Título: NIOH 3: Hell Rising
Género: Acción.
Desarrolladora: Team NINJA.
Editor: KOEI Tecmo.
Fecha de lanzamiento: 19/08/2026.
Precio: $24,99 USD.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por KOEI Tecmo.
Me ha costado horrores volver a retomar Nioh 3, siendo que deje las fantásticas tierras del Backumatsu hace poco menos de cinco meses. Ese lapso de tiempo fue más que suficiente para dejarme una importante laguna mental, y por extensión, olvidar por completo como se juega la obra de Team NINJA. Con todo el boom de su primera expansión, Hell Rising encontré la excusa perfecta para regresar a sus despiadadas tierras, pero… nada iba a prepararme para lo que iba a encontrar del otro lado del umbra. Tras los eventos de la entrega original, Edo debería vivir en paz. Sin embargo, la gran ciudad fortificada que alguna vez fuese la prueba de la autoridad del shogunato se ha transformado en un páramo infernal azotado por los vendavales del crisol. Yokai, rebeldes humanos y alquimistas de tierras extranjeras han traido todos sus experimentos.






Como todo un “Macho” salte directo a la arena dispuesto a cercenar cuantos Yokai y soldados se cruzaran por delante, y… sorprendentemente funciono, al menos durante sus primeros 15 minutos. Luego de eso, Yagyu Jubei y su jodida Katana me devolvió a la realidad. Me saco toda la arrogancia a puros golpes. Incluso gaste todos los Ochoklo invocando aliados sin éxito alguno. Estuve horas, literalmente. Más de tres horas probando diferentes builds, e intentando comprender cuál era el problema para fallar estrepitosamente una y otra vez. Por un momento pensé que había perdido mis habilidades, y me había vuelto completamente malo en este género. Pero… la placa de haber derrotado a Radahn Prime sin ningún parche de por medio estaba frente para recordarme que solo se necesita paciencia y… GIT TUD.
GIT GUD o regresa a casa. Claramente, la serie NIOH se caracteriza por su combate agresivo que recompensa la presión y el ímpetu. Se trata de encadenar bloqueos perfectos para romper la guardia del enemigo, y así, conseguir golpes mortales que realmente tengan un efecto en su barra de vida, de lo contrario pasaremos horas golpeando al mismísimo aire. A diferencia de otros juegos que no se complican con demasiadas mecánicas engorrosas y giran entorno a una ofensiva pausada, NIOH cuenta con dos clases activas que se alterna de manera natural durante el combate; El Ninja o el Samurai. Dos clases diferentes, que convienen con armonía, cada una se puede personalizar minuciosamente con equipamiento, accesorios e incluso armas originales. No es nada nuevo, en realidad era algo que estaba presente en el original, sin embargo, esta expansión viene acompañada por una nueva arma denominada “Hoko y Escudo” y su variante “Ninja Hoko y Escudo” Se trata de un arma de alcance moderado que combina la fuerza de la lanza con la protección y los ataques tácticos del escudo. Evidentemente, el set de movimientos, ataques, defensas e incluso habilidades tiende a cambiar ligeramente de acuerdo la clase, sin embargo, la estructura permanece inmutable, lo cual es de agradecer. Cabe destacar que, encontraremos una variedad de equipamientos (armaduras, cajas y magias onmyo, accesorios e ítems consumibles, y como no, los icónicos núcleos de alma. Estos últimos son el resultado de la nueva variedad de enemigos y jefes que han pisado aquellas insanas tierras del inframundo, que dicho sea de paso vienen acompañados de sus propios guardianes espirituales con los que desenredar más de la historia y toda esa red de engaños y misterios que envuelve al Shogunato.
¿Qué podemos esperar de este DLC? Team NINJA ha preparado un puñado de nuevos enemigos con los que mantenernos ocupados a medida que nos abrimos paso por las proximidades del Castillo Edo, que permaneció sellada por el hielo y la nieve debido al intenso frío generado por el gélido crisol que envolvía el Palacio Imperial. A pesar de estar protegida por múltiples barreras, y envuelta en unos preciosos lagos congelados, los yokai vagan libremente por los caminos. Un nuevo purgatorio se ha despertado en el corazón del castillo, siendo el ultimo bastión de la resistencia demoniaca, y por primera vez en la franquicia, la participación de los Alquimistas, quienes han viajado del otro lado del charco con sus caóticos brebajes, pociones, y como no, aterradores experimentos. Por lo tanto, veremos en acción a algunas de sus más enfermizas creaciones, mientras que otras permanecen descansando en tubos de ensayo, que a la más mínima acción despertaran. Se han añadido una nueva lista de Jefes finales tanto para las filas de los demonios como para los humanos. Se trata de un enorme dragón azulado al estilo de Sheng Long; patas cortas, bigotes largos, una piel escamosa y áspera de color azulado, y una predilección para los ataques mortales. La lista de Jefes continúa creciendo exponencialmente.
Por otro lado, Hell Rising continua con el periplo del juego original, es decir, arrojarnos a una región independiente para navegar y explorar a nuestro propio ritmo. Obviamente, cada tanto encontraremos bloqueos artificiales a modos de Jefe o misiones que deberemos superar para continuar hacia la siguiente zona, pero… cada una de ellas cuenta con el contenido al que estábamos acostumbrados; santuarios, Kodamas perdidos, gatos a los que perseguir, tejones a los que dispararle para atraparlos, crisoles que eliminar, aldeas que recuperar, maestros a los que abatir, un puñado de cofres y tesoros para recolectar, y como no, lagos termales donde descansar. Tambien encontraremos nuevos pergaminos con misiones y tareas adicionales. El contenido en general es prácticamente el mismo, y está distribuido a lo largo de cuatro áreas principales de un tamaño considerable, de modo que, Hell Rising ofrece aproximadamente 15 horas de juego para los completistas , y especialmente a quienes se les da bien este tipo de juego.
¿Contras? Hacia el final del DLC es común encontrar misiones o pergaminos que requieren que derrotemos a dos o tres Jefes, y una vez eso, PUM, vuelven a Spawnear otros dos Jefes, y asi, durante un tiempo. Era algo habitual en sus pergaminos, pero… alli funcionaba porque eran más bien retos extras con los que rascar algo más de contenido, farmear ítems, amrita o lo que fuese. Insertar peleas grupales y convertirlas en oleadas en la Quest principal se siente como un golpe bajo con el que prolongar su duración de manera aritficial. Ojo, no tengo quejas con su dificultad. Con la build adecuada es un juego que se convierte en todo un paseo, pero resulta cansino luchar diez veces con exactamente el mismo enemigo.
Visualmente es precioso. Bueno, el juego original ya se veía muy bien, y visitar el auge del inframundo de 1615 no está nada mal. Ese tono de azules y rojos le queda fenomenal. Además, han preparado una variedad de locaciones de interés para mantenernos dando vueltas durante un buen tiempo, cuevas apretadas envueltas en lava, cementerios que acarician las nubes, ciudades completamente enterradas en las profundidades con un importante juego de plataformeo vertical, callejones apretados y aldeas destruidas. El Heinan tiene mucha belleza, pero… ¿el rendimiento? Siendo honesto, Hell Rising demanda más equipo que el juego original. Consume muchos más FPS y la estabilidad del mismo no es del todo fina. Da la sensación que le han dado un golpe de horno de último minuto, y el trabajo de optimización ha quedado prácticamente relegado. Mi equipo funcionaba medianamente bien con el original, pero esta expansión ha sido suficiente para que se atragante con el turbulento framerate.
¿Cómo acceder al nuevo contenido? En primer lugar necesitamos haber superado el juego original, y contar con un personaje en nivel 140/150 aproximadamente, si deseamos ir con lo justo. Una vez que cumplimos esos requisitos nos dirigimos al campamento de la Grieta Eterna, donde podremos acceder al nuevo mapa de la región, visitaremos el periodo Edo en un futuro distante, donde las horrendas garras de los alquimistas han despertado y una antigua maldición continua extendiéndose. Una vez que viajamos al santuario ya estaremos dentro de la nueva región para explorar libremente. Claramente, esta nueva región necesita que superemos la campaña porque usaremos todas las habilidades especiales para navegar por el entorno, por lo cual es importante disponer de todos los guardianes.






Con la memoria fresca en Nioh 3, y el retrovisor en sus pasadas entregas, Hell Risinng se siente como una expansion un tanto descafeinada, ajustada de contenido fresco, pero con un ADN envidiable, más de lo mismo. Lo cual, no es exactamente malo, a fin de cuentas, quien disfruto del juego original la pasara de maravilla con esta expansion. Sin embargo, carece de ese golpe de gracia, de ese estruendo de originalidad para despertar al veterano de la franquicia. Lo más llamativo reside en su arma experimental de ataque y defensa; El Hoko y Escudo. No esta nada mal, es una herramienta llamativa con la que experimentar sus combates con otro rostro. Por ultimo, El Pergamino de los Cien Demonios o su modo de dificultad extra, es justo el desafió extra que necesitamos si nos quedamos con ganas de más. Sea cual sea el caso, Hell Rising es más de Nioh 3, y eso, no es nada malo. Todo lo contrario, bienvenida sea su nueva región y todo lo que aguarda en su interior.
Puntos Positivos:
- Más Nioh 3.
- La dualidad en su sistema de combate: Samurai y Ninja, le añade mucha frescura.
- Su ambientación es simplemente fenomenal.
- El Hoko y Escudo, un arma de ataque y defensa curiosa que funciona muy bien.
- Los pergaminos le dan esa vidilla extra que necesitaba.
- Una nueva y enorme region con la que disfrutar de sus paisajes…
Puntos Negativos:
- Una lastima que mucho de su contenido no sea del todo original.
- Su rendimiento continua siendo un problema.
