BLOODLESS [Análisis]

Título: Bloodless
Género: Accion.
Desarrollador: Point’N Sheep.
Editor: 3D Realms.
Fecha de lanzamiento: 29/08/23.
Precio: TBA
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por 3D Realms.

A veces los videojuegos nacen de las formas más inesperadas. Supongo que esa luz de creatividad llega cuando menos lo imaginamos. En un café. Tal vez durante una noche de cine. Probablemente en una reunión de amigos. Esto último fue lo que sucedió con los jóvenes de Point’N Sheep, un grupo de amigos que pasaban un fin de semana compartiendo bebidas, mientras trabajaban en un proyecto personal. Proyecto que comenzaría a mutar con el correr de los días. Proyecto que se convertiría en un trabajo de tiempo completo. Bloodless es un juego, uno muy bueno por cierto, pero ante todo, una luz de esperanza para la industria latinoamericana. La industria del videojuego ha comenzado a tomar más fuerza en este lado, y este tipo de obras son las que cargan con la antorcha iluminando el camino para las futuras mentes ávidas del mañana.

Debo admitir que cuando lo vi pensé que se trataría del típico juego de acción isométrico (ZELDA like), pero luego de probarlo por unos minutos me di cuenta de lo equivocado que estaba. Bloodless realmente le hace honor a su lema. Maneja unas cuotas de acción insanas de un modo inusual, donde el mejor contrataque es defenderse a puño limpio. Curioso cuanto poco. El sistema de juego está basado claramente en los bloqueos. Sucede que las manos de Tomoe, nuestra Ronin veterana, se han convertido en unas herramientas no letales para desarmar y contrarrestar cualquier tipo de ofensiva: katanas, cadenas de escorpión, bolas de acero, kunai o shuriken. A través de sus puños es capaz de canalizar su fuerza para inmovilizar a sus enemigos. Aunque, esto no siempre fue ese caso. Bloodless cuenta una historia de redención protagonizada por una infame Ronin, Tomoe. Quien dejo atrás su hogar para perseguir otro destino. Un destino de placeres sangrientos que la llevaron a nublar su vista y perder el camino espiritual del guerrero. A donde sea que iba la seguía un rastro de muerte y desolación. Aturdida por tal nefasto rumbo decidió regresar a su hogar para encontrarse con una región dominada por el nuevo Shogun, quien alguna vez fuese su tutor. Esto la llevara a enfrentarse con los fantasmas de su pasado, mientras encuentra nuevos aliados sin derramar una sola gota de sangre.

La influencia de SEKIRO: Shadow Die Twice es bastante clara. Funciona realmente bien. Al menos en combates de 1vs1 o grupos de enemigos. Sin embargo, cuando comienzan a llegar oleadas tras oleadas de enemigos la cosa se complica. Comienza a tomar un sabor medio amargo, donde predomina el estrés. Las arenas de combate tienen un espacio algo ajustado para moverse libremente, y si a ello le añadimos lo caótico del combate con cuatro o cinco enemigos, más trampas ambientales o elementos interactivos, es realmente difícil seguirle rastro a todo lo que sucede en pantalla. Perdí la cuenta de la cantidad de veces que fui victima de un rebote en una caña de bambu al hacer dash o pisar un shuriken del suelo. Con esto quiero decir que, Bloodless es un juego reactivo que demanda mucha precisión, como también atención al entorno. No es nada sencillo. Ni siquiera con todas las habilidades desbloqueadas o con sus mejoras pasivas correspondientes. Estas son más bien añadidos con los que hacernos sentir más fuerte, pero lo cierto es que, eso es simplemente un placebo. En Bloodless somos lo que somos desde el comienzo. Una ronin renegada sin más. No hay armas nuevas a desbloquear. No existen magias. No se sube de nivel. Solo somos nuestros puños y el timing contra una oleada de samuráis y shonibis enojados. Todo el shogunato espera a darnos caza. Aunque también existen otros rostros amigos con quienes dialogar o socorrer en sus dilemas para obtener alguna que otra jugosa recompensa: medallas o monedas. La primera funciona para mejorar las habilidades pasivas, mientras que la segunda es la moneda de cambio local y nos permite acceder a accesorios o hierbas con las que crear pociones en la hoguera más cercana.

Gran parte del juego la pasamos luchando contra ninjas, samurais o shinobis, por lo tanto, de una u otra forma toca armarse de paciencia para aprender a leer sus movimientos y encontrar el patrón adecuado para atacar en el momento justo. Es uno de esos juegos que demanda paciencia y dedicación. Pese a los endiablados picos de dificultad es un juego bastante divertido, en parte gracias a su gameplay tan dinámico, como mortífero y letal, (como un golpe ninja). Una de las cosas que adoro en este tipo de juegos es la exploración. Perderme en sus entornos buscando algún que otro objeto o completando misiones secundarias. Bloodless tiene ambos con los que mantenerme concentrado por unas horas, sin embargo, la navegación de su entorno no suele ser la más agradable.

El mapa no resulta tan intuitivo como me gustaría, en parte por el diseño de sus cuadrículas y el desplazamiento lateral entre áreas. Además por la naturaleza de su diseño artístico, es común chocar o quedarse pegado en recovecos al no tener una lectura clara del camino. Con esto no quiero decir que sea visualmente malo. Al contrario ese diseño artistico es precioso, y como no los sprites para sus personajes con esa lluvia de pixeles flotando sobre cada entorno. El toque monocromático con esas salpicaduras colores a conciencia para sombrear sus objetos da mucho más volumen a sus escenarios. No solo eso, sino que también son un claro reflejo de las emociones, cada area tiene su propia identidad visual, lo que no solo hace que la exploración sea atractiva, sino que también ayuda a diferenciar los momentos claves de su historia. Bloodless se apoya mucho sobre su estilo artístico, agregando efectos de iluminación, objetos de agua con reflejos pixelados geniales, así como vegetación y animales salvajes más detallados. Bakugawa realmente se siente como un lugar real, que respira el dolor de sus habitantes.

Los cambios son más que inevitables. Sucede en la vida. Sucede en la industria. Una de las grandes lecciones es aprender a adaptarse. Me parece interesante mencionar esto porque los videojuegos pasan por tantos estados que al final no son ni la mera imagen de lo que alguna vez fueron. Justamente esas leyes se aplican a Bloodless. La obra brasileña experimento durante más cinco años modificaciones en su arte y gameplay. Cinco primaveras hasta que dio con la formula perfecta. Ese combate minimalista basado en el bloqueo al estilo SEKIRO: Shadow Die Twice. Una vuelta de tuerca a los juegos de samurái habituales. Crecimos con espadas, kunai y shuriken listos para ser aventados. Nadie dijo nada sobre desarmar enemigos con los puños. Y esa es la magia. Esa senda pacifista en su Gameplay para mostrar que no necesita de violencia para transmitir un mensaje o contar una historia. Hereda conceptos de ‘Undertale’ ese diamante de Toby Fox, mientras nos arroja en un sobrecogedor escenario oriental para cazar a quien alguna vez fuese nuestro tutor, que inclusive recordara a los clásicos ZELDA. No todo se resuelve con golpes, y Bloodless es una clara muestra de ello. Toda una genialidad.

Puntuación: 4 de 5.
  • Una historia de redención contada a traves de los puños.
  • Las influencias de SEKIRO y ZELDA en su Gameplay.
  • Tiene mucha personalidad.
  • Una experiencia ludonarrativa bastante acertada.
  • Artisticamente luce estupendo.
  • Aunque a veces es complicado seguirle rastro a la acción.
  • Las oleadas de enemigos a veces resultan algo cansinas.

Deja un comentario

Descubre más desde PCIndieMRace

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo