Título: TWISTED TOWER
Género: FPS.
Desarrolladora: Atmos Games.
Editor: 3d Realms.
Fecha de lanzamiento: 18/08/2026.
Precio: $9,99 USD.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por 3d Realms.
Un mes atrás, DOOM Revelations me llevo de paseo por el gélido inframundo con un tanque asesino de demonios. Cuando pensé que, mi sed por los disparos estaba más que saciada, Activision me invito a recordar los mejores momentos de Call of duty con el relanzamiento de su serie Black Ops en PlayStation 5. No siendo eso suficiente, realice algunas incursiones espaciales con GUNSTOPPABLE, incluso pase un tiempo de adoctrinamiento tras las filas de PAX Autocratica. En medio del BOOM de FPS aparece Thomas Brush, (conocido por dar vida al brillante Pinstripe y Neversong), con su retorcido, Twisted Tower. ¿Qué es? Una obra de autor, que no teme en lo absoluto a ser disparatada, cruel e incluso encantadora. Lo cierto es que, busca capturar la inocencia de un mundo de pesadillas con animatronicos, payasos asesinos, torretas de vigilancia, y el agitado jadeo del Sr. Twister.






¿Historia? Si, una trama regular para un domingo por la tarde. Twisted Tower cuenta la odisea de Vincent, un sujeto común enamorado de la vida, pero… aún más importante conquistado por la preciosa Charlotte. Quien se presenta como la más bella de las actrices con un cuerpo de terciopelo, una figura de abeja y una vibrante cabellera de risos dorados. El tipo de mujer que llevaría a la locura a cualquier persona. Exactamente, el tipo de mujer que arruinaría la vida de cualquier hombre inocente. El tipo de alma capaz de corroer el más noble de los espíritus. Por alguna razón, Vincent se había ganado un lugar en su vida, tras pasar una noche acaramelados en el autocine la vida parecía sonreírle, sin embargo, el destino tenía preparado otros planes. Su bella Charlotte fue secuestrada, y las respuestas se escondían en las misteriosas tierras de la Twisted Tower. El que fuese hogar del excéntrico Sr. Twister, un magnate que ha creado su propio imperio de películas, y como no, un retorcido parque de atracciones. Vamos, se trata de un villano carismático, manipulador y de lo más peculiar, que no tardara en extender sus enormes garras a lo largo y ancho de la isla, movimiento los hilas de la historia como si fueran piezas de ajedrez.
Mientras tanto, del otro lado de la balanza tenemos a Vincent, la representación del héroe contemporáneo que salta directo a las brasas sin preocupación alguna. Capaz de remover cielo y tierra por su amada. Lamentablemente, el Sr. Twister no escatima en lo más mínimo, pues, ha preparado cada piso de la torre en todo un fortín explosivo resistente a cualquier tipo de fuga. No solo eso, sino que lo ha decorado con micrófonos, cámaras y toda clase de pantallas para recordarnos regularmente quien tiene la sartén por el mango. A medida que avanzamos en la historia seremos recibidos por la calidez de sus palabras y sus buenos deseos. Al igual que tantos otros juegos, Twisted Tower abraza la narración ambiental para ofrecer un Storytelling dinámico, donde podemos arañar la superficie de su mundo por mucho más Lore. No siendo eso suficiente, encontraremos regularmente cintas de casettes, cartas sin remitente, documentos y toda clase de papeles con los que conocer más de cerca la personalidad de nuestro protagonista, como también al resto de miembros que forman parte del elenco: Pipper, Charlotte y Sr. Twister.
Siendo honesto, su trama explora temas como la culpa, la obsesión y el colapso de la inocencia, utilizando pistas ambientales, grabaciones dispersas y alucinaciones que desdibujan de forma brillante la línea entre la realidad y la pesadilla psicológica. Además, todo el rollo encantador y tenebroso de su parque de atracciones es más que suficiente para hipnotizarnos, tal cual hechizo. Teje una densa red de misterio psicológico y drama emocional. A medida que ascendemos planta tras planta, ofrece fragmentos de información sobre el pasado olvidado del protagonista y los oscuros secretos corporativos que convirtieron el idílico resort en una auténtica cámara de los horrores.
A diferencia de Bioshock que usa un sistema de batisferas para conectar Rapture, Twisted Tower usa el elevador del Hotel para unir sus escenarios. Solo necesitamos un Ticket para habilitar el área. Thomas Brush nos empuja a remover entre la basura, los escaparates y respiraderos en busca de ese valioso pedazo de papel para desbloquear las puertas de su acuario, casino de payasos, carnaval e incluso la estación espacial. Cada uno de sus escenarios viene acompañado de sus propios desafios ambientales e incluso añade gradualmente a nuevos payasos, enemigos y torretas a las que prestarle atención. Considero que, el bosque de carnaval es el pináculo artístico al tratarse de una zona parcialmente abierta decorada por carpas de feria, y todo tipo de juegos como la calesita, autos chocadores, vuelta al mundo y la pintoresca montaña rusa. A donde sea que volteamos la mirada encontraremos motivos más que suficientes para sonreír por su divertida ambientación, aunque… tampoco le faltan sus cuotas de terror. La superficie está envuelta en un precioso papel mache de regalo que muestra el rostro más cálido del parque, pero dentro se encuentra un caramelo de ácido tan fuerte, que es capaz de enviarnos directo al suelo. No le faltan sus cuotas de Gore con sangre salpicando sobre las paredes, vísceras o miembros empapelando las paredes. Los monigotes sonrientes recuerdan a los Splicers de Bioshock, solo que menos agresivos. Si bien, no se trata de un juego complicado, si tiene sus picos de dificultad.
Si bien, Twisted Tower se presenta como un FPS enfocado exclusivamente hacia la acción, lo correcto seria situarlo más cerca del Survival Horror, a fin de cuentas, la munición escasea más de lo que me gustaría admitir. Es regular encontrarse sin balas frente a los enemigos, y sacar el martillo para machucar a diestra y siniestra esperando a recoger un puñado de balas del cuerpo más cercano. Los expositores de munición o salud son algo poco frecuente. Por otro lado, cada tanto chocaremos de frente con máquinas expendedoras, donde conseguir mejoras permanentes para el arsenal. Estas mejoras alteran sus atributos para ofrecer mayor daño, ampliar el cargador, su potencia de disparo u otras aptitudes, incluso podemos comprar munición para sopesar los momentos más apretados. Twisted Tower se destaca por su ritmo rápido cargado de adrenalina, además el protagonista viene acompañado de una variedad de herramientas divertidas que enriquecen la exploración vertical de sus escenarios con mayor soltura. Por un lado tenemos un jetpack a modo de doble salto, un golpe potenciado para usar las camas elásticas, el tradicional impulso aéreo, y como no, un gancho para aferrarnos a alcantarillas y toda clase de recovecos. Cabe destacar que, sus niveles cuentan con un diseño enmarañado con toda clase de secretos y objetos de interés. Su diario es un buen recordatorio para revisar como llevamos los coleccionables. Además, podemos revisitar cualquier escenario en cualquier momento, lo cual se agradece por si dejamos atrás alguna nota o secreto.
Por su parte, el combate es visceral y sangriento. Para hacer frente a los enemigos, mascotas de cuento de hadas desquiciadas y monstruos mecánicos, disponemos de un arsenal estrafalario inspirado en juguetes y chismes de feria, el cual puede mejorarse conforme avanzamos en la campaña. Estos van desde un martillo de feria para el cuerpo a cuerpo, escopeta de gas, fusil de dardos, lanzador de capsulas de chicle, revolver con municion de caramelos, un tirachinas a modo de rifle de francotirador con una mira telescópica o una caja de petardos a modo de granadas de fragmentación. No hay duda que, su arsenal de armas tiene una personalidad única. Y no se detiene solo alli, sino que sus escenarios tienen su propio encanto con autos sobre los que navegar en los apretados rieles de la montaña rusa, subiendo y bajando con toda la adrenalina que este juego supone.
¿Qué hay de su apartado visual? Pura belleza. Twisted Tower apuesta por una capa de colores de tono pastel degradada, donde el rosa empolvado, y el rojo carmesí entran en armonía para capturar la esencia de los años 50s. El amarillo mantequilla ayuda a revelar la suciedad de esa feria tan abandonada y polvorienta. Thomas juega muy bien con los colores para representar un parque de atracciones maldito con pasillos de pura decadencia, donde las trampas, los pinchos y las plataformas erráticas juegan con la gravedad. Es lúgubre. Es aterrador. Tiene un diseño muy cuidado, que recuerda al arte gótico de fantasía oscura de Tim Burton con monstruos de enormes ojos y cabezones con extremidades largas y delgadas, casi famélicas, que palidecen frente a la calidez de su entorno. ¿Rendimiento? No tengo quejas, es un juego que funciona muy bien. Con un i9 10900 – RX 6800 XT y 32GB RAM no tuve problemas en mantener los 60fps en sus ajustes máximos a una resolución nativa de 1440p.






Tras dos golpes de gracia, Thomas Brush incursiona en el terreno de los FPS con una torre envuelta en misterios, engaños, sangre, frenesí y puro descontrol. La huella de Bioshock permanece fresca en cada una de sus paredes. Se siente el aroma de Rapture. Se respira el nauseabundo hedor de los Splicers en cada uno de sus monigotes. Esas monstruosidades convertidas en aberraciones evocan de inmediato al terror psicológico de Bendy and the Ink Machine o We Happy Few, sin olvidar el toque surrealista y caótico Willy Wonka. El dulce de los chocolate se convierte en una atmosfera toxica, casi radioactiva, pero… su parque tiene una armonía maldita. Da gusto perderse en sus recovecos. Da gusto disfrutar de sus mini-juegos. Da gusto subirse a sus atracciones. Pero… da mucho más placer liarse a tiros con sus peculiares artículos de feria. Sacar un tirachinas para aventar proyectiles, tal cual rifle de francotirador o machacar a los teléfonos animatronicos con el martillo de feria, mientras buscamos chicles para recargar el subfusil. Twisted Tower funciona tan bien porque se toma muy en serio su atmosfera. No le teme a las excentricidades. Al contrario, abraza con fuerza cada una de sus inspiraciones para convertirse en uno de los FPS más originales que el mercado es capaz de ofrecer.
Puntos Positivos:
- Su atmosfera es pura dinamita.
- Gameplay con mucha personalidad, y armas variadas con diseños extravagantes.
- Recuerda mucho a Bioshock o We Happy Few.
- Gran libertad al momento de navegar o hacer backtracking por sus escenarios.
- Ese sabor old-school.
- Artisticamente es una pintura.
Puntos Negativos:
- Una traducción al español no le haria ningun mal.
- Se me antojan más Jefes.
