PAX AUTOCRATICA [ACCESO ANTICIPADO] [IMPRESIONES]

Título: PAX AUTOCRATICA
Género: Accion y Gestion.
Desarrolladora: Multiverse.
Editor: Multiverse.
Fecha de lanzamiento: 10/08/2026.
Precio: $14,59 USD.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Preview: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Multiverse.

¿Qué es Pax Autocratica? Primero déjame decirte que hace unas semanas ni siquiera sabía que existía algo llamado así. Luego de semejante sacrilegio decidí empaparme sobre su desarrollo, por lo que termine descubriendo uno de los juegos más ambiciosos e inusuales del medio.  Era como Helldivers, pero… con el adictivo toque de los City-Builder. Su combinación de, dos juegos en uno, es una sacada de olla magistral, que no teme en mezclar propuestas completamente diferentes para construir un universo exclusivo de Sci-Fi con el que atraparnos desde el primer momento. Pax Autocratica toma los cimientos de los simuladores de colonias más complejos y los cruza de forma inteligente con la acción frenética de un FPS con elementos roguelike. El resultado es una experiencia extraña, oscura y profundamente satírica sobre lo que significa gobernar con puño de hierro en los confines más inhóspitos del cosmos.

Siendo honesto, la idea de capturar fugitivos galácticos para arrojarlos a nuestra propia prisión e incluso meterle algo de propaganda para lavarles el cerebro para que más tarde trabajen en nuestras filas fue… sorprendente. Un nivel de manipulación y control que no creía posible o más bien, que no había visto en otro título cercano. Me había acostumbrado al cachondeo de Helldivers o Starship Troopers, pero… este Pax Autocratica directamente rompe la balanza. Su dosis de humor es pura cafeína, y su estilo de juego agresivo e idílico lo convierte en un bicho raro de la industria, vamos como si fuera un jodido unicornio.  No hizo más que ganarse toda mi atención, y demostrarme que el joven estudio de Multiverse tiene muchas ideas interesantes. Eso sí, para verlas todas en movimiento necesitamos ármanos de paciencia, tomarnos unas relajadas vacaciones y esperar por sus actualización, pero… no desesperen, que mientras tanto, hay mucho por conquistar y pulverizar.

¿De qué va exactamente? A diferencia de Helldivers o Starship troopers que nos arrojan por el espacio para erradicar las plagas alienígenas o de insectoides. En Pax Autocratica tenemos la dura tarea de llevar el régimen totalitario del estado hasta el lugar más inhóspito de la galaxia, y eso lo haremos con cada una de las expediciones, y como no, con una mano muy dura. Antes necesitaremos darle algo de amor a la tierra que escogimos llamar hogar, ¿Cómo lo haremos? Sencillo, capturando nuevos miembros y reformándolos en la prisión para que cumplan un rol dentro de la comunidad, darle nuevas tareas en puestos de trabajo y mucho más. De pronto se convertirán en miembros de una comunidad autosustentable con la que poder comandar.  Pax Autocratica coquetea con una historia emocionante compuesta por engaños, artimañas y mucho misterio, donde la mano dura de los altos miembros del Estado hacen y deshacen sin problemas. Aun así, temen por la insurgencia, esto los lleva a cuestionar a nuestro protagonista principal al haber resultado ileso de un ataque a gran escala, mientras el resto de su pelotón pasó a mejor vida. Desde entonces, su historia nos arroja a un espiral de combates y construcciones. Si bien, la trama promete y tiene mucho potencial, pero deja un cierto sabor agridulce al tratarse de un acceso anticipado, se le ven las costuras.

Pax Autocratica está ambientado en el Sistema Tyris, específicamente en mundos fronterizos duros, fríos y distópicos donde la supervivencia es un lujo diario. El planeta sirve como el epicentro de la primera gran prueba de poder. «El Estado observa todo, y el mundo exterior nunca perdona la debilidad.». Bajo este concepto comenzaremos a dar vida a una fortaleza planetaria, donde gobernar con mano dura o más bien con indulgencia, pero antes necesitaremos ampliar la fila de discípulos y conseguir materiales con los que construir cada uno de los edificios que desbloquearemos en su espectacular árbol tecnológico. Vamos, que funciona básicamente como un juego de estrategia o un city-builder, tenemos el puesto de mando, donde sucede lo más importante: investigación, talleres y comercio. Para más tarde dar el salto al resto de edificios, barracas, puestos de recolección, campamentos y mucho más. Si bien, la misión principal es transformar a un puñado de sobrevivientes desamparados en una gigantesca maquinaria estatal autosuficiente. La gestión de recursos, la minería y la investigación científica son solo la mitad de la ecuación. La otra mitad consiste en navegar por los cosmos en busca de recursos. Ya sea que choquemos mágicamente con materiales sobrevolando por el espacio o que debamos enfrentar a las hordas enemigas, una cosa es segura, los materiales son necesarios para avanzar hacia un futuro prominente.

Pax Autocratica se divide en dos grandes pilares que se alimentan mutuamente de forma brillante: La gestión colonial y social, supone la organización de la base. Es decir, asignar tareas de minería, tala, construcción y manufactura de suministros. Paralelamente, legislaremos la vida de la gente. ¿Qué es mejor? ¿Gobernar mediante el miedo absoluto utilizando cámaras de vigilancia, propaganda masiva y ejecuciones públicas, u optar por una fachada de bienestar y confort? Además, si logramos capturar enemigos en el exterior, podemos arrastrarlos a las prisiones de la base para reeducarlos, convertirlos nuevos simpatizantes o simplemente sacrificarlos. Por el otro lado, tenemos su sistema de expediciones y combate directo en primera persona. Justamente, donde el juego cambia radicalmente de ritmo. Equipamos el traje militar y abandonamos la comodidad de la torre de mando para liderar personalmente a las tropas en incursiones hacia el territorio enemigo. Los enfrentamientos combinan tiroteos intensos en primera persona contra oleadas de enemigos, drones, torretas y jefes de sector que llenan la pantalla con patrones complejos de proyectiles. Lo interesante es que no estaremos completamente solo: los soldados que repatriamos pueden acompañarnos, y ser usados de manera táctica para asegurar la victoria o simplemente como escudos humanos para garantizar tu propia supervivencia. Otro de los aspectos importantes es su sistema de núcleos. Durante las incursiones recogeremos toda clase de elementos,  distintos tipos de núcleos roguelite. Los núcleos de armas modifican el comportamiento de tu arsenal, mientras que los núcleos de combinación crean sinergias poderosas que otorgan bonificaciones directas a los subordinados que combaten a tu lado. Cada expedición se siente diferente porque encontraremos diferentes retos, enemigos y recompensas.

El diseño artístico de Pax Autocratica apuesta por una estética industrial cruda, de tonos metálicos, grises opacos y luces de neón desgastadas que subrayan la naturaleza distópica del universo. La transición entre la vista cenital, y la inmersión total en primera persona durante los asaltos está muy cuidada. Los efectos de partículas en los tiroteos, el diseño intimidante de los jefes de sector y la atmósfera general construyen un apartado visual coherente que cumple con creces a la hora de meternos en la piel de un tirano espacial. Visualmente, el entorno transmite una sensación constante de asfixia industrial. No hay belleza natural que valga la pena rescatar; todo está subordinado a la eficiencia productiva y al control político. Las estructuras que levantamos comienzan como refugios precarios de lona y metal oxidado, pero con el tiempo se transforman en complejos monolíticos de hormigón y acero, torres de vigilancia imponentes y fábricas humeantes que eclipsan el horizonte. Se nota que la matiz de colores predilecta para la autonomía es el rojo porque se destaca por encima del resto. Ahora en rendimiento, no tengo quejas. He usado un i9 10900 acompañado por una RX 6800 XT y 32gb DDR4, configurando sus ajustes gráficos al máximo en una resolución nativa de 1440p me encontré con un framerate bastante suave de 100 a 120fps con alguna que otra bajada, pero nada alarmante. Para tratarse de un acceso anticipado su nivel de optimización es bastante admirable e incluso envidiable. Bueno, tampoco es que tenga un apartado técnico alucinante, pero… hoy en día todos los juegos vienen rotos por lo que resulta sorprendente que uno funcione bien de lanzamiento.

Si bien, existen variantes sobre los temas que toca su historia, Pax Autocratica logra destacarse del resto gracias a su estilo de juego. Dicen que en la variedad esta el gusto, y los muchachos de Multiverse dieron con una formula infalible que combina lo mejor de los FPS con lo mejor de los city-builder, ¿el resultado? Pax Autocratica, un caótico y reconfortante FPS con tintes roguelike que ofrece todo un cosmo al que capturar y dominar con mano dura. Conecta la administración de la colonia con el combate en primera persona, una variedad considerable de tipos de enemigos, jefes y armas personalizables mediante núcleos, una amplia gama de edificios industriales y defensivos, y los primeros sistemas de control de masas y prisiones. Al encontrarse en su fase inicial de acceso anticipado, esta sujeto a recibir cambios, sin embargo, ya ofrece una base sólida y sorprendentemente completa para sumergirnos en una galaxia sobrecogedora repleta de secretos y muchos a quienes adoctrinar.

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