Título: MIO: Memories in Orbit
Género: Accion.
Desarrollador: Douze Dixiemes.
Editor: Focus Entertainment.
Fecha de lanzamiento: 20/01/26.
Precio: $14,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Focus Entertainment.
Cómo fanático de los metroidvania no podía dejar pasar la oportunidad de probar mío Orbit, la obra de Douze Dixiemes, un joven estudio francés apadrinados por Focus Entertainment. Lo cierto es que, para tratarse de us primer juego lo han hecho jodidamente bien. Se han marcado una aventura de accion emocionante con una historia competente que da gusto revelar a traves de cada uno de sus objetos. Tiene ese toque Souls que tanto gusta. Tiene ese toque de Hollow Knight que encanta. No hay duda que tiene buen pedigree por detrás. A fin de cuentas, llevaba tiempo siguiendo su rastro, la demo del Steam Next Fest del año pasado me había dejado enamorado. Pidiendo por más. Ahora que he podido disfrutar del juego completo encontré una razón para sufrir insomnio, una vez más.





A veces es imposible no sentir estancamiento, a fin de cuentas, los Metroidvania han ido perdiendo algo de impacto en estos últimos años. Se trata de uno de los géneros más prominentes, (junto a los Soulslike), es decir, han evolucionado tanto que es difícil reinventarse, aunque no imposible. Es más, incluso Heart Machine se subio al trencito del Hype para probar suerte con su peculiar “POSSESSOR(S)” (que tambien tenemos analizado en el sitio). En este contexto, destacar requiere algo más que un buen mapa o un combate ajustado; requiere alma. MIO: Memories in Orbit es tan familiar como el género lo permite, y al mismo tiempo, tan diferente como sus propios creadores lo desean. Quienes han volcado toda la experiencia cosechada en “Shady Part of Me” para abrirse hueco con un juego desafiante, divertido y hermoso ambientado en una nave espacial moribunda.
Una de las cosas que hace especial a MIO es su apoyo narrativo. No es un juego donde correr sin más del punto A hacia el B, sino que busca conectar con el jugador. Busca hacernos sentir parte de su mundo para ello han preparado un escenario que se siente realmente vivo como si fuese un organismo tecnológico en decadencia que reacciona a nuestras acciones, El Buque: una estructura gigantesca y laberíntica que flota a la deriva en el espacio profundo. Y eso no es todo, tambien necesitamos un buen protagonista. Conozcamos a MIO, una suerte de androide pequeño, agil, misterioso y adaptable que navega por los recovecos más oscuros del oasis buscando reparar lo que sus predecesores dejaron atrás. Aquella arca, que alguna vez navego con mucha… en el cosmos, ahora se ha perdido en el tiempo, ha dejado de funcionar correctamente, y todas sus funciones han pasado a manos de una malévola IA. La vegetación sintética y la maquinaria corrupta han tomado el control, transformando pasillos ordenados en selvas de cables y neón.
Entonces, su historia es tan importante como lo es su gameplay. Su trama se va desarrollando de manera lenta a medida que interactuamos con el resto de autómatas de la Nave, siendo SHI, la más importante de ellas, quien nos cogerá en su taller para ofrecernos indicaciones, (una buena guía para evitar la monotonía). Me resulta curioso que para activarlo necesitaremos perder un par de veces, puesto que al hacerlo perderemos perlas que servirán para llenar el estanque donde se encuentra. Una vuelta de tuerca interesante al estilo (Souls) castigando, pero al mismo tiempo recompensando las caídas. De todas formas, MIO nunca llega a ser del todo injusto. No está en su esencia. Se trata más bien de un Souls suave (además se han introducido una buena variedad de opciones de accesibilidad para que sus combates o enfrentamientos contra Jefes Finales sean moderadamente sencillos). La obra de Douze Dixiemes se apoya mucho en el sistema de objetos, es decir, tenemos un menú dedicado exclusivamente a todos los objetos que coleccionamos durante la aventura con una breve descripción que necesitaremos leer detenidamente para comprender lo que sucede en su mundo, especialmente si deseamos conseguir su final verdadero. La trama cada vez se vuelve más y más compleja barajando temas como el existencialismo, la identidad y la preservación artificial. Quién lo diría que se trataría del NieR Autómata de los Metroidvania.
No puede negarse la belleza que se gasta, tiene unos paisajes tan pintorescos que parecen una jodida pintura. Pertenece al museo, al museo digital. Lo que ha conseguido Douze Dixiemes con su toque artesanal es admirable. El Buque se siente como un ecosistema que palpita furiosamente a traves de sus cableados. Una nave con sistemas de defensa, drones y máquinas encargadas del mantenimiento que se han vuelto rebeldes, actuando como anticuerpos que ven a MIO como un virus al que erradicar. Para tratarse de una simple nave, encuentro fascinante la variedad biomas que logran convivir en aquel paraíso abandonado. Pasamos de enormes salones abandonados con restos de robots tan frio como el metal de su carcasa a jardines colgantes tan coloridos como un arcoíris, eso no es todo, hacia sus extremos se extiende una Metropolis de Cristal que no tiene nada que envidiarle al castillo de ELSA en Frozen. A falta de un abismo encontraremos unas profundas bóvedas de mantenimiento con calderas, artilugios y toda clase de engranajes dispuestos a mantener con vida hasta el último robot de aquel Buque orbital.
Quizás el diseño de los enemigos no vaya a ganarse ningún premio, pero es lo suficientemente original, y además, vienen en todos los tamaños. Mención especial para sus Jefes Finales que son realmente geniales, y gozan de un comportamiento más virulento: agresivos y con sus icónicos Power Up. MIO por su parte se roba la pantalla, ese androide con esa cabellera dorada a modo de extremidades como si fuese una araña, la forma en que interactúa con el escenario con su cabello lo hace tan pintoresco. No tengo demasiadas pegas en lo técnico, es un juego que se ve realmente bien y que funciona de manera fluida sin ningún tipo de problema. Tal vez su dirección artística es demasiado fuerte y camufla demasiado algunos puntos de interés, pero no es nada por lo que preocuparse puesto que su mapa nos mantiene en dirección en todo momento.
En cuanto al Gameplay. Bueno, MIO sigue las leyes impuestas por cualquier otro Metroidvania, de modo que estamos a la deriva en un entorno completamente desconocido, roto y a la espera de ser reparado. Aunque para esto ultimo necesitaremos conseguir un par de habilidades, núcleos, perlas de energia, nacas, memorias, documentos, registros, velas y como no, mucha mucha paciencia. Ir y venir de su colosal mundo no es nada sencillo, a fin de cuentas los puntos de descanso son algo escasos y espaciados entre uno y otro, por lo que tenemos que tirar de Backtracking para navegar de manera suelta. Afortunadamente, el Buque funciona como una enorme red de bahías con todo tipo de atajos, que obviamente, desbloquearemos a través de llaves, enredaderas, plataformas, elevadores y pases de identificación. Todo esto hará que la exploración sea mucho más sencilla, especialmente al momento de chocar con algún que otro Jefe Final. Lo que me recuerda, no son “exageradamente complicados” pero claramente están influenciados por la serie Souls, de modo que a mitad del combate activan su correspondiente «Power Up» que lo vuelve más agresivo. Mantener la distancia y aprender su patrón de movimiento se convierte en una necesidad de supervivencia básica. No solo eso, sino también aprender a dominar de manera correcta las habilidades y perks de MIO.
Por un lado tenemos sus habilidades: doble salto, su cabello a modo de gancho o patas para adherirse a diferentes superficies, y como no, la mejor de todas, el modo reflejar ataques, (esto ultimo le da ese toque Nine Sols o Sekiro que tanto gusta). Y eso no es todo, sino que, las perks sirven para modificar las aptitudes físicas o pasivas de MIO para que sea aun más poderoso. Convertir el gancho en un lazo asesino o un movimiento evasor. Tal vez sacrificar algo de defensa para mejorar el daño o quizás crear una copia para despistar a los enemigos por un breve momento. Hay una enorme variedad de Perks para equipar aunque para ello necesitaremos un buen numero de núcleos para contar con el espacio suficiente. Todos estos elementos en conjunto hacen que su combate se sienta de lo más fluido como preciso.
¿Qué hay de su plataformeo? Es todo una maratón. Si bien, no usa un sistema de “POGO” a lo Silksong. Saltar, colgarse de enredaderas, golpear enemigos u objetos mientras planeamos sobre el escenario con la presión de cientos de robots es simplemente genial, casi tanto como correr una maratón. Supongo que Hollow Knight y Silksong han entrenado muy bien mis pulgares para que pudiese superar todos los retos que tiene para ofrecer. Aun asi, tiene un Jefe en particular que es un autentico dolor de cabeza. Más alla de eso no encuentro pegas a su Gameplay. Tiene el contenido suficiente para mantenernos atrapados durante más de 20 horas, e incluso mucho más si deseamos ver su final verdadero y conseguir el 100%.





Adoro los Metroidvania eso no es ninguna novedad. Adoro la forma de cagarme a golpes con otro Jefe. Me encanta explorar hasta el cansancio cada recoveco de sus escenarios por esa nueva habilidad o ese nuevo atajo. Amo chocarme con los fragmentos de Lore e ir uniendo las piezas poco a poco para revelar el misterio de su historia. Me vuelvo loco cuando tengo todo desbloqueado y puedo correr o planear por sus entornos en solo unos minutos. Para tratarse de su primer acercamiento al genero, permítanme decir que la gente de Douze Dixiemes lo ha hecho fenomenal. MIO memories in Orbit es una de las primeras revelaciones del año. Un juego que entra por los ojos con su precioso cell shading, pero que se queda grabado con fuego por la templanza de su Gameplay.
¿Que lo hace especial? Su mundo se siente tan vivo, transmite esa sensación de formar parte de algo mucho más complejo. Tiene un entorno hostil, pero encantador. Personajes majos, pero fríos como el metal de su carcasa. Reparar el Buque se convierte en un viaje introspectivo con el que conocernos. Unos movimientos dignos de una criatura alienigena (nada que envidiarle a CARRION), pero… se trata de un androide. Combate fluido que responde moderadamente bien, y que requiere de compromiso para superar sus retos o encadenar sus movimientos. Navegar por su mundo se convierte en un orgasmo una vez que logramos dominar sus controles. ¿Fanatico de los Metroidvania? Ya puedes ir preparando las velas y sacando licencia en el trabajo, que MIO: Memories in Orbit tiene lo que necesitas para mantenerte atrapado.
Puntos Positivos:
- El buque se siente como un mundo completamente vivo que responde a las acciones.
- El apartado visual es soberbio.
- Combate simple e intuitivo con una gran respuesta de sus controles.
- El sistema de perks le añade sabor a los enfrentamientos.
- Todo el Lore por detras ayudan a dar forma a una historia con la que reflexionar.
- La banda sonoroa esta muy conseguida.
- Opciones de accesibilidad para quienes desean reducir la dificultad.
Puntos Negativos:
- Poca variedad de enemigos.
- Algunos puntos de interés están demasiado camuflados por el diseño artistico.
