Happy Game [Review]

Título: Happy Game.
Género: Aventura Gráfica.
Desarrolladora: Amanita Design.
Editora: Amanita Design.
Fecha de lanzamiento: 28/10/2021.
Precio: $272,99 ARS.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Amanita Design.

Amanita Design ha cosechado una buena reputación en la industria de los videojuegos, y aún más importante dentro del género de las aventuras graficas con algunos de los Point-and-Click más preciosos e inusuales que hemos podido disfrutar en la última década, títulos como Botanicula, CHUCHEL, Creaks, Machinarium o Samorost. Cada uno de ellos ha marcado un punto de inflexión para el estudio Checoslovaco, y por consecuente, la enorme capacidad para crear arte con ideas descabelladas y poco convencionales que, quizás echarían para atrás a desarrolladores más conservadores, pero no es el caso de Amanita Design, quienes buscan innovar con cada uno de sus juegos. CHUCHEL supuso la teatralidad de la interacción al jugar con el puntero para hacernos sentir parte de su divertido mundo surrealista para compartir de compañía por su importante dosis de humor y los descabellados resultados de sus animaciones. Con CREAKS desearon regresar a sus orígenes al apostar por un formato tradicional. Ahora con Happy Game han retomado el pintoresco estilo artístico de CHUCHEL, pero continúan experimentando con secuencias irracionales lo que genera una vuelta de tuerca algo tétrica al ambientarla en un macabro mundo de retorcidas pesadillas, que no tienen nada que envidiarle a Silent Hill. 

A lo largo del juego asumiremos el rol de un pequeño chaval que solo desea dormir, sin embargo, cada vez que cierra los ojos sus sueños toman un tono siniestro acompañado por una terrible sensación de miedo y ausencia. Al fin de cuentas, todos los preciados objetos que servían de barrera defensiva han desaparecido por completo (pelota de soccer o muñeco de trapo), y ni siquiera su mascota está cerca para ahuyentar a las tétricas criaturas que tejen los hilos de aquel surrealista escenario. Armado de valor, el chaval no tarda demasiado en echarse a correr para hacerse con sus preciados objetos, pero cada paso que da lo acerca más y más al reino de las pesadillas. Sera posible escapar de aquella realidad o su destino esta sellado por el dolor.  Al seguir la línea de su excelso catálogo, Amanita Design ha renunciado a lo evidente, es decir, dar por masticada su narrativa con las trivialidades que acarrea el formato de textos o diálogos. En su lugar han optado por fortalecer sus animaciones con la simbología y la libre-interpretación, por lo tanto, la psicodélica pesadilla de Happy Game no necesita palabras para expresar la obsesión de su protagonista por ser feliz. La teatralidad de sus escenas permite dar rienda suelta a la imaginación, al fin y al cabo, cada sonrisa sangrienta lleva a perturbadores resultados.  En consecuencia, presenta ciertos elementos, que lo hacen único en su especie. Entre ellas podremos destacar su particular forma de alejarse de interminables narraciones y líneas textuales, que encontramos a diario en experiencias del mismo género. Es más, apuesta por una narración gráfica y directa, accesible al público en general, dejando en manos del mismo usuario la interpretación que desee darle a cada escena y momento que viviremos en su retorcida pesadilla.

En lo que respecta a jugabilidad, Happy Games mantiene intacto el espíritu interactivo visto en CHUCHEL, por lo que se siente más como una animación interactiva, que como un Point-and-Click tradicional, de modo que nos invita a jugar con su escenario haciendo click a diestra y siniestra sobre los objetos y personajes para experimentar con sus inusuales resultados. Por esta razon no cuenta con rompecabezas calculados milimétricamente que busquen estrujarnos las neuronas, sino más bien todo lo contrario. Happy Game pone el acento en la prueba y error siendo nuestra pura intuición la que nos conduzca a experimentar aquellos macabros eventos interactivos que no tienen nada que envidiarles a los enfermizos conejitos de Happy Tree Friends, y los adorables emoticones no tardaran demasiado en lucir sus sangrientas sonrisas. Al igual que en otras obras del estudio, Happy Game presenta una interfaz abstracta, totalmente vacía y carente de direcciones. No desea manchar la preciosa dirección artística con barras o paneles innecesarios, por lo que desea mantenernos totalmente concentrados en sus animaciones para no perder de vista a los juguetes. Lo único que necesitamos es nuestra curiosidad, la base de toda buena aventura, y en esta obra veremos cómo sus escenarios y personajes se modifican con cada click. Happy Games invita a pulsar incesantemente el click de su mouse alrededor de sus tétricos escenarios, solamente con la excusa de ir descubriendo elementos, escenas, logros y resolviendo puzles ocultos que de otra forma pasarían desapercibidos.

A causa de su naturaleza jugable, y a las mínimas direcciones que se nos proporcionan, muy pocas veces sabremos a ciencia cierta qué es lo que debemos realizar exactamente. La mayor parte del tiempo nos encontraremos detenidos en algún plano tratando de averiguar cómo avanzar, o que es lo que se debe realizar – gracias a su brillante dirección creativa–. Seguramente los usuarios más ilustres en el género, no lo consideren un verdadero reto, pero ciertamente es una experiencia demasiado didáctica, y lograra cautivar al jugador en todo momento. Mientras que a otros los llevara a sufrir una pesadilla epiléptica por el sobre-exagerado juego de luces, quizás con una opción para ajustar tal efecto le sentaría de maravilla, pero ni siquiera contamos con una opción de configuración para la resolución.

Una de las principales virtudes de Amanita Design recae en su poder creativo y la enorme capacidad para crear postales adorables como sucedió en CHUCHEL o retorcidamente macabras como es el caso de Happy Game. Otra brillante aventura que destaca por su superlativo aparado audiovisual con un diseño artístico inmaculado y unas reconfortantes animaciones que encuentran la perfecta consonancia entre humor y terror. Gracias al excelso manejo de colores y los exagerados juegos de luces logra mantener al jugador despierto y pendiente de cada pequeño pixel de la pantalla, generando que no solamente seamos unos simples espectadores, sino que también participemos de su encantadoramente cruel pesadilla. Como no podía ser de menos, su apartado sonoro mantiene el mismo nivel, entregando unas melodías cargadas de suspenso, que dan lugar a murmullos de lamento por parte del protagonista al ser partícipe de escenas retorcidas.

Amanita Design acaba de lanzar el regalo ideal para este próximo Halloween, Happy Game, una retorcida aventura interactiva que nos acechara en nuestros propios sueños al recordarnos al icónico Happy Tree Friend. Adorables conejos, sangrientos emoticonos y retorcidos habitaciones surrealistas que bien podrían convivir en Silent Hill. Tal vez, la duración no sea la más extensa de todas sus aventuras pudiendo completarse en tan solo 2/3 horas, y apuesta principalmente por la intuición en lugar de la lógica en lo que a rompecabezas respecta, pero no afecta en su totalidad. Al final del día, Happy Game encontrara la forma de sorprendernos, ya sea por su tétrico desenlace o las disparatadas situaciones que plantean sus escenas. Otra maravilla creativa por parte de los checoslovacos, que continuan sorprendiendo con su potencial para experimentar con un género tan conservador. Allí lo tienen, Happy Game, la última maravilla de Amanita Design por tan solo $272,99 ARS en Steam.

Puntuación: 4 de 5.

Puntos Positivos:

  • Un precioso diseño artístico.
  • El tono interactivo e intuitivo de sus rompecabezas.
  • La simbología y la libre-interpretación de su historia, que acechara por nuestras cabezas por un buen tiempo.
  • Escenarios retorcidos y encantadoramente crueles.
  • Cierta inspiración en Happy Tree Friend.

Puntos Negativos:

  • Falta de opciones para disminuir los efectos de luces.
  • Duración algo escasa.

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