Lollipop Chainsaw RePOP [Análisis]

Título: Lollipop Chainsaw RePOP
Género: Accion.
Desarrollador: Dragami Games.
Editor: Dragami Games.
Fecha de lanzamiento: 12/09/24.
Precio: $44,99.
Plataformas: PC, Playstation 5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Dragami Games.

Hoy en dia la comunidad de PC tiene una gran estabilidad. Eso es indiscutible. Pero… no siempre fue el caso. Un par de años atrás vivió una época oscura en la que no todos los juegos tenían su Port a ordenador. Ni siquiera la gran franquicia de Call of Duty.  Hubo una época, donde los jugadores de PC (entre los que me incluyo) teníamos que esperar meses e incluso años para ver la llegada de alguno de nuestros juegos favoritos. Con algo de suerte terminaba llegando tarde o temprano. Sin embargo, existen cientos de juegos que jamas conocimos de manera oficial. Sagas que quedaron atrapadas en consolas mediocres que nunca llegaron a demostrar ni una infima cuota de poder. Alli tenemos a Dante’s Inferno, Army of Two, Bad Company, Condemned 2 Bloodshot, The Darkness, Silent Hill Downpour. Un puñado de multiplataformas que jamás veríamos pasar por los escaparates de Steam.

Supongo que con la llegada de la nueva generación de consolas, y el evidente impacto del gaming en PC, la industria ha visto un nuevo mercado al que llevar esas viejas joyas como Shadow of the Damned o Lollipop Chainsaw RePOP, siendo esta ultima la que nos compete el día de hoy con una ‘re-edicion’. Una nueva capa de chapa y pintura con alguna que otra alteración en su Gameplay para adaptarlo a los tiempos que corren, sin perder una pisca de su identidad. Al fin y al cabo, el gran terror de las remasterizaciones es la censura de contenido. Afortunadamente, Lollipop Chainsaw RePOP corre con algo más de suerte. Cumple con lo prometido al ofrecer dos modos de juego, el original de toda la vida, que tranquiliza a los veteranos, como también el RePOP que abre brazos para los más sensibles.

Antes de rascar sus novedades repasemos de qué va exactamente ‘Lollipop Chainsaw’. La trama sigue a Juliet Starling, una adorable porrista adolescente de una familia con pasatiempos inusuales: cazar zombis. Algo asi como los Winchester de ‘Supernatural’ pero dejando el tono sombrio por uno mucho más colorido como un arcoíris. La preciosa heroína se alistaba para celebrar su cumpleaños junto su novio Nick, pero de camino a la escuela, San Romero High School, se encuentra con una extraña invasión de zombis. Mientras se abre camino entre las hordas de muertos vivientes para ver a su flamante cita, termina siendo testigo de como este es mordido por uno de ellos. Evento que la obliga a decapitar a Nick para salvar su vida, logra mantenerlo vivo como una cabeza parlanchina (al estilo Wolfenstein II The New Collosus) gracias a un ritual ‘magico’. Al fin y al cabo se trata de una familia, un tanto peculiar.

Luego de aceptar su destino, Juliet y Nick emprenden un nuevo viaje por lo más profundo de la academia escolar para encontrarse con el Sensei, Morikawa, (entrenador personal de Juliet). Juntos descubren que la invasión ha sido causada por un estudiante rechazado llamado Swan, un adolescente gótico con un pasado demasiado triste. Su venganza lo lleva a liberar un manto de oscuridad sobre el mundo invocando a un puñado de poderosos señores zombis, cada uno inspirado en diferentes géneros musicales, desde punk rock hasta death metal, quienes sirven como los jefes principales del juego. Seria algo así como luchar contra Hendrix, Satriani, Buckethead y Clapton. Una completa locura.

Claramente, Lollipop Chainsaw tiene una historia absurda. No se toma en serio ni a sus propios personajes. Es decir, una cabeza parlanchina. Apela a la comedia con una ligera dosis de horror y unos fuertes gramos de acción exagerada, con diálogos llenos de humor negro y situaciones simplemente excéntricas que resultan tan ridículas como entretenidas. Oir a Juliet discutiendo con su novio, mientras el caos los rodea o como la familia hace aparición capitulo tras capitulo para arrojar regalos a modos de arma al tiempo que deliran con una cabeza que cuelga de su trasero es… mágico cuanto poco.

Antes era común encontrarse con Hack-and-Slash, es más, durante la época de PS3-X360 resulto ser un genero que pego fuerte. Probablemente a causa del impacto que tuvieron franquicias como Devil May Cry, Ninja Gaiden o God of War durante los 128bit, lo que hizo que desarrolladores exploraran estos arquetipos para traernos nuevas IPs. Asi nacieron obras como Enslaved, Heavenly Sword, Splatterhouse o NieR o la que nos compete el día de hoy: Lollipop Chainsaw. Que sin ser brillante cumple medianamente con lo justo. Una aventura con mucha acción y una inconmensurable dosis de Gore. Supongo que antes de Chainsaw Man existió Juliet. Dejo los pompones para empuñar una motosierra como arma principal, (la envidia de Marcus Fenix). Un arma devastadora con la que masacrar a la hora de zombies alternando entre ataques ligeros y otros pesados con una preciosa danza tal cual porrista. A partir de este concepto es posible encadenar diferentes combos acrobáticos con los que ir rellenando una barra de chispas para activar el modo especial llamado ‘Star Soul’ convirtiendo a nuestra protagonista en una roca con ataques tan poderosos que son capaces de decapitar de un plumazo, además, la música pegajosa de pop acompaña esas escenas tan pintorescas. Pero hablar de escenas memorables significa mencionar la ‘Sparkle Hunting’. Este sistema premia las multikill con paneles creativos y divertidos. Toda una explosión de colores, es más, hasta le salen colores a los zombies tal cual piñata. Cuantos más zombis se eliminen de una vez, más monedas conseguiremos. Y saben lo que eso significa: más monedas, más recompensas. Necesitamos muchos créditos para desbloquear combos como también mejoras físicas o coleccionables (trajes, discos, retratos y mucho más). Todo esto podemos explorar a fondo en la habitación de Juliet para probar diferentes atuendos, cambiar el color del cabello, el diseño de la motosierra y mucho más. Es una remasterización que ha limado ciertas asperezas con el original.

No todo es acción. Lollipop Chainsaw también cuenta con secciones de paseo, de esas donde solamente corremos on rails, donde cortar obstáculos o realizar movimientos acrobáticos machacando botones con unos jodidos QTE. Como también a modo de rompecabezas o participando de minijuegos. Minijuegos que no han envejecido nada bien.  Una de las características más únicas de la jugabilidad es la cabeza de Nick, que Juliet lleva colgada a su cintura. Nick no solo proporciona comentarios cómicos durante el juego, sino que también tiene un rol en el combate. Podemos usar la cabeza de Nick en ciertos momentos claves, como minijuegos, donde lanzar su cabeza a zombies o en el propio combate al activar el ‘Nick Ticket’, que otorga un breve refuerzo o ventaja en la batalla.

El setting de zombies no es ninguna novedad, pero esa mezcla con humor negro le sienta de maravilla. Da un respiro contra tanta seriedad. Avanzar da gusto. Se siente mucho más agradable con esas secuencias excéntricas o comentarios alocados. No podría replicarse en la actualidad con esta generación de cristal. La familia de Juliet está marcada por sus excentricidades, cada uno de ellos está más chalado que el otro, y esto hace que el juego sea auténticamente divertido. Nunca sabremos que esperar desde el otro lado. Especialmente con esos peculiares Jefes Finales. Estos enfrentamientos no solo son desafiantes, sino que también están llenos de referencias culturales y humor absurdo. Por ejemplo, Zed, el jefe inspirado en el punk, ataca lanzando palabras como proyectiles, mientras que Vikke, un vikingo del death metal, invoca tormentas y rayos en combate.

A pesar de haber recibido importantes mejoras en sus controles para adaptarlo a la actualidad con animaciones fluidas, mecánicas de ataque más precisas y un sistema de QTE automático. Acarrea asperezas para los tiempos que corren. La cámara no es del todo fina, se siente un retraso más que evidente durante los paneos. Lo mismo sucede con los QTE, tiene problemas con el registro de las pulsaciones. Detalle que puede llevarnos a cargar el punto de control por caer en una secuencia insuperable. Supongo que una solución es activar los QTE automáticos desde el menú, pero… No sé siente como una solución. Es un género que ha evolucionado bastante y eso se siente en sus controles. Son más bien áspero. El botón para saltar o hacer dash resulta contraproducente. La cadena de combos también ha recibido algunas mejoras de vida para que sea más sencillo mantener el número de combos, pero la propia cámara nos va a jugar más de una mala pasada. El sistema de fijación es bastante limitado. No es posible cambiar de enemigo con los sticks. Existen un buen número de añadidos por los que aplaudir a la obra de Dragami Games. También existen otros tantos que simplemente denotan lo mal que ha envejecido está aventura, y que ni siquiera una remasterización es capaz de solventar.

La mayor parte de cambios provienen de su apartado visual, que ha recibido importantes mejoras con respecto al juego original. Por un lado tenemos entornos con una mayor carga gráfica, texturas más definidos cómo podemos ver en los suelos o los propios objetos que decoran el escenario. Son ligeramente más expresivos. Cuenta con un mejor balance de filtros para evitar empañar la imagen con una iluminación artificial. El añadido de la oclusión ambiental da mucho más volumen a las escenas, como también a los personajes con sombras mejor pronunciadas. Mantiene el uso de profundidad de campo para los primeros planos. Por su parte, los personajes lucen ligeramente mejor con un diseño más conseguido. Las animaciones se sienten fluidas con una coreografía más vistosa. Esos saltos de porrista y ataques estilizados con tanta flexión son preciosos. Además sumado a los filtros pop con toda esa explosión de colores, tal cual piñata o arcoíris es genial.

No hay que dejarse engañar por ese tono inocente. Las cuotas de gore se mantienen al día, solo tenemos que correr la versión original para vivir la experiencia de 2013 con toda esa sangre manchando los suelos o miembros desperdiciados por los suelos. La sangre goteando desde los tejados tras girar en el caño de pole dance. La idea de introducir el modo original, fiel a la aventura de antaño sin modificar absolutamente nada es un acierto importante. Creo que es lo ideal para jugar por primera vez. Mientras tanto su modo RePOP introduce ciertas barreras y retoques técnicos para ofrecer una experiencia más suave. Apta para todas las edades. Me encanta el trabajo que han realizado con la banda de sonido. Remasterizar todos esos clásicos que pasamos horas tarareando diez años atrás. Los sonidos ambientales y el propio voixe axting de los personajes son una clara muestra de profesionalismo con un resultado superior. Además la influencia en el propio gameplay al introducir jefes de corte musical es algo bastante ingeniosos para la época.

En cuanto al rendimiento no tengo nada por lo que quejarme, es un juego bastante humilde que no necesita de demasiado equipo para funcionar cómodamente. Con un i9 10900 acompañado con una RX 6800 XT de 16GB de VRAM con 32GB de RAM instalado en un Nvme de 2TB Firecuda 530 Gen4, obtuve una tasa de 70 a 80 FPS durante sus primeros minutos en el exterior marchando zombies con el helicóptero sobrevolando. Más tarde ese número subiría exponencialmente al arrojarme hacia los interiores de la academia. Esto me recuerda que el diseño de escenarios no es del todo acertada. Es una fórmula que comienza a exhibir sus limitaciones creativas con un diseño parcialmente lineal con más bien poco o nada para ofrecer. Ese diseño tan lineal con un ritmo tan monótono dónde superar salas de enemigos para continuar por otra recta, tal cual túnel de metro es bastante mediocre o genérico para la época. Ni siquiera todos sus flashes de colores y combos sensuales harán mejorarlo.

Una de las primeras alarmas fue la censura. Hoy en día es bastante común encontrarse con obras censuradas o alteradas para cumplir alguna que otra agenda política. Además, la palabra ‘Remaster’ no suele generar demasiada confianza. Es más, ha creado una nueva oportunidad para que la industria pueda rascar en nuestros bolsillos con el mínimo esfuerzo. No suele ser siempre ese caso, pero es bastante común. Ahora llega está suerte de Remaster del clásico de culto con un importante lavado de cara, mejoras de vida en sus controles y un puñado de añadidos, sin perder una pizca de su humor o Gore. También trae consigo un modo ‘Family Friendly’ con confetis y rayos de colores en lugar de sangre. Las dos caras de la misma moneada. Pese a sus intentos por adaptarse a la época actual, resulta difícil alterar su propio diseño. Lollipop Chainsaw tiene muchas virtudes, pero también defectos que provienen justamente de su diseño, (escenarios lineales, Jefes mediocres, abuso de QTE) No ha envejecido del todo bien. Considerando que jamás llegó a PC y permaneció atrapado durante poco más de diez años, creo que es una versión lo bastante competente y fiel a la original como para seducir al público de PC y todos aquellos que no tuvieron la oportunidad de disfrutar de esta obra en su momento. Ahora solo falta esperar por Shadow of the Damned, la otra joya nipona que jamás vimos en PC.

Puntuación: 3 de 5.
  • Por primera vez podemos disfrutar del clásico de culto en PC.
  • Mucha accion con secuencias divertidas y combos pintorescos, esos saltos de porrista son geniales.
  • Cambiar los pompones por una motosierra le sienta de maravilla.
  • Técnicamente ha mejorado sutilmente con respecto al original.
  • Algunos cambios de vida.
  • Fiel al original.
  • Se mantiene la mayoría de licencias.
  • No hay censura al menos en su modo original.
  • Fallos de sincronización con los subtitulos.
  • Los QTE no responden del todo bien.
  • La camara no se siente tan fluida.
  • Tiene un diseño que no ha envejecido bien.
  • Algun que otro BUG.

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