Título: The Alters
Género: Supervivencia, Gestion de Recursos.
Desarrollador: 11bit Studios.
Editor: 11bit Studios.
Fecha de lanzamiento: 13/06/25.
Precio: $17,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam y Game Pass.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por 11bit Studios.
Envuelto como un juego de supervivencia extrema, lo nuevo de 11bit studios supone una clara introspección hacia lo que realmente significa ser una persona. Una aventura que invita a reflexionar sobre la identidad del ser humano, la moralidad de sus decisiones, como también el efecto de la desigualdad y el trabajo desechable en un escenario post-apocalíptico. Es más, incluso se atreve a ir un paso más lejos al tocar temas sensibles de la sociedad: la ética tecnológica con sus ideas radicales sobre la conciencia en la clonación, al cuestionar hasta dónde llega la aceptación de una vida reemplazable en nombre del progreso.





The Alters cuenta la historia de Jan Dolski, un sujeto ordinario con una vida complicada llena de altibajos que lo condujeron hacia un pedazo de roca flotando en lo profundo del espacio. En su afán por huir de su fallido matrimonio o sus descomunales deudas, acabo uniéndose en una misión especial en un planeta desconocido de peligros absoluto. Como su suerte lo precede, el viaje no tardara demasiado tiempo en torcerse convirtiéndose en una aterradora pesadilla con su tripulación muerta por circunstancias misteriosas. Siendo el único sobreviviente tras el accidente debe enfrentarse a toda clase de condiciones extremas en una carrera contrarreloj para evitar la letal radiación del sol.
The Alters es una carrera contra la muerte con muchos tintes de Sci-Fi, y una importante carga emocional. La única forma de sobrevivir es: experimentando con nosotros mismos. Experimentos dudosos. Cuestionables. Prohibidos. El Rapidium se presenta como la respuesta para todos los males, una sustancia exótica capaz de crear versiones alternativas de uno mismo llamadas “Alters”. Cada Alter representa un camino de vida distinto —como si Jan hubiera elegido estudiar o seguir otra relación— y trae consigo habilidades únicas. Un buen número de beneficios, pero también grandes complicaciones. The Alters enseña que: no hay nada peor sentimiento que enfrentarse a uno mismo. Una versión diferente. Distinta. Rara. Piensa en Mickey 17 con su diferente versión o incluso Us de Jordan Peele.
Con semejante gancho inicia esta emocionante aventura de ciencia ficción que no paro de recordarme a Mickey 16 de Bong Joon-Ho, conocido por Parasites o Memories of a Murder. Siendo completamente honesto, la historia de 11bit Studios se siente familiar, pero al mismo tiempo atrevida. Su manejo de la narrativa en un entorno cerrado lo deja juguetear con la personalidad de sus protagonistas, mientras desenredamos sus nudos neuronales conoceremos poco más de sus vivencias. ¿Cuántas veces deseamos tener una versión diferente de nosotros mismos? ¿Cuantas veces deseamos tener una vida diferente a la que llevamos? O incluso regresar en el tiempo para probar suerte por otro camino, tal cual efecto mariposa. La vida está plagada de encrucijadas que determinar el curso de una vida. Eventos que sacuden por completo y alteran por completo la persona que somos para moldear la que veremos más tarde en el espejo. The Alters coge todos estos conceptos para mixearlos en una oda espacial tan reflexiva como filosófica.





El super ordenador quántico es un paso hacia el futuro, pero… deja cientos de interrogantes por detrás. Permite coger uno de esos tantos momentos para generar una versión alternativa que hubiese vivido exactamente lo que soñamos. De allí, nace Jan el médico, Jan el ingeniero, técnico, psicólogo y mucho más. Hay variedad de opciones, a fin de cuentas, es como la vida misma. Lo realmente llamativo es la forma en que cada uno de ellos navega por la aventura con sus propios rasgos físicos, como también mentales. En conjunto, ayudan a construir un relato más emocional con una importante sobrecarga sentimental, que rompe los tabúes ordinarios. No se trata de simples cascarones vacíos de carne, sino de chispazos neuronales. Personas de carne y hueso con miedos, sueños e ilusiones, además, la misma trama se va complicando cada vez más al profundizar sobre otros dilemas morales, existenciales e incluso éticos. De pronto, el viaje por la supervivencia pasa a un segundo plano dejando espacio para reflexionar sobre las acciones y las decisiones que tomamos.
Que decir, su historia es abrumadora. No es la típica aventura espacial de Sci-Fi, sino que toca temas complejos de formas inesperadas. Los Alters tienen personalidades diferentes con las que es común chocar, de modo que los conflictos se convierten en algo habitual durante los días, pero tambien es el único camino hacia la supervivencia. The Alters es un juego de supervivencia con gestión de recursos, como tal, necesitamos hacer buena letra, y tener contento a nuestros alters para que desempeñen sus funciones lo mejor que pueden sin amotinarse.
11bit studios no trastabilla ni un minuto. The Alters es tan complejo como nosotros decidamos, una aventura de supervivencia con mucha gestión de por medio, que encuentra su mejor imagen en la narrativa. Coquetea con todo tipo de misterios. Planta semillas que florecen al paso de los actos con resultados francamente inesperados. Es un juego que necesita de una segunda o tercera pasada, es más, quizas una cuarta o quinta no le haría ningún mal. Tiene mucho terreno por explorar. Tiene muchas opciones que considerar. No es bueno quedarse con la duda, y los polacos lo sabe muy bien, por esta razón nos presentan un sistema de guardado manual amigable que inclusive cuenta con un recordatorio de nuestras decisiones pasadas. Una guía fantástica para experimentar sus eventos desde otra perspectiva o ver que tanto cambia una respuesta con la otra. Al tener una importante carga narrativa es comun explorar cada uno de sus caminos para ver todos los resultados posibles, además, si deseamos conseguir todos sus logros sera algo que debemos plantearnos desde el primer minuto.
¿Cómo se juega? Eso es lo mejor de todo. The Alters coge lo mejor de Death Strading, This War of Mine y Fallout Shelter para adaptarlo a una escala mucho menor. Luce complicado de cojones, y la mayor parte del tiempo suele serlo; dirimir tareas es sensacional, pero… los tiempos nunca están de nuestro lado. El viaje rápido se convierte en una herramienta útil. Pasar de un lado a otro para cubrir los huecos. Por suerte en los mandos es súper intuitivo con un sistema de control familiar. Dividido en dos partes.
Por un lado tenemos los momentos de exploración, dónde saldremos de la nave en busca de objetos de interés o puntos de extracción para instalar puestos de control para recolectar materiales. Durante la exploración tendremos una cámara en tercera persona y unas mecánicas habituales del género: andar, correr o cogerse de una saliente a estas se suma la linterna para interactuar con las diferentes anomalías que pululan por los alrededores, tal cual S.T.A.L.K.E.R. y así, obtener algunos valiosos materiales extra, también tenemos una suerte de radar con pulso electromagnético bastante útil para dar con los objetos de interés. Todo eso recuerda a Death Stranding, pero tambien me dejo unos flashes a Arknights Endfield por su sistema de tendido eléctrico, la idea de dirigir energía por torres hasta el punto de extracción.
Otra de sus grandes virtudes viene de su sistema de gestión. 11bit studios introduce un sistema similar al visto en This War of Mine, donde escogemos una tarea en particular para que un miembro del equipo pase a cumplir de forma automática, esto reduce la micro gestión, y ayuda a agilizar los tiempos de construcción. Desde el centro de mando accedemos a todo un panel de construcción: dormitorios, gimnasios, jardines, botánica, talleres o cocina. Solo necesitamos materiales y algo de espacio. Al tratarse de un juego de supervivencia es importante iniciar con las salas básicas, como dormitorios, cocina o taller, a su vez conducen hacia otras construcciones valiosas: comida, herramientas o materiales. Toda clase de utensilios con los que sortear los peligros del exterior, cómo también prepararnos de la mejor forma posible para la radiación. La radiación no se ve, pero ese enemigo invisible está presente en todo momento, es más, incluso es una de las razones por las que tendremos un tiempo limitado para explorar o recolectar objetos.





¿Gráficamente? Ese planeta inhóspito es tan seductor como aterrador. Presenta paisajes fríos con noches insondables, tan largas como un invierno. Lluvias radioactivas tan arrolladoras como las de Chernobyl cultivando todo tipo de anomalías, que impiden soñar con el mañana. Su planeta es tan extraño, que ni siquiera el sol nos protege de los peligros de su flora o fauna local. Ademas, la tormenta geomagnética se acerca cada día con sus abrazadores rayos solares. The Alters tiene momentos preciosos con una puesta en escena espectacular. Cada uno de sus actos ofrece un entorno diferente con su propio diseño, como también peligros. Debo admitir que el segundo capítulo me dejo enamorado, pero también con un ligero dolor de cabeza por el diseño tan enmarañado de sus cavernas: múltiples caminos con sus propios atajos, como también el uso de la verticalidad con mesetas, pendientes o valles. Perdí la cuenta de la cantidad de veces que termine rondando en círculos buscando una salida o una forma de llegar a un punto de interés. Me costó horrores subir a lo alto de la montaña para plantar los satélites de investigación para analizar la anomalía gravitacional, pero… no entraremos en spoilers.
Tampoco quiere decir que sea todo un referente, para nada. The Alters tiene momentos brillantes, como otros espantosos, donde a lo mejor luce mediocre. El vacío de sus escenarios tampoco lo ayuda lo suficiente para maquillar sus falencias. Es común encontrarse con zonas planas con texturas de baja calidad, popping o sombras erráticas. Sin embargo, lo peor de todo es su baja resolución. Estuve jugando en su versión de PC con un equipo que supera holgadamente los requerimientos mínimos o recomendados (i9 10900 – 32gb – RX 6800 XT de 16gb en un NVME de 1tb 4gen), en una resolución nativa de 2560x1440p con una calidad gráfica máxima sin activar escaladores o generadores de FPS, me encontré con una calidad de imagen más bien borrosa. Por un momento pensé que se trataba de la barra de resolución, pero estaba al máximo e incluso pobre subiendo la resolución a 4K, pero no había caso. La calidad de imagen tiene muchos artifacs que empañan la imagen final, y son aún más presentes durante las cinemáticas. Todos estos elementos dejan un sabor agridulce. Es decir, la PC es considerada la versión definitiva, y ni siquiera era capaz de ofrecer una imagen nítida. Resulta extraño. Tal vez se trate de algún bug puntual. Supongo que tendré que darle un nuevo intento cuando salga acompañado de su parche de lanzamiento.
Sea cual sea el caso, The Alters encuentra su mejor rostro en los interiores. En ese momento se ve todo su musculo técnico, cuando sacamos el arquitecto que llevamos dentro para trastear con todo su sistema de construcción modular. Dar vuelta paneles para hacerlos calzar, tal cual pieza de tetris es algo tan acogedor. No tanto como ver a los Alters juguetear con habitáculos. Resulta divertido enviarlos a cumplir una tarea: cocinar, construir algo o refinar materiales. A veces también rosa lo emocional cuando corren hacia el diván del psicólogo para contar sus miedos o inquietudes. Son clones, versiones alteradas de una vida diferente, pero no le resta una pizca de humanidad. 11bit studios contempla un escenario post-apocalíptico para trastear con las emociones de una forma cruda. The Invencible juega con estos conceptos, pero 11bit studios los lleva hacia puntos extremos, que cualquier fanatico de la ciencia ficción amara inmediatamente.





Si algo se le da bien a 11bit Studios es justamente la supervivencia. El estudio polaco ha mostrado cierta pericia para contar historias de superación sobre escenarios imposibles. Ahora condimentan todo eso con una fuerte carga existencial. El escenario perfecto para un juego de ciencia ficción. Con cada uno de sus juegos han encontrado la forma de pulir aún más sus habilidades creando experiencias, cada vez, más inmersivas e incluso estresantes. The Alters plantea una pregunta sería: ¿Cómo sobrevivir a nosotros mismos? Si estuviésemos encallados en un planeta desconocido, ¿Qué haríamos? Me encanta lo que han hecho con este juego. Me fascinan los temas que toca, pero aún más, la crudeza con la que representa todos sus interrogantes. Encuentro tan adictivo su ejercicio rutinario de gestión. Ese proceso de coleccionar recursos para más tarde construir salas o fabricar consumibles es tan placentero, como agotador. Una formula enfermiza que cualquier masoquista del género amaría desde el primer minuto. The Alters es complejo, pero al mismo tiempo tan familiar. No se parece a nada que conozcamos, pero al mismo tiempo recuerda a tantos juegos, hay mucha influencia por detrás: Death Stranding, Fallout Shelter, This War of Mine o The Invencible. Todo un popurrí. Todo un coctel ardiente que sediento a cualquier fanático de la ciencia ficción.
No le encuentro ninguna pega. Su sistema de construcción es divertido con habitaciones que realmente impactan en la psique de los personajes. Al mismo tiempo, la idea de planificar en base al tiempo es toda una carrera a contrarreloj, gestionar todo lo que nos lanza es todo un desafío. ¿Exploracion? Nada como salir a pasear en la superficie del espacio buscando materiales, puntos de extracción u objetos con los que desentrañar su historia. La cereza del pastel para los fanáticos de las odas espaciales. Todo esto mientras escribe una atrevida crítica hacia la sociedad con la que diseccionar lentamente todo tipo de estereotipos actuales.. ¿Aun están indecisos? Lo tienen en Gamepass.
Puntos Positivos:
- Su historia, toca temas complejos con los que reflexionar.
- Jugablemente se parece a todo y nada al mismo tiempo, jodidamente adictivo.
- Interfaz intuitiva con un control moderadamente sencillo.
- El diseño de la nave y su sistema de construccion son excelentes.
- Las claras influencias de Mickey 17, Death Stranding, Fallout o This War of Mine.
- El efecto de las salas y las conversaciones con el resto de versiones alternativas.
- Ese formato de carrera contra la muerte le sienta de maravilla.
Puntos Negativos:
- Aunque tambien es todo un caos organizarse con el poco margen de tiempo.
- Graficamente tiene momentos un tanto regulares.
