Título: Flintlock: The Siege of Dawn.
Género: Acción y aventura.
Desarrollador: A44.
Editor: Kepler Interactive.
Fecha de lanzamiento: 18/07/24.
Precio: $17,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series S/X.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Kepler Interactive.
Uno podría pensar que con Shadow of the Erdtree se podría tener suficiente soulslike para todo una temporada, pero lo cierto es que, la dosis nunca es suficiente. Siempre deseamos más. Siempre buscamos por una nueva hoguera. Siempre esperamos por esa nueva niebla. Siempre hay un nuevo desafío al que prepararse. Afortunadamente mi insaciable sed soulslike se vio calmada por la inminente llegada de Flintlock, lo nuevo de los creadores de Ashen. Lo cierto es que, este lanzamiento no me tomo por sorpresa. Ya lo tenía anotado en el calendario y esperaba con ansias su llegada. La demo estrenada el pasado mes de junio durante el Steam Next Fest me dejó enamorado con su implacable sistema de combate, que toma lo mejor de Bloodborne y SEKIRO para impulsar un juego con mucha personalidad. A44 es uno de esos estudios que llevan tiempo estudiando la fórmula From Software. Por este motivo, es más que evidente que tarde o temprano iban a dar en la tecla adecuada con la que mantener pegados de las pantallas a una nueva generación de jugadores.




Cuando jugué su demo el pasado mes de junio me quede con ganas de saber más de su historia. Ese mundo Europeo Medieval de fantasía se veía fantástico, y con un potencial abrumador. Supongo que el tópico central de ‘luchar contra los dioses’ está algo quemado a esta altura. Con el paso de los años ha perdido el impacto, y tampoco llega a la escala que ofrecen otros títulos como God of War o ELDEN RING por mencionar algunos. Sin embargo, FLINTLOCK tiene algo especial que flota sobre la superficie. Esa pareja de protagonistas: Nora y Enki. Una simple mortal acompañada por un Dios peludo, (si, seguimos con los zorros). Este duo une fuerzas para traer algo de más a las tierras de Kian, pero aun más importante, recuperar el honor perdido de los compañeros de armas de Nor. Si bien, la mayor parte del tiempo la pasaremos de huella en huella buscando al Dios de turno. Lo realmente importante es lo que ocurre tras escena. Esas conversaciones entre Nora y Enki, donde revelan sus intimidades y se muestran vulnerables el uno al otro para fortalecer aún más ese vínculo tan especial que llevan. Me ha recordado bastante a Elizabeth de Bioshock Infinite e incluso a Ellie de The Last of Us. No es una simple mascota a la que acudir cuando los combates se ponen pesados, sino que también funciona como un excelente conducto narrativo para enriquecer y fortalecer esa historia tan costumbrista que hemos visto cientos de veces. Con eso, A44 Games añade mayor complejidad a su relato y una inquebrantable capa de emotividad, (que valoro enormemente).
Durante la aventura chocaremos con el resto de compañeros de Nora, con quienes podremos viajar de campamento a campamento para oír sus historias e incluso socorrerlos en sus propias tareas de zapadores. Al fin y al cabo, es toda una gran familia que intenta sobrevivir y superar los infortunios del destino. Cuando pensaba que lo había visto todo, me he encontrado con una misión en una mansión embrujada, donde reside una importante maldición familiar que aqueja a nuestros compañeros. Si bien, la mayor parte del juego la pasaremos a espadazos limpios, eso no le resta valor alguno. Es más, me termino recordando bastante al reciente Banishers: Ghosts of New Eden por el tono paranormal. Otro de los detalles que encuentro acertado es la reacción del mundo a nuestras acciones. Existen poblados que se encuentran esclavizados por soldados o bandidos, y una vez que acabamos con su líder la zona se ve alterada completamente. Ahora los ciudadanos corren por los caminos. Ahora es posible que abran sus negocios para vender alguna que otra baratija. El mercado local también abre sus puertas para comentar algún que otro rumor o conseguir nuevas prendas que equipar. Esa sensación de pertenencia me ha recordado bastante a los sandbox de toda la vida, Assassins Creed al liberar campamentos o el propio The Witcher 3 con el minijuego del cebo, (una extraña alternativa al Gwent).
Flintlock ofrece un mundo semi-abierto, que se encuentra dividido por tres regiones completamente diferentes. Cada una cuenta con una ambientación muy bien definida (lo que recordara a The Witcher 2 Assaasins of King). Es decir que para viajar de zona a zona tenemos que hablar con nuestro compañero de campamento para emprender viaje. Durante las primeras horas de juego visitaremos las cumbres nevadas de las ‘Tres Cimas’ explorando esas mesetas blanquecinas, y alguna que otra cueva minera hasta dar con el castillo local para acabar con el Jefe de turno. Esto desbloquea el viaje a ‘Descanso del Errante’ segunda área del juego, que abandona el frio para ofrecer un caluroso escenario tropical colmado de frondosos bosques y envuelto por los preciosos océanos. Flintlock es una aventura con mucha personalidad y una enorme libertad creativa, que ha dado como resultado un mundo artesanal atractivo donde da gusto perderse durante horas. Ya sea revolviendo piedras o tierra en sus cuevas o en las alturas surfeando por las nubes en esas estructuras ancestrales. Sea cual sea el caso, tenemos que mantener la mirada atenta de los materiales para que más tarde podamos mejorar armas, armaduras o consumibles. Ese tono de supervivencia y crafting se siente genial, y funciona de maravilla con los personajes del campamento, donde cada uno cuenta con una especialidad. Aunque siento que la cantidad de materiales rosa lo absurdo, especialmente si hablamos de la reputación (la que conseguimos al derrotar enemigos) para mejorar al máximo algun que otro objeto piden cifras absurdas de 30k e incluso más, y un simple enemigo solo entrega un puñado de 400 puntos de experiencia. Siento que no hay un buen balance entre esto, y nos llevara a plantear si es más importante mejorar un arma o conseguir alguna habilidad especial de su árbol.
Cabe destacar que, es posible conseguir reputación extra al derrotar enemigos sin recibir daños. Esta idea de recompensar el no hit run es… curiosa cuanto menos. Un desafío extra para los más puristas, y una verdadera pesadilla para los más novatos, quienes verán como todos sus puntos caen en picada hasta llegar a cero. Me da la impresión que es un añadido con el que contrastar con sus ajustes de dificultad. Al fin y al cabo, cuenta con tres modos, siendo el historiador el más bajo, donde ni siquiera podremos desbloquear logros. Se siente raro que un soulslike añada un medidor de dificultad, pero con este concepto de los medidores de punto al no recibir daño, y que va en crecimiento de acuerdo al tipo de ofensiva o defensiva que usamos es realmente interesante. Me encanta la idea de recompensar si evadimos un ataque enemigo o conseguimos un parry perfecto, pero no me agrada la idea de no sumar más porcentaje si realizamos el mismo ataque dos veces. Es decir, tan solo existe un puñado de ataques… Supongo que la gracia está en variar entre ellos para crear un elegante baile, (que puede recordar a Steelrising), pero demanda demasiada sincronización para conseguir impactos importantes.




Por su parte, el sistema de combate es una curiosa mezcla entre Bloodborne y SEKIRO. Esto se debe a que alterna entre el combate cuerpo a cuerpo con machetes o mazas y armas de fuego, (mosquetes, revolver, lanzallamas, cañones o morteros) Hay armas para todos los gustos, y cada una de ellas responde de un modo diferente, esa es la cereza del pastel. Entonces, con este set de herramientas tendremos que superar los retos que ofrecen las tieras de Kian. La secuencia de combate es similar a la de un soulslike, donde los enemigos tienen un patrón de ataques y debemos aprenderlo para conectar un buen parry al estilo SEKIRO o por el contrario evitarlo. Momento en el que podemos aprovechar para conectar algún que otro ataque. Cabe mencionar que existen golpes que no se pueden bloquear y es mejor evadirlos o romper la guardia con el arma de fuego, esto genera una pequeña brecha de tiempo para que hagamos tanto daño como podamos.
Ya sea a puro golpes, con armas o granadas. Todo suma. Especialmente si los enemigos tienen armadura, (que será la mayor parte del tiempo) Al estilo Mortal Shell son más bien una cascara dura de roer. Razón por la que tendremos que llenar los medidores de sentencia para que sea más fácil romper la protección del enemigo y comenzar a hacerle daño real. Afortunadamente, podemos usar a nuestro compañero peludo. Enki es un zorro parlanchin, pero también un excelente combatiente que no dudara en socorrernos, especialmente con sus brutales habilidades especiales e incluso podemos equipar una serie de amuletos para rascar algo de daño extra. Esto último también lo podemos emplear con nuestra protagonista al equipar yelmos, hombreras o guanteletes que añaden importantes bonificaciones para balancear el combate, (como sucedia con God of War). En cuanto a Jefes Finales me he encontrado con un numero relativamente escaso. Luego de completar Shadow of the Erdtree con sus 40 y tantos jefes, esperaba que Flinthlock tuviese un buen numero, pero… me he chocado con la dura realidad de que solo existen cinco dioses. Hay muchos mini-jefes, pero no causan el mismo impacto que un buen jefe final. Pese a tener un numero bajo, estos tienen una coreografiá de movimientos brillante y entregan escenas alucinantes que demandan una precisión absoluta.

Tengo preciados recuerdos de Ashen. Fue una de las primeras alternativas genuinamente indies que vio parir el género soulslike, y como tal, se convirtió en esa luz al final del túnel. Esa llama a la que admirar en silencio. Flintlock apuesta por una formula de juego familiar, (que se ha visto cientos de veces), pero al mismo tiempo, tiene los añadidos suficientes con los que sentirse ligeramente diferente. Un soulslike explosivo que toma lo mejor de Bloodborne o SEKIRO para desencadenar un sistema de juego filoso como una navaja. Introduce un sistema de puntuación que recompensa la pasión por los combos y el ‘no hit run’ sacaran el lado más salvaje. Es una aventura con mucha personalidad y una enorme libertad creativa, que ha dado como resultado un mundo artesanal atractivo, donde da gusto perderse durante horas. Ya sea revolviendo piedras dentro de sus cuevas o en las alturas surfeando por las nubes en esas estructuras ancestrales. Siento que la historia de Nor y Enki esta muy bien llevada. Saca el lado más emotivo de los dioses. No encuentro mucho para reprocharle. Tal vez, el formato este algo quemado a esta altura, es decir, ¿Cuántos soulslike llegan cada mes? E incluso ¿Cuántos quedan por llegar? Lo cierto, es que un fanático del genero espera con ansias por otra hoguera. Por otra niebla. Por otro Jefe. Hoy, Flitnlock nos invita a desafiar a los dioses. Mañana le tocara a Black Myth. Posteriormente a Enotria. Siempre habrá un soulslike al que esperar, y eso… es justamente lo valioso de este genero.
Puntos Positivos:
- Combate explosivo con sus claras influencias a Bloodborne y SEKIRO.
- Una ambientación de fantasia medieval muy bien cuidada.
- El sistema de recompensa en su combate es bastante acertado.
- Excelente optimización.
- Mundo semi-abierto con un diseño enmarañado que apuesta mucho por la verticalidad.
- La conexion entre Nora y Enki es bastante emotiva.
Puntos Negativos:
- Aunque la historia se siente algo floja.
- Poca variedad de Jefes Finales.
- La camara juega alguna que otra mala pasada, especialmente con los jefes finales.
