada por Teklha Inc y Arc Games.

Hace tiempo que deseaba ver que estaba cocinando Jonathan Blow, a fin de cuentas, Braid y The Witness fueron juegos que marcaron época. Como fanático de los rompecabezas, la isla de aquel último, se había convertido en uno de mis sitios turísticos favoritos. No voy a engañarlos, no fue nada fácil navegar por sus tierras. Me encontré enfrentando retos que rozaban lo absurdo, pero allí estaba la verdadera magia. Tekhla Inc toma a los jugadores como personas inteligentes capaces de interpretar las reglas de su mundo para resolver todo lo que fuesen capaces de aventarles. Empujar cajas, unir piezas, conectar puntos, encender paneles, dibujar figuras, oír los ruidos ambientales, jugar con la pintura o la iluminación. The Witness claramente marco un antes y un después en lo que se refiere a FPP. Llevo el género a un nuevo nivel del que no ha podido salir, y obviamente, se necesitaba que volviese el inigualable Jonathan Blow para elevar la vara una vez más. The Order of the Sinking Star es una de sus joyas más preciadas en la que estuvo trabajando con mucho cariño durante un buen par de años.

Gracias a los chicos de Sandbox Strategies tuve la fortuna de probar anticipadamente una demo exclusiva, que formara parte del festival de Steam, ¿Qué les puedo decir? Me ha encantado lo que he jugado, pero también me he llevado las manos a la cabeza en más de una ocasion. No porque sea una demo quiere decir que dure un suspiro, en lo absoluto. Esta demo ofrece alrededor de 100 salas con toda clase de rompecabezas al estilo sudoku, con reglas que van evolucionando en sintonía. Sus retos son duros, obviamente, pero no imposibles. The Order of the Sinking Star coge mucho de lo que hizo tan bien a The Witness, pero en una escala mucho mayor y con una narrativa mucho más marcada.

Esta demo ofrece un vistazo a sus primeras horas de juego, de modo que sirve como un tutorial extendido para familiarizarse acerca de sus mecánicas, como también la navegación en su mundo. Lo primero que notaremos es su cámara isométrica, de esta forma tendremos una imagen mucho más precisa del entorno y todo lo que necesitamos usar para resolver sus rompecabezas. Por el lado de los controles, tenemos los sticks para desplazarnos en cuatro sentidos (arriba, abajo, de izquierda a derecha), no hay diagonales ni nada raro. Se han añadido unos botones con los que coger objetos para interactuar o lanzar empujones, como también otro para deshacer una acción o el táctil del dualsense para reiniciar la sala, (con esto quiero afirmar que el mando de PS5 funciona excelente). En base a ellos debemos superar sus obstáculos hasta dar con la salida de turno. De todas formas, los escenarios van evolucionando a medida que avanzamos en el viaje pasando de puertas, a espejos, baldosas, paneles de color con sus propias propiedades, enormes bloques e incluso enemigos a los que despistar, y mucho más. De igual forma, cada sala tiene sus propias reglas con patrones con sokubus espaciales o recursivos e incluso más. Sus primeros compases no son para nada complicados, se trata de un enorme tablero con alguna que otra barrera. Una vez que completamos el tutorial seremos enviados a la isla de la orden de la estrella, donde encontraremos mayor libertad al momento de escoger un reto. Durante la aventura chocaremos con alguna que otra grabación o nota de audio con la que descubrir un poco más acerca de su historia. Estas notas cuentan las aventuras de aquellos que transitaron antes el mismo viaje y nos comparten su valioso conocimiento para que no realicemos sus mismos errores.

Al arribar a la isla central los retos se disparan, es decir, encontraremos muchos más rompecabezas con los que trastear, mientras que su dificultad lo hace de manera escalonada. Por el lado este encontraremos una serie de plataformas de tierra suspendidas sobre el océano que tienen como protagonista a unos espejos con los que transportarnos hacia diferentes lugares del mapa, también podemos interactuar con unos montículos de tierra para “habilitar” el camino correcto. De esta forma, coquetea con estos objetos para introducir nuevos desafíos, dos o tres espejos, cuatro o seis montículos de tierra. En cierta forma me ha recordado a “A Monster Expedition” tiene un formato similar, de un mundo interconectado que debe ser armado para avanzar de manera progresiva. Mientras que el lado oeste ha preparado unos paneles con laseres de color que añaden ciertas habilidades a nuestra protagonista; atravesar objetos, puñetazos y mucho más. En el norte encontraremos los mayores retos al tener que controlar en simultáneo a múltiples personajes, cada uno con sus movimientos particulares. Por ejemplo, Tiff tiene la capacidad de coger bloques solamente de espaldas, mientras que Izzy puede cambiar de lugar con lo que sea que mire de frente, mientras que el último héroe puede empujar uno e incluso dos bloques con su enorme fuerza. En base a estas acciones se desarrollan diferentes retos ambientales, es más, llegado un punto los bloques se convierten en enemigos a los que debemos evadir e incluso hacer que se golpeen entre ellos mismos. Es increíble la variedad y versatilidad que muestra esta demo, y solo son 100 niveles, no me quiero ni siquiera imaginar lo que ha preparado para sus más de mil rompecabezas.

Una de las cosas que más me ha gustado es la libertad que ofrece al momento de encarar sus rompecabezas. La facilidad con la que empujarnos a probar nuevos retos. Si pasamos demasiado tiempo bloqueados en un lugar es tan fácil como volver a la isla central y escoger un camino distinto, obviamente tarde o temprano tendremos que volver a enfrentar esa sala que se nos resiste, pero… por ahora podemos evitarlo. De esa forma aprendemos nuevas mecánicas y pensamos fuera de caja hasta que la respuesta llegue a nosotros. Mucho de lo que hace tan especial a The Order of the Sinking Star ya estaba presente en the Witness y es justamente eso lo que hace su experiencia tan familiar y gratificante. No es un juego que de nada por masticado, sino que nos invita a experimentar a la prueba y error, y es la única forma de avanzar hacia algun lugar. Su recompensa es su narrativa, los diálogos de los personajes, los documentos y notas de audio dejadas atrás. Todas están envueltas en una red de misterio al igual que su mundo.

The Witness era extraño, raro y complejo, pero… nada nos va a preparar para los desafíos que arroja The Order of the Sinking Star. Se trata de un juego mucho más grande, que incentiva la contemplación, es decir, mirar durante horas y analizar cada una de sus salas. Reflexionar sobre los pequeños detalles mientras nos cuenta una historia emocionante. Claramente, será una de esas experiencias divisivas que separan públicos, un juego de nicho que solo los más pacientes y dedicados serán capaces de apreciar su verdadera grandeza. Solía pensar que sus “Más de 1000” rompecabezas era solo una frase comercial, pero… Joder que equivocado estaba. Esta breve demo cuenta con más de 100 salas con toda clase de reglas, y tres protagonistas con movimientos únicos con los que jugar en simultáneo. Y eso es solo una minúscula fracción de todo el contenido que espera para su versión final. Esta demo me ha dejado con los labios a miel, deseando ver más. Es un juego que no para de mejorar minuto a minuto. No tengo dudas que cuando se estrene dará que hablar durante mucho tiempo, es uno de esos títulos que queda grabado a fuego en la memoria. Y… sé que ya se ganó mi corazón. Nunca imagine que algo pudiese superar a The Witness, y The Order of the Sinking Star tiene absolutamente todo para hacerlo.

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