Título: Beast of Reincarnation
Género: Acción.
Desarrolladora: Game Freak.
Editor: Fictions.
Fecha de lanzamiento: 03/08/2026.
Precio: $59,99 USD.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series (Game Pass)
Disponible en: Steam y PS Store.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Fictions.
No creo ser el único sorprendido de ver a Game Freak incursionar en un proyecto que no sea Pokemon, a fin de cuentas, la emblemática franquicia los ha acompañado durante más de 30 años. Ahora dan un volantazo de180° con Beast of Reincarnation, una aventura de rol y acción en un mundo post-apocalíptico. Si bien, el resultado no fue exactamente el que todos esperábamos, no hay que menospreciar la titánica labor del estudio japonés, puesto que, contra todo pronóstico decidieron desafiar sus propios límites creativos al salir de la zona de confort para experimentar con una obra que, para bien o para mal, cumple con lo justo. Claro, tiene sus costuras, pero el esqueleto funciona de manera fenomenal, y eso es lo más importante al final del día.





¿Tiene historia? Por supuesto, y es uno de sus apartados más maltratados por parte de la comunidad e incluso la prensa especializada. Sucede que, la narrativa es tan invasiva con dialogos y escenas prolongadas que llega a cortar el ritmo normal de juego. Cuando comenzamos a sentirle el gusto a su combate o la exploración nos encontramos envueltos en una prolongada cinematica o en una batería de conversaciones tan mundana que resulta repetitiva. Durante mis más de 30 horas de juego no he sentido agotamiento alguno por su narrativa. Más bien todo lo contrario, es una forma con la que conectar con una mayor profundidad en su historia y absorber más el Lore de todo ese sobrecogedor Japon devastado.
Entonces… ¿de qué va su historia? Game Freak nos lleva de paseo por las calles o más bien los restos de lo que ha quedado del Japón de los 4026. Tras sufrir el impacto de una plaga denominada “Blight” el mundo ha cambiado por completo dejando atrás una jungla de cristal con edificios envueltos en una frondosa vegetación, rascacielos oxidados y un centenar de cadáveres de motor y hojalata desperdigados por las aldeas. La fauna local también ha sufrido el impacto de entrar en contacto con aquella misteriosa plaga alternado su composición física al grado de dejarlos prácticamente irreconocibles en unos seres agresivos y con tendencias peligrosas llamados Malefactos. De esa forma, Emma nace como una medida de contingencia para tratar a estas monstruosas criaturas. Se trata de una joven tocada por las plagas, y como tal, tiene el poder de absorber o más bien remover la corrupción del resto de criaturas. Esto la convierte en toda una rareza, pero también la lleva a sufrir una vida de penurias y castigos al ser vista como un bicho raro entre la escasa sociedad que permanece con vida. Sentenciada a vivir en un aislamiento permanente emprende un viaje por todo el país en busca de los Nushi para acabar con su corrupción y devolverle la belleza al mundo. Su destino la lleva a cruzarse con Koo, un precioso lobo blanco que forma una parte importante en su viaje de liberación y recuperación. Juntos, emprenden una travesía titánica para purgar las tierras orientales, enfrentándose a entidades colosales y descubriendo que cada figura con la que se cruzan esconde secretos peligrosos y verdades incómodas sobre el colapso del mundo. No deja de ser su cable a tierra, y una relación más que emotiva de cosechar escena tras escena.
Echando la mirada atrás recordando a Fallout, Mad Max, Metro, STALKER, NieR Automata y Stellar Bade, debo admitir que, cada vez estoy más convencido de que las ambientaciones post-apocalipticas son una de las rarezas más especiales que los videojuegos son capaces de capturar. Esos escenarios polvorientos, malolientes, apagados y soledad tienen algo reconfortante, tienen ese algo especial que tanto gusta. Dentro de aquel selecto grupo se suma Beast of Reincarnation con un japon post-apocaliptico sobrecogedor, con una pureza absoluta. Esa jungla de cristal envuelta en toda una chatarra tecnológica oxidada es pura crema, donde da gusto perderse durante horas recorriendo cada uno de sus recovecos en busca de tesoros y materiales. Si bien, no se trata exactamente de un mundo completamente abierto, cada uno de sus biomas cuenta con un terreno lo suficientemente grande para navegar con gran soltura y explotar al máximo las habilidades de Emma y compañía. El pelo de Emma es uno de los accesorios más llamativos para conectar entre sus diferentes zonas de plataformeo y hacer que el parkour funcione con mucho más estilo.
Su encanto permanece en la dualidad, tanto de su mundo como de sus propios protagonistas. Por un lado tenemos a Emma, quien actua como una fuerza de la naturaleza imparable con un poder ofensivo y una resistencia sin precedentes. Dotada de destreza con la espada y de la capacidad sobrenatural de manipular raíces y flora mediante sus poderes de plaga, se desplaza por los escenarios con una agilidad felina, capaz de infiltrarse o desatar ráfagas de ataques cortantes. Mientras que, por el otro lado tenemos a nuestro peludo compañero, Koo, un compañero que participa de manera activa durante cada combate con movimientos especiales para distraer, morder, desestabilizar o activar bonificaciones especiales con las que inclinar la balanza hacia nuestro lado, (al más puro estilo JRPG). Juntos crean una sinergia imbatible que hace su combate mucho más frenético, táctico y placentero, además, funciona como ese “golpe de gracia” si la estamos pasando realmente mal. Nunca está de más contar con un ataque especial con el que salvarse.
Su armonía en el sistema de combate es realmente envidiable, sin demasiados problemas logra conectar de forma precisa con las mecanicas de SEKIRO e incluso Stellar Blade, reyes indiscutibles del contrataque, con el fundamento táctico de un Final Fantasy XV con un compañero activo. De tal forma que, juntos ofrecen un estilo de combate que gira entorno a una dinámica; pasivo/agresivo. La gestión de la estamina, los bloqueos en el momento justo y la sincronización con los ataques combinados de Koo son obligatorios para salir victoriosos. Por tal motivo, es imposible no conectar con su sistema de juego. Es una réplica de muy buena calidad con lo mejor de tantos géneros que, al verlo en movimiento o más bien manejarlo sobre los mandos es pura crema. Asimismo, sus controles responden con una precisión quirúrgica haciendo que cada encuentro sea desafiante, pero al mismo tiempo confortable.
Eso no es todo, sino que tiene ese toque rolero que demanda tantas horas de juego. Ambos personajes cuentan con un árbol de habilidades, su sistema de equipamiento y el uso de piedras espirituales. De tal manera que, podemos personalizar minuciosamente cada uno de los apartados de cada personaje sin tener que estar pensando en quitar algo de uno para añadirlo en el otro. Esto ofrece cierta sensación de libertad y un control mucho más serio sobre las opciones de combate. Evidentemente, hay ciertas restricciones, no vamos a equipar una espada con Koo, sino que podemos añadir otro tipo de elementos. Lo mismo sucede con Emma, no va a lanzar ráfagas de fuego, pero si podemos conseguir movimientos acrobáticos pintorescos con los que mantener combos mucho más salvajes e intensos. Claramente, su sistema de combate es lo suficientemente maleable para mantenernos experimentado por un buen tiempo. Ya sea que optemos por un encuentro directo a cuerpo a cuerpo o una táctica sigilosa con ejecuciones y ataques a la distancia con el arco o las armas de fuego.
El estudio apostó por la potencia de Unreal Engine 5 para dotar al mundo de una escala imponente. No obstante, el mayor acierto reside en su dirección artística con referentes como NieR Automata de Yoko Taro o Stellar Blade de Shift Up. Tales inspiraciones han llevado a Game Freak a preparar unos paisajes de ensueño donde da gusto tomar fotografías o quedarse detenido por más de un minuto, ya sea contemplando la belleza perdida de sus entornos u oyendo la preciosa banda sonora. Banda sonora que incluye pistas compuestas por el emblemático Kow Otani (conocido por su trabajo en Shadow of the Colossus) o Go Ichinose, con melodías orquestales cargadas de melancolía que realzan la sensación de aislamiento y comunión con la naturaleza.
¿Técnicamente? Tiene sus claros/oscuros, depende con que lupa estemos observando el juego, y especialmente, en que plataforma lo hagamos. Mi experiencia esta basada en PlayStation 5, donde encontré unos más que sobresalientes modelados de personajes con texturas de alta resolución. Escenarios variados con una carga grafica importante con assets detallados, con una geometría compleja y mallas de personajes de alta densidad poligonal. Pero… no todos gozan de la misma atención. Conforme avanzamos es común chocarse con texturas lavadas, pop-in y un AA tan afilado que es capaz de cortar los bambús de los bosques, un indicio de un streaming de datos deficiente, lo cual se extiende a la calidad visual del resto de elementos con una distancia de dibujado escueta, algunas zonas pecan de una geometría algo plana o vacía en el mundo abierto.
Afortunadamente, la iluminación y el sombreado siguen un enfoque tradicional y efectivo: en lugar de ray tracing, usa reflejos en pantalla (screen-space reflections) de alta resolución. El resultado es muy atractivo: las superficies metálicas reflejan el entorno con nitidez, los rayos de luz se filtran entre la niebla y proyectan sus haces en las volutas de humo, y la atmósfera general luce sensacional. No obstante, algunos detalles muestran sus limitaciones: las sombras en movimiento presentan ligeros artifacts que empañan un poco la puesta en escena, (especialmente en cabello o encajes finos), y el sombreado de ciertos objetos lejanos no es perfecto. Aun así, la escena está tan saturada de efectos, como la luz volumétrica en habitaciones oscuras, focos que proyectan haces en los interiores o relámpagos ocasionales en tormentas apocalípticas, que la experiencia general es absurdamente inmersiva.
¿Cómo funciona? Primero lo importante, al igual que otros tantos juegos, Beast of Reincarnation viene acompañado por dos modos gráficos y un puñado de ajustes gráficos con los que trastear en sus opciones. Por un lado tenemos el modo calidad que prioriza, (como su nombre lo indica) en su nivel gráfico con texturas de mayor resolución, objetos más detallados, distancia de visión mucho más amplia, sombras suaves y unos modelados de personaje con mayor definición a una resolución de 4K reescalados, pero… pero… a 30fps durante el Gameplay y unos 24fps durante las cinemáticas. Mientras que, el modo rendimiento sacrifica su calidad gráfica a fin de conseguir una mayor fluidez en el Gameplay y cinemáticas. De igual forma, en su ajuste de opciones encontraremos algunos ajustes con los que trastear como el desenfoque de movimiento, la profundidad de campo, la viñeta, Bloom y la oclusión ambiental, se trata de una serie de filtros que “maquillan” de una forma u otra, la presentación final de sus paisajes. En lo personal siempre he desactivado el desenfoque de movimiento porque las capturas de pantalla suelen salir horribles. Debo admitir que, no encontre ningun tipo de problema. No hubo crasheos. No hubo petardeos de FPS. Por lo tanto, esta primera toma de contacto fue más que correcta con un framerate suave, y aún más importante estable. Por otro lado, es reconfortante encontrar soporte para las funciones del Dualsense, su sistema haptico y los gatillos ayudan a fortalecer aun más la inmersión durante el Gameplay.





¿Vale la pena? Totalmente, pese a sus tropiezos, Beast of Reincarnation es una autentica maravilla. Todo un experimento de laboratorio que no tiene nada que envidiarle a referentes como NieR Automata, SEKIRO o Stellar Blade. Comparte conceptos, y al mismo tiempo se distancia de comparaciones absurdas al añadirle su propia personalidad. Una conmovedora relacion entre Emma y Koo, que se cultiva a lo largo de la historia. Acompañado por una exploración inusual usando raices para navegar por un polvoriento mundo en ruinas. Artísticamente deja unos paisajes de ensueño, con los que caer rendido. No siendo eso suficiente, coge los instrumentos para plasmar unas melodías instrumentales capaces de acariciar el corazón con cada una de sus acordes. Finalmente nos devuelve a la vida con su frenético y embriagante sistema de combate; basado en el contraataque. Tan afilado, letal y preciso como el filo de una Katana, es pura dinamita. Desafortunadamente, al tratarse de su primera incursión hacia el terreno ARPG la repetición es un camino pedregoso que termina pasando factura. Aun así, al momento de inclinar la balanza sobresalen sus atributos, que no son pocos. Beast of Reincarnation tiene un mundo de impurezas que emociona, y un Gameplay que echa raíces en los dedos. Aun tiene algo de margen para mejorar, solo necesita un par de actualizaciones. No hay duda que es una de las grandes sorpresas del año.
Puntos Positivos:
- Un mundo envuelto en una perpetua soledad con muchos paralelismos.
- Su combate es pura dinamita, frenético, adictivo y preciso.
- Artísticamente es precioso.
- El vinculo entre Emma y Koo.
- Una banda de sonido contemplativa que combina muy bien con las escenas.
- Las influencias de SEKIRO, NieR Automata o Stellar Blade.
- Su historia, tiene muchísimo potencial.
Puntos Negativos:
- Aunque… tiene que mejorar su narrativa.
- Cierta tendencia hacia la repetición.
- Algun que otro glitch o bug visual.
