HELL LET LOOSE: VIETNAM [Analisis]

Título: HELL LET LOOSE: VIETNAM
Género: FPS.
Desarrolladora: Expression Games.
Editor: Team17.
Fecha de lanzamiento: 13/08/2026.
Precio: $20,99 USD.
Plataformas: PC, PlayStation 5 y Xbox Series S/X.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Team17.

Cuando los FPS solo buscaban entrar por los ojos con la acción bombástica y el sin sentido de las rachas de muerte sobre tiroteos arcades, hubo un estudio que lo aposto todo al realismo. Expression Games vio que había un mercado en potencia que había quedado completamente desamparado tras la casualización de Battlefield, y el completo abandono de la serie Red Orchestra/Rising Storm. Entonces, no hicieron esperar a la comunidad y le dieron justo lo que querían, Hell Let Loose; un FPS de gran escala enfocado directamente al realismo, con un sistema de roles que altera por completo el curso de la partida. Con este concepto navegaron por la Segunda Guerra Mundial sin problemas con un enorme éxito, sin embargo, no deja de ser un juego de nicho, de esos que amas u odias. Además, su pronunciada curva de dificultad era más que suficiente para echar atrás a cualquier principiante que solamente ose en probar suerte en solitario. Con más de seis años a base de prueba y errores, escuchando a la comunidad y con mucha más experiencia cosechada en el medio, los chicos de Expression Games nos han preparado un ticket de ida a las salvajes selvas de Vietnam para vivir en primera persona la guerra de trincheras con su Hell Let Loose: Vietnam.

¿Deja-vu? Una de las primeras sensaciones fue “esto ya lo he visto antes”. Dejando atrás el glorioso pasado de Rising Storm Vietnam. Esta incursión de Expression Games hacia las acaloradas junglas de Vietnam con el Vietcom, como principal protagonista, me ha despertado todo tipo de flashbacks, tanto positivos como negativos. Si bien, Hell Let Loose Vietnam hereda una estructura a prueba de fallas con un sistema de juego calcado al original, donde la táctica y la comunicación entre jugadores lo es todo. Es innegable la batería de cambios de vida que se han realizado para que su experiencia de juego sea incluso mucho más realista que su predecesor. ¿Realismo? Si, el realismo continúa siendo uno de los estándares del estudio, y por esta razón, han enfatizado en mejorar cada una de sus animaciones, de tal forma que los movimientos son más naturales y orgánicos con los elementos del entorno; la pausa para tomar impulso al momento de trepar por un objeto o al momento de entrar al agua para nadar, como también la suavidad de las acciones al echarse cuerpo a tierra o pasar a cuclillas para movimientos tácticos. Lo mismo sucede con los toques de interacción con las unidades aliadas como rescatar o curar compañeros heridos. El sistema de construcción a través de la agenda para el puesto de mando con la infantería o el ingeniero y apoyo con su llave inglesa/martillo hacen que mejorar puestos sea mucho más interactivo e intuitivo. Otra de las ideas que más me ha gustado fue el sistema de trincheras, que permite conectar de manera automática múltiples destacamentos desde el propio mapa táctico para agilizar los tiempos de repliegue en las unidades e incluso preparar tácticas especiales como emboscadas o trampas.

Otra de las ideas que más me ha gustado fue el sistema de trincheras, que permite conectar de manera automática múltiples destacamentos desde el propio mapa táctico para agilizar los tiempos de repliegue en las unidades e incluso preparar tácticas especiales como emboscadas o trampas.

Aunque parezca exactamente igual a su predecesor no deja de tener ciertos matices que, lo convierten en un juego completamente diferente. Sin duda, su acento en el realismo y la comunicación lo trasladan al nicho de una comunidad que se siente cómoda con la simulación bélica. Allí, donde las partidas se disfrutan más al lado de un grupo de amigas, que con extraños. Al momento de entrar a combate es vital usar los nodos de recursos para conseguir puntos de munición, personal o combustible, de esa forma podemos desbloquear las habilidades del comandante para controlar con mayor excito los puntos de interés. A fin de cuentas, lo necesitamos para levantar estructuras o inclusive aventar una caja de municiones explosivas. Justamente por eso, es un juego que encuentra mejores resultados “a la larga”. A medida que más tiempo le dedicamos a sus entornos, más cómodos nos sentiremos con sus mecánicas de juego. Evidentemente, es una experiencia metódica con toda una procesión de acciones. Ya sea por las buenas o malas aprenderemos que las victorias, por más pequeñas que sean, necesitan del pelotón. Por ejemplo, la clase de reconocimiento, necesita evidentemente de su compañero para avistar y marcar a la infantería enemiga en el mapa para que más tarde el francotirador o el grupo de morteros pueda asegurar las bajas. Mientras uno marca en el mapa, el otro tiene la dura tarea de acabar con todos esos puntos rojos. Lo mismo se aplica a los vehículos, que no son una agradable forma de cosechar bajas y bajas, sino más bien, un modo de atravesar la jungla y trasladar recursos al resto de unidades amigas. Ya sea que escojamos viajar por la altura con un helicóptero o por los apretados rápidos de los ríos a bordo de los botes patrulla.  Hell Let Loose Vietnam trae consigo una buena variedad de vehículos y unidades exclusivas con las que disfrutar en cada una de las partidas. Mientras que, el ejército del Vietcong dispone de la capacidad estratégica de construir sistemas de túneles subterráneos para aparecer por sorpresa y realizar emboscadas sigilosas. 

¿Cómo se juega? Básicamente, para dimensionar cómo se juega, hay que sacarse de la cabeza la idea de ir corriendo y disparando a todo lo que se mueva. Eso no funciono en Hell Let Loose, y pueden estar completamente seguros que en Vietnam tampoco lo hará. En su lugar, la supervivencia depende de la cooperación estricta y el respeto a la cadena de mando.  Recuerden que, “una sola bala suele ser suficiente para enviarnos de regreso al lobby”. No hay barras de vida mágicas ni regeneración automática. ¿Necesitas recuperar salud? Busca al médico, ¿no lo encuentras? Coge un vendaje y échalo a rodar. ¿Necesitan más instrucciones? Su ritmo de juego es deliberadamente lento pero tenso, es común pasar diez minutos caminando y evaluando el terreno sin ver a nadie, para que, en cuestión de segundos, estalle el infierno con fuego cruzado de tanques y morteros. Evidentemente, al juego no le importan las estadísticas de bajas y muertes; lo único que cuenta es la captura y defensa de los sectores del mapa. El trabajo en equipo y el avance de la línea de frente son los verdaderos medidores de éxito. 

Quienes no están familiarizados con la serie Hell Let Loose, permítan comentarles que, durante sus primeras horas de juego serán invadidos por una inconmensurable ira seguida de unas incalculables cuotas de estrés. Eventualmente, eso se convertirá en una cálida sensación de amor/odio. Amor cuando las cosas salen exactamente como las esperamos, y el odio, siempre merodeando a sus anchas desde los manglares costeros, donde las balas son ese picazón de mosquito que no veremos venir y acabara todo abruptamente en un abrir y cerrar de ojos. Realmente, he perdido la cuenta de las veces que me han matado sin siquiera saber de dónde diablos me habían disparado. El viejo que llevo dentro ha maldecido a la pantalla en más de una ocasión, durante mis más de 10 horas de juego, mientras que, el adolescente nostálgico escondido en mi corazón no tuvo más opción que ceder ante la precisión y habilidad de los jóvenes de hoy en día. Reconozco que, Vietnam es un juego que demanda una lectura visual que, lamentablemente me ha abandonado con el tiempo. No solo eso, sino que tambien requiere de una paciencia, de la que carezco absolutamente hoy en día. Hell Let Loose Vietnam es toda una experiencia extra sensorial, donde uno realmente siente que forma parte del conflicto. Sus picos de inmersión son indiscutibles, tiene una capacidad nata para meternos dejarnos alucinando, especialmente si abrimos el mapa táctico para dirigir como un comandante. La figura clave que maneja recursos globales y apoya con bombardeos, suministros y vehículos. Debajo de él están los Oficiales de escuadrón, quienes coordinan a sus equipos de infantería (de hasta 6 jugadores). Dentro de cada escuadrón hay roles especializados: fusileros, ingenieros, médicos, ametralladores, zapadores antitanque, tripulaciones de blindados y observadores de reconocimiento.  

Al igual que su predecesor, Vietnam es un juego dedicado exclusivamente al multijugador. No hay ni el más minimo rastro de singleplayer. Bueno, salvo sus tutoriales con los que familiarizarse con sus controles y cada una de las unidades de infantería: apoyo, asalto, reconocimiento e ingeniero. Por lo tanto, cada partida será nuestra propia historia escribiéndose con sangre y latencia dentro de sus servidores, mientras escuchamos los gritos por radio, las retiradas bajo el fuego de artillería, la desesperación de un compañero esperando por un médico en una trinchera o la tensión de sentir el suelo vibrar cuando un tanque enemigo comienza a acercarse por los matorrales. De tal forma que, cada pequeño momento, por más fugaz que este sea, está cargado de una narrativa única de la que nosotros mismos formamos parte como principales guionistas. Por otro lado, el sistema de comunicación: El juego cuenta con tres canales de voz espaciales: el canal de proximidad (para hablar con quién tengas al lado, incluidos enemigos si estás cerca), el canal de tu escuadrón y el canal de oficiales (donde los líderes hablan directamente con el comandante). Cabe destacar que, quienes no usan micrófono se pierden toda la esencia del juego.

Uno de sus cambios más radicales esta justamente en su apartado visual, que ha ganado un importante musculo técnico, gracias a su experiencia con el Unreal Engine, el equipo ha logrado obtener mejores resultados gráficos.. De tal forma, que ha logrado capturar con mucho cuidado la crudeza y desolación de la guerra. Los campos de batalla buscan transmitir la esencia de la selva del Vietcong, tejiendo toda una interminable red de ríos que atraviesa el corazón de la selva, mientras esta envuelve todo con sus frondosos manglares. El equipo ha preparado seis mapas de gran escala con los que transportarnos a los puntos más sangrientos de la historia. Cada uno de ellos cuenta con su propia ambientación y un clima muy particular, donde incluso podemos sentir la calidez del atardecer con esos cielo anaranjado tan precioso. Eso si, la optimización tiene alguna que otra aspereza. No va del todo fino, fino, es más, mi equipo compuesto por un i9 10900 -. RX 6800 XT y 32GB DDR4, hubo momentos que costaba mantener los 60fps en su configuración grafica máxima a 1440p, por lo que tuve que usar las herramientas de FSR para jugar con el nivel de filtrado para conseguir mayores FPS. Por otro lado, la escala e inmersión de saltar a la guerra para pegarse tiros con el otro equipo de 50 jugadores es una completa locura. El silbido de la artillería cayendo cerca encoge el estómago. El eco lejano de los disparos de fusil y el tableteo seco de una ametralladora MG42 transmiten un miedo genuino.

Siendo completamente honesto, con los antecedentes del juego original, esta suerte de “secuela” tendría más sentido como una expansión que, como un juego completamente independiente. Los cambios que se han introducido son más bien minúsculos, con esto no quiero decir que no existan. Existe un salto con respecto al juego original, sin embargo, no deja de sentirse como una fotocopia, algo así como una Skin ligeramente diferente. Mi experiencia ha sido más bien agridulce con altibajos y pequeños saltos de victoria. Los problemas de estabilidad continúan siendo un dolor de cabeza, algo que resulta sorprendente considerando la experiencia del estudio con el juego original. Por alguna extraña razón decidieron saltarse el acceso anticipado para ir directamente por un lanzamiento completo, no está mal, pero… sucede que Vietnam aún continúa extremadamente verde. Ya he perdido la cuenta de la cantidad de CTD. Además, el contenido actual tampoco lo justifica. De todas formas, es un juego de nicho, que busca el realismo y el trabajo en equipo a través de una comunicación constante. Y eso, es algo que no encontraremos a la vuelta de la esquina. Sus partidas se miden justamente por las sensaciones que dejan, y… son toda una experiencia. Pocos juegos tienen la fuerza para hacernos sentir parte de un batallón, y Hell let Loose Vietnam lo hace sin problemas, bueno… una batería de actualizaciones no le haría mal. Si buscan realismo extremo y mucha gestión a través del micrófono, no lo duden ni un segundo Hell Let Loose Vietnam es lo que necesitan. Eso sí, olvídense de el si están estresados porque van a terminar rompiendo lo primero que tengan a mano.

Puntuación: 3 de 5.
  • La escala y el realismo de sus partidas.
  • Su dosis de inmersión, ese enfoque en la comunicación y el compañerismo es algo único.
  • La sensación de estar en el campo de guerra es impresionante.
  • La variedad de roles y el impacto dentro del Gameplay.
  • Acción a una escala inimaginable.
  • Más de lo mismo…
  • Con sus pro y contras.
  • Plagado de bugs y problemas de estabilidad.
  • Los CTD son más comunes que encontrar un servidor libre.
  • Rendimiento algo flojo.

Deja un comentario

Descubre más desde PCIndieMRace

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo