Título: CONSTANCE
Género: Acción.
Desarrollador: BTF.
Editor: BTF & Parco Games.
Fecha de lanzamiento: 24/11/2025.
Precio: TBA.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por BTF & Parco Games.
Cuando me entere de su retraso no pude evitar lamentarme, a fin de cuentas, es uno de los juegos que esperaba emocionado, sin embargo, entiendo el sentido de preservación por parte de sus creadores. Cruzarse de forma directa con una fuerza antinatural como SILKSONG puede marcar el inicio o final de una carrera. El prematuro anuncio, y por extensión, lanzamiento de la obra de Team Cherry hizo que muchos estudios hicieran hasta lo imposible por mover sus fechas. Es más, la semana pasada tenemos un caso similar con DeadSchool, que sin pertenecer al mismo género, termino afectando indirectamente el lanzamiento del RPG de Necrosoft Games. Ahora, tras haber dedicado poco más de 20 horas y habiendo completado la historia de Constance puedo confirmar que se trata de un juego sobresaliente.





La obra de BTF tiene mucha personalidad, tiene encanto y esa aura especial que lo convierte en uno de los Metroidvanias más bonitos de la generación. No obstante, carece por completo de la profundidad o versatilidad que podremos encontrar en otros referentes más veteranos como ser Blasphemous o Hollow Knight. De todas formas, para tratarse del nacimiento de una nueva IP no está nada mal. Es precioso, divertido y conmovedor, quizás un tanto simplón para mi gusto (peco de masoquista), pero es algo que ampliaremos adelante.
Por lo pronto repasemos su trama. Constance es un metroidvania que narra el viaje interior de una joven artista llamada Connie atrapada en un mundo colorido, pero igual de apagado. Este universo, vibrante pero deteriorado, refleja el desgaste de su rutina a tráves de su estado emocional: zonas rotas, colores oscuros y paisajes que cambian según su estabilidad. A través de un pincel podemos transformar las impurezas en pintura, Constance explora biomas que simbolizan aspectos de su creatividad, su autoestima y los conflictos que arrastra desde el pasado. A medida que avanzamos, aparecen flashbacks que revelan una vida marcada por la presión, el agotamiento creativo y la sensación persistente de no ser suficiente en un mundo que, cada vez pide más de ella.
CONSTANCE al igual que CELESTE son juegos que invitan a reflexionar al tocar tópicos con los que es habitual verse reflejado: falta de inspiración, la duda creativa, la salud mental, la presión laboral, el cumplir con tiempos ajustados o la flexibilidad para responder a todo el mundo e intentar agradar. Por fuera esbozamos una sonrisa engañosa, mientras que por dentro, nos desmoronamos lentamente inclusión la pasión que sentimos en un inicio comienza a agotarse por completo. Las personas suelen ser vampiros energéticos que consumen la poca batería social que tenemos y nuestra encantadora protagonista se siente prisionera en su habitación. Eso siempre fue así, Constance es una joven artista que ni siquiera podía tocar libremente el violín, hacerlo implicaba recibir una lección severa por parte de su tutora.
Su mundo de ensueño funciona como un proceso de sanación, dónde sus heridas interiores deben ser aceptadas para cerrar ese ciclo de dolor, y devolverle a su alma el hambre creativo que alguna vez estuvo presente. No sé trata simplemente de un videojuego, sino que funciona como una crítica social con la que dé-construir lo que significa crecer. Parte de su influencia narrativa proviene de Celeste que baraja conceptos familiares, pero con desarrollo diferentes. Mientras que Celeste opta por un viaje más pausado, en cambio, Constance es tan rápido que cuando comenzamos a conectar. Pum, se acabó. Aun asi, me encanta el tema de sus lágrimas, y esas zonas “on the run” escapando de una fuerza inconmensurable, al final del día, son secuencias que determinar su mensaje haciéndolo más profundo a incluso meta-narrativo. Cuando da protagonismo a su trama es lo suficientemente creativo para romper cualquier pared, ya sea frente al monitor respondiendo mensajes o pegando unas fotografías en un álbum. Constance tiene muchos momentos emocionales con los que identificarse e incluso romperse en mil pedazos. Justamente esa es su mayor virtud.
Ahora con respecto a su jugabilidad, se trata de un metroidvania, dónde cambiamos las armas por un enorme pincel para pintar de colores un mundo apagado. Creatividad no le falta, eso se los aseguro. Todo el juego está muy bien adaptado al tema artístico con movimientos especiales totalmente únicos basados en el pincel, como también un flexible sistema de mejoras. Tampoco faltan los coleccionables: corazones, gomas de borrar o frascos de tinta, (toda una variedad de objetos que añaden mejoras pasivas). No hay duda, toda su temática está muy bien adaptada para sacar el máximo potencial de esa artista. Claramente, el pincel funciona como una herramienta de ataque, pero también de creación. A través de sus movimientos/habilidades podemos activar/desactivar paneles o plataformas eléctricas, cómo también enemigos, atravesar enredaderas metálicas, pegarnos a la pared como si fuéramos un charco de pintura para explotar desde el otro extremo, crear una copia exacta para luego hacerla explotar. Obviamente hay mucho más, y lo mejor de todo es que, todas estas habilidades se exploran a fondo con su plataformeo.
Constance es un metroidvania, y por extensión, también un plataformas, y como tal, sus escenarios estan diseñados cuidadosamente para aprovechar al máximo cada una de estas habilidades. Demandan reflejos, interpretación y mucha velocidad. El masoquista que llevo dentro la ha pasado realmente genial con todos esos saltos complicados y sus bebidas especiales. Saltar, teletransportarse, lanzar una copia para reventarla y activar al mismo tiempo tres paneles eléctricos que permitan desbloquear la puerta de turno es jodidamente estresante, pero tan gratificante una vez que lo conseguimos. Además, sus jefes finales también buscan generar ese movimiento dinamico. No se trata de un Bullet Hell, pero… no faltaran los cientos de proyectiles a evadir en tiempo record. Tampoco puedo decir que se trate exactamente de un juego difícil, a fin de cuentas, tras Silksong todo parece un paseo. Lo cierto es que, Constance es mucho más amigable y permisivo. Es común encontrar regularmente objetos con los que recuperar salud en cada habitación, es más, no hay ningún tipo de penalización cuando somos derrotados. Podemos escoger entre volver al ultimo punto de descanso o iniciar en la misma habitación donde fuimos víctimas, lo que reduce drásticamente cualquier tipo de backtracing. Aunque si deseamos conseguir todos sus coleccionables y resolver todas sus quest secundarias tendremos que explorar minuciosamente cada habitación.
A falta de viajes rápidos podemos tirar del elevador de turno. Supongo que debería encontrarle algunas costuras, su mapa no tiene el mejor de los diseños, esos recuadros dejan poco para la imaginación y a veces es fácil sentirse desorientado o dar vueltas sin sentido. Por suerte han implementado el sistema de fotos, (heredado de Prince of Persia Lost Crown, que no esta nada mal). La dificultad también es otro tema, quienes busquen un reto se irán realmente decepcionados. Constance es precioso y cuenta una historia emotiva, jugablemente es pura crema y funciona maravillosamente bien, pero… su dificultad es relativamente baja.
Constance entra por los ojos, de eso no hay duda alguna. Su estilo pintado a mano le da ese toque tan especial con animaciones muy cuidadas, gracias al fino trazo de su pincel. Además, sus entornos se benefician de su paleta de colores tan vibrante, como si se tratase de un arcoíris. No siendo eso suficiente, también introduce secuencias o escenas animadas que lucen como un dibujo animado. No hay duda que, Constance es precioso. Quizás se trate de uno de los juegos más bonitos de la escena independiente. La plasticidad de sus animaciones rosa lo absurdo, esa chapuceo hacia la pared al pintar, las estocadas del pincel para quitar la carga negativa a un objeto, el fluor violeta en sus saltos salpicando de color cada superficie que toca es tan pintoresco. En cuanto al sonido, la banda sonora utiliza instrumentos suaves, tonos ambientales y melodías que acompañan el ritmo emocional del viaje interior. Los efectos sonoros, como el deslizamiento de la pintura o el uso del pincel, sirven para mantener la autenticidad de su mundo.





CONSTANCE mira más allá del entretenimiento. Saca una lupa de cristal con la que diseccionar los sentimientos, y todo lo que ocultamos en ese cuarto cerrado al que llamamos cabeza. Usa la pureza de los colores para darle vida a sus pesadillas, y al mismo tiempo, encuentra la forma de envolvernos en un mundo sobrecogedor. Con mucho estilo crea una fortaleza de la soledad, que no tiene nada que envidiarle a la de Superman. Un lugar al que refugiarse cuando ni siquiera la propia familia nos entiende: el estrés, la soledad, el miedo, el fracaso o el silencio ensordecedor. Constance convierte cada una de esas sensaciones en un cuadro, en una lagrima, en la pintura necesaria para dibujar su escape perfecto. Bueno, quizás no tan perfecto. Jugablemente cumple con lo justo. Dibuja un mundo precioso interconectado magistralmente con toda clase de perks y habilidades por desbloquear. Aunque se siente un tanto simplón, no hay castigos severos al ser derrotado, y sus Jefes Finales son más bien un paseo. De todas formas, los amantes de las plataformas encontraran toda clase de retos que pondrán a prueba sus pulgares. Tal vez no sea Silksong, pero encanto y personalidad no le falta. Es uno de los Metroidvania más bonitos del año.
Puntos Positivos:
- Una historia con la que identificarse y reflexionar.
- Mucha personalidad, adapta muy bien todo el rollo artistico a su mundo.
- Su arte dibujado a mano es fenomenal.
- Las animaciones estan muy bien cuidadas.
- Combate simple, pero efectivo.
- El plataformeo, tiene algunas zonas engorrosas que demandan buenos reflejos.
Puntos Negativos:
- Jefes Finales poco inspirados.
- El diseño del mapa, esos enormes cuadros no terminan de convencer.
- Dificultad algo baja, se siente demasiado simplón, no hay penalizadores severos al ser derrotado.
