NECROPHOSIS FULL CONSCIOUSNESS [Análisis] [PS5]

Título: NECROPHOSIS FULL CONSCIOUSNESS
Género: Aventura narrativa.
Desarrollador: Dragonis Ares.
Editor: Dragonis Games.
Fecha de lanzamiento: 28/05/2026.
Precio: $19,99.
Plataformas: PC, PS5, Nintendo Switch 2 y Xbox Series.
Disponible en: Steam, Meridiem Games y PS Store.
Review: Realizado en su versión de PlayStation 5 con una copia de prensa proporcionada por Dragonis Games.

Un mes atrás, Dragonis Games lanzaba en consolas el que fuese su primer videojuego, The Shore, una aventura corta, casi contemplativa, que estaba fuertemente inspirada en las obras de H.P. Lovecraft. Este primer acercamiento le sirvió de experiencia para lo que iban a construir más tarde. Necrophosis fue su segundo “gran” proyecto. Otra aventura narrativa de suspenso con algo más de Gameplay, pero con un tono visual mucho más impactante, que estaba influenciado por las obras de Beksiński. Vio la luz un año atrás consagrándose como uno de los grandes referentes del Body Horror. Luego de su exitoso paso por ordenadores, era hora que la comunidad de consolas también tuviese la oportunidad de disfrutar con esta joya. Necrophosis Full Conciusness es básicamente el mismo juego de PC, sin embargo, incluye todo el contenido extra, como ser su expansion “Subconciusness” todo en un solo paquetón, con algun que otro nuevo añadido.

Supongo que todos recordamos a SCORN, ¿cierto? Esa bizarra aventura de una criatura que intentaba escapar de un degradado mundo biomecanico. Bueno, Necrophosis es algo parecido,  ofrece un mundo extraño, destruido y reactivo que se entumece ante cada movimiento. Solo queda un pedazo de tierra remota que escupe cascarones vacíos, sus vísceras y entrañas son simples manchas de sangre en una interminable arena en un estado de putrefacción eterna. Todo en este mundo se siente prohibido, incluso nuestro despertar. Durante la aventura tomamos el rol de “la conciencia”, una entidad incorpórea atrapada en un recipiente de carne y huesos que se mueve por pura inercia, perdido en un reino de pesadillas donde la humanidad e incluso los mismos dioses solo son un vago recuerdo borroso. Dentro de aquel indómito mundo caminamos como un ente descascarado explorando paisajes surrealistas, ruinas de carne muerta, mientras interactuamos con las pobres almas condenadas a un sufrimiento eterno, en busca de un propósito. Básicamente movemos los hilos de una marioneta pútrida sin sentimientos, emociones, perseguido por la eterna pregunta de ¿para que vive? Un juego con el que reflexionar acerca del lugar que ocupamos en el universo. 

Necrophosis es una mejora sustancial con respecto a su predecesor, la narrativa encuentra mejores resultados gracias a la dinámica de sus textos o el resto de personajes que forman parte de aquel extraño mundo. Si bien, cuenta con dialogos, documentos, tótems en lenguajes y simbología extraña, flashes de otras vidas. Su narración ambiental es su mejor partido con metáforas, y poesía lúgubre. A lo largo del sombrío peregrinaje, encontraremos fragmentos de información, escuchando monólogos filosóficos y voces poéticas que revelan a cuentagotas el lore de este universo marchito. Todo está envuelto en un aura de misterio y pavor. La historia toca temas metafísicos muy pesados: el propósito del dolor, la naturaleza de la realidad, la empatía y qué significa existir cuando la propia creación se ha podrido. Es un juego que invita a la introspección, dejando la interpretación del mensaje final en las manos de quien sostiene el control.

Como lo mencione arriba, es imposible no notar la pesada influencia del artista polaco Zdzisław Beksiński. Quienes conocen sus pinturas surrealistas, van a sentir que están caminando dentro de una de ellas: desiertos de ceniza, gigantescas estructuras óseas que sirven de puentes, y formas mutantes que parecen gritar en agonía. También hay una dosis fuertísima de H.R. Giger (el creador visual de Alien), aportando esa biomecánica retorcida que mezcla carne supurante, cartílagos y metal oxidado. Y, por supuesto, la sombra de H.P. Lovecraft cubre cada rincón del escenario. Ese miedo visceral a la inmensidad, a las entidades cósmicas y lo desconocido está a la orden del día. Es inevitable compararlo con obras como SCORN. Sin embargo, mientras SCORN apostaba por un horror corporal brutal, sangriento y sumamente opresivo, Necrophosis es mucho menos gore. Se enfoca de lleno en lo contemplativo, lo melancólico y lo onírico, con una escala épica inigualable, con criaturas del tamaño de rascacielos observando desde el horizonte infinito.

¿Cómo se juega? Bueno, no hay mucha ciencia. Necrophosis es un juego estrictamente contemplativo, con algún que otro rompecabezas por detrás, lo que indica que su nivel de interacción es el mínimo. Básicamente, se enmarca como una aventura de terror psicológico en primera persona, centrada en la exploración que, además, coquetea con algún que otro rompecabezas ambiental.  La interacción con el mundo es sencilla pero retorcida. A medida que revolvemos entre tripas, carne y cascarones de huesos resolveremos rompecabezas: colocar cerebros en cráneos específicos, recolectar globos oculares para abrir puertas, cargar con esqueletos o realizar pequeños juegos de memoria visual. Los controles son muy directos y ágiles. Los rompecabezas en su gran mayoría son lógicos e intuitivos; no buscan frustrar ni bloquear el paso por horas, sino obligarnos a observar el entorno manteniendo el ritmo narrativo. Aunque el mapeado parece abierto, el diseño es bastante lineal, usando paredes invisibles de forma inteligente para guiar sin hacernos sentir en un túnel. Es una experiencia corta y al pie, rondando las 2 a 5 horas de juego. 

El trabajo técnico que logró este humilde equipo utilizando el Unreal Engine es digno de aplauso. El estilo gráfico busca un fotorrealismo brutal que consigue que la decadencia se vea impresionantemente nítida. La iluminación volumétrica, el obsesivo nivel de detalle en las texturas de la carne muerta y la piedra erosionada, sumados a la escala monumental de los escenarios, le otorgan un empaque visual de primerísima línea.   Si los gráficos son de vanguardia, el diseño sonoro es magistral. El juego casi no utiliza música orquestal tradicional. En su lugar, usa el silencio absoluto como un arma psicológica. Ese vacío constante se rompe de golpe con efectos Foley asquerosamente realistas: el crujido de las vértebras bajo tus pies, sonidos viscosos al manipular órganos, plegarias ahogadas que rebotan en las paredes y cantos guturales (el estilo throat-singing) que logran erizarte la piel. Todo aporta a una inmersión fenomenal. Otro de los añadidos es su sistema de filtros visuales con los que alternar entre un verde botella, uno monocromático y el tradicional amarillo ocre. El rendimiento en PlayStation 5 es muy sólido, además de aprovechar las bondades del Nvme parar mejorar los tiempos de carga. Como detalle negativo menor, a veces las animaciones de ciertos entes se perciben un tanto rígidas, pero nada que logre sacarnos de la experiencia.

Esta flamante edición de consolas es el paquete definitivo e incluye tanto el juego base como el nuevo DLC titulado Subconsciousness. Esta expansión le da una vuelta de tuerca a la premisa: ahora tomás el control del «Subconsciente», una entidad que actúa sin pensar y posee un cadáver fresco para explorar rincones que la «Conciencia» no fue capaz de alcanzar. El DLC aporta nuevas locaciones aún más bizarras, expande profundamente el lore, mantiene la exquisita narración poética y suma rompecabezas que están entre lo mejor de toda la entrega. Este paquete trae todo integrado desde el día uno. Como frutilla del postre, para los amantes del coleccionismo físico en PS5, la edición en disco (distribuida por PQube y Meridiem Games) incluye como bonus, The Shore, el aclamado juego anterior del estudio, que también es una fantástica aventura lovecraftiana. Por supuesto, en PC el DLC Subconsciousness se estrena en simultáneo para poder comprarse por separado.

Es realmente admirable la pasión del estudio. Necrophosis no solo es una mejora jugable o técnica con respecto a The Shore, sino que tambien ha mejorado la forma de presentar su menú e interfaz. Con unas ventanas amigables e intuitivas, además de introducir alguna que otra opción con la que curiosear y disfrutar del juego de otra forma. ¿Cómo juego? Es una aventura narrativa, tiene sus rompecabezas y son asquerosos, (en el mejor de los sentidos). La forma de interactuar con su mundo o el resto de abominaciones es cruel, retorcida e igual de fantástica. La influencia de Beksinski, Giger y Lovecraft esta presente en todo momento, y eso hace que su presentación genere toda clase de emociones. Es el tipo de juego que deja una marca indeleble no por su Gameplay, sino por lo que representa para el medio. Me encuentro emocionado por ver que tienen preparado para el futuro. ¿fanáticos de las ediciones físicas? Meridiem tiene una versión para PS5 simplemente fenomenal.

Puntuación: 3.5 de 5.
  • Artisticamente es retorcido, nauseabundo y sobrecogedor.
  • Su ambientación es una de sus mayores fortalezas.
  • Técnicamente luce genial.
  • Rompecabezas mucho más presentes y basados en el body-horror.
  • Una enorme lista de easter eggs.
  • Su rendimiento es solido con un buen trabajo de optimización.
  • Los nuevos añadidos.
  • Animaciones algo descuidadas.
  • El tipo de juego que amas u odias, no es para todos los paladares.
  • El dualsense esta algo desaprovechado.

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