Noreya: The Gold Project [Review]

Título: Noreya: The Gold Project.
Género: Accion y aventura.
Desarrollador: Dreamirl.
Editor: PixelHeart.
Fecha de lanzamiento: 21/06/24.
Precio: $12,49.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa ofrecida por PixelHeart.

Como saben, la expansión de ELDEN RING me tuvo ocupado estas ultimas semanas. Fue prácticamente imposible despegar la mirada de los preciosos paisajes de su reino de las sombras, pero tras dedicarle poco más de 100 horas, y con muchos sufrimiento entre Jefes. Finalmente he decidido retomar el backlog. El primero en caer fue Noreya The Gold Project, ese ambicioso metroidvania de sombras que debuto un año atrás como parte del Acceso Anticipado de Steam. Luego de escuchar a la comunidad y lanzar un buen puñado de actualizaciones, los francéses de Dreamirl han estrenado su versión 1.0, con un modo historia totalmente completo de principio a fin, y un colosal mundo al que explorar. Los metroidvania son una de mis grandes debilidades, y mientras espero por la llegada de Silksong o siquiera un jodido anuncio por parte de Team Cherry. Cualquier otro juego sirve como excusa para mantener el mono de “metroidvania” en la sangre. Lo cierto es que, desconocía completamente esta obra, y me lamento mucho por ello porque es uno de esos juegos que cautivan y entran por la vista. Tiene un arte simplemente fenomenal, y en lo jugable no está nada mal. Aunque debo admitir que necesita algunos ajustes para terminar de brillar.

Tome el control esperando un carrusel de golpes, pero me encontré con un monumento de acertijos. Noreja, maneja un importante componente narrativo. En la superficie descansan cientos de estatuas. En cada recoveco de sus escenarios se esconden cientos de tótems. Todos ellos hablan de una eterna lucha entre la luz y sombras. Esa enfermiza dualidad que tantas veces se ha plasmado en tantas obras. La gente de Dreamirl aprovecha estas influencias para darle una vuelta de tuerca y ofrecer un juego con personalidad. Noreya cuenta la historia de KALI, una intrépida guerrera caída en desgracia. Cuando se dirigía a la ciudad de oro fue interceptada por un grupo de salvajes criaturas que no duraron ni un minuto en acabar con su vida, y la de sus devotos compañeros. Mientras su cuerpo se desgarraba en el frio manto de la oscuridad. Lejos los dioses comenzaron a tirar de los hilos para desencadenar un nuevo orden. De pronto llegamos a una encrucijada donde participamos de una implacable lucha entre divinidades. ¿Qué escoger? Corromper el Oro o Purificar la Luz. Esto me ha recordado bastante al reciente, LYSFANGA: The TimeShift Warrior, comparte ciertos conceptos teólogos o el propio Degree of Separation con ese paralelismo en su enmarañado mundo en ruinas. Esto me parece importante para destacar.

Siento que una de sus mayores fortalezas recae en la exploración al ofrecer un mundo dinámico. Cada capa de sus regiones puede modificarse en tiempo real. La idea de alterar los entornos a través de diferentes altares, que encontraremos durante la travesía, es un añadido brillante. No solo afecta de manera estética con su propio encanto, sino que también establece sus propios patrones de juego. Sea luz u oscuridad encontraremos una razón para explorar ese templo dorado. Un mundo de riquezas absolutas que recompensa al ojo más atento. No con objetos, sino con toneladas de Lore. Si algo hace bien, es justamente arrojarnos información. Eso no quiere decir que todo sea color de rosas. Al contrario, Noreya flaquea en su manejo de la acción con un sistema de combate algo paupérrimo (para los tiempos que corren). Los controles son los de toda la vida: correr, saltar, golpe débil y fuerte.  A esto se suman un conjunto de habilidades especiales o combos con los que dominar el parkour y atravesar sus escenarios de manera fluida. Por ello encontraremos dobles saltos, boost de velocidad, saltar entre paredes, viajes astrales a modo de espíritu y mucho más. Todo un set de especialidades con las que hacer el backtracking más ameno, pues, pasaremos mucho tiempo corriendo entre una región y otra. En caso de cansarnos de la caminata podemos tirar del teletransporte entre estatuas, pero… tendremos que activar dicha habilidad. Como sucede en tantos otros juegos del género, es posible activar o desactivar habilidades a gusto, y con ello probar diferentes combinaciones con las que disfrutar de otra forma. Esa pasión por la experimentación es justo lo que le da sabor a la aventura.

Por su parte, el sistema de combate peca de simplón. Solo cuenta con un ataque basado en el cuerpo a cuerpo que no evoluciona en sintonía, es más, ni siquiera cuenta con un combate a distancia o sistema defensivo con el que evitar o reflectar golpes (como suele ser habitual). No arriesga demasiado.  No existe una curva de dificultad. No encontraremos grandes retos. Es más, ni siquiera sus Jefes Finales suponen uno. Además, da la sensación que todos sus enemigos pasaron por la Epson más cercana. Se me antoja un tanto escasa la variedad de criaturas. Es un juego bastante permisivo y esto se debe a que podemos continuar recuperando salud de manera instantánea con solo gastar un puñado de puntos. Introduce un sistema de habilidades llamativo que deja fluir un ritmo de juego vertiginoso de alto voltaje que encandila sus sombras con un plataformeo fabuloso. Por momentos se siente como un baile entre sombras donde cada salto deja un buen sabor de boca por su excelso control. Pero al mismo tiempo remueve todo ese rastro de comodidad con su disfuncional dosis de acción. Existe un puñado de barreras que le impiden destacarse del resto. No me malinterpreten. Noreya: The Gold Project tiene ideas muy buenas, especialmente en la confección de su mundo y la exploración. Pero en lo estrictamente jugable hace demasiado ruido, y no justamente del bueno. Al final del dia me gustaría pensar que el estudio francés hizo su mejor esfuerzo en crear un mundo reactivo al intentar acercar una experiencia ludo-narrativa.

Visualmente entra por los ojos con ese precioso acabado de Pixel Art. Es cierto, con el tiempo ha perdido algo de magia, pero es innegable la magia que desprende su entorno. Especialmente con los contrastes entre dorado con el opaco tono oscuro. Ese mundo ancestral por momentos escapa de su tristeza para representar paisajes fascinantes. Me encanta la fluidez de sus animaciones dando esa sensación de danza entre sombras.

Como enamorado de los Metroidvania me tomo por sorpresa Noreya: The Gold Project. Quizás por la dualidad de su puesta en escena, que me trajo gratos recuerdos a ‘The Last Case of Benedict Fox’. Han creado un mundo tan genuino y reactivo, donde da gusto perderse para explorar a milímetro. Siento que el combate flaquea con un bestiario algo escaso. Alinear estos elementos para rellenar los espacios vacios de su colosal mapeado no es justamente una de las ideas brillantes. Aunque quienes se apasionan por la lectura seran recompensados con una narrativa muy cuidada. Me encantan las buenas historias. Me encanta trastear entre documentos o textos para absorber detalles. Noreya me ha dejado maravillado con su dedicación al Lore. Es fascinante. Ciertamente tienen una buena mano para la escritura, pero… necesito un balance entre todo ello. Dreamirl lleva una bala de plata con la que abrirse camino en un género, que prácticamente lo ha hecho todo. Y si, ha abierto un camino importante. No lo suficiente para destacarse del resto de obras. Lo que no quiere decir que sea un mal juego, en lo absoluto. Noreya: The Gold Project es divertido, emocionante y precioso, pero en dosis cortas.

Puntuación: 2.5 de 5.
  • La dualidad de su presentación le da un soplo de aire fresco.
  • Esa pasion por el Lore esta bien conseguida.
  • Animaciones fluidas y un ritmo de juego bastante frenetico durante el plataformeo.
  • Controles precisos e intuitivos.
  • Visualmente luce realmente bien.
  • El combate funciona realmente bien, pero… se siente algo simplon, aun con todas sus mejoras.
  • Poca variedad de enemigos.
  • Se me antoja algo sencillo.

Deja un comentario

Descubre más desde PCIndieMRace

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo