FIGHTING FORCE COLLECTION [Análisis]

Título: FIGHTING FORCE COLLECTION
Género: Beat Them Up.
Desarrollador: Implicit Conversions.
Editor: LIMITED RUN GAMES.
Fecha de lanzamiento: 23/01/2026.
Precio: $10,99.
Plataformas: PC, PS5 y Nintendo Switch.
Disponible en: 
Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por LIMITED RUN GAMES.

Fighting Force tal vez no signifique nada para el jugador promedio, sin embargo, para aquel que tiene huesos negros y ha crecido con un mando de PlayStation pegado a sus manos, es su infancia. Debo admitir que, encuentro positivo lo que hace Limited Run Games con tal de preservar todas esas joyas del pasado. Bueno, técnicamente no son remasterizaciones per se, sino más bien una re-edición maquillada a traves de su Carbon Engine. Una herramienta que permite a una variedad de emuladores interactuar con el hardware moderno, nótese (SNES, Genesis, PlayStation, Gameboy Advance y otras consolas). Siempre dentro del margen de la legalidad.

Por lo general se trata de una herramienta con la que facilitar el porteo de juegos antiguos a plataformas modernas para acercar esas joyas a una nueva comunidad de jugadores. Allí tenemos a joyas como Clock Tower, Tomba Special Edition, Tomba 2 The Evil Swine Returns o Gex Trilogy. A ellos se suma, Fighting Force Collection, una suerte de recopilatorio del clásico de los 90s originalmente publicado por Eidos. Esta edición marca el regreso de un juego que definió y, a la vez, dividió a la generación de los 32 bits. La colección incluye el título original de 1997 y su secuela de 1999, permitiendo una perspectiva histórica sobre la evolución (y los tropiezos) del género de la lucha callejera.

Para entender la relevancia de esta serie, debemos recordar su origen: Fighting Force nació originalmente en las oficinas de Core Design como una propuesta para ser Streets of Rage 4. Tras el rechazo de Sega, el proyecto mutó en una propiedad intelectual independiente. En su momento, el impacto fue masivo. En una era donde los jugadores buscaban desesperadamente cómo se sentirían los clásicos de arcade en entornos poligonales, Fighting Force ofreció la respuesta. Fue uno de los primeros en permitir la interacción total con el escenario, (romper cabinas telefónicas, usar neumáticos como proyectiles o desmantelar coches para obtener armas). Aunque la crítica fue mixta debido a su simplicidad, su éxito comercial fue rotundo, convirtiéndose en un fijo de las «demo» de PlayStation y un referente del multijugador cooperativo en consolas.

Fighting Force fue tan ambicioso que saco chispas a los 32bits, hizo magia para mover escenarios completamente en 3d con más de 8 personajes en pantalla con casi 500 polígonos para sus personajes principales (Hawk, Mace, Smasher y Alana), mientras que para el resto de enemigos comunes solían tener un conteo menor, rondando los 150-200 polígonos. Para que esos escasos polígonos no parecieran simples cajas, Core Design utilizó técnicas que hoy la Fighting Force Collection resalta (o suaviza, según el filtro que elijas). Ellas son el gouraud shading: Una técnica de sombreado que ayudaba a que las superficies curvas de los personajes se vieran más suaves de lo que realmente eran. Y el texturizado estratégico: Gran parte del detalle «muscular» o de la ropa no estaba en el modelo 3D, sino pintado directamente en la textura de baja resolución. Todo esto sumado a los efectos graficos adicionales de su entorno, como también al sistema de destrucción a través de los tantos objetos con los que podemos interactuar. Sin duda, Fighting Force fue un adelantado a su época, que hoy logra ver su mejor rostro gracias a las nuevas técnicas de renderizado. Desafortunadamente no tiene opciones adicionales con la que camuflar sus pilares negros, pero… tampoco es algo que empañe la experiencia final. Supongo que es parte del encanto noventero.

A veces lo que dicen de las secuelas es cierto. Fighting Force 2 en su búsqueda por evolucionar una fórmula ganadora ha terminado eclipsando la serie, y tal vez sellando su destino. Es increíble el contraste que existe entre ambos juegos. Por un lado tenemos al Fighting Force original, un pionero del género que es la pureza del brawler arcade. Cuatro personajes con estilos distintos y un enfoque total en el combate cuerpo a cuerpo y la cooperación. Es, en esencia, la traslación literal de la fórmula de los 90 al 3D. Mientras que su secuela, representa un cambio radical. Influenciado por el éxito de Tomb Raider (también de Core Design) y la tendencia hacia el sigilo de finales de la década, esta secuela eliminó el multijugador y se centró en una experiencia de acción y aventura en solitario. La colección permite apreciar este cambio de paradigma, que en su día fue polémico pero que hoy se estudia como una curiosa amalgama de géneros. Por otro lado, ambos juegos han envejecido realmente mal. Sus controles de tanque no son nada intuitivos, se sienten toscos y las animaciones son tan lentas y tediosas que parecen incluso anti-naturales.

Pese a sus controles toscos, es toda una experiencia para disfrutar en compañía. Coger armas del entorno para machacar enemigos o explotar motocicletas y usar su carrocería como funda de guantes para más tarde caerle a golpes a unos pandilleros es jodidamente genial. No solo eso, sino que también incluye todo un repertorio de armas de fuego. Cuatro personajes completamente únicos, cada uno con sus propios movimientos y set de combos haciendo que consideremos con dar una segunda pasada. Entornos moderadamente abiertos con objetos destructivos e interactuables con los que conseguir consumibles, como no, una libertad de escoger hacia qué lugar trasladarnos. Jefes finales duros como un diamante que imponían respeto. Era un juego con mucha pasión y cariño. Está re-edición solo se limita a recopilar ambos juegos y añadirle las herramientas habituales de límites Run Games, guardar partida en cualquier momento o retroceder a otra escena, una galería para disfrutar del arte conceptual, y nada más. Tampoco es que necesite mucho para llamar la atención.

Límited Run Games sabe muy bien que la nostalgia vende, no por nada se dedican a ediciones físicas de lujo. Su pasión por recuperar joyas de los 90s lo ha llevado a transitar un camino pedregoso, dónde hay una fina línea entre remasterizaciones y re-adaptación. Está colección de Fighting Force es una excusa perfecta para introducir al nuevo público a los machaca botones. Enseñar lo mucho que ha cambiado el género en estos más de 20 años con los primeros bocetos de la accion en 3d. Al mismo tiempo, no deja de ser un Port puro y directo del original. No hay demasiado material adicional, y las mejoras brillan por su ausencia. Es exactamente como lo recordábamos, con todo lo bueno y malo que eso implica. Sea cual sea el caso, LRG tiene en sus manos el poder de acercarnos esas joyas noventeras, y no puedo esperar a ver en movimiento a Blasto, Lomax, Einhander o Jersey Devil.

Puntuación: 3.5 de 5.
  • Una aventura adelantada a su epoca.
  • La galeria es un lindo añadido.
  • Cambios de vida para optimizar su experiencia (guardado libre, rebobinado y filtros CRT)
  • La compatibilidad con Remote Play para disfrutar del cooperativo en FF.
  • La experiencia original permanece intacta.
  • Controles toscos, que claramente envejecieron muy mal.
  • Algun que otro artwork para camuflar los pilares negros del formato 4:3 no estaria nada mal.

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