Ereban: Shadow Legacy [Review]

Título: Ereban: Shadow Legacy
Género: Sigilo.
Desarrollador: Baby Robot Games.
Editor: Baby Robot Games.
Fecha de lanzamiento: 10/04/24.
Precio: $14,99.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Baby Bad Robot

Semanas atrás me encontraba comentando acerca del excelente debut de Cuba en el mundo de los videojuegos con ‘Saviorless. Ahora visito el otro lado del charco para romper elogios por la gran labor que se ha marcado Baby Robot Games con ‘Ereban: Shadow Legacy’, una suerte de sucesor espiritual de Aragami, un minuto de silencio por Lince Works que nos dejaron con semejante maravilla del sigilo. Lo cierto es que, la industria española no es ajena al éxito, tiene un curriculum más que respetado, pero sobretodo variado. Joyas a donde quiera que veamos: Blasphemous, Crossing Souls, GRIS, Gods Will be Watching, Narita Boy, RIME y tantas otras. En fin, podría escribir párrafos completos acerca de todas esas genialidades que nacieron en España o lo influyente que fueron sus producciones en los últimos 20 años. Por esta razón, hallo conveniente destacar su buena mano para crear juegos o más bien arte, (pero esa sera discusión para otra etapa). Ahora compete Baby Robot Games mantener viva la llama del extinto Lince Works, que luego de pasar años a vela e insomnio entregan una aventura mortífera con mucha personalidad y libertad con la que perderse entre las sombras aniquilando un imperio tecnológico.

Para conocer más sobre el legado de sombras que ha preparado el estudio Barcelonés hace falta presentar a los Ereban, una misteriosa raza que tenía la capacidad de moverse sobre las sombras, tal cual NightCrawler. Digo ‘tenia’ porque han sido erradicados por completo o al menos eso se creía, siendo ‘Ayana’ la última con vida. Un vástago afectado por su pasado que debe caminar sobre las sombras para acabar con los malvados planes de la megacorporacion de Helios. Una trama correcta, sin más complicaciones, que trata de ser rebuscada al ofrecer algún que otro giro inesperado con el que tomarnos por sorpresa, sin éxito alguno. Más allá de sus evidentes disfunciones, tiene mucha labor narrativa con el que fortalecer su relato a través de documentos desperdigados sobre el escenario, que funcionan a modo de Lore con el que absorber mayores detalles de su premisa. También encuentro destacable las conversaciones entre los bots de Helios, que le dan un grado de autenticidad a la experiencia.

Una vez que tomamos el mando sentiremos una sensación de deja-vu, y eso se debe justamente a las influencias, que se remontan a juegos como Tenchu, Aragami, Shady Part of Me, Contrast e incluso a Remember Me con la elegancia del plataformeo. Por lo que tiene raíces muy marcadas con un ADN de lo más variado que le permite ejecutar un sistema de juego con sabor a clásico, pero con un par de condimentos con los que mantenernos hambrientos por más. Entonces, Ereban: Shadow Legacy es un juego estrictamente de sigilo, dónde tenemos que superar áreas parcialmente abiertas evitando a cualquier tipo de enemigo: humano o autómata. Para ello tendremos toda un majestuoso set de habilidades especiales con los que aprovechar las sombras a nuestro favor. Sea de manera pasiva vinculando nuestros propios movimientos para pasar desapercibidos de un lugar o tomando un rol activo con gadgets con los que burlar la presencia enemiga. Ofrece un buen número de habilidades y mejoras con los que probar diferentes combinaciones al momento de aproximarnos a un objetivo. Esto le da sabor a la experiencia.

Pese a sus intentos es inevitable no sentir cierto desgaste en su fórmula por su agresiva monotonía, además, la IA de los enemigos deja mucho que desear. Afortunadamente la aventura dura lo que un suspiro y acaba antes de gastar sus balas de originalidad, pero si nos quedamos con ganas de más podemos repetir sus capítulos para conseguir mejores puntuaciones y recolectar los coleccionables que se nos olvidaran. Existen bonificaciones especiales al superar los capítulos de manera pacífica o activa, y si deseamos conseguir todos los logros tendremos que hacer ambas. No deja de ser una excusa con la que probar diferentes gadgets y tener un estilo de juego más agresivo. Comparte similitudes con la obra de Lince Works, al fin y al cabo David León es un gran compañero del estudio, siento que el diseño de escenarios tiene demasiados vacíos, que son llenados con un excesivo plataformeo.

Artísticamente tiene su propio encanto con esa vistosa técnica de Cell Shading que contrasta muy bien con sus entornos. Los trazos para representar cada elemento están conseguidos con mucha maestría por detrás. Se nota el cariño y pasión por creer algo propio con lo que revelarse al mundo. Eso es justamente Helios, todo un sistema en colapso, que respira sus últimos minutos de vida con cada nuevo amanecer. Esa amalgama entre sombras y luces deja fluir una experiencia ludo-narrativa sobresaliente, que incluso cobra más sentido según las acciones que decidimos durante el Playthtought. Tiene animaciones de lo más naturales, especialmente durante el plataformeo: corriendo y saltando entre sombras, tal cual Prince of Persia.

Para tratarse de un juego que premia el sigilo, tiene secciones de pura presión que necesitan de buenos reflejos para salir airosos. Lo que deja en evidencia ciertas falencias en cuanto al sistema de controles o el manejo de plataformas en movimiento con poca exactitud en las respuestas. No es algo que suela ocurrir constantemente, pero cuando lo hace nos dejara tirados en un completo vacío, reiniciando una porción del juego. Técnicamente no podemos morir, pero si fallar y esto cuenta de manera negativa para la puntuación final. De todas formas, por su naturaleza tendremos que superar dos veces su campaña si deseamos descubrir al hilo toda su narrativa, tampoco es que se trate de un juego exageradamente largo. Al contrario, completar la aventura tomará poco más de 4 horas, que pueden extenderse un poco más si deseamos conseguir todos los coleccionables y dominar al máximo todas las habilidades sombras.

En una industria que evoluciona a pasos agigantados, España no presenta desgaste alguno, y continúa apostando por su amor incondicional hacia los videojuegos. El vacío que dejo Lince Works es insondable, y existe algún que otro referente al que correr cuando deseamos algo de sigilo, pero lo que trae consigo Baby Robot Games es admirable y un claro paso hacia la dirección correcta. Ereban: Shadow Legacy tiene todo un popurrí de estilos con los que mantenernos saltando entre sombras, mientras dibuja escenarios de ensueño con ese potente trazo del Cell Shading. Maneja un alto nivel de libertad durante las secciones de infiltración, y tiene un alto grado de re-jugabilidad por su sistema de puntuación. Una excelente alternativa para los fanáticos del sigilo.

Puntuación: 3 de 5.
  • La suave transicion entre sombras y plataformeo.
  • El sistema de puntuacion le da rejugabilidad.
  • Cierto margen de libertad moral con respecto a su historia.
  • Las habilidades ofrecen diversidad al momento de encarar objetivos.
  • El Cell Shading le sienta de maravilla.
  • Una IA un tanto floja.
  • Alguna que otra imprecision en la respuesta de controles sobre plataformas en movimiento.

Deja un comentario

Descubre más desde PCIndieMRace

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo