AGENT 64 SPIES NEVER DIES [Análisis]

Título: Agent 64 Spies Never Dies
Género: FPS.
Desarrolladora: Replicant D6.
Editor: Replicant D6.
Fecha de lanzamiento: 11/08/2026.
Precio: $9,99.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa ofrecida por Replicant D6.

Cualquiera que se considere Gamer o más bien tenga algo de veteranía en este medio recuerda con un enorme respeto a “GoldenEye 007” aquel iconico FPS de James Bond, que rompió todos los estándares 40 años atrás. Desde entonces, el género no ha parado de girar en un perpetuo espiral de monotonía del que pocas IPs han logrado escaparse. Y lo mismo, se aplica a sus mecánicas que fuero reduciéndose al cero absoluto al apostar por un estilo amigable. Han quedado tan atrás los botiquines de salud, las placas de armadura e incluso los rompecabezas o mapas enmarañados. Sin embargo, aún permanece inamovible un selecto sector de la comunidad, y por extensión, de los desarrolladores independientes, que echan de menos la pureza del sabor arcade; Golden Age, Time Splitters o No One Dies Forever o XIII.  Justamente allí, encontramos a Replicant D6, quien lleva años trabajando en solitario en Agent 64: Spies Never Dies, una propuesta con unas claras raíces retro. Lejos de camuflarse bajo las capas de la modernidad, este ambicioso juego abraza sin descaro alguno y con muchísimo orgullo las mecanicas, estética y alma de los clásicos inmortales de los FPS de consola, sirviendo como un homenaje absoluto a leyendas como GoldenEye 007 y Perfect Dark. 

¿Historia? Más que competente. Replicant D6 trae toda una red de espionaje pulp con ese embriagante sabor old-school, que nos llevare de paseo por todo el globo e incluso más alla. Es todo un elixir para degustar suavemente disfrutando cada uno de sus detalles, cada uno de sus personajes, y como no, presentación. A fin de cuentas, no todos los días encontramos un FPS que siga esta clase de estilos. Entonces, ¿Qué cuenta su historia? Agent 64: Spies Never Dies está ambientado a finales de los 90s, donde la tecnología ha permitido que la clonación sea todo un exito. El protagonismo recae sobre John Walter, un agente secreto de Elite, que ha recibido la titánica tarea de salvar al mundo de las garras de su archienemigo, un villano de manual llamado Dominic Pulp, (quien no tiene nada que envidiarle a los rivales de bond). Vamos, que es exactamente lo que podemos esperar del cine de Bond.

Si bien, su narrativa no se ha visto alterada por los cambios recientes. Tampoco pretende hacerlo. No busca reinventar la rueda, ni ser algo que, claramente no es. Más bien sucede todo lo contrario: la historia roza lo absurdo con diálogos mordaces y una relación de padre/hija divertido, además el villano es todo un plato. Su trama se va cocinando entre misiones a base de conversaciones, interacciones medidas y textos cortos entre misiones que imitan el ritmo de las películas de espias de serie B. Cabe mencionar que, no encontraremos rastro de voice acting, por lo que es un texto que se apoya exclusivamente en los textos para avanzar. Evidentemente, es algo que tira atrás la inmersión, pero… nada que arruine la experiencia final. Además, su trama no deja de ser una simple excusa para pasar de un tiroteo frenético a otro en lugares cada vez más disparatados; un rascacielos a una infiltración en una base nevada o ir directo a las profundidades de una galería de arte para terminar en una base lunar.

¿Qué hay de su jugabilidad? Pura dinamita. No hay absolutamente nada que reprocharle. Agent 64: Spies Never Die sabe lo que quiere hacer, y sabe cómo hacerlo. Toma todo lo que hizo famoso a los clásicos retro para adaptarlo a los tiempos modernos con un gameplay agresivo y cargado de adrenalina. Se caracteriza por su sistema de apuntado automático que captura la esencia más pura del pasado, donde no importaba bajar un cargador entero en una sala. Abandona por completo las miras tradicionales, en su lugar podemos mantener presionado el botón para enfocar la puntería de forma más precisa (con una interfaz clásica de reticula móvil). Aun así, desde su menú de opciones se pueden realizar ciertos ajustes de accesibilidad para modificar el apuntado automático por uno manual. Por otro lado, ofrece un sistema de movimientos rápido y letal con enfrentamientos directos cuerpo a cuerpo, cada una de sus salas arroja enemigos a los que tenemos que controlar de manera rápida, priorizando siempre la cobertura y la salud. A diferencia de otros juegos del género que abusan de los puntos de control para recargar la estamina y vitalidad, Agent 64: Spies Never Dies apuesta por una barra de vida y un par de chalecos escondidos, es todo lo que tenemos para superar sus retos. Eso si, dependiendo la dificultad que escojamos los chalecos aparecerán o no.

¿Contenido? Su campaña está distribuida a lo largo de 14 misiones principales que nos llevaran de paseo por toda clase de instalaciones, visitaremos rascacielos corporativos, clubes nocturnos llenos de neón, museos de arte, catacumbas subterráneas y bases secretas enclavadas en la nieve.  donde dispararnos a diestra y siniestra. Si bien, sus entornos son más bien ratoneras apretadas, también dejan cierto … para la imaginación, y los objetivos suelen variar para darle mucho más sabor a la experiencia haciendo que busquemos planos secretos, hackear terminales con herramientas especiales, rescatar rehenes civiles o destruir terminales, evidentemente al completar eso podemos solicitar la extracción para retirarnos. Ahora viene lo bueno. Una vez que completamos una misión principal en cualquiera de sus niveles de dificultad obtendremos unos objetos llamados “Ciphers” que funciona como una moneda de cambio para desbloquear actos de su modo campaña, y otras bonificaciones adicionales. Algo que me parece curioso es que, independientemente de que superemos una misión en su nivel de dificultad más elevado, solo recibiremos los “Ciphers” de esa dificultad, por lo que, para conseguir los de dificultad facil o normal tendremos que volver a superar el nivel en su respectiva dificultad. Obviamente es prolongar artificialmente el juego, pero… no deja de ser curiosa la experiencia, en su nivel máximo los rivales son mucho más duros y agresivos, aunque la IA deja mucho que desear. Al aumentar la dificultad, los mapas se expanden, desbloqueando nuevas zonas que antes estaban bloqueadas, sumando objetivos adicionales y elevando notablemente el desafío estratégico. 

Eso no es todo, Agent 64 Spies Never Die viene acompañado de un buen numero de modos extra con los que prolongar al vida del titulo por una larga temporada. Tenemos su modo capaña con 14 misiones principales, a las que se suman contratos adiciones con objetivos únicos, el modo paradoja, donde podemos personalizar algunos modificadores de estado para que la misión cambie radicalmente. Sus modos enfocados el Multijugador, que traerá viejos recuerdos de Half Life con sus mapas al estilo ratonera, donde crear partidas cortas e intensas. Cabe destacar que también podemos disfrutar de su campaña en cooperativo al lado de un amigo.

Su apartado visual consigue replicar con mucho respeto el legado de los FPS retro. Por lo tanto, los personajes están representados con unos modelos polionales de baja resolución, texturas planas, y como no podía ser de otra forma, las iconicas caras de sus personajes parecen “pegatinas” sobre el cuerpo, un sello inconfundible de los 90s y principios del 2000s. Sus entornos no tendrán una alucinante carga gráfica, pero cuentan con un diseño más que competente para aprovechar los tiroteos, además apuesta por ese ritmo de juego rápido para ser completados en ráfagas cortas. ¿Rendimiento? No tengo queja alguna, funciona de maravilla. Tampoco se necesita un gran equipo para mantener los 60fps. Apartado sonoro: Compuesto por melodías electrónicas dinámicas que mutan de intensidad en cuanto los guardias entran en estado de alerta, logrando clavar esa atmósfera tensa y clandestina tan característica del género.

Los espias nunca mueren, solo se retiran. Es imposible hablar de Agent 64: Spies Never Die sin mencionar la sombra alargada de Rare. Las influencias de GoldenEye 007 o Project DARK, a fin de cuentas, salpican en cada uno de sus pixeles. Evidentemente, Replicant D6 tampoco busca ocultar o camuflar sus raíces, más bien todo lo contrario, acepta y abraza con un enorme respeto todo ese legado que le fuese encomendado. Se trata de un FPS arcade, puro y duro. Esas cuotas de sigilo rudimentario y de la cultura pop de los thrillers de espías de los noventa, logrando capturar con precisión quirúrgica esa sensación de estar protagonizando un thriller de James Bond de época, pero adaptado a los estándares modernos de comodidad y rendimiento en PC.   Toda una explosión de nostalgia que dejara una batería de flashes. Su campaña es toda una caricia al corazón, y ni hablar de la pantalla dividida para el cooperativo, una experiencia alocada, frenética y jodidamente única.

Puntuación: 4 de 5.
  • Gun-Play retro.
  • Lo más parecido a GoldenEye en la actualidad.
  • La variedad de localización.
  • Una aventura de espias divertida y con mucha acción.
  • Gran variedad de modos.
  • Que en solitario pierden fuerza.
  • Una traduccion al español no le haria ningun mal.

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