KEEPER [Analisis]

Título: KEEPER
Género: Aventura.
Desarrollador: Double Fine Productions.
Editor: Microsoft.
Fecha de lanzamiento: 17/10/25.
Precio: $20,99.
Plataformas: PC y Xbox Series.
Disponible en: Steam
y Xbox Store.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Xbox Argentina.

Tras el éxito de Psychonauts 2, hace ya más de cuatro años, la primera gran secuela bajo el sello de Xbox Game Studios, la pregunta era inevitable: ¿Qué camino seguiría Double Fine Productions? ¿Acaso otra secuela? No fue el caso. El estudio tenía otros planes mucho más ambiciosos. KEEPER nace como una respuesta artística. Es la primera propiedad intelectual completamente nueva del estudio desde su adquisición por Microsoft. Es un juego que, en muchos sentidos, parece existir gracias a esa colaboración. Es una obra atrevida, atmosférica y profundamente extraña; un título que prioriza la introspección artística sobre el atractivo comercial masivo.

Para entender KEEPER, primero hay que entender su contexto. Psychonauts 2 fue un desarrollo largo y complejo que cerró un arco narrativo de 16 años. Fue un éxito que dio algo de tranquilidad a Double Fine. Pero también fue un proyecto de Tim Schafer. Keeper no lo es. Aunque Schafer supervisa como director del estudio, este proyecto es la visión personal de Lee Petty. Petty no es un desconocido. Es un veterano de Double Fine con casi 20 años en la compañía, cuya influencia ha sido clave. Fue el director de arte en Brutal Legend y Broken Age, y el líder creativo detrás de joyas más pequeñas y experimentales como Stacking, Headlander y RAD. Petty es, en esencia, el «decano de lo extraño» en un estudio ya de por sí extraño.

Durante una de sus entrevistas, Petty ha comentado “la génesis de Keeper provino directamente de la pandemia. La sensación de aislamiento, la necesidad de conexión y la observación de la naturaleza mientras el mundo se detenía, fueron las semillas del proyecto”.

KEEPER es un juego de autor, de esos que amas u odias por igual. Divisivo entre el mismo público, pero el primero al que acudir cuando se habla que los videojuegos son más que entretenimiento.  Se gasta un apartado artístico descomunal, y aun así, continúa siendo mucho más que un rostro bonito. Debajo de todos esos dibujos encontramos una reflexión sobre la vida, los vínculos, la transformación y adaptabilidad.  A través de un simple faro y un pajarraco muestra los valores perdidos en una sociedad podrida. No necesita palabras, solo su cámara para capturar esos momentos duros, que pueden tirar abajo hasta el más fuerte de los hombres, y al mismo tiempo, refleja la importancia de los vínculos para superar esa larga noche que, a veces presiona con fiereza sus garras. Keepers, cómo su nombre lo indica, coquetea con un guardián, pero en realidad había mucho más. Sus rompecabezas no serán ninguna maravilla, pero esa es su idea: mantener el movimiento para disfrutar de sus paisajes. Además, ya hace un gran trabajo introduciendo fórmulas y estilos diferentes.

KEEPER sigue de cerca las andanzas de un Faro, pero no cualquier faro, sino uno especial. Uno que puede echar raíces al suelo y caminar como cualquier otro… ¿Sorprendido? Eso no es nada, espera a llegar al punto en que surca las aguas arriba de un velero. Para tratarse de un simple foco adopta toda clase de formas peculiares. Supongo que es una forma de interpretar la vida, no importa cuántas dificultades afrontemos o cuántos cambios se acerquen de una forma y otra debemos adaptarnos. Quizás no use palabras, pero los temas que toca su historia son bastante notorios. Esa eterna lucha entre la luz y la oscuridad se ha vuelto agotadora, pero Double Fine Productions encuentra la forma de hacerla llevadera y completamente diferente con ese toque tan surrealista que caracteriza al estudio.

¿Cómo se juega? Su mismo creativo lo ha descrito como algo “relajado, pero raro”. Pensemos en un Walking Simulator protagonizado por un faro. Caminaremos mucho, pero también chocaremos con muchos rompecabezas. Usa su preciosa lámpara para despertar su peculiar mundo, y así, crear una sucesión de puzles que invitan a experimentar con esa salvaje flora y fauna. Me encanta como usa la iluminación para crear caminos, como usa las manecillas de un tablero para alterar el tiempo, cómo hace y deshace caminos con solo iluminar un botón. Esa reacción en su entorno es admirable, y lo hace tan mágico. Si bien, la temática no es nada novedosa.  Se esfuerza por salir fuera de la caja con situaciones divertidas e igual de emocionantes. Saltar en una nube de chicle es toda una maravilla, digna de un viaje surrealista.

El viaje de este faro está lleno de baches, pero ninguno de ellos le impide alcanzar a sus compañeros, de iluminar sus vidas e incluso protegerlos ante la peor de las tormentas. Encuentra la forma de adaptarse con nuevos enfoques jugables. Lo que podría parecer una derrota inminente se convierte en una nueva mecánica, y así, durante sus más de tres horas. No sé trata exactamente de un juego largo, a fin de cuentas, lo podemos completar en una tarde. Pero su historia, su reflexión se quedará permanentemente con nosotros y eso, amigos, es su mejor lección.

Visualmente, es quizás el juego más hermoso de Double Fine. Lee Petty, con su trasfondo de director de arte, ha desatado todo su potencial. La influencia en el surrealismo de Salvador Dalí esta presente en todo momento. Los paisajes de Keeper son oníricos y desafían la lógica tanto que me ha recordado a ULTROS. Atravesamos pantanos lodosos de colores imposibles. Desiertos donde las dunas se mueven como olas, bosques de raíces retorcidas que forman arcos que no tienen sentido alguno, y costas donde criaturas gigantescas, deambulan como masas de tierra andantes. Tampoco nos vayamos tan lejos. Tomemos al propio Faro como ejemplo. Es una maravilla del diseño: una estructura pesada y antigua que se mueve con una gracia torpe pero decidida. Su «ojo», o más bien lente, es expresiva, transmite curiosidad, miedo o determinación solo con la intensidad y dirección de su luz.

Al ser un juego sin palabras, el sonido asume canaliza toda su potencia visual. La banda sonora es algo minimalista, creciendo en intensidad durante los momentos clave. Pero es el sonido ambiental el que cuenta la historia: el crujido de la piedra del Faro al caminar, el alegre gorjeo de Twig, el amenazante zumbido de la Marchitez y los ecos de un mundo antiguo. Todo esto ayuda a crear una atmosfera inmersiva con la que sentirse parte de su mundo.

Pese a sus grandes virtudes, tambien acarrea ciertas asperezas. Su rendimiento no es de lo mejores. Me ha costado horrores mantener los 60fps, especialmente durante secciones más abiertas.  Imagine que mi equipo, (i9 10900 – RX 6800 XT – 32GB DDR4) seria más que suficiente para disfrutar de su experiencia con todo en ultra a una resolucion nativa de 1440p, pero… no. Ni de cerca. Me encontré con bloqueos de pantalla e importantes pertardeos de FPS. Lo que sugiere que sus paisajes surrealistas y la iluminación volumétrica tienen un coste de rendimiento importante. Afortunadamente cuenta con escaladores e incluso generadores de frames, toda las nuevas tecnologias de NVIDIA y AMD para salir del paso y rascar esos FPS extra que necesitamos.

Double Fine Productions siempre se ha considerado sinónimo de calidad, el estudio apadrinado por el gran Tim Schafer ha dejado innumerables perlas en el anaquel. Sea cuál sea la ocasión, el estudio ha cumplido con creces. No para de sorprender e innovar con su peculiar toque artístico. Ahora tras su reciente alianza con Microsoft nos traen una obra de autor, Lee Petty apuesta por el paso lento, los rompecabezas y la escenografía para hacernos reflexionar sobre la vida. Keepers llega sin hacer demasiado ruido, y eso lo hace aún más especial. Se trata de una fábula moderna y melancólica. No necesita ni una palabra para dejar una importante lección de vida. Es una experiencia meditativa, un poema visual que utiliza el lenguaje del surrealismo para hablar de algo profundamente humano: la necesidad de encontrar un nuevo propósito y la voluntad de seguir caminando, incluso cuando todo a tu alrededor a desaparecido.

Puntuación: 4 de 5.
  • No necesita ni una palabra para dejar una importante lección.
  • Su capacidad para evolucionar en todo momento.
  • Artísticamente es todo un fenómeno.
  • La creatividad de Double Fine nunca para de sorprender.
  • Necesita algunos retoques para ir un poco más suave.

Deja un comentario

Descubre más desde PCIndieMRace

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo