Título: Five Nights At Freddy’s: Into the Pit
Género: Survival Horror.
Desarrollador: Mega Cat Studios.
Editor: Mega Cat Studios.
Fecha de lanzamiento: 07/08/23.
Precio: $10,49.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Mega Cat Studios.
Supongo que el género de terror se encuentra viviendo un nuevo despertar. En tan solo un par de meses ha dejado auténticas maravillas con las que irse a dormir con la luz encendida, siendo todas ellas totalmente independientes. A esta altura ya ha quedado más que demostrado que la escena indie es la responsable de mantener a flote este añorado género con obras como Crow Country o Conscript. Juegos claramente influenciados por el Survival Horror más tradicional con ese embriagante sabor old-school que tanto gusta. El mejor de los casos se da cuando una franquicia consolidada como FNAF toma un giro de 180° para apostar por algo radicalmente diferente. De la mano de Mega Cat Studios, (quienes ya dejaron sorprendido con su más que correcto Wreslequest), llega está aventura de terror y pixel art ambientada en el universo de los famosos animatrónicos. Está emblemática serie se encuentra celebrando su aniversario de diez años de vida, y que mejor forma de hacerlo que con un juego diferente. Único , y aterradoramente especial.




Five Nights At Freddy’s es una de las franquicias más queridas dentro de la industria. Tambien la que más mutaciones ha recibido con el correr de los años, como resultado de animaciones, editoriales, películas o videojuegos. Existo toda una biblioteca virtual a la que echarle una mirada. Supongo que eso fue justamente lo que hizo la gente de Mega Cat Studios cuando se vio envuelta en la tarea de adaptar el primer libro de los Fazbear Frights, ‘Into the Pit’. Aunque no sería el primero en hacerlo. Ya existen aproximadamente cinco ‘Spin-Off’, de modo que esta sería el sexto, y es simplemente fenomenal. Una vez más acompañaremos a Oswald en su intento por liberarse del insomnio y los osos malvados en la Pizzeria de Jeffs. El cambio de aire hacia el formato bidimensional con ese inmaculado Pixel-Art a lo ‘Lone Survivor’ es todo un acierto.
Me encontré con un Gameplay de lo más familiar influenciado por la mítica serie de terror ‘Clock Tower’, (el toque justo de nostalgia que necesitaba). Quién lo diría. Pasamos de correr de fantasmas a escondernos de robots de hojalata o más bien ‘animatronicos’ buscando un armario o conducto de ventilación, donde pasar desapercibidos por unos minutos sin generar ningún tipo de ruido. Matando arañadas o conteniendo la respiración con unos dinámicos QTE. FNAF es otro convencional ‘corre que te pillo’ no se esfuerza en ocultar su naturaleza. Al contrario abraza este concepto para ofrecer una experiencia de juego un tanto simplón, pero con mucha nostalgia. Una fórmula de juego que cuenta con todas esas características tan placenteras del género como ser inventario, rompecabezas ambientales e interactivos con un entorno reactivo, que da lugar a la experimentación, y como no, una narrativa ambiental con múltiples finales. Todos esos elementos que hicieron brillar a la época de los 128bits regresan en forma compactada en un vecindario. En un pequeño pueblo perdido.
Como suele ser habitual en la franquicia, Into the Pit se desarrolla a lo largo de cinco noches. Cinco noches en las que tendremos que sobrevivir al calvario de ese maldito oso, es más, ni siquiera nos dejara tranquilos en nuestro hogar. Allí tendremos que idear todas las noches un nuevo plan para escaparnos de sus garras. Me encanta el paralelismo que tiene su ritmo de juego. Por las mañanas toca desayunar y correr al colegio, mientras que por la tarde noche es momento de armarse de valentia para sobrevivr. Es una aventura dinámica con mucho backtracking de por medio. Pasaremos la mayor parte del juego correteando por el vecindario del hogar a la escuela, y de la biblioteca a la pizzería de Jeff, siendo esta ultima, la zona principal donde se desarrolla la mayor parte del juego. A través del pelotero en su zona de juego podemos acceder a una realidad alternativa, al más puro estilo Silent Hill, donde veremos otro rostro de la pizzería. Un rostro mucho más tenebroso con un decorado desalineado. Paredes manchadas. Pisos colmados de basura. Mucha inmundicia. Animatronicos caminando por los pasillos. Gritos ahogados en la distancia. Bombillas titilando y presumiendo los horrores de las sombras.
Esta vuelta de tuerca de FNAF es realmente atractiva. No solo por su jugabilidad, sino también por el apartado visual. Tiene un arte estupendo. Todo un trabajo artesanal cuidado a milímetro. Para ser Pixel-Art tiene mucho cariño por detrás. Rostros expresivos que realmente transmiten el miedo de sus protagonistas. El diseño de los animatronicos es perturbador, pero lo son aún más sus apariciones. Por lo general, tiene un puñado de ‘Jump Scare’ conseguidos que despertaran más de un susto. Es más, ni siquiera los más veteranos del género lo verán venir.
Otra de las grandes maravillas es su apartado sonoro con la fuerza de los sonidos ambientales. La puesta en escena lo es todo. Da la sensación de estar en un lugar abandonado. Desde el interruptor de la linterna o el ruido eléctrico cuando agota baterías. Pasando por las pisadas de los animatronicos como si fuesen Robocop generando un estruendo en los pasillos. El sonido es importante. No solo porque ayuda a crear su atmósfera, sino también porque es una pieza clave de su jugabilidad. Al fin y al cabo, se trata de un juego de escondidas y hacer el mínimo ruido posible es importante para escapar o avanzar.
En cuanto a rendimiento me he encontrado con algún que otro problema en cuanto a estabilidad. Como podrán notar en el Gameplay de más arriba. La mayor parte del tiempo tuve un framerate variable que saltaba entre los 100-400FPS. Nunca llega a ser del todo suave o estable. Esto tiene una razón. Resulta que si tenemos un mando conectado por USB (en mi caso el dualsense y Xbox One), existe un BUG que genera este tipo de problemas. Es posible evitarse todo ese drama jugando con teclado y mouse, pero… llevamos poco más de dos semanas desde su lanzamiento y aun no existe un parche que solvente tal irregularidad. Para hacerlo notar.
Dejando de lado los lastres técnicos. Siento que existen áreas que no se exploran lo suficiente o más bien que poco y nada aportan al juego, siendo la fabrica o biblioteca lugares meramente contemplativos sin demasiadas actividades u objetos por encontrar. Supongo que es un juego que termina siendo victima de la repetición con una progresión marcada por el reciclado. Las cinco noches son más que suficientes para ver todo lo que tiene para ofrecer, es más, creo que incluso se podría hacer en menos tiempo, pero… existe esto llamado Lore.




Into the pitt es la mejor forma de introducir a alguien al universo de FNAF. Mega Cat Studios ha hecho un más que respetable trabajo de campo manteniendo la identidad y fidelidad que se podría esperar. Es una aventura de terror artesanal con mucho cariño por detrás, de esas que se veían en la época de los 128bits con incontables noches de insomnio. Me hizo recordar cuanto echo de menos a la serie ‘Clock Tower’ o ‘Haunting Ground’. Aprovecha muy bien sus espacios para crear una aventura de Survival Horror tan genuina como dinámica con un Gameplay familiar. Tiene todo lo que tanto gusta, y en las dosis justas para no empalagar en demasía. Me sorprende que no hubiese sucedido antes. Ahora solo pienso en alguna que otra futura secuela. FNAF Into the Pit llego sin hacer demasiado ruido, pero ahora no hay quien lo detenga. Una de las sorpresas del año, y una asignatura pendiente para cualquier fanático del género o la franquicia.
Puntos Positivos:
- Una vuelta de tuerca a la franquicia de FNAF.
- Tiene una atmósfera asfixiante.
- Ese Gameplay con sabor Old-School le sienta muy bien.
- Los sonidos ambientales y su efecto en el Gameplay.
- Una puesta en escena muy cuidada.
- No tiene nada envidiarle al resto de juegos de la franquicia.
- Las influencias por detrás.
Puntos Negativos:
- Ciertos problemas de rendimiento al usar un mando.
- Algunos areas dan la sensación de ser un simple decorado.
