Título: Kunitsu-Gami: Path of the Goddes
Género: Accion y Aventura.
Desarrollador: Capcom.
Editor: Capcom.
Fecha de lanzamiento: 19/07/24.
Precio: $37,49.
Plataformas: PC, Playstation 5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Capcom.
Debo admitir que no esperaba una nueva IP, y mucho menos que viniese por parte de CAPCOM, quienes tienen juegos y franquicias como la noche estrellas. Pero… por alguna extraña razón encontraron la forma de reinventarse. Encontraron la forma de incursionar en el terreno tactico con una producción ingeniosa al igual que fascinante. Supongo, que solo el estudio nipón tiene la capacidad de obtener buenos resultados de combinaciones inusuales. Alli tenemos a Dead Rising o Monster Hunter. Mientras muchos esperamos pacientemente por oír novedades sobre su ambicioso PRAGMATA, tenían preparada otra sorpresa.




Ambientado en un mundo fantástico e inspirado por la mitología y folklore japonés. Kunitsu-Game nos invita a acompañar a Soh, un guerrero de luz, que tiene la noble tarea de proteger a Yoshiro, una doncella sagrada con la capacidad de purificar el mundo de la corrupción demoníaca. Bajo este contexto se desarrolla una trama sobre el bien y el mal. Esa eterna lucha entre luz y oscuridad, que se ha representado incontables veces. Especialmente dentro de la cultura japonesa con obras como Nioh, OKAMI, Wu Long Fallen Dynasty. Es un tópico habitual, pero con mucho contenido por explorar, y que da gusto descubrir en detalle. Las fuerzas demoniacas comenzaron a invadir el reino de los humanos. Estos demonios, llamados Yomi, están corrompiendo el mundo, y es responsabilidad del singular dúo detener esa amenaza. El camino está lleno de peligrosos desafíos, por lo que tendremos que formar vínculos y establecer campamentos en las aldeas para navegar entre las fauces de aquellas aterradoras criaturas.
Entonces, el punto central recae sobre la protección: Soh funciona como una especie de guardian espiritual, por lo tanto, debe cuidar de Yoshiro mientras realiza sus rituales de purificación a lo largo de diferentes aldeas y templos. Estos rituales son cruciales para restaurar el equilibrio y expulsar a los demonios de las áreas contaminadas. A medida que avanzamos en el viaje, enfrentaremos desafíos más complicados con enemigos aún más fuertes, incluyendo poderosos jefes demoníacos que pondrán a prueba todo lo aprendido: habilidades y tácticas. La táctica es importante, pero también lo es el conocimiento. Razón por la que es de vital importancia echarle una mirada a las tablillas locales. Estas funcionan como una guía de referencia o más bien un bestiario con el que conocer en más detalle a los diferentes enemigos o jefes con los que cruzaremos espadas. Cada una de estas tablas cuenta una historia diferente y añade una nueva capa narrativa con la que establecer un mundo mucho más convincente y orgánico. La misión de purificar el mundo de la corrupción demoníaca es una metáfora de la lucha por restaurar el equilibrio y la paz. Como también el Sacrificio: Soh, como el protector, está dispuesto a arriesgar su vida para asegurar que Yoshiro pueda completar su misión sagrada. Por ultimo encuentro que la redención y esperanza son temas recurrentes. A través de sus esfuerzos para purificar las aldeas y derrotar a los demonios, los personajes buscan redimir el mundo y traer esperanza a sus habitantes. Cada área purificada es un pequeño paso hacia la restauración del orden y la justicia en el mundo.
Lo que me recuerda que, al centrarse en la restauración de aldeas, por extensión, permite interactuar con los diferentes NPCs que encontraremos en cada región. Estos NPCs proporcionan información valiosa y misiones secundarias, pero también ayudan a reforzar la narrativa del juego. Revelan cómo la presencia de los demonios ha afectado sus vidas y culturas. Además es posible llamarlos directamente al combate al asignarle diferentes tipos de clase. Por lo que tiene una estructura ludo-narrativa bien lograda. Si bien, Kamitsu-Game utiliza una narrativa superficial, también es posible disfrutar de su historia a traves del ambiente al observar el entorno. Al descubrir artefactos e inscripciones u otros elementos que ofrecen un contexto aún más profundo sobre los orígenes de los demonios y la historia del mundo, como por ejemplo las mencionadas tablillas locales.
Luego de una invasión de diálogos y escenas cinemáticas, finalmente pude tomar el control para experimentar de que iba su jugabilidad. Y… Me lleve una grata sorpresa al encontrarme con una suerte de Hack-and-Slash-Tactico. Combate frenético e implacable con toda una acrobacia de movimientos alocados y espadazos. Pero mi sorpresa fue aún mayor cuando descubrí que podía asignar unidades o usar el terreno a mi favor. De pronto, ese hack and Slash se convirtió en un tablero de ajedrez, donde situar piezas importantes para evitar la avanzada enemiga. Cerré los ojos, y vi un Tower Defense, de esos de toda la vida. Diferentes tipos de unidades con sus propias habilidades. Entorno reactivo con múltiples ramificaciones y santuarios con bonificaciones. Lo que parecía ser un simple machaca botones dio lugar a un enfermizo juego táctico, dónde la preparación y el trabajo en equipo lo son todos para superar la avanzada de demonios.
Lo cierto es que, el formato táctico le sienta como guante. Deja explorar de una manera sobrenatural toda su temática oriental al introducir diferentes demonios y criaturas de la noche. Cada una de ellas afecta directamente el estilo de juego, por lo que invita a replantear las estrategias con el fin de no encasillarnos en un solo método. Razón por la que es importante tener una unidad de cada clase. Todas son importantes, a su manera. Arqueros: son útiles para dañar a los espectros voladores. Leñadores: con sus potentes hachas dañan a todos esos bichejos que intenten abrirse camino a pie. Sumo: añade algunos ataques pesados para inmovilizar temporalmente a los enemigos. Ladrón, recoge tesoros durante el día, mientras que por la noche corre de los demonios. Por lo tanto, cada unidad tiene sus propias características, es un juego que ofrece un alto grado de rejugabilidad, y permite experimentar en tiempo real. Al fin y al cabo, es posible asignar roles durante la propia partida para que adaptarnos a sus rigurosos desafíos. Esto le añade mayor sabor al gameplay con una curva de dificultad balanceada que va de menos a más. Todo lo necesario para prepararnos a su brutal combate final.
En cierta forma me ha recordado bastante al reciente CATACLISMO de Digital Sun Games o al mismo The Last Spell de Ishtar Games, puesto que tenemos un margen de tiempo para prepararnos antes del combate. Durante la mañana podemos fortificar la aldea reparando alguna que otra estructura o activando altares que ofrecen bonificaciones temporales. Lo cierto, es que esta fase de “exploración” o más bien “crafting” da un breve respiro con el que contrarrestar su dosis de accion táctica. Una vez que llega la noche no hay marcha atrás. No hay segunda oportunidad. No hay modo de prepararse o reparar estructuras. Solo podemos luchar e intentar resistir a los Seethe hasta que amanezca. Estos demonios comenzaran a escaparse de los portales como si fuesen hormigas saliendo de un hormiguero, y vienen en todos los tamaños y formas.




Por su parte, el sistema de combate cumple sin más. No es una maravilla, pero tampoco es absolutamente malo. Es más bien simplón con una combinación de ataques ligeros, pesados que desencadenan combos explosivos. Además, introduce un sistema de bonificaciones a través de talismanes para mejorar las aptitudes ofensivas o defensivas. La aventura está distribuida en una serie de misiones independientes, donde visitaremos diferentes puntos del bosque con sus principales áreas de interés. Cada misión cuenta con sus propios desafíos, (superarla en x tiempo, eliminar x cantidad de enemigos o asignar un determinado número de clases, entre otros). Al cumplir cualquier desafío obtendremos estrellas que posteriormente podremos intercambiar para desbloquear nuevas mejoras para las clases de cada aldeano. Kunitsu-Gami: Path of the Goddess están claramente influenciados por juegos clásicos y contemporáneos. Entre los que podemos destacar, Shadow of the Colossus: Similar en su narrativa minimalista y en cómo la atmósfera y el entorno juegan un papel crucial en la experiencia. El tono táctico en tiempo real arroja algun que otro flashback a series como Overlord o Pikmin con esa planificación y manejo de minions. Sea cual sea el caso, Kunitsu-Gami es una propuesta arriesgada que da buenos resultados, tanto estéticamente como jugablemente con un control preciso, fluido y fino como reloj suizo.
Luego de OKAMI no esperaba encontrarme con otra explosión floreada, pero Capcom jamas decepciona. Ha logrado crear un estilo visual único con un tono artístico sublime. Este enfoque visual no solo deja postales alucinantes, sino que también complementa su ambientación, haciendo que el mundo se sienta auténtico. El diseño de los personajes está muy bien cuidado, en particular, destaca por su personalidad y el detalle de sus prendas tan coloridas y vibrantes. Yoshiro, la sacerdotisa protagonista, está representada con trajes tradicionales japoneses y máscaras intrincadas, lo que refuerza el tema cultural. Las estructuras del juego, como templos y altares, también están cuidadosamente diseñadas para reflejar la estética japonesa. Además, los enemigos y los jefes están inspirados en la mitología local, presentando diseños que van desde criaturas enfermizas y repulsivas, que nada tienen que envidiarle a Silent Hill o las obras de Junji Ito. Pero, si hay algo que me encanto fue su danza. Esa celebración de Yoshiro al momento de bailar y la coreografía de sus movimientos. Tan suaves a la vez que delicados. Mientras que Soho acompaña con su templanza. Ese furioso torbellino suprimiendo los portales y enviando a todas esas retorcidas criaturas de regreso a su mundo es simplemente asombroso. Eh pasado varias semanas jugando a su versión de PC, y no he encontrado ningún tipo de problema o falla. Kunitsu-Gami funciona estable a una solida tasa de fps en equipos de modestas prestaciones. Y… se ve fabulosamente bien. Supongo que la mala optimización es solo cosa de Dragons Dogma 2, porque ahora se han sacado el sombrero con un juego que corre estupendamente bien.

Capcom deja salir un estruendo de creatividad con una nueva IP, que tiene todo lo que podríamos esperar del estudio Nipon. Uno de esos juegos que deja una sensación familiar. Todo un popurrí de géneros que coinciden en una aventura colmada de personalidad. Traslada la frenética dosis de acción de los hack-and-slash en un tablero de ajedrez con ese delicioso sabor táctico en un precioso Japon Feudal. Kunitsu-Gami: Path of the Goddes es la respuesta de Capcom a una industria eclipsada por la monotonía. Capcom demuestra una vez más su capacidad para innovar con una explosión artística, que no se veía desde el mismísimo OKAMI. La armonia de sus colores con la delicadeza de sus movimientos da como resultado un mundo sombrio y encantadoramente cruel. Una vez más, la mitología japonesa sirve como combustible para desencadenar un estruendo de originalidad. Quizas peca de repetitivo, pero… es el precio a pagar por salirse del libreto. Por ser diferente. Kunitsu-Gami es otra clara muestra de que Capcom aún tiene mucho para ofrecer a la industria. Aquellas montañas no han hecho más que dejarme enamorado y soñando por un OKAMI 2.
Puntos Positivos:
- Otro estruendo de creatividad de Capcom.
- Artisticamente es una jodida maravilla.
- El lenguaje visual y esa narrativa ambiental.
- Esa mezcla de hack-and-slash táctico le sienta muy bien.
- Optimización brillante.
- Combate simple e intuitivo.
Puntos Negativos:
- Algun que otro fallo en la localización al español.
- Historia olvidable.
- Las opciones de gestión son algo limitada.
