Deadlock Station [Análisis]

Título: Deadlock Station
Género: Acción.
Desarrolladora: Luxorix Games.
Editor: Luxorix Games.
Fecha de lanzamiento: 19/08/2026.
Precio: $4,99.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Luxorix Games.

Nunca paro de asombrarme del potencial de los estudios independientes. Por alguna razón, siempre encuentran la forma de innovar con ideas, cada vez, más peculiares, y como no, divertidas. La semana pasada tuve la fortuna de disfrutar Deadlock Station, un roguelike táctico con un sistema automatico, que… resulto ser toda una maravilla. Durante mi vida he jugado a todo tipo de variantes, en toda su clase de formatos con buenos o malos resultados, pero… preparar una arena de combate para que los héroes se movieran por si solos para atacar, defenderse o preparar trampas ambientales fue… una grata sorpresa. Luxorix Games dio en la tecla justa con su sistema de juego, pues, cada partida es toda una caja de chocolates, como diria el buen Forest Gump, “nunca sabes lo que te va a tocar”.

¿De qué va exactamente? El Dr. Isaac nos hace un breve repaso mencionando que hubo un tiempo en el que humanos y maquinas convivieron sin demasiados problemas. Sin embargo, una poderosa llamarada solar altero el circuito de las maquinas cambiando por completo su estado de armonía, hasta que el mencionado Dr. Isaac tiro de los cables para estabilizarlas. Con la civilización en sus bajos absolutos, una misteriosa raza de extraterrestres busca hacer de la tierra su nuevo hogar, y como principales mercenarios de la humanidad es el deber de nuestros héroes impedir que eso suceda. Basicamente, es el dia de la independencia, pero con una vuelta de tuerca con robots de por medio. Evidentemente, eso solo rasca lo superficial. Deadlock prepara muchas mas intrigas, dilemas y traiciones que revelaremos a medida que avanzamos en sus entornos y vamos recomponiendo el Lore de cada protagonista. No sera la mejor de las historias, pero... ¿a quien vamos a engañar? lo importante es su Gameplay.

Cabe destacar que, el grupo de personajes crece exponencialmente con cada recorrido. Durante su inicio visitaremos una estación polvorienta con toda clase de sitios de interés, ¿lo malo? Todos los edificios están cerrados, y para desbloquear sus puertas tenemos que dedicarle un par de partidas. Entonces, a medida que avanzamos no solo conseguiremos llaves para abrir las puertas del mercado, investigación, talleres de mejora y más, sino que conoceremos al resto de personajes, que participa de esta revuela post-apocaliptica.  Deadlock Station funciona como cualquier otro Roguelike, una vez que pisamos el campo de guerra se crea una semilla con una extensa lista de nodos sobre los que continuar. Cuando superamos un escenario tenemos dos e incluso tres opciones sobre el próximo camino a escoger, evidentemente nos arroja algunos datos previos sobre las recompensas que obtendremos en caso de superarlo y que encontraremos detrás de cada portal. ¿Quién sabe? Quizás pasamos el portal y solamente espera un soldado con una machine gun en un pedregoso terreno abierto o tal vez, espera toda una cuadrilla de soldados y cazadores dispuestos a correr incansablemente por el terreno para erradicar a nuestro selecto grupo de héroes. Tampoco faltan las salas o encuentros exclusivos, donde calentarse al lado de una fogata comiendo o bebiendo algo para recuperar salud. Campos con cofres misteriosos, donde sortear trampas para arañar una mayor cantidad de materiales raros. El mercader local con su tienda de baratijas, donde intercambiar el azufre o núcleos por armas, armaduras, consumibles, trampas o muros defensivos.

Sus arenas de combate son toda una rareza digna de admirar. Se trata de un campo medianamente abierto con toda clase de puntos de interés como ser anomalías que potencian las ventajas de los héroes o trampas de gusano, barriles de residuos o muros con pinchos. Por otro lado, también encontraremos algunos materiales que podemos explotar con la perforadora para conseguir más azufre. Cada tanto encontraremos lanzadores o transmisores, que se convertirá en nuestro objetivo principal, pues, si tardamos demasiado tiempo en destruirlo no tardara en llamar a más y más unidades enemigas.  Eso no es todo, también podemos aprovechar el terreno para construir muros con pinchos, cuellos de botella en ruinas urbanas, activar maquinas con propiedades especiales que atraigan a los enemigos hacia las trampas y aventarlos contra peligros ambientales, tampoco faltan las minas terrestre y toda una extensa lista de modificadores ambientales.

Al momento de dirigir el escuadrón tenes que escoger a tres miembros de un total de diez. Claramente, cada uno de ellos tiene ciertas virtudes hacia un estilo de combate en especial, ya sea con armas de fuego en la distancia o con armas blancas hacia el cuerpo a cuerpo, de igual forma se puede personalizar su equipamiento antes de acceder a la expedición. Una vez dentro del mapa, toca distribuir a cada miembro hacia la posición que creamos más conveniente y escoger su modo de juego. Por un lado tenemos el sistema manual, donde realizamos órdenes y el personaje los seguirá al pie de la letra. Mientras que, el sistema automático (como su nombre lo sugiere) realiza de manera automática todo tipo de gestión para alcanzar e impactar al enemigo, la única diferencia son las habilidades especiales, que deben activarse de manera manual. El sistema automático me parece una idea maravilla que funciona moderadamente bien. Aunque los personajes suelen tener esos pensamientos suicidas de ir directo frente a las trampas, por eso es importante analizar el posicionamiento de cada uno de ellos, como si fueran piezas de ajedrez en un tablero. Al superar cada arena de combate recibiremos una variedad de recompensas entre las que se encuentran poderosos implantes que añaden ventajas tácticas a los personajes, es una buena forma de conseguir mejores resultados.  A fin de cuentas, toca defendernos de toda clase de enemigos; renegados, alienígenas, insectos mutantes, expoliadores y mucho más. La variedad de enemigos, terrenos y objetivos de combate obliga a adaptarse sobre la marcha.

Llegar al final de cada área para enfrentarse al Jefe de turno es una auténtica odisea, que llevara múltiples recorridos de prueba y error. Evidentemente, en esta repetición está el gusto. Cada vez que regresemos al nexo lo haremos con mayores materiales, con más conocimiento, con nuevos elementos. Justamente de esa forma podemos desarrollar la base con nuevos objetos de interés, mejores armas y accesorios, personajes nuevos con los que interactuar, y de paso, ir conociendo más de su pasado. Lo mismo sucede con el resto de facciones, desde la despiadada Orden hasta la omnisciente SPF. Las posibilidades a la hora de experimentar y crear sinergias es realmente ilimitada: nunca habrá dos expediciones iguales. Allí está su encanto, cada partida será un mundo único. Eso sí, llevara tiempo llegar a su final, pues el equipo ha preparado cinco biomas completamente únicos y diferentes, que van desde bosques con mesetas toxicas, pasando por ruinas apocalípticas, cumbres pálidas y mucho más. Navegar por todos esos entornos sera complicado y necesitaremos estar muy bien equipados, por suerte, el campamento cuenta con edificios de buena calidad para conseguir la última tecnología. Desde un inicio podemos acceder al laboratorio hogar de los implantes físicos para incrementar los atributos de los héroes. Mientras avanzamos desbloquearemos el edificio de investigación, donde gastar el azufre y los núcleos para acceder a un mejor equipamiento e incluso misiones especiales. La Orden, el Códice y la fábrica siguen progresivamente con misiones, armas y mejoras globales. Solo necesitamos armarnos de paciencia para superar la dureza de sus desafíos.

Tras Fogpiercer no imagine que encontraría otro roguelike igual de adictivo, pero… allí estaban los chicos de Luxorix Games para dejarme enamorado con su estación de la muerte. Deadlock Station es una aventura táctica con un peculiar sistema de combate. Ambientado en un mundo apocalíptico nos arroja en primera grada para observar con lujo de detalles cada una de sus masacres. Evidentemente, cada partida genera unos importantes shots de adrenalina, y por extensión, estrés. Entrar a sus arenas preparándose para lo peor, mientras esperamos lo mejor, es sin duda, una sensación única. Navegar por su mundo apocalíptico es cruel, desafiante y adictivo. He perdido la cuenta de las veces que he saltado, una y otra vez, a sus campos, solo para regresar al campamento con las manos vacías, pero… con más experiencia. Más avispado, y eso fue lo que necesitaba para palear el camino hacia el final de su semilla. Quizás no reinventa nada nuevo, pero apuesta por una formula divertida que funciona realmente bien, en especial para los fanáticos del genero.

Puntuación: 3.5 de 5.
  • El sistema manual y automático es curioso, cuanto menos.
  • Entornos interactivos con mucho potencial.
  • Su campamento y todo lo que hay por descubrir y mejorar.
  • La variedad de héroes, cada uno enfocado a un estilo de combate.
  • Su pixel-art es precioso.
  • Algún guardado de por medio no le haría ningún mal, sus expediciones son exageradamente largas.
  • Cierta tendencia hacia la monotonía.

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