ONIMUSHA WAY OF THE SWORD [Análisis] [PS5]

Título: ONIMUSHA WAY OF THE SWORD
Género: Accion.
Desarrollador: Capcom.
Editor: Capcom.
Fecha de lanzamiento: 04/09/26.
Precio: $59,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam
y PS Store.
Review: Realizado en su versión de PlayStation 5, gracias a una copia de prensa proporcionada por Capcom Latam.

No hay duda alguna que este año ha sido realmente memorable para todos los jugadores, (entre los que me incluyo), pero también ha sido beneficioso para una empresa, ¿saben cuál? CAPCOM, el gigante nipón se ha encargado de tirar del carrito de la industria. Prácticamente ellos solos han llevado una buena variedad de géneros a cuestas. No solo han protagonizado las portadas del terror contemporáneo con su sobresaliente Resident Evil Requiem, sino que Capcom continúa demostrando su talento para innovar y su buena mano para la accion con PRAGMATA, una odisea espacial como ningún otra. Para cualquier otro estudio eso sería más que suficiente para cerrar un año con ventas exitosas, sin embargo, el gigante nipón no conoce límites y busca la excelencia. Ya trajeron a la vida a Dante y Virgil con Devil May Cry 5, se han encargado de anunciar el regreso de Claire con su Code Veronica, y el Mega-Man se prepara para un regreso triunfal con Dual Override. ¿Quién faltaba? Onimusha. Bueno, técnicamente ya venían coqueteando con sus remasterizaciones. Y ….. Sin embargo, necesitábamos una nueva entrega en condiciones. Way of the Sword es justamente eso y mucho más. Se trata de una puesta a punto 2.0 que aprovecha todas las bondades de la nueva generación para hacer un regreso por la puerta grande, como se lo merece la mitica saga de los 128btis.

La trama nos traslada de lleno a los albores del periodo Edo en un Kioto tan bellamente recreado como opresivo. La ciudad se encuentra bajo el asedio absoluto de los Genma, una raza de demonios metamorfos y monstruosidades ancestrales que están corrompiendo la realidad. En medio de esta pesadilla espiritual, el juego toma una de las figuras más veneradas y mitificadas de la historia de Japón: Miyamoto Musashi.   El espadachín legendario que saboreo la victoria en más de 60 duelos directos, siendo incapaz de conocer derrota alguna. Bueno, técnicamente hasta que tuvo que cruzar filo con los Genma, que no tardaron demasiado tiempo en rebanarlo como una tarja de pan a las afueras de Rendaino.  A punto de ceder ante semejante fatalidad, Musashi recibe la bendición de Yoshitsune, (la mano negra detrás de todo este asunto) para portar el brazalete Oni de Shibuya, (una antigua diosa Oni caída en desgracia), una fuerza inconmensurable de poder y sed de sangre; sangre demoniaca o humana. No tiene reparo en su combustible, pero si en la fortaleza que le entrega a su portador. Muchos se dejan influir por la sangre humana y siguen un camino de corrupción que los vuelve más monstruos, sin embargo, nuestro celebre protagonista resiste como un buen vampiro doméstico y solamente consume almas de genma.

Siendo completamente honesto, una de las primeras cosas que atrajo mi atención fue su protagonista: Musashi Miyamoto. No es un nombre desconocido, es más, como lector del manga de Takehiko Inoue “Vagabond” he fantaseado con ver cualquier tipo de adaptación en vivo y en directo, sin embargo, la realidad es completamente distinta. Ni siquiera el manga original ha concluido, al contrario ha quedado en un limbo creativo absoluto desde hace más de doce años, y su mangaka no planea regresar en el futuro cercano. Por lo tanto, Way of the Sword no solo sirve como subtítulo para el nuevo episodio de la serie Onimusha, sino más bien como forma de representar todo el pensamiento filosófico y las reflexiones de Mushashi.  Desde cargar con el peso del mundo aceptando un poder desconocido y la contemplación de un viaje personal que comienza como una obsesión y gradualmente se va convirtiendo más en un estilo de vida. Capcom deja atrás al típico héroe, y en su lugar dibuja un sujeto con claros/oscuros Musashi es impulsivo, cegado por mil demonios internos, aun así no le falta una pizca de su carisma con esa enorme sonria de lado a lado. Durante los primeros compases tendremos una vista en primera fila del Musashi obsesionado con la búsqueda de la fuerza absoluta, el autoconocimiento y la maestría con la espada. A medida que continuamos con su peregrinaje lo veremos evolucionar, no solo como espadachín sino también como persona al confrontar sus miedos, aceptar la derrota y ser capaz de continuar adelante con madurez. Todo esto es solo posible gracias a sus compañeros Shibuya, Onigri y como no, Takamura. La narrativa se maneja de forma cinematográfica, intercalando momentos de gran peso dramático con duelos verbales y físicos contra rivales históricos, como su rival, Sasaki Ganryu,  y criaturas colosales salidas de las leyendas folclóricas del Japón feudal.  Su historia es emocionante y aprovecha muy bien su narrativa ambiental para hablarnos a través de su escenografía, además viene acompañado por una serie de tomos especiales que profundizan sobre cada uno de los genma para conocer en detalle la razón de su prominente cada.

¿Cómo se juega? Vamos a aclarar lo obvio, Onimusha: Way of the Sword es un juego de accion pura y dura que tiene más en comun con un hack-and-slash que, justamente con un SoulsLike, sin embargo, hay matices. Hoy en día está muy de moda decir que todo es un “Souls”, pero… echando la mirada en retrospectiva, Onimusha es una franquicia con más de veinte años de antigüedad por lo que muchos de sus conceptos fueron justamente inventados por la propia Capcom o más bien cogido prestados por el legendario Tenchu: Stealth the Assassin. No necesariamente todo es un Souls. De todas formas, esto no quiere decir que no tenga su influencia por detrás.

Usa los contraataques, parry o deflect para dar vida a una elegante danza de espadas. digna de una película de Kurosawa. Tampoco tiene nada que envidiarle a Ghost of Tsushima. Claramente, Capcom supo coger con mucha maestra lo mejor de los últimos tiempos para darle su propio sello, algo por lo que siempre se ha caracterizado el gigante nipon. No hay nada tan reconfortante como leer las intenciones del enemigo y atacar en el momento exacto para iniciar una cadena de ataques mortales ISHIN. Ver a Musashi transportándose como un relámpago por el escenario ejecutando a cuantos enemigos tenga la barra de estamina baja. Sentir todo el peso de la espada con cada choque y la fiereza de desviar su hoja hacia un lado, con toda la lluvia de chispas y partículas es… simplemente espectacular. Cada choque de espadas es capaz de calentar su hoja hasta envolverla en una tenue llama azul; capaz de destruir el blindaje de cualquier enemigo.

Existen otras variantes para romper la guardia enemiga ellas son las habilidades de los pilares o el curtido set de armas secundarias oni. Way of the Samurai añade unas seis armas secundarias que podemos utilizar durante el combate para realizar diferentes tipos de daño. Por ejemplo el Arco Oni para solucionar algun que otro puzle ambiental o atacar en la distancia. El martillo rompetierra con el que romper la estemina del enemigo para quebrar su guardia, mientras que la lanza del vacio cegador realiza un ataque frontal removiendo un buen pedazo de vida. Son herramientas útiles para utilizar en momentos apretados. Eso si, al momento de usarla el tiempo se detiene y su impacto es imposible de bloquear por lo que es un golpe certero y seguro. Cabe destacar que, también se han añadido una gran variedad de accesorios, amuletos y objetos que podemos equipar y mejorar en los santuarios para obtener mayores probabilidades de éxito al momento de enfrentar un jefe. Las bolsas de Hozuki funcionan básicamente como los Frascos Estus de Dark Souls, mientras que los omamori son una serie de bendiciones que podemos activar durante el combate para recibir bonificaciones pasivas. No siendo todo eso suficiente, también podemos saltar a un dojo donde practicar libremente cada una de sus mecánicas de combate e incluso volver a retar a los  Jefes Finales ahora en un nivel de dificultad superior. Una excelente forma de practicar hasta dominar su combate, a fin de cuentas cada error se paga muy caro.

Su Gameplay viene con una bateria de mejoras de vida, siendo una de ellas la recolección de almas. A diferencia de entregas pasadas donde tocaba detenerse para absorber las almas de los enemigos caídos, ahora Musashi puede recolectarlas automaticamente e inclusive durante un combate. De esta forma es más facil usar habilidades especiales A fin de cuentas, necesitamos recolectar almas para conseguir mana y activar el poder oni, (Fuerza y Agilidad). Son las habilidades especiales del guantelete que permiten destrozar guardias mediante golpes titánicos o recorrer paredes a velocidad de vértigo (Nioh 3) para flanquear enemigos y resolver plataformas.  Sin embargo, no todos se recargan de la misma forma. La ira de onimusha solo se recarga con habilidades especiales o cuando logramos conectar de forma perfecta un reflejo: Al esquivar continuamente al filo de la navaja, se llena un medidor especial que desencadena ráfagas devastadoras de golpes sincronizados.  El codiciado Issen: El contraataque letal que recompensa los reflejos sobrehumanos, cortando al enemigo por la mitad si se ejecuta en el fotograma exacto antes del impacto, es tal cual lo recordaba. Bueno, tal vez un poco más intuitivo y cinematográfico.

¿Qué hay de sus escenarios?  Way of the Samurai nos lleva de paseo por el periodo Edo en un Kioto recreado con mucha fidelidad. Se trata del mapa principal parcialmente abierto y distribuido con unos distritos apretados y laberinticos que desembocan en callejones cerrados. Se han añadido una serie de recovecos y escaleras con los que jugar en altura para transitar sobre sus tejados y alcanzar diferentes puntos de interés. Cabe destacar que, muchas de las zonas se encuentran potencialmente corrompidas por la infeccion de los Genma, quienes pululan por las calles y distritos a sus anchas, aterrorizando a los ciudadanos, es más, incluso podemos ver como están sentados comiendo sus cuerpos o cocinando sus restos. No repara en su Gore. Todo un festival de sangre, cuerpos, miembros y órganos desparramados por cada uno de sus entornos. Un claro reflejo de lo que suponen los genma y ONI. Si bien, Kioto es el área central y ofrece un patio de juego lo bastante grande para mantenernos ocupados por más de 30/40 horas completando todo tipo de actividad secundaria. Durante la aventura tambien visitaremos otros escenarios; templos, laboratorios, cavernas, lagos y mucho más, sin embargo, estos escenarios cuentan con un diseño más apretado a modo de túnel, por lo que su exploración es más bien lineal. Cada tanto tendremos que regresar a sus escenarios para acceder a ese lugar que antes permanecía bloqueado justamente por no contar con “esa” habilidad especial, algo característica de los Metroidvania. Afortunadamente, el backtracking está muy bien diseñado. El viaje entre santuarios es prácticamente instantáneo. Además, es común chocarse con aldeanos en apuros, cofres, raíces del mal u otro evento aleatorio que captara nuestra atencion y nos desviara del camino principal. Tiene un mundo vivo que reacciona a nuestras acciones y donde da gusto perderse explorando por materiales o tesoros. A fin de cuentas, esa es la única forma de avanzar y mejorar el equipamiento de nuestro protagonista.

¿Técnicamente? No paro de sorprenderme lo bien que exprime Capcom su RE Engine. Pensaba que había alcanzado su punto más alto con RE Requiem o PRAGMATA, sin embargo, Way of the Samurai luce ridículamente bien. Exprime al máximo las capacidades técnicas de la actual generación. Tan solo basta con echarle una mirada o hacer zoom en el rostro de Musashi, tiene unas micro expresiones faciales tan realistas que asustan. El sombreado sobre su ropa, las fisicas del Haori con cada movimiento o animación, la forma en qe se arruga o tensiona, el nivel de textura en la funda de la espada. Sus escenarios salpican un nivel de detalle alucinante. Cada una de sus superficies está cubierta de una geometría compleja para dar esa sensacion de volumen y realismo en sus texturas. Las sombras están muy bien cuidadas, aunque no llegan al nivel enfermizo de PC con sus settings al máximo. Su sistema de iluminación dinámica hace que los reflejos de las Katanas bajo la luna o el brillo de las llamas en los tejados de Kioto luzcan impactantes. Cada uno de los combates es una explosión de fuegos artificiales. Los efectos de partículas cuando los genma se desintegran en almas espectrales llenan la pantalla de una atmosfera única. Mencion especial para el combate doble frente a Burai e Ifuu, en el reino onírico que es una completa locura. No solo por lo que supone el combate sino por toda su representación, una completa maravilla técnica y artística.

¿Rendimiento? Tuve la oportunidad de probar su versión de PlayStation 5, siendo completamente honesto, me ha sorprendido lo  bien que funciona. Como es habitual, el juego ofrece dos modos graficos ellos son: modo rendimiento que prioriza unos sólidos 60 fps, vitales para un juego donde la lectura de las animaciones enemigas y el parry dependen de la precisión milimétrica. Y el modo calidad que apuesta por la máxima fidelidad visual y reescalado de alta definición que sacrifica los 60fps por unos a 30fps estables, al menos la mayor parte del tiempo. Salvo en contadas situaciones donde se reúnen muchos enemigos y hay muchos efectos graficos como humo o fuego. Cabe mencionar que tambien aprovecha las funcionalidades del Dualsense para ganarse esos puntos extra de inmersión. Los gatillos adaptativos transmiten la resistencia y la tensión exacta al chocar espadas contra los enemigos más formidables, mientras que la vibración háptica permite sentir el eco de cada pisada sobre la madera de los templos o el fluir del agua en los ríos sagrados. La luz del mando tambien va cambiando de acuerdo a la cantidad de salud que tiene Musashi, es un lindo detalle que me recordó al viejo Killzone Shadow Fall de PS4.

El compromiso de Capcom con su comunidad es envidiable. Digno de admirar e incluso analizar. Mientras otras empresas buscan formas de ahuyentar a su público con medidas extremas, como remover discos físicos. Desde el otor extremo del charco tenemos al gigante nipón buscando la forma de reactivar todas esas franquicias que quedaron prácticamente obsolet abandonadas en los últimos años. Claramente, la serie de REMAKES de Resident Evil abrió la puerta a un mundo de posibilidades. Onimusha necesito algo más de tiempo. Más de dos décadas para ser exactos.  Pero…. pasar de Dawn of Dreams a Way of the Samurai es prácticamente vivir una batería de cambios generacionales. Esta nueva entrega de Onimusha es la culminacion de años de prueba y error. Tiene una jugabilidad estupenda; adictiva e intuitiva. Controles precisos que responden con una precisión quirúrgica. Es tan fácil de aprender, pero al mismo tiempo tan difícil de dominar. Conseguir el codiciado Issen o …. Es todo un orgasmo.  La representación de sus combates con toda esa explosión de chispas, partículas y efectos gráficos, la fiereza de la katana y su peso en cada impacto, ese choque de espadas lo es todo. Es pura adrenalina. Es puro virtuosismo. ¿Lo mejor? Un personaje a la altura: Musashi Miyamoto, la leyenda. Lo que cualquier fanático de Vagabond desearía ver en movimiento. Todo esto dentro de un Kioto infernal, apocalíptico, pero… al igual de encantador con su diseño semi-abierto, y las enormes posibilidades de personalización y mejoras. Realmente no encuentro nada para reprocharle, Way of the Samurai supone una evolución importante para la franquicia Onimusha. Es ese paso hacia la dirección correcta para alcanzar su estado definitivo con un juego que encuentra su apogeo en la precisión de los controles, ese choque de espadas y el indiscutible tono cinematográfico en su presentación. Todo un fenómeno que dejara perdidamente enamorado a cualquiera que se atreva a equipar la katana del infame Musashi Miyamoto.

Puntuación: 5 de 5.
  • Musashi Miyamoto, un personaje con un aura sin igual.
  • El sistema de combate es pura dinamita, adictivo, frenetico e implacable.
  • Una vez que le tomas el gusto a los ISHIN no hay nada que te detenga.
  • Graficamente luce fenomenal, una vez más CAPCOM exprimiendo su motor grafico al maximo.
  • Las funcionalidades del dualsense añaden una buena dosis de inmersion.
  • El rendimiento esta muy fino en PS5, y el modo calidad a 60fps es una gozada.
  • Tiene mucho de sus predecesores, pero tambien se nota la influencia de otros grandes del genero.
  • El añadido del dojo para entrenar mecanicas y volver a luchar con los Jefes Finales.
  • Su salto a un mundo semiabierto no esta nada mal.
  • Aunque… el tramo final pierde algo de fuerza, se siente algo forzado artificialmente con tantas salas de enemigos o mini-jefes.
  • Cierto reciclado de Jefes Finales.

Deja un comentario

Descubre más desde PCIndieMRace

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo