Stellar Blade [Review]

Título: Stellar Blade.
Género: Acción.
Desarrollador: Shift Up Corporation.
Editor: Playstation.
Fecha de lanzamiento: 26/04/24.
Precio: $69,99.
Plataformas: Playstation 5.
Disponible en: Playstation Store.
Review: Realizado en su versión de PlayStation 5 con una copia de prensa ofrecida por PlayStation Argentina.

Stellar Blade ha hecho demasiado ruido en las redes, y no justamente por las razones adecuadas. Todo el tiempo se ha hablado de sus preciosas protagonistas y su espectacular puesta en escena, pero no se dedican palabras para aquello que lo convierte en un gran juego. Tiene mucha personalidad, pero al mismo tiempo se siente esa clara influencia de la saga NieR. No solo en lo que respecta a Gameplay, sino también a nivel narrativo con una historia de Sci-Fi de lo más salvaje, que nos lleva de paseo por un mundo Post-Apocalíptico, donde la humanidad ha sido pulverizada por las retorcidas manipulaciones de una perversa IA. Esto ha generado una inminente invasión de criaturas biomecánicas que carecen de cualquier tipo de emoción. Con semejantes precedentes es común recibir algún que otro flashback de la saga NieR al momento de adentrarse a su mundo y explorar sus locaciones, que dicho sea de paso, comparte ese espíritu narrativo ambiental con un potente lenguaje visual.

Stellar Blade es un alumno aplicado de las leyes establecidas por Yoko Taro. Luego de una explosiva escena introductoria con el Escuadrón Aéreo cayendo en picada hacia una tierra abandonado seremos recibidos por Eve, nuestra escultural protagonista. Eve funciona como un “Andro-Eidos” de batalla, (me encanta el juego de palabras), es decir, una edición mejorada de nueva generación de los androides convencionales que combina partes cibernéticas con tejidos orgánicos para mantener una semejanza a los humanos. Eve llega a la tierra para acabar con la amenaza de los Naytiva, sin ningún tipo de éxito. Al contrario, el escuadrón es totalmente masacrado sufriendo innumerables bajas entre las que se encuentra la teniente Taqui. Desde entonces comenzaremos a transitar un camino de soledad, redención y esperanza por un polvoriento yermo tecnológico invadido por extrañas criaturas biomecánicas, que solo desean consumir recursos y acabar con cualquier signo de vida humano. Durante la aventura uniremos fuerzas con Adam, un miembro de la resistencia humana acompañado por su peculiar bot para mantener una línea defensiva y rescatar a la humanidad de su inminente final.

Conocí ciertas facetas narrativas gracias a su demo, y ahora con el juego completo obtuve una imagen global sobre los temas que busca adaptar la gente de Shift Up Corporation, siendo la humanidad, identidad o la propia religión algunos de los pilares narrativos fundamentales. A lo largo del juego, encontraremos toda clase de personajes que se ven afectados psicológicamente cuestionando qué significa ser humano. No solo eso, sino que plantean dudas sobre los sentimientos o emociones que pueden desarrollar las maquinas. ¿Acaso tienen una conciencia propia? O ¿Existe una mente colmena? Tal cual Crysis. Esta exploración se manifiesta a través de la interacción entre las máquinas y los androides, así como en los dilemas morales que enfrentan al descubrir la verdad detrás de la guerra.

Existe alguna que otra petición que baraja estos conceptos, una de ellas es Machine Madam de Enya, un androide que tiene su cuerpo desecho y pasa sus últimos días cantando en un bar local, al no tener un cuerpo físico estable debe permanecer en ese sitio de manera permanente. Aunque toma un giro inesperado cuando “Su” compañero de vida decide adentrarse a las profundidades de la chatarrería para hallar un par de piernas, que regalarle. Es una misión común y corriente, sin más, pero en tan solo un puñado de diálogos y escenas conceptualiza todos los temas que hacen tan especial a este juego. Otro tema importante es la conexión entre la humanidad y la tecnología. En un mundo donde las máquinas han tomado el control, cuestiona cómo la tecnología puede afectar nuestras vidas y hasta qué punto dependemos de ella.

Esta reflexión se presenta de manera sutil pero impactante a medida que exploramos las ruinas del mundo viejo para descubrir los restos de la civilización. Una civilización que lamentablemente ha visto tiempos mejores. En la actualidad se encuentran espaciados a unos pocos asentamientos, siendo Xion uno de los puntos de encuentro centrales. Eso no quiere decir que la soledad o el aislamiento sean inexistentes. Al contrario, son temas recurrentes. Cuando prestamos mayor atención a notas, registros y dispositivos veremos otro rostro completamente distinto de Stellar Blade. También le estampa su concepto de religión con algunos paralelismos de lo más curiosos, aunque prefiero alejarme de este tema para evitar Spoilers. Asimismo, esa sensación de soledad se ve acentuada por la música melancólica y los paisajes desolados que dan al juego una atmósfera única y emotiva.

Pese  a las tabulaciones emocionales o religiosas, Stellar Blade no deja de ofrecer una visión oscura sobre un inquietante futuro distopico controlado por una perversa IA. Tópico común dentro del género de la ciencia ficción con alguna que otra vuelta de tuerca con la que mantenerse fresco. Tiene un potente glosario que recoge todo tipo de documentos y registros con los que absorber todos y cada uno de los detalles de su trama. No solo eso, sino que la escenografía juega un rol importante. Funciona como un medio narrativo entregando un par de postales simplemente alucinantes que retratan de manera precisa esa agotadora lucha contra una fuerza inconmensurable. La IA no conoce de límites y evoluciona continuamente trayendo repulsivas modificaciones genéticas a las que enfrentarnos. Me encantan los paralelismos que acompañan a su relato, es decir, le añaden un toque extra de humanidad. Tiene una historia algo enrevesada, pero ofrece las herramientas y el material didáctico necesario para rasguñar más allá de la superficie devorando lentamente su atractivo mundo de Sci-Fi.

La demo me tenía alucinando con sus potentes gráficos, pero el juego completo no ha hecho más que tirarme la mandíbula al suelo. Stellar Blade es toda una bestia tecnológica. Luce realmente espectacular tanto artísticamente como técnicamente. Se nota el cariño en cada uno de sus planos. Desde la ciudadela de Xion, ese último vestigio de humanidad con estructuras en ruinas y toda esa pobreza circundante. Pasando a zonas abiertas de lo más variadas como ese polvoriento desierto con talleres de chatarra abandonados con esa palpitante soledad (tal cual NieR Automata) o los rastros de la naturaleza dejando su marca permanente en una ciudad en ruinas como lo presenta Eidos 7. Me ha recordado bastante a Naughty Dog con su obra maestra “The Last of Us”. Stellar Blade no parece ser diferente. Incluso me ha dado la sensación de que los océanos han tomado gran parte de las superficies sobre-todo en los interiores de las ciudades dejando lagunas o estanques sobre los que chapotear y conseguir alguna que otra recompensa. Es uno de esos sobresalientes trabajos artísticos que calan hondo y dejan una muy buena impresión.

Stellar Blade funciona de maravilla y se ve aún mejor, por lo que no encontraremos demasiados problemas de rendimiento o inestabilidad en su tasa de frames. Al contrario es sólida y de lo más fluida, tanto a 30fps como 60fps. Los chicos de Shift Up Corporation han añadido un par de opciones con las que trastear para seleccionar entre un modo de alto rendimiento sacrificando un poco la calidad técnica, siendo las texturas, sombras y distancia de dibujado los efectos más afectados. Aunque no le resta presencia. Aun luce como un juego de nueva generación. Toda una explosión de colores y efectos de lo más conseguidos. Mientras que si optamos por sacrificar un par de FPS conseguiremos una imagen mucho más nítida. Fina y acentuada con texturas y sombras mucho más precisas y un manejo del antialiasing mas presente, lo que evidentemente entrega escenas vibrantes y realistas sin tanto dientes de sierra. Afortunadamente le han añadido un modo foto por actualización, por lo tanto ahora será posible trastear con esta herramienta para conseguir postales preciosas para usar de fondo de escritorio más tarde.

Otro detalle que encuentro importante a destacar es el alto grado de personalización que ofrece. Existen aproximadamente 70 prendas completamente diferentes con las que vestir a nuestra protagonista, siendo una más agradable a la vista que las otras. Con un diseño de lo más particular, pero otras que funcionan a modo de guiño. De igual forma, también podemos alterar los skins de nuestros compañeros con nuevas vestimentas o diseños. Aunque para acceder a todo esto tendremos que rastrillar minuciosamente cada tramo del escenario para desbloquear cofres o completar alguna que otra tarea especial. Muchos de ellos también estarán disponibles exclusivamente en una nueva partida plus, lo que añade un par de motivos para re-jugar.

Por el lado sonoro me ha dejado francamente impresionado la selección musical del estudio para este primer acercamiento durante la exploración con algunos tracks de corte instrumental lentos con alguna que otra vocal encontrada que despierta viejos recuerdos a NieR Automata. Lo sé. Se siente como una fotocopia de la obra de Yoko Taro, pero es algo completamente diferente, aunque es innegable la influencia del Gigante. Mientras que en las secciones de acción toma un giro mucho mas rítmico con una potente intensidad de versos. De igual forma, cuando llegamos a una zona de descanso cambia por un Lullaby mucho más relajado que, justamente simboliza ese deseo a relajación. Por su parte, los sonidos ambientales están muy bien cuidados con un trabajo excelente para realzar cada una de sus escenas y mantener la armonía y presencia de sus protagonistas exhibiendo la montaña rusa de sensaciones que carga Eve, desde su emoción por el combate hasta el terror en sus palabras. El eco de las pisadas en los ambientes cerrados o el ensordecedor ruido del metal chocando sobre las fauces de un Natybas son algunos de sus grandes detalles. Además si seleccionamos el idioma en Japones sera todo un puntazo en inmersión.

Tiene una pinta barbara, pero… en Gameplay ¿cómo estamos? Lo primero que se vino a mi cabeza fue NieR Automata, (valga la redundancia), con esos movimientos tan acrobáticos y pintorescos de Eve. La fineza de su espadón para cercenar toda clase de criaturas tal cual Cloud de Final Fantasy VII. Ese manejo de los tempos para atacar y reflectar, con unos parrys preciosos, consiguiendo algún bonus especial para conectar ataques aún más devastadores con los que romper el equilibrio del enemigo o jefe de turno, (Flashbacks de Sekiro: Shadow Die Twice). Alla a donde mirase encontraba toda clase de referencias, y no podía dejar de maravillarme por la fluidez de sus movimientos y la precisión de cada animación. Es simplemente alucinante el nivel conseguido por este joven estudio nipon. Claramente, Stellar Blade es mucho más que musculo técnico, y eso queda en evidencia rápidamente por su impetuoso sistema de combate. Dinámico. Intuitivo. Facil de dominar. Como todo buen Hack-and-Slash, no necesita complicarse la vida para divertir. Tan solo un par de ataques bien desarrollados y un conveniente árbol de habilidades.

Tan dinámico e intuitivo árbol de habilidades con todo tipo de mejoras, tanto pasivas o activas con las que definir el tipo de juego que deseamos llevar adelante. Podemos tirar por el combate cuerpo a cuerpo con ese increíble espadón y aplicarle todo tipo de atributos para conseguir un daño perfecto. Y al mismo tiempo utilizar el bot para que se convierta en un arma de fuego de lo más brutal con la que desencadenar todo tipo de ataques en distancia. Esto sera realmente útil frente a grupos de enemigos e incluso los propios Jefes Finales que tienen puntos débiles en lugares “especiales”. Al comienzo se sentirá algo ajustado con algunas variantes de ataque y un puñado de power-ups, sin embargo, mientras avanzamos en la aventura cosecharemos más experiencia para asignar puntos y desbloquear combos de lo más vistosos. Tambien existen ataques especiales que necesitaran de una recarga especial, sea evadiendo ataques enemigos con suma precisión o acabando con los mismos. Una vez que llenamos el medidor de … podremos desatar una ira tal cual Kratos en God of War. Eso no es todo, desde el propio menú principal es posible acceder a un sistema de atributos para modificar el exoesqueleto con exoespinas que traen consigo sus propios status, como también modificar la apariencia con aros o anteojos que añaden ciertos bonificadores pasivos.

Tiene ese espíritu de hack-and-slash con con una visión de túnel y un diseño de lo más estrecho sin demasiados recovecos, salvo alguna que otra sala especial que esconde el coleccionable de turno. Aunque también introduce alguna que otra zona más espaciada para soltarnos de la mano y dejarnos explorar con libertad su vasto desierto post-apocalíptico. Una vez más, es inevitable no conectar o recordar a NieR Automata con esas preciosas dunas. Pero con algunas restricciones, intentar ir demasiado lejos nos castigara con una muerte inminente y nos enviara al punto de control más cercano. Esto me recuerda que las “zonas de descanso” son de lo más pintorescas. Una serie de terminales tecnologicas tal cual Alex Murphy para injertarse toda clase de habilidades, acompañada por un teléfono público, una máquina expendedora y una rocola. Cada uno de estos objetos cumple una función específica, siendo el teléfono un acceso directo a los viajes rápido entre campamentos. La maquina expendedora, donde compraremos consumibles o municiones. La rocola, claramente como su nombre lo indica deja jugar con las pistas musicales para que escojamos la que más gusta. Por ultimo tenemos silla para descansar y charlar brevemente con el bot para desenmarañar algunos aspectos narrativos o simplemente oír los miedos de nuestra protagonista.  

Se sienten las claras influencias cinematográficas, sobre todo durante las secuencias de combate, que dejan lucir esa elegancia en los movimientos de Eve para repartir todo clase de golpes con una coreografía de lo más impresionante con un sobrecogedor exceso de efectos, que no tardara demasiado tiempo en recordarnos a la preciosa bruja Bayonetta. Me encanta como lucen las reflexiones de ataque con esa visible fuerza en cada golpe y ese torrente de adrenalina que genera el pulsar en el momento justo. También lo encuentro visualmente impactante con todos esos chispazos, relámpagos y demás efectos que se apoderan de la pantalla cuando hacemos las cosas bien. Aunque siento que en lo personal es demasiado, es decir, salen chispas de las propias chispas.

No me malinterpreten. Luce espectacular, pero… ¿es necesario tanto? Sea cual sea el caso, la verdadera protagonista es Eve y compañía, quienes lucen jodidamente bien. Esas figuras de abeja con esos trajes apretados que destacan sus atributos no les hacen suficiente juicio a sus actrices. Justamente, Eve está inspirada en la modelo surcoreana, Shin Jae-Eun en cuanto al cuerpo, mientras que para su rostro se ha realizado uno completamente propio. Por otro lado, Hyung-Tae Kim director del juego, ha dado muchas entrevistas en las que ha sido tajante sobre el diseño de sus protagonistas. Quizás se catalogue como ‘fan service’, pero… claramente no sera el único culpable, allí tenemos a Eidos Montreal o Square Enix con Tomb Raider, Tifa Lockhard o Kojima con Quiet. Existe infinidad de referentes tanto de un extremo del mundo, como del otro. No solo para personajes femeninos, sino también para masculinos. No veo a nadie quejándose de los musculos de Chris Redfield o de DANTE de Devil May Cry. Su diseño y presentación no le resta ni una pisca de humanidad o personalidad, y justamente estos parecen ser tópicos importantes sobre los que planea centrarse Stellar Blade.

Jugar Stellar Blade fue un viaje hacia el pasado, donde me llegaron todo tipo de flashbacks (Blade of Time, Devil May Cry, NieR Automata, SEKIRO: Shadow Die Twice e incluso Final Fantasy VII). Siento que sus autores tomaron muy buena nota de sus inspiraciones para crear su propio universo de ciencia ficción acompañado por un más que competente sistema de combate, y un alarmante nivel de producción. Lo primero que llama la atención es su apartado visual: alucinante. Justamente hace tan buen trabajo que una vez hipnotizados por su belleza quedaremos poseídos por su jugabilidad. Simple, pero desafiante. Con un alto grado de personalización. Deja muy buenas impresiones con un control de lo más fluido que responde con un alto grado de precisión. Animaciones cuidadas al límite con mucho volumen y plasticidad. Combates épicos y escenas dignas de Hollywood, pero al mismo tiempo abraza conceptos mucho más espirituales con lo que realmente significa ser una persona de carne y hueso. No tengo mucho para reprocharle. Tal vez un modo foto, pero ese acaba de estrenarse con una actualización. Siento que es un juego bastante completo que no dejara indiferente a nadie.

Contra todo pronóstico y en una generación de cristal, llega un joven estudio nipon para romper con el estándar conservador para dejarnos una atrevida maravilla audiovisual. Una autentica bestia tecnológica. Todo un frenesí de diversión con un Gameplay de alto voltaje. He leído que sus creadores ya están planeando un Port a PC, y una secuela. No hay nada confirmado, por lo que PlayStation se suma otra estrella en su portfolio de brillantes exclusividades.

Puntuación: 4 de 5.
  • La soledad y tristeza que transmite su mundo.
  • Todo un frenesí de acción.
  • Los temas que toca su historia son interesantes.
  • Visualmente es una bestia tecnológica.
  • La coreografiá del combate y los movimientos de Eve son un espectáculo visual.
  • Una banda de sonido contemplativa que combina muy bien con las escenas.
  • Recuerda bastante a NieR Automata, lo cual no es malo.
  • Aunque le resta cierto grado de identidad.
  • El tramo final se siente algo apresurado.

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