Título: Visions of Mana
Género: RPG.
Desarrollador: Ouka Studios.
Editor: Square Enix.
Fecha de lanzamiento: 29/08/24.
Precio: $49,99.
Plataformas: PC, Playstation 5 y Nintendo Switch.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Square Enix.
Pensé que el 2023 quedaría como ‘El año’ para los juegos de RPG, pero… da la sensación de que no va a ser así. Llevamos nueve meses del 2024, y no paran de llegar joyas. Una tras de otra. No da tregua alguna, es más, ni siquiera una semana para tomarse un respiro. Yakuza, Granblue Fantasy Relink, Unicord Overlord, Persona 3 Reload, Eiyuden Chronicles, Final Fantasy VII Rebirth. Son tan solo algunas de las obras que llegaron. Por un momento parecía que SEGA junto a ATLUS tomaba la delantera. Pero SQUARE ENIX piso a fondo el acelerador para cumplir con su cuota de rol en este segundo semestre. ¿El resultado? ‘Visions of Mana’ esa maravilla de arcoíris rolero que marca el regreso de una de las IP más añoradas. Recordemos que la serie del ‘Mundo del mana’ paso por un longevo sueño durante 15 años, como consecuencia de unas entregas algo irregulares que pasaron sin pena ni gloria.




Supongo que tras tantos años la maldición debía terminar, y que mejor forma de hacerlo que, con unos especialistas, Ouka Studios una subsidiaria de NetEase Games. Quienes con tanto sacrificio entregaron su corazón con un juego de rol conmovedor y moderno. Estos últimos años ha quedado claro que Square Enix se siente cada vez más cómodo con el formato actual de los RPG, una estructura más dinámica y agresiva a comparación de sus obras de antaño. Caracterizadas tanto por el tiempo y la preparación. Visions of Mana es una clara muestra de evolución con respecto a su legado, pero al mismo tiempo tiene ese sabor clásico que tanto gusta.
Con el tiempo he aprendido a no encariñarme demasiado con los protagonistas de Square Enix, pero… como no hacerlo son tan inocentes. Se sienten tan genuinos que es prácticamente imposible no sentir una conexión con ellos. Solo necesite un par de minutos de su prólogo para sentir ese valioso lazo entre Oliin y Lysa para conocer los duros sacrificios a los que se enfrenta este pueblo. Eventos que más tarde harían mella en la aventura. Todo un carrusel de sensaciones en tan solo un par de minutos. Lo que espera para las próximas horas promete bastante. Justamente, la escritura y un buen guion es algo que caracteriza muy bien a las franquicias del gigante nipón. Historias sublimes con ese rose entre lo fantástico/humano con la que conmover. Protagonistas entrañables en situaciones imposibles.
Visions of Mana es justamente eso, una eterna lucha contra el destino. Cuenta la historia de Val, un joven intrépido que se ha convertido en una suerte de guardián de los exvotos, una serie de personas que fueron escogidas al azar por los espíritus elementales para entregar sus vidas frente al gran Arbol de Mana. Un tipo de ritual morboso, sin embargo, para muchos es considerado como el máximo honor al que alguien puede aspirar. Negarse al mismo significa la destrucción inminente. Bajo este concepto comienza a tirar de los hilos para construir un relato reactivo con el que enfrentar diferentes dilemas morales sobre la lealtad e identidad. Las interacciones se sienten naturales con un guion bien definido, esto genera cierta autenticidad y permite establecer una conexión mucho más personal. Me encanta la filosofía que se desarrolla a lo largo de la trama explorando diferentes perspectivas y cuestionamientos sobre la paz en un mundo marcado por dualidades. Aunque hubiese preferido que mantenga ese nivel en todos y cada uno de los apartados. Gran parte de los personajes secundarios se sienten como un simple decorado con los que intercambiar un par de frases.
Con Visions of Mana sucede algo curioso. Tiene las mecanicas adecuadas con las que impulsarnos a explorar y remover hasta el último cofre en sus entornos. Sea saltando hacia mesetas o tirándonos en picada hasta cuevas. Esa mania de coleccionista o recadero está más que presente. Tiene un entorno tan vibrante. Colorido con muchas postales memorables que da gusto perderse durante horas para descubrir alguna que otra cosa de interés. Sin embargo… mucha de esa magia se pierde al no encontrar personajes con los que interactuar al no encontrar vida. Más bien solo chocaremos con barreras artificiales y cientos de enemigos a los que caerles a golpes. Se siente como un mundo artesanal tan desaprovechado. Me dejo bastante frio esta presentación tan conservadora para los tiempos que corren, especialmente después de lo que han conseguido con obras como Final Fantasy XV o XVI. Se siente como un juego demasiado estructurado que intenta maquillar con su arte. Especialmente en esta época con tanto juego de rol dando vueltas. Deja en evidencia ese choque de identidades, por un lado desea ser algo totalmente diferente, mientras que por el otro sigue el camino más simple y tradicional. Al tiempo que mantiene el encanto y magia que tanto caracteriza a la serie. El resultado final es francamente aceptable con un juego sobresaliente, que posee un cascaron bonito, pero vacío.
Una de sus mayores virtudes proviene justamente del cambio de dirección en su sistema de combate. Ese enfoque directo hacia el formato ARPG a lo Hack-and-Slash con combates en tiempo real es realmente fabuloso. Como mencione más arriba, Square Enix cada vez se siente más cómodo con este formato, y no es para sorprenderse. Hoy en día 4 de 5 juegos de rol apuestan por este esquema. Da buenos resultados tanto sobre los controles como también en lo estético. Por su parte, los controles resultan intuitivos y recordaran bastante al reciente Gran Blue Fantasy: Relink. Hereda mucho de sus conceptos como manejar una party con los que trastear a gusto. No solo se diferencian por la intensidad de sus ataques rápidos o fuertes, sino que también cuentan con sus propias afinidades elementales y un curioso sistema de mejora a través de semillas o reliquias. Entre ambos se busca crear una sinergia para explorar un combate más dinámico con muchas más posibilidades. Similar a lo que sucede con Final Fantasy XVI, por un lado tenemos los ataques o magias especiales que capturan la esencia de los enemigos, mientras que por el otro lado tenemos una suerte de transformación temporal, con la que rascar algo de daño extra con su brutal ofensiva.
Tiene un apartado artístico envidiable. Esos colores tan intensos como vibrantes realzan cada uno de sus entornos. Es un trabajo artesanal, sin fallas a la vista. Todos sus apartados conforman un amalgama de pura armonía audiovisual. Gráficos atractivos con unas animaciones cuidadas, sobre todo en los combates con ataques tan estilizados y una coreografiá tan pintoresca. Entornos expresivos con mucho color lleno de amor y pura elegancia. Con un sobresaliente manejo de los colores para transmitir las diferentes emociones o sensaciones de la historia. Como mención especial tenemos los efectos visuales que sacan el máximo potencial de la iluminación y lo hace de una manera impresionante, las llamas y su manto de calor casi se pueden sentir sobre la pantalla. Sin duda es una obra atemporal, gracias a su diseño jamás pasara de moda, y permanecerá como un referente artístico.
Me ha dejado algo frio no encontrarme opciones graficas con las que trastear, pero tampoco tuve problemas de rendimiento. He utilizado un equipo compuesto por un i9 10900 acompañado con una RX 6800 XT de 16GB de VRAM con 32GB de RAM instalado en un Nvme de 2TB Firecuda 530 Gen4 con una velocidad de escritura estimada en 7000rpm. Con este equipo utilice una configuración grafica máxima “ultra” en una resolución nativa de 2560x1440p obteniendo una tasa de FPS estable entre 144FPS. Tanto en las ciudades o aldeas, como tambien en momentos de exploración en el mundo abierto o durante los combates. Tampoco se trata de un juego ‘exigente’.




Visions of Mana tiene el poder de transportarnos a un mundo encantador. Todo un torrente de emociones. Créanme que, cuando digo que hace eso y mucho más no estoy bromeando. Como tantas otras, la historia de Val y compañía esta repleta de armonía, que contrasta con tantas otras tragedias. Como la vida misma. Una trama lo suficientemente madura para mantenernos atrapados en su mundo tan carente de vida. Tan vació que asusta. Ha demostrado que resiste la prueba del tiempo con un formato moderno al igual que clásico. Una aventura de rol artesanal con mucho cariño por detrás con la que conmovernos con su relato agridulce, y ese inmaculado apartado artístico, además, ese sistema de combate agresivo le sienta de maravilla. Visions of Mana es mucho más que un envoltorio bonito, es un más que excelente añadido para la serie.
Puntos Positivos:
- Una historia conmovedora y realmente emocionante.
- La variedad de personajes le sienta bien.
- Un RPG moderno con sabor a clasico.
- Visualmente es todo un orgasmo.
- El combate es más agresivo con mayores posibilidades.
Puntos Negativos:
- El mundo se siente algo vacio sin demasiadas distracciones de por medio.
- Apuesta demasiado por el formato de ‘recadero’ misiones secundarias olvidables.
