Título: R-TYPE Dimension III
Género: Bullet Hell.
Desarrollador: KRITZELKRATZ 3000.
Editor: ININ Games.
Fecha de lanzamiento: 19/05/26.
Precio: $34.99.
Plataformas: PC, Nintendo Switch, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam y PS Store.
Review: Realizado en su versión de PlayStation 5 con una copia de prensa proporcionada por ININ Games.
Se ha hecho costumbre coger un juego “clásico” para darle una maquillada con nuevos graficos y enviarlo directo al escaparate de las tiendas digitales o una caja de “edición especial física”. Siendo honesto, he perdido la cuenta de la cantidad de remasterizaciones o “Remakes” que se han lanzado con esta generación de consolas. Es más, la misma PlayStation tiene más remasters que IPs originales, lo cual resulta extraño considerando con la gran variedad de la que gozo PlayStation 3. Sea cual sea el caso, estos “Re-Lanzamientos” también son una puerta de entrada para una nueva tanda de jugadores que no pudieron o quizás nunca conocieron aquellas emblemáticas sagas. R-Type es una de las franquicias más notorias en la industria que ha sacado tantos músculos como cayos en los dedos, y lleva tiempo preparando su transición a la nueva generación con más o menos luces, recordamos que tiempo atrás tuvimos el placer de revivir sus dos primeras entregas con R-Type Dimensions EX. Ahora, KRITZELKRATZ 3000 e ININ Games (en colaboración con Tozai Games) dirigen su atención al tercer capitulo de la serie: The Third Ligning, con un “Re-Lanzamiento” que busca mantener el legado de la franquicia e incorporar a nuevos pilotos a su implacable universo.






Supongo que podría ahorrarme un par de párrafos y saltar directo a su jugabilidad, (lo más importante en un matamarcianos), pero… como se trata de un título especial, uno de los fundadores del género, no está mal introducir a los recién llegados a su flamante universo oscuro. Lo cierto es que, R-Type III Dimensions plantea un escenario apocalíptico, similar al de Terminator, donde la humanidad ha ido demasiado lejos con sus experimentos/creaciones, llevándolas al borde de la extinción al ser asediada por el Imperio Bydo. De acuerdo al canon oficial de la franquicia, los Bydo son una forma de vida biomecánica letal creada por el propio ser humano como arma biológica en un futuro distante. Tras perder el control, esta anomalía fue desterrada a otra dimensión, donde evolucionó, mutó y regresó para consumir toda la realidad. Vamos, que no se aleja demasiado de la Skynet de James Cameron.
Uno de los grandes referentes al momento de dar vida a la franquicia fue, sin duda alguna, H.R. Giger, el iconico artista suizo conocido por su sensacional estética biomecánica, siendo el padre del único e inigualable Alien. Es importante destacar esto, pues, justamente todo, absolutamente todo a lo que le disparamos es una inspiración en lo que supone el arte de Giger. Tanto los enemios, como sus escenarios y Jefes Finales abrazan ese concepto bio-mecanico, y no solo eso, sino que sirven como puerta de acceso hacia el Horror Cosmico de H.P. Lovecraft. Los entornos que atravesamos con nuestra nave no son bases espaciales metálicas; son estructuras organicas que palpitan como si tuviesen vida propia, donde la tecnología militar se fusiona de manera grotesca con tejido orgánico y componentes corrompidos. La atmósfera es una de sus virtudes, y esta nueva versión acentúa esa sensación, gracias al rediseño tridimensional, juega con las perspectivas para ofrecer planos mucho más detallados e inmersivos.
Perderemos de vista mucha de su belleza al estar atentos de todo el caos que sucede en pantalla. Como buen padre fundador del genero, R-Type es una saga conocida por sus exagerados picos de dificultad, una característica que fue mejorando con cada una de sus entregas. No piensen ni por un momento que, por llegar a la nueva generación y buscar incluir nuevos jugadores, estaremos frente un juego amigable o sencillo. EN LO ABSOLUTO. R-Type III Dimensions es jodidamente despiadado al punto de sentirse completamente injusto. Bueno… su paso a la nueva generación no es del todo fino fino como podríamos esperar. El sistema de colisiones (HitBoxes) no se siente tan preciso como podriamos esperar, lo que lleva a que inevitablemente veamos a nuestra nave explotar al evadir obstáculos del entorno. Convirtiéndose en un auténtico dolor de cabeza avanzar en su aventura. Para palear su sobre dimensionada dificultad se ha añadido una serie de puntos de control para que su progresión sea más “amigable” como tambien “Modo Infinito”. Esta ultima es otra muestra de cariño por parte del estudio para quienes no son buenos en el género. En esta modalidad, como su nombre lo indica) las vidas son ilimitadas y reaparecemos de forma instantánea en el lugar exacto donde fuimos abatidos. Esto elimina la severa penalización de tener que reiniciar fases completas.
De todas formas, los más veteranos del género o amantes del masoquismo (entre los que me incluyo) tienen el modo clásico de toda la vida (Extended Mode) para disfrutar de la experiencia original con todo lo bueno y malo que esta implica. Obviamente la dificultad es una barrera difícil de superar, pero es un juego que demanda paciencia, lectura del entorno y muchísima prueba y error. Ensayar en sus escenarios es la única forma de aprender sus patrones, y así, anticiparse a los enemigos. A diferencia de los Shoot Them Up modernos, Dimensions opta por un ritmo más pausado; la supervivencia no depende de la velocidad de reacción, sino de memorizar patrones, posiciones. Lo que me recuerda, la elección adecuada del armamento tambien ayuda a alcanzar la victoria. El sistema Force funciona como un módulo, es decir, es un orbe indestructible que funciona simultáneamente como escudo y arsenal. Lo podemos acoplar de manera automática a la parte frontal de la nave al pasar por encima, y asi, absorber impactos y canalizar armas principales, conectarlo en la retaguardia para defenderse, o lanzarlo de manera independiente para que actúe como un satélite ofensivo. Una de sus grandes virtudes viene por el lado de su sistema «Force” con tres variantes unicas: Round Force, pensado para los puristas, ofrece láseres clásicos de fuego frontal, rayos reflectantes y ataques antiaéreos. Luego tenemos al Shadow Force: esta modifica radicalmente el estilo al introducir orbes auxiliares que disparan en múltiples direcciones, brindando mayor cobertura de pantalla pero exigiendo mayor pericia posicional. Por último y no menos importante tenemos la Cyclone Force, una variante agresiva que genera anillos de energía concentrada, ideal para infligir daño masivo a corta distancia. Su cooperativo local me ha dejado maravillado. Esta funcionalidad altera la dinámica, introduciendo mecánicas de puntuación combinada y estrategias de supervivencia conjunta. Aunque carece del componente online, la experiencia de sofá es una adición bienvenida.
Evidentemente, su cambio más radical viene justamente de su apartado audiovisual. Todos los niveles y enemigos se han rediseñado por completo en una plantilla en 3d, con luces modernas, colores brillantes y explosiones increíbles. Sus entornos se sienten mucho más vivos con texturas de alta resolución y unos efectos gráficos vistosos que destacan la escenografia. Lo mismo sucede con el modelado de la nave, que esta muy cuidado. Además, sigue la línea de las remasterizaciones de Aspyr, de modo que, con solo pulsar un botón podemos alternar entre la version remasterizada o la original, con esos enormes sprites y pixeles de 16bits de los años 90s con su estilo de dibujo clásico, todo sin que la partida se pause ni un segundo. Gracias a los chicos de ININ Games pude probar su versión de PlayStation 5, y durante mi viaje galactico no encontré mayores problemas. El juego funciona muy bien entregando una experiencia tan estable como fluida, sin caídas de FPS o bugs molestos. Como suele ser habitual, me hubiese gustado que las funciones del Dualsense tengan un mayor impacto para generar mayor inmersion, pero… no hay caso. Por otro lado, el trabajo de audio deja un sabor agridulce con más sombras que luces. En ocasiones toma el control de la pantalla con sus nuevos efectos, mientras que en otras ocasiones ni siquiera oiremos nada. No hay sonido para las muertes, y muchas de las lineas de audio para el ambiente ni siquiera encajan con lo que sucede en pantalla, dejando un silencio atroz.






R-Type Dimensions III me ha llevado a dudar sobre mis habilidades como jugador. Bueno… siendo honesto no me considero malo para los “matamarcianos” a fin de cuentas, he crecido con un mando pegado a mis manos, por lo que conozco muy bien el género; R-Type Original, Gradius, Monolith o CYGNI. Pensé que sabía en donde me metía, pero no estaba preparado para la carnicería que iba a sufrir. Esta suerte de remasterización es pura tortura. Me encontré estrellando la nave más veces de las que realmente me gustaría admitir. Es más, ni siquiera sabía porque demonios explotaba en mil pedazos. Hasta que finalmente me di cuenta que, el sistema de colisiones no iba del todo fino, además los sonidos ambientales a modo de guía estaban completamente bugueados. No quiero decir que, justamente esto hiciera que mi experiencia sea más dura de lo normal, pero… son algunos temas a tratar en alguna futura actualización. Pese a sus irregularidades, tiene elementos destacables como su modalidad en cooperativo, el añadido endless y los puntos de control, para una experiencia amigable. Además, alternar entre la versión original y mejorada es tan fácil como pulsar un botón. Está prácticamente a nada de ser una remasterización más que competente, solo necesita algunos ajustes de vida, que esperemos no demoren en llegar.
Puntos Positivos:
- El salto al 3d no le queda nada mal.
- Alternar entre la version original y la mejorada con solo pulsar un boton.
- Jugar en cooperativo con un amigo es un excelente añadido..
- Sus opciones de accesibilidad como el modo Endless o los puntos de control periodicos hacen que su experiencia más amigable.
Puntos Negativos:
- Aun asi… los picos de dificultad son más bien elevados.
- Claras incosistencias con el audio.
- Problema en el sistema de colisiones, no va del todo fino.
