Título: Closer the Distance
Género: Life Simulator.
Desarrollador: Osmotic Studios.
Editor: Skybound Games.
Fecha de lanzamiento: 02/08/24.
Precio: $14,99.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Skybound Games.
Llevaba tiempo siguiendo su desarrollo, es más, esperaba ansiosamente a tenerlo en mis manos para descubrir en persona lo que llevaba escribiendo la gente de Osmotic Studios. Debo admitir que tenía algo de recelo. Los ‘Life Simulator’ no suele ser uno de mis géneros preferidos, pero… soy una persona sensible y las aventuras contemplativas me encantan. Motivo suficiente para darle una oportunidad. Y… tras dedicarle un buen par de horas me he encontrado recogiendo lo poco que quedaba de mi corazón porque lo hicieron mil pedazos con su historia.




Closer the Distance se presenta como un ‘Simulador de vida’, pero más bien se siente como un simulador de duelo. Uno de esos juegos con los que encontrarse a uno mismo. Una introspección virtual que da placer, pero también dolor. Siento que es uno de esos juegos para disfrutar en tragos cortos saboreando cada uno de sus eventos. Conocer lentamente a cada uno de sus personajes. Que los motiva o más bien, darle nuevas razones para levantarse de la cama o el propio suelo. Closer the Distance es duro como un puñetazo de boxeador, pero al mismo tiempo, encantador. Reflexivo. Autentico. Realista. Yesterbay es un pueblo tranquilo que ha sido sacudido por un evento desafortunado. Un trágico accidente que se ha tomado la vida de Ángela, una hermana, una amiga, una novia, una persona con sueños e ilusiones. Este evento sirve como catalizador para desencadenar una profunda introspección con lupa quirúrgica. A donde sea que toca deja cortes profundos con heridas devastadoras. A través de Ángela pasearemos por la ciudad cuidando a sus seres queridos. Justo como lo hizo en vida, pero ahora desde el otro lado. Mientras los acompañamos en el duro proceso del duelo. Dejando migajas o despertando valiosos recuerdos que le darán ese cálido abrazo que necesitan en un momento tan duro. Gracias a su habilidad etérea influiremos en cada uno de ellos y determinaremos el curso de sus destinos.
La jugabilidad es más bien sencilla, y funciona como un gestor de actividades, dónde toca interactuar con los miembros de la ciudad para oír o descubrir aquello que los aqueja. A partir de eso podemos intentar darle ánimos al influenciar sus pensamientos. Ese es básicamente el concepto de ‘Closer the Distance’ acompañar a esos amigos, familiares o vecinos a vivir como pueden el dia a dia. Con sus ilusiones. Con sus dolores. Con sus miedos. Encontrarle un nuevo sentido a la vida y tirar para adelante. Cada mañana despertaremos en un nuevo habitante para oir sus deseos y necesidades. Cada mañana sera un nuevo mundo de posibilidades para devolver algo de color a un pueblo gris. Existen muchas actividades de lo más mundanas, pero que limpian el alma y fortalecen el espíritu. Esto hará que realicen una u otra actividad lo que determinará el desarrollo de nuestra aventura.
Muchos de los eventos se desarrollan de manera inmediata y están superpuestos a otros, por lo que no podemos tomar dos caminos al mismo tiempo. Al contrario, debemos analizar que deseamos hacer, y a quien deseamos apoyar. Esto resulta frustrante ya que habrá eventos que perderemos de vista, pero le da un toque mucho más realista y genuino al representar la vida misma. No podemos estar en todos lados al mismo tiempo y los chicos de Osmotic Studios lo reflejan de un modo tan real que asusta. Me encanta la simpleza de sus controles. Para tratarse de un gestor de recursos es de lo más intuitivo con una interfaz bastante limpia. Cuenta con un puñado de avatares a modos de guía con sus propias estadísticas. Cada personaje debe soportar su propia carga con sus miedos, inseguridades y aflicciones, por lo que tenemos que estar atentos a cada marcador para darle lo que necesita en el momento en que lo necesita. Ya sea un bocadillo para tener el estómago lleno o quizás un viaje en coche o tocando la guitarra para distraerse. A través de los ojos de los personajes revolveremos en el pasado de la ciudad para descubrir sus secretos. Pero también como volver a ser una sociedad unida. Me encanta como retrata esos momentos de soledad. Esos pensamientos que navegan en la mente luego de un evento catastrófico. Esa absoluta tristeza. Ese insondable vacio. El compañerismo que existe entre los vecinos. Como todos intentan dar lo mejor que pueden al resto, aun cuando muchos de ellos están destruidos por dentro. Es uno de esos juegos que invita a reflexionar sobre nuestras acciones como personas.
Técnicamente no es ninguna maravilla, pero tiene su encanto. El estilo animado a modo de cartoon le sienta genial. Crea personajes estilizados y de lo más expresivos con mucha plasticidad. Movimientos suaves y eufóricos que revelan genuinamente cada una de sus emociones. También ayuda mucho esa vibrante paleta de colores. De lo más colorida para representar esos breves eventos de felicidad. Mientras que ese azulado tono frio siempre permanece bajo la superficie esperando a sacar sus fauces. Sea en una noche estrellada o una mañana lluviosa. Encuentro que la interfaz es bastante limpia e intuitiva con la información necesaria para no arruinar sus postales o entorpecer la progresión. Ofrece una serie de avatares que representan a los habitantes del pueblo, y una vez que hacemos click en uno de ellos nos acerca una ventana con su estado de animo, deseos, relaciones y tareas pendientes.




A veces me preguntó: cuando cambiaron tanto los videojuegos. Cuando evolucionaron tanto. Cuando encontraron la forma de conectar a través de una pantalla. Cuando lograron identificarse con los sentimientos. Cuando… Dejaron de ser eso, un simple juego. Para convertirse en algo más… Real. A menudo me contuvieron con sus mundos virtuales. A menudo me calmaron con sus palabras. Closer the distance trajo una historia cruda. Una historia trágica en un pueblo idílico. Con la que no pude evitar identificarme. No pude evitar reflejarme con sus desconsolados eventos. Lo cierto es que, llegó en un momento difícil. En un momento insostenible emocionalmente. Me dio una fortaleza hacia mi soledad. Entre sus habitantes. Entre sus actividades. Entre sus charlas. Entre sus sonrisas. Entre sus llantos. Conocí personas resquebrajadas en mil pedazos. Tantos como mi propia alma. A través de sus acciones descubrí nuevos propósitos. A través de sus dilemas encontré nuevas respuestas. Closer the Distance fue un viaje espiritual. Un viaje extrasensorial, donde conocerme un poco más. Me invitó a una comunidad para conocer sus costumbres. Para hacerme parte de sus vidas. Para demostrarme que no todo está perdido. Que existe una luz. Que existe un propósito. Closer the Distance me enseñó a dejar de ser egoísta. Me enseñó a dejarme ir en una vida de adversidades. Me enseño a creer en el medio.
Puntos Positivos:
- Tan real que asusta.
- Una historia emotiva que toca temas duros.
- Los personajes estan muy bien escritos.
- La fragilidad del ser humano.
- Artisticamente es precioso.
- La libertad al momento de afrontar decisiones o realizar actividades.
Puntos Negativos:
- Aunque muchas de ellas se superponen.
