CULTIC [Análisis] [PS5]

Título: CULTIC
Género: FPS.
Desarrolladora: Jasozz Games.
Editor: Atari – 3d Realms.
Fecha de lanzamiento: 27/07/2026.
Precio: $9,99.
Plataformas: PC, Nintendo Switch 2, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: PS Store y Steam.
Review: Realizado en su versión de PlayStation 5 con una copia de prensa proporcionada por Atari.

¿Cultos en los maizales? Jason Smith ha preparado un viaje infernal por la rural norteamericana de la década de los 60s para asfixiarnos con su atmosfera opresiva y sus cultos paganos. Sujetos con túnicas, abominaciones con motosierras, necrófagos salvajes y sucesos paranormales esperan en aquel recóndito recoveco. El terror psicológico es su fuerte y maneja muy bien cada una de sus secciones de juego para incrementar la sensación de soledad, como también el sentirse indefenso. A fin de cuentas, somos simplemente un detective privado investigando una serie de desapariciones y crímenes extraños en lo que parece ser un pueblo maldito, pero… nada nos iba a preparar para la secta de fanáticos que estaban allí. Fanáticos que llevaban tiempo esperando nuestra llegada. Tras ser emboscados y arrojados a una fosa común para servir de leña para la próxima barbacoa caníbal. Es asi como el plan de escape toma mayor revelación, sin embargo, todo lo que hacemos nos acerca cada vez más a un interminable espiral de violencia y sangre. El trasfondo huele a folclore oscuro, retorcido y sectas manipuladas por una presencia cósmica invisible que opera en las sombras. Vamos! Justo lo que necesita un buen Retro Shooter. Deja en pañales a los aldeanos de RE 4.

¿Qué hay de su narrativa? Como buen old-school shooter, CULTIC usa el ambiente para expresar de manera silenciosa su trama, por lo tanto, el lenguaje visual se covierte en el medio por excelencia para capturar la soledad, el paganismo de los fanáticos, y todo lo imperativo a sus retorcidas actividades. Detrás dejaron cadáveres, entras y vísceras, un rastro de sangre fresco que nuestro detective sigue con mucha osadia. Tampoco faltan los documentos o las notas de texto que ayudan a fortalecer aun más la narrativa al echar algo de raíces en sus escenarios para soportar la enorme carga de su Lore.  Su entorno, los documentos que encuentras esparcidos por los escenarios, los grafitis en las paredes, los altares macabros y los silencios tensos entre tiroteo y tiroteo.  Eso si, tenemos que estar bien despiertos porque su arte de Pixel-Art de 8bits es tan fuerte que camufla muy bien los papeles y resto de objetos interactivos. Además, CULTIC es uno de esos juegos que, no lleva de la mano, no tiene ni siquiera un mapa o un marcador que diga exactamente a donde vamos o que debemos hacer. CULTIC quiere que olfateemos el dulce aroma de la sangre y sigamos como un buen sabueso su amargo oxido. Confia en que sentiremos la perdición del lugar en cada uno de los rincones de sus dos episodios: laboratorios clandestinos, bosques neblinosos, minas abandonadas y pueblos donde la cordura hace tiempo que se desvaneció. La progresión de los capítulos mantiene una tensión constante, alternando momentos de auténtico terror psicológico y claustrofobia con masacres desatadas a balazos.

¿Cómo se juega? Siendo honeso, CULTIC es básicamente una fotocopia moderna de BLOOD, lo cual no podría ser mejor. Jason Smith no podría haber encontrado una fuente de inspiración mejor. Como buen alumno aplicado sigue estrictamente cada uno de los lineamientos para ser un shooter frenético y sangriento con movimientos letales; correr, saltar, deslizarse y esquivar con un dash. A partir de estas acciones podemos navegar como John Wick las balaceras de sus niveles para rematarlos con un buen headshot o una candente explosión con la dinamita. No hay nada mejor que ver los restos desparramados y manchando las paredes de un intenso rojo carmesí. ¿Armas? Para todos los gustos; pistolas, escopeta, rifles de caza, subfusiles, pero… toca rebuscar minuciosamente por cada recoveco de sus escenarios para conseguir armas secretas, municion, dinamita y chatarra con la que mejorar el arsenal. Resulta que, Jason ha añadido una serie de tableros, donde podemos acceder a ciertas mejoras con las que potenciar cada una de las armas; municion, culatazo, rafaga y mucho más. A pesar del enorme protagonismo de las armas de fuego e incluso los explosivos, el hacha es prácticamente una extremidad más de nuestro protagonista. Se anexa a su brazo de manera inherente para machacar automáticamente todo lo que se cruce por delante. Mechero en una mano para echar algo de luz en las criptas y machete en la otra para sobrevivir a sus implacables criaturas. Otra de sus grandes virtudes radica en su libertad. CULTIC ofrece cierto grado de libertad al momento de aproximarse a sus tiroteos, es decir, podemos optar por entrar a los tiros limpios corriendo a toda velocidad, o bien tomarnos algo de tiempo, colocar trampas, usar el sigilo y aprovechar la cobertura del entorno para diezmar al enemigo desde las sombras. Las interacciones con los escenarios son sorprendentemente robustas, permitiéndote manipular elementos físicos y desatar masacres muy dinámicas. Además, gracias al toque interactivo podemos apilar barriles o cajas para acceder a otras plataformas, tejados con los que mejorar la posición.

Se nota una clara evolución con respecto a otros juegos del género. CULTIC pertenece a los FPS retro denominados “Boomer Shooters”, sin embargo, se han implementado ciertas características de los Survival Horror para que su experiencia sea aún más dura, oscura y retorcida, con fuertes marcadas pinceladas de survival horror. Mientras muchos otros intentan imitar el pasado, Jason incorpora físicas modernas para que los cuerpos respondan de manera autentica a los disparos y explosiones, eso no es todo, sino que también se ha rediseñado el sistema de iluminación dinámica avanzada con sombras volumétricas y entornos destruibles. Con este conjunto de elementos, CULTIC muestra su musculo técnico, sin perder una pizca de su identidad noventera. Aquella mezcla dota al título de una atmósfera siniestra, casi prohibida, que los motores clásicos jamás habrían podido replicar con tanta soltura. Su diseño de niveles, además, está estructurado con una precisión quirúrgica hacia la libertad y los saltos de conejo, aunque la interminable búsqueda de llaves nos lleva a girar sobre los mismos espacios durante demasiado tiempo. Se trata de enormes arenas de combate por las que podemos corretear libremente para ir directo a los tiros o flanquear y preparar una buena trampa.

Artísticamente tiene una mezcla de sprites pixelados y voxels, acompañados de una paleta de colores apagada, sepia y grisácea repleta de efectos que simulan la baja resolución de los noventa. Sin embargo, como mencionábamos antes, la iluminación en tiempo real lo cambia todo, generando contrastes de sombras muy dramáticos que potencian la sensación de peligro constante.  He jugado a la versión de PlayStation 5, la cual goza de un excelente rendimiento. Corre a 4K con un framerate rocoso a 60fps, sin ningun tipo de problema. Tampoco tiene cuelgues o crasheos inesperados, por lo que la experiencia de juego es bastante optima. Cabe destacar que, las funcionalidades del Dualsense son prácticamente inexistentes, siendo un completo baldazo de agua fría. Se podría haber aprovechado para crear una experiencia de juego mucho más inmersiva, pero… no fue el caso. Por otro lado, el diseño de sonido es una absoluta obra maestra. Los efectos de audio de cada arma estan muy bien conseguidos, son pesados y transmiten una potencia descomunal al disparar. Los gritos de los cultistas, los susurros perturbadores en la lejanía y una banda sonora ambiental de corte industrial y oscuro redondean una atmósfera de diez, asegurando que cada partida se sienta como una auténtica película de terror interactiva donde el peligro acecha detrás de cada esquina.

CULTIC es un puñetazo crudo de nostalgia, que no para de recordar a las icónicas obras de los 90s. La influencia de Blood es indiscutible, no solo por su predilección hacia el gore, sino que hereda conceptos tan básicos e icónicos como el manejo de la dinamita o su atmósfera plagada de cultos siniestros. Sea cual sea el caso, CULTIC es una curiosa mezcla de Blood y RE 4, no deja de ser una carta de amor para todos los fanaticos de los Shooter Retro. No para de arrojar referencias con las que hipnotizarnos, sea DOOM, QUAKE o Duk Nukem 3d, es más, tiene un diseño enmarañado con toda clase de recovecos y secretos. Tampoco teme en mostrar sus huesos más oscuros al  revelar sus inspiraciones hacia el horror cósmico de H.P. Lovecraft o las cintas de clase B, donde el Gore lo es todo. Deja atrás un potente cóctel que agudiza todos los sentidos. Quienes disfrutan de los Shooter de la vieja escuela encontraran un juego que los dejara enamorados de principio a fin.

Puntuación: 4 de 5.
  • Mucha sangre, como una buena cinta de clase B.
  • El diseño de sus escenarios con un fuerte enfoque hacia la libertad.
  • Ese sabor a Survival Horror es jodidamente brillante.
  • Un FPS retro como Blood no se ven todos los días.
  • Ese Pixel Art es pura dinamita.
  • Su ritmo de juego, frenetico y con mucha dosis de acción…
  • Aunque tiende a ser algo repetitivo.

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