Children of the Sun [Review]

Título: Children of the Sun
Género: Acción y estrategia.
Desarrollador: Rene Rother.
Editor: Devolver Digital.
Fecha de lanzamiento: 09/04/24.
Precio: $7,99.
Plataformas: PC.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa ofrecida por Devolver Digital.

Mi radar no suele fallar, y por lo general me mantiene actualizado de todo el panorama de la industria con todo lo bueno y malo que ello implica. Sin embargo, cada tanto se filtra algún que otro juego que desconocía y del que no estaba ni enterado. Lo que acarrea una más que grata sorpresa inesperada, cómo fue con DREDGE, Rusted Moss o Lysfanga. Descubrir un juego por uno mismo sin leer nada o ver un trailer debe ser un nivel superior de Nirvana, que tan solo pocos logran alcanzar. Me parece interesante destacar esto porque pase el fin de semana estallando cabezas, chalecos blindados y todo tipo de miembros con Children of the Sun, la última maravilla apadrinada por Devolver Digital. Hace un par de días comentaba lo mucho que me divertí con su Pepper Grinder, y ahora no será diferente. Tienen una mano nata con un muy buen ojo a la hora de supervisar proyectos, por algo tienen ese catálogo tan sustancial, variado y glorioso.

Centrándome en Children of the Sun, funciona más bien como un shooter táctico en tercera persona, donde predomina la lógica. Al estilo Sniper Elite con ciertos rasgos de Super Hot, pero como si se hubiese cruzado en la dimensión alternativa de Suda51, dónde el tiempo solo se mueve a través de una bala. Una idea creativa que exhibe todo su potencial capitulo tras capitulo. Tan solo cuenta con una mecánica ‘disparar’, que va mutando con nuevas variantes para arrojar frescura y mucho más gore a cada escena. Ese tono psicodélico en su presentación acompaña estupendamente bien la tenacidad de cada acción y el fulgor de la cacería con toda una explosión de vísceras, entrañas o sesos. Restos decorativos en un lienzo de un rojo metálico que corta el aire de una habitación y llena de furia a nuestra despiadada cazadora.

Conoce a ‘La Chica’ una mujer misteriosa víctima de actos inhumanos de una secta pagana liderada por un falso profeta. Años de abuso, drogas fuertes, palabras elegantes, hierbas y todo tipo de toxinas han alterado radicalmente la psique de nuestra protagonista removiendo toda pizca de humanidad para convertirla en una máquina de matar con una serie de habilidades especiales. Tras años en cautiverio ha logrado escaparse para iniciar su salvaje cacería, y no se detendrá hasta abatir al Líder del culto. No conoce de carisma, es todo un hueso duro de roer, ni siquiera los pájaros o peces están a salvo. Están a una bala de convertirse en un bocadillo mañanero. Children of the Sun escapa de cualquier tipo de narrativa convencional para regocijarse en una explosión audiovisual con mensajes subliminales en cada una de sus composiciones. El formato comic eleva aún más su desenfrenada perversión con imágenes al azar que revelan fragmentos de crímenes oscuros. No necesita de diálogos o líneas de texto para arrojarnos a un pozo de cólera interpretativo con toda clase de escenas atroces que se grabaran a fuego en nuestras retinas.

Children of the Sun dispone de una incalculable sobredosis de acción. Todo un frenesí non-stop que nos dejara cegados por su sanguinaria presentación. Ratoneras a modo de campos de tiro, donde entrenar el buen arte de la puntería. Una buena forma para controlar los picos de estrés. Siendo la acción una de sus virtudes, también halla el modo de congeniar con la paciencia a través de los preparativos de batalla. Realmente da la sensación de controlar una autentica cazadora, que ha salido a dar un paseo en busca de nuevas víctimas. Desde la distancia. Desde las sombras. Atravesando la maleza. Atravesando los barrancos. Atravesando edificios. ‘La Chica’ persigue incansablemente a cada una de sus presas. No conoce límites. Desde la distancia posa suavemente el rifle sobre sus hombros para mantener esa precisión y recibir el culatazo. Ese golpe de gracia. Ese torrente de excitación.

Da la sensación de controlar una autentica cazadora. Realimente dedica su tiempo a construir el ambiente con esa brisa de verano en el campo abierto jugando con la naturaleza respirando sobre nosotros. El viento meciendo los objetos lentamente de un lado hacia el otro. Las fogatas con ese torbellino de llamas calentando los alrededores. Bloques de apartamento. Cabañas. Fabricas. Granjas. Parques. Carreteras. Todo tipo de locaciones herméticas con huecos imposibles sobre los que trasladar una bala que viaja a 350mps o… ¿quizás mas? Tiempo. Ese devorador de mundos está más presente que nunca. Con cada disparo detiene su respiración para dejarnos tejer una red telequinetica de pura sangre y descontrol. Personajes sorprendidos, corriendo y huyendo de una bala premeditada. Para tratarse de un juego minimalista, tiene momentos de lo más expresivos. Una máscara de malicia absoluta, que dibuja una sonrisa macabra luego de cada disparo. Enemigos abatidos a una bala de convertirse en picadillo viendo como sus vidas escapan de sus manos.

No es el juego de ‘francotiradores habitual’ comúnmente conocido por el sigilo, (Sniper Elite, Ghost Warrior) A diferencia de todos ellos, nuestra protagonista siempre estará segura desde la distancia, es decir, nada ni nadie puede acercarse. Es solo ella con su rifle y su desmedida dosis de locura. Funciona más bien como un Duck Hunt, pero con humanos. Existe un momento para calcular y otro para disparar. Primero toca analizar el entorno para revelar posiciones enemigas. Luego iniciamos la trayectoria de bala. Tan solo tenemos una bala por capitulo y tenemos que hacerla valer, como diría el Capitan Price ‘One shot, one kill’ con la diferencia que, una bala causara una masacre. Esto se debe a las habilidades especiales de nuestra protagonista quien tiene el poder de controlar el movimiento de la bala para dirigirla de un lugar hacia otro. A medida que avanzamos en la ‘campaña’ descubriremos nuevas habilidades con las que modificar la trayectoria de la bala, aumentar su velocidad para obtener un impacto mucho más devastador, al grado de acabar con chalecos blindados e incluso usar objetos a nuestro beneficio como tanques de gasolina en los vehículos o las propias bombonas de gas. Estas serán esenciales para abatir a montones de enemigos en un segundo y conseguir un buen número de puntos.

Al final del día podremos comparar nuestras estadísticas con el resto del mundo gracias a su lista de marcadores globales. Un añadido estupendo con el que mantenernos en acción tratando de mejorar nuestros números. Tiene una sola mecánica, pero se las ingenia muy bien para añadir nuevos conceptos de juego en cada uno de sus niveles. No solo eso, sino que cada uno cuenta con un diseño laberíntico muy particular. No se trata de cazar al aire libre, sino que también toca buscar enemigos en interiores y abrirse camino a alta velocidad. Children of the Sun es uno de esos juegos que invita a pensar por fuera de la caja, y gracias a su versatilidad, puede completarse de forma completamente diferente en cada partida. Deja un par de postales artísticas simplemente alucinantes con sus flashes intermitentes con los que aventarnos al suelo. Solo para elevarnos hacia otro plano existencial con los estruendos de guitarra.

¿Que esperar de Children of the Sun? Arte. Depravación. Locura. Children of the Sun es pura pasión y personalidad, con el indiscutible sello de la casa ‘Devolver Digital’ cumple con las tres ‘D’ desenfrenado, depravado, y como no, divertido. Simplón, pero efectivo y absurdamente re-jugable. Me hizo sentir que controlaba a una Jean Grey de muy mal humor, incluso peor que el propio fénix, en una cinta dirigida por el propio David Lynch. Cada bala tiene vida propia y busca el Headshot perfecto para una explosión de vísceras. Hace de la violencia arte con un potente lenguaje visual. Toda una pintura en movimiento que solo Rene Rother se atrevería a dibujar.

Puntuación: 3.5 de 5.
  • Desprende arte por todas sus capas.
  • El lenguaje visual le sienta de maravilla.
  • Una curiosa mezcla entre Sniper Elite y Super Hot.
  • Sistema de juego simple, pero desafiante.
  • Altamente rejugable.
  • Las enormes posibilidades de superar sus niveles.
  • Tabla de marcadores para darle más vida.
  • Un elevado contenido adulto.
  • Se me antoja algo corto.
  • La sección del coche resulta anticlimática.

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