Título: The Alighieri Circle: Dante’s Bloodline
Género: Aventura narrativa.
Desarrollador: One-O-One Games.
Editor: Entallo Publishing.
Fecha de lanzamiento: 10/09/26.
Precio: $19,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam y PS Store.
Review: Realizado en su versión de PlayStation 5, gracias a una copia de prensa proporcionada por One-O-One Games.
Todos conocemos o hemos oído hablar de ella, de una forma u otra, es más, incluso habrá quienes la leyeron. El poema de Dante Alighieri “La Divina Comedia” es considerada una de las máximas obras literarias en la historia. Su forma de representar el infierno y el imperturbable ciclo de dolor en cada uno de sus círculos lo convierte en una prosa difícil de digerir para los más sensibles. Existen toda clase de adaptaciones en toda clase de formatos, siendo Dante’s Inferno una de las aproximaciones más sólidas en la industria de los videojuegos. El juego de Visceral Games y EA fue toda una sorpresa, un hack-and-slash con mucha personalidad, que lamentablemente quedo sellado en las consolas de PS3 y Xbox 360. Atrapado desde hace más de 16 años. Ahora, los chicos de One-O-One Games buscan darle una vuelta de tuerca al icónico poema enfocándose directamente en el linaje de Dante para contarnos una historia fascinante que esconde siglos de horror y locura.





Se trata de una reinterpretación moderna, oscura y profundamente existencial que deja atrás al protagonista de la obra para profundizar con una lupa sobre su vida y los fantasmas a los que deberá enfrentarse a lo largo de los nueve círculos infernales. La aventura está protagonizada por Gabriele, un sujeto común y corriente que carga con el peso de un legado familiar que le costó su propio matrimonio e incluso su salud mental. La leyenda cuenta que, cada 33 años el velo invisible entre nuestro mundo y el infierno se debilita peligrosamente. Para evitar que el caos se desate y proteger a su familia, Gabriele tiene que regresar a su hogar y cumplir con un ritual obligatorio. La trama busca explorar el peso de la culpa, los traumas heredados y la identidad familiar. Conforme avanzamos, debemos realizar una serie de rituales en el abismo, como tambien recolectar una serie de objetos e incluso alguna que otra nota con la que profundizar en su lore. Sin embargo, cada vez que cruzamos el portal tenemos que renunciar a un pedazo de humanidad. Todo tiene un costo.
Bloodlines apuesta por el formato narrativo e interactivo para cocinar su trama a fuego lento. Todo comienza en una casa ordinaria, al que podemos definir como el “Hogar de los Alighieri”. Luce como una casa cualquiera con una enorme biblioteca decorada por paredes y paredes de libros, escritorios con tableros de ajedrez, candelabros viejos con una mueca de luz. Jardines de invierno con una encantadora vegetación colgando de las columnas. Pasillos estrechos y apretados con toda clase de cuadros que representan el fin de una era. Salas con estatuas, y todo tipo de artefactos. La casa parece un museo en el fin de los tiempos, donde hay tanto para absorber. A fin de cuentas, se trata exactamente de eso. Es un juego de contemplación con largas caminatas y una dosis muy ajustada de interaccion. Es un juego absolutamente lineal con una clara visión de túnel, y en esa eterna caminata quiere que prestemos atención a su presentación, a fin de cuentas el lenguaje visual es una de sus herramientas. Todo se cuenta a través de los escenarios, notas escondidas, llamadas telefónicas puntuales con otros personajes y los propios monólogos internos del protagonista.
El ritmo está pensado deliberadamente para que sea pausado. No empuja a correr; al contrario, invita a caminar despacio, abriendo bien grande los ojos para observar cada rincón y a procesar todo lo que va ocurriendo en trasfondo. No hay Jump-Scares ni situaciones de “corre que te pillo” al contrario es una aventura que busca crear momentos contemplativos, donde quedarse boquiabierto por su singular representación del infierno con esa arquitectura surrealista. De tal modo que, los sustos baratos no se generan de un segundo a otro, sino por el peso psicológico de la atmósfera y la sensación constante de estar solo ante lo desconocido. Esa opresión a no saber que es lo que ocurrirá, de donde viene esa voz ominosa, ¿tiene sentido lo que estamos haciendo? ¿Qué sacrificios demanda? Brevemente veremos la participación de Caronte como una cabeza enigmática flotando en un lago de pura oscuridad para arrojarnos mas preguntas y llenarnos de incertidumbre sobre nuestras acciones.
Todo parece indicar que, el abismo tiene raíces incluso más profundas de lo que podemos llegar a imaginar, y eso…. Justamente eso es el agujero de conejo al que no dudaríamos ni un segundo en saltar para buscar respuestas, pero… ¿Qué encontraremos? Me encanta el lugar hacia donde dirije su relato, y la forma en que tuerce la trama hacia un punto mucho más oscuro y existencial para contemplar y reflexionar durante horas, sin embargo, no puedo dejar de imaginar que se termina quedando corto. La aventura dura lo que un suspiro, y todo ese tejemaneje del abismo termina en la absoluta nada. Coquetea con el tiempo, con la realidad tal cual Interstellar, apuesta por un vacío insondable de horrores incomprensibles como si fuese H.P. Lovecraft pero al momento de presionar se queda sin fuerza, sin voz y sin ideas. Y eso… simplemente me dejo frio.
¿Qué podemos esperar de su jugabilidad? Bueno, técnicamente caminar. Caminar mucho. Esa es la base de una buena aventura narrativa, The Alighieri Circle forma parte del mal llamado grupo de los “Walking Simulator” por lo tanto, todo se traduce a caminar, leer y contemplar. Durante la aventura visitaremos la casa de los Alighieri y el propio infierno de Gabriele, ese infierno personal con bocetos, estatuas petrificadas, caminos de huesos y toda una metrópolis de marfil. Le añade algo de sabor a través de rompecabezas interactivos, como conectar cuadros en base a su simbología basado en los pecados capitales, trastear con manivelas u otros algo más complicados que usan el sonido. Quizás el más difícil de todos sea su puzle final, una sala con cuatro puertas y cuatro dibujos sobre la que tendremos que avanzar acertando en la puerta correcta, si bien, el ensayo/error forma parte natural de ese proceso. Fue el que más me costó al no encontrarle ningún sentido a su respuesta con lo que la sala tiene para ofrecer. Sea cual sea el caso, pasaremos la mayor parte del tiempo investigando habitaciones, abriendo cajones, leyendo documentos, examinando objetos y conectando pistas.
¿Qué hay de sus gráficos? Bueno, no es ningún portento técnico. Tampoco busca serlo. Cumple con lo justo. Siendo honesto, la mansión es imponente, silenciosa y suspendida en el tiempo. Representa el mundo físico, la negación de los problemas y la rutina de una familia atrapada en su propio apellido. Caminar por sus pasillos oscuros, salones y bibliotecas transmite una melancolía pesada. Ahora bien, por el otro lado tenemos el descenso al infierno que funciona como una contraparte surrealista al manifestar el infierno interior del protagonista. Cuando cruzamos el umbral, la mansión da paso a paisajes oníricos, opresivos y distorsionados donde la mente de Gabriele exterioriza sus miedos más profundos. Su estilo visual muta hacia algo mucho más abstracto y perturbador, jugando con contrastes cromáticos fuertes, estructuras geológicas imposibles y elementos simbólicos que parecen sacados de una pesadilla febril. ¿Rendimiento? Mi experiencia esta basada en la versión de PlayStation 5. Debo admitir que la mayor parte del tiempo el juego funciona estupendamente bien. Sin ningun tipo de problema con un framerate fluido y estable de 60fps a una resolución de 4K, sin embargo, al avanzar en las profundidades del infierno ese framerate comienza a oscilar más de lo que esperaba, es más, incluso llega a caer a los 30fps. Lo que me sorprendió muchísimo para su humilde apartado técnico.





One-O-One Games le ha dado una vuelta de tuerca refrescante a la icónica obra de “La Divina Comedia” su visión de un abismo más oscuro con horrores incluso ancestrales suena tan tentadora como aterradora. Lamentablemente muchos de sus misterios aún permanecen ocultos en la negrura de ese vacío insondable. Aun así, como experiencia narrativa cumple con lo justo. Es corto y desarrolla una historia que se sigue con interés e incluso trastea con la mente al grado de confundirnos sobre que es real y que no. Como fanático de las aventuras narrativas no puedo dejar pasar por alto la oportunidad de recomendar esta nueva promesa. No es perfecta, pero tampoco está nada mal. Dibuja una madriguera de conejo hipnótica de la que sería imposible escapar.
Puntos Positivos:
- La Divina Comedia como fuente de inspiración.
- Su historia y la lupa sobre el linaje de Dante.
- La representación del abismo no esta nada mal.
- Ese enfoque hacia un pacto primigenio con algo mucho más antiguo al tiempo.
Puntos Negativos:
- Aunque no la explota demasiado.
- Puzzles algo simplones.
- Visualmente es regular.
