Título: Senua’s Saga: Hellblade II.
Género: Accion y aventura.
Desarrollador: Ninja Theory.
Editor: Microsoft Studios.
Fecha de lanzamiento: 21/05/24.
Precio: $22,99.
Plataformas: PC y Xbox Series S/X.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Xbox Argentina.
Me encontraba cabalgando salvajemente por los alrededores de la Isla Tsushima buscando recuperar el honor perdido de Jin Sakai cuando me encontré con la inesperada llegada anticipada de “Senua’s Saga: Hellblade II” esa bestia tecnológica que la gente de Ninja Theory llevaba cocinando a fuego lento por más de cinco largos años. Recuerdo que mi primer acercamiento con Hellblade II fue con su sensacional revelación in-engine durante el “TGA 2019”. No es fácil de olvidar aquel tráiler. Llegaba justo a tiempo para abrirle la puerta a la nueva generación de consolas con un juego simplemente alucinante que demostraría el auténtico potencial del Unreal Engine 5. Durante años se ha bastardeado a la industria independiente desmereciendo su labor e impacto. Pero… el tiempo se ha encargado de poner las cosas en su lugar. Allí tenemos a Larian Studios referente máximo a la hora de mencionar siquiera RPG o Fantasía Medieval con su Baldur’s Gate 3. Juego tan complejo, profundo y enfermizo que roza lo ridículo, es más, no debería existir algo tan perfecto. Tal nivel de calidad ha dejado en ridículo a la industria de los AAA. Encuentro necesario mencionar esto porque con Hellblade sucede algo similar al punto de sentirse como una produccion triple A independiente. Fue una de esas ideas arriesgadas de un estudio que decidió dar un salto de fe apostando todo a crear una experiencia artística al igual que cinematográfica con un importante toque humano. El pasado lo precede, y el sacrificio de Senua: duro como cruel. Forjo los cimientos de un futuro esperanzador para una ambiciosa secuela.




Ninja Theory fue uno de los pioneros en centrarse sobre la salud mental con una cruda imagen de la psicosis trabajando en colaboración con todo tipo de especialistas, psiquiatras, como también personas que experimentaron tal patología para representar de manera fiel y respetuosa. Hellblade nos llevó de paseo por la cabeza de Senua experimentando un demoledor, solitario e implacable viaje en una cabeza que no conocía descanso alguno, y luchaba con todas sus fuerzas por desenredar las voces de furia. Acerco el micrófono a los rincones más oscuros de una mente fragmentada para arrojar sonido a una voz inaudible, mientras se las ingeniaba para contar una historia de lo más humana en un mundo vikingo. Con la mitología Nórdica de fondo, y más específicamente, la cultura “Picto” basada en la civilización celta, de modo que sus tatuajes, vestimenta y armas están diseñados para reflejar esta herencia cultural. Fue así como nació un juego diferente. Único. Especial. El tipo de juegos que se queda grabado a fuego en la memoria con postales brutales, (Como olvidar el árbol de Barnstokkr o la perpetua caminata por los ríos del infierno). Es imposible no recordar todo lo que ha sacrificado Senua en su agotador viaje en solitario por los confines de Helheim.
La primera entrega funciona como un brutal desarrollador de personaje que hizo crecer a puro golpes a Senua hasta convertirla en la dura guerrera “Celta” que conocemos. Ahora con Senua’s Saga: Hellblade II veremos un rostro completamente diferente de Senua, quien ha logrado conciliar algo de paz tras los traumas del pasado. Por lo que ahora tiene un tono mucho más decidido con mayor control sobre sus acciones/decisiones y con un impetuoso espíritu de lucha por rescatar a su pueblo de una premeditada esclavitud. Asimismo, intenta percibir este mundo que la rodea para aplacar nuevos demonios. Prefiero mantenerme alejado de los temas que son tocados en su historia para evitar cualquier tipo de Spoiler, pero encuentro necesario mencionar que, el viaje de Senua ha dejado de ser solitario. Está acompañada por nuevos personajes con los que interactuar para forjar valiosas alianzas, y como no, desenmarañar los misterios ocultos tras las los mitos y tormentos de una desconocida Islandia Vikinga.
Me encanta la pasión del estudio por transmitir cierto grado de fidelidad a su relatos con esa narrativa ambiental; postes de aservo, arboles de vida, símbolos y runas. Los tradicionales disparadores de “puzles” que al mismo tiempo se utilizan para desencadenar un relato fantástico con el que relacionar el viaje de Senua a sus enfrentamientos, miedos y traumas. Además también funcionan como un curioso modo de coleccionable, que nos abrirá la puerta a un nuevo modo de juego. Uno de los puntos fuertes es la narración, y justamente con esta secuela podemos oír la historia desde puntos diferentes para conocer exactamente quien fue Senua. Una vuelta de tuerca al tradicional modo “Director” con algún que otro dialogo extra. La mitología Nordica tiene mucho de donde rascar, y justamente quienes sientan fascinación se encontraran en un museo.




Senua’s Saga: Hellblade II mantiene la pureza de su predecesor, por lo que no encontraremos cambios radicales en su formato de juego. Al contrario, se siente de lo más familiar. Ninja Theory concentra todo su potencial en perfeccionar su forma de contar historias para crear una experiencia de lo más inmersiva con unas salvajes secuencias de acción (nada que envidiarle a Gladiador o Ryse Son of Rome), acompañada por unas espaciadas secciones de exploración llevándonos sobre raíles absorbiendo la belleza de sus paisajes con algún que otro puzles ambiental. A partir de estos conceptos va forjando una narrativa envolvente con unos espectaculares planos secuencia y una producción audiovisual simplemente fenomenal. Maneja de forma más limpia los tiempos para que la acción o los rompecabezas no se sientan fuera de lugar, sino más bien como detonantes con los que dar inicio a su potente fuerza narrativa.
Los diálogos son uno de los recursos más utilizados por el estudio inglés, siendo las furias de Senua una de las grandes constantes a lo largo de la aventura, sin embargo, también es acompañada por alucinaciones visuales que dan lugar a puzles mucho más vistosos con una naturaleza secuencial. Tal y como sucedía con su predecesor veremos cosas que no están presentes o más bien una distorsión de la realidad que altera cada entorno, lo que requiere de una buena percepción. En algún que otro momento tendremos que concentrar la visión para alinear símbolos manipulando la perspectiva entre el decorado de los escenarios. En otro tocara encender fogatas para modificar la física del entorno y desbloquear nuevos caminos. A menudo invita a pensar fuera de la caja de una manera no convencional para interpretar la psicosis. Lo cierto es que, no existe demasiada complejidad en su proceder, sino que más bien funciona como un medio para canalizar la confusión e incertidumbre que siente Senua en esta nueva región.
Como mencione anteriormente, Senua’s Sacrifice endureció a nuestra protagonista al arrojarla a un pozo de miedos absolutos con peldaños de traumas en una implacable lucha interna con enemigos invisibles. Ahora sucede todo lo contrario. Finalmente podemos ponerle un rostro a los enemigos con los que cruzaremos espadas: los gigantes de la mitología nórdica, como también algunas variantes de los guerreros y Draugr, un tipo de zombie vikingo que escapa de la podredumbre de la tierra para cazar, desmembrar y machacar a los locales. Eso no quiere decir que el ser humano esté libre de maldad. También conoceremos su rostro más cruel, pero… eso será para otra historia.
Con respecto a sus mecánicas, sentiremos un flashback del pasado. Movimientos tradicionales; caminar, correr, concentrar la mirada y a estos se le añaden los ataques débil y fuerte con la opción de rodar para evitar golpes. A partir de ellos ofrece un sistema de combate un tanto simplón, (una fotocopia de su predecesor), pero muy vistoso y con mucha tensión. Esto último es importante. Senua no es una heroína o una diosa que tiene un poder sobrenatural. Más bien todo lo contrario, es una persona de carne y hueso, por lo tanto sus movimientos tienen un peso y desgaste. Realmente se siente el cansancio al momento de desvainar la espada para reflectar un ataque o al momento de rodar sobre el suelo. Esto me ha recordado bastante a Lords of the Fallen, donde se siente de manera genuina el peso de cada acción.
Parte de este encanto se debe a que Hellblade está fuertemente influenciado por la serie “Dark Souls” siendo un alumno aplicado del timing con un importante énfasis en el tiempo y la precisión de los ataques. Intervalos de ataques ligeros, otros pesados y una secuencia de bloqueos y contraataques. Sin embargo, dentro del género Souls comparte más similtudes con el mencionado “Lords of the Fallen”. No es un juego frenético, sino más bien que tiene un pacing lento, pausado y gradual. Se toma su tiempo para arrojar a sus enemigos, es decir, no entraremos en combate directo con cientos de ellos, sino que son peleas personales de 1vs1 como “For Honor” pero mucho más espectacular, esto se debe al sobresaliente despliegue tecnológico y ese brutal plano secuencia con una cámara que no pierde pisada alguna. La cámara se mantiene cerca de nuestra protagonista para aumentar la intensidad del combate y ofrecer una alta dosis de adrenalina, como también de tensión. Debo admitir que me ha parecido simplemente brillante la forma en que han manejado a los gigantes, y la forma de “luchar”, tiene una vuelta de tuerca interesante que me ha tomado por sorpresa. No entrare más en detalles para evitar cualquier tipo de Spoilers, pero es algo único que funciona muy bien, y se mantiene fiel al espíritu de la serie. Quizás no sea “Shadow of the Colossus” o “God of War” pero tiene ese algo especial. Ese toque de humanidad que lo hace diferente.
El desarrollo continua siendo estrictamente lineal, de modo que nos lleva de la mano, sin embargo, tiene una escala sustancialmente mayor. Al arrojarnos a una Islandia vikinga tendremos un cierto margen de exploración, es decir, los escenarios se pliegan sutilmente para darnos algún que otro camino extra para conseguir el coleccionable de turno o deleitarnos con su espectacular apartado visual, que dicho sea de paso ha subido unos escalones encima. Es realmente fascinante la mano del estudio para trasladar la narrativa ambiental a sus entornos con pistas que ofrecen ligeros fragmentos de su historia. Runas de piedra grabadas dispersas por el mundo que enriquecen la trama y ofrecen una mayor comprensión sobre el viaje de Senua. No olvidemos las “Furias” esas voces ineludibles que atormentan y direccionan cada movimiento. A su vez, cada una de ellas tiene una personalidad y actitud totalmente independiente. Es común escuchar comentarios bondadosos u otros duros, un fiel reflejo de las propias dudas, miedos e inseguridades de nuestra protagonista. Aunque también influyen dentro de la propia jugabilidad al ofrecer advertencias o pistas, que nos sumergen en la mente de Senua para experimentar en persona la confusión, desesperación o claridad. El uso del sistema de sonido binaural añade un par de puntos extra en inmersión al simular las alucinaciones auditivas creando una experiencia de lo más genuina, que nos tomara por sorpresa con la claridad de esos sonidos (he usado un Beyer Dynamic DT 990 Pro conectado a una Sound Blaster AE9) y era una autentica locura la fidelidad de los sonidos ambientales o las propias voces.




Por su parte, el apartado visual habla por sí mismo. Tan solo basta con echarle una mirada a alguno de sus avances o una captura de pantalla para rompernos la mandíbula. Senua’s Saga: Hellblade II es uno de los principales juegos beneficiados del poder del Unreal Engine 5.2 (para ser más exactos), de modo que busca alcanzar un insolito nivel de fotorealismo con gráficos de nueva generación. Con un enfermizo nivel de detalle acompañado por una de las actuaciones más espectaculares que se han visto en años. Melina Juergens como Senua, deja la vida en su rol para entregarnos una interpretación simplemente increíble. A tráves del Motion Capture se ha logrado transmitir de manera fiel y precisa cada una de sus emociones con una mirada penetrante y unas expresiones faciales realistas, que transmiten las verdaderas emociones de Senua. No solo eso, sino también con el propio diseño con los poros de la piel, la tensión en los músculos o las cicatrices marcadas en el rostro, además la sudoración en base al desgaste que tuvo en sus acciones o la sangre manchando su rostro o ropa tras una batalla. Son detalles que ayudan a crear una experiencia jodidamente inmersiva.
¿El resultado final? Pueden verlo en la tanda de imágenes. La calidad visual es simplemente alucinante. No solamente en los personajes con sus gestos, sino también el entorno con paisajes atractivos, pero también de macabros y retorcidos. Hay para todos los gustos. La Islandia Vikinga tiene una belleza incalculable, y los chicos de Ninja Theory han tomado buena nota para trasladar su naturaleza de manera fiel a su videojuego con escenarios de lo más variados. Visitaremos todo tipo de locaciones, desde las tradicionales cuevas en las que necesitaremos una antorcha para iluminarnos hasta bosques neblinados (que parecen escapar de Silent Hill). Montañas nevadas como también costas con el océano golpeando salvajemente las orillas, mientras nos perdemos en el torbellino de sus olas con un sistema de físicas muy conseguido. No solo para el agua, sino también para las prendas y telas, donde notaremos ese movimiento tan suave y alocado. También visitaremos aldeas hechas añicos por los Draugr con una presentación cruel, retorcida y macabra. Restos de cadáveres colgando sobre la madera. Totems de miembros marcando territorio para ahuyentar a los locales. Por momentos me recordó a “Sons of the Forest” por ese tono tan crudo y sanguinario. Una de las primeras cosas que capto mi atención fue la lluvia, y como esta salpicaba sobre la ropa de Senua e incluso su propio rostro y los propios charcos de agua dejando las estelas. Es simplemente espectacular el nivel de detalle que se ha conseguido en sus entornos variados y realistas.




Quizás flaquea un poco en la presentación por ese exagerado uso de filtros gráficos como ser la aberración cromática o el motion blur (opciones fijas que no se pueden modificar), y empañan un poco la geométrica de sus escenarios con unas texturas borrosas. De todas formas, eso no le resta merito alguno, es decir, con tan solo echar la mirada abajo notaremos ese espectacular paralaje sobre las rocas del suelo ofreciendo mayor profundidad y detalle. Las animaciones de los personajes y enemigos son fluidas con mucha plasticidad por detrás, lo que añade un par de capas extra de credibilidad. Desde los movimientos de Senua hasta el comportamiento de los enemigos, cada animación está cuidadosamente diseñada para mantenernos atrapados en su mundo y dejarnos boquiabiertos. Es uno de esos juegos que aprovecha al máximo las capacidades tecnológicas de la última generación para ofrecer una resolución y fidelidad visual impresionantes. Razón por la que encontraremos algunas agraciadas opciones de re-escalado a través de Intel XeSS o FSR 3 acercando esta secuela a un público mucho más moderado.
Con esos gráficos muchos temieron por su rendimiento (entre los que me incluyo) Afortunadamente la experiencia final no estuvo nada mal. He utilizado un equipo compuesto por un i9 10900 acompañado con una RX 6800 XT de 16GB de VRAM con 32GB de RAM instalado en un Nvme de 2TB Firecuda 530 Gen4 con una velocidad de escritura estimada en 7000rpm. Ajustando la configuracion grafica al máximo “Alto” a una resolución nativa de 2560x1440p, obtuve una tasa de frames moderadamente estable de 45-50fps. Tanto en exploración como en los momentos más agitados de acción con múltiples enemigos y efectos gráficos en pantalla, eso sí, era una auténtica maravilla digna de admirar. Tambien intente ir un paso más lejos subiendo la resolución a 4K lo que arrojo los números a unos 30fps de media. Realmente me sorprendió la decisión creativa de escoger un formato de 21:9. Esperaba encontrarme con alguna opción con la que desactivar esto, pero no fue el caso. Funciona como “The Order 1886” por lo que tendremos que acostumbrarnos a las franjas negras. Entiendo que se ha realizado para ofrecer una experiencia cinematográfica, pero forzar a jugar en ese aspect ratio no me termina de cerrar. Pese a ello, funciona muy bien con un monitor 21:9, justamente he trasteado con mi panel secundario LG Ultrawide 25um58p para ver qué tan fino iba. Otra de sus grandes bondades es el manejo o mejor dicho la ausencia total del HUD lo que permite tener una imagen limpia y acercarnos a ese ansiado realismo. Sea cual sea el caso, el rendimiento y la labor de optimización por parte de Ninja Theory es realmente impecable.

¿Que más puedo decir? Tras dedicarle poco más de 30 horas, y habiendo completado su campaña tres veces siento que Senua’s Saga: Hellblade II es una bestia audiovisual, tiene un importante nivel de producción. Melina Juergens nos deja su mejor trabajo con una actuación memorable. Las gotas de sudor en el rostro. Lagrimas cayendo por las mejillas cuando siente tristeza o la presión de los dientes hasta lastimar las encías. Incluso los añadidos tras cada combate con la suciedad, polvo o sangre salpicando ese abrigo de piel. Lo de Ninja Theory rosa lo enfermizo. Detalle tras detalle. Un autentico salto tecnológico con respecto a su predecesor. Como juego, no ha evolucionado en paralelo y se siente algo simplón. No ha alterado en lo absoluto sus mecanicas. Sin embargo, no puede negarse la belleza en sus secuencias de acción y las preciosas postales de sus paisajes. La mayor parte del tiempo la pasaremos en su modo foto tomando esas preciosas capturas que más tarde usaremos como fondo de escritorio.
Al igual que Alan Wake 2, es uno de esos juegos que busca el equilibrio entre arte, cine y juego, siendo este ultimo el más apagado. Poco o nada a cambiado desde su predecesor, eso no quiere decir que sea algo negativo, sino más bien lo ha impulsado a convertirse en una experiencia cinematográfica de principio a fin. Uno de esos juegos que puedes amarlo por su incalculable belleza u odiarlo por su absoluta monotonía. Creo que Ninja Theory ha creado uno de los personajes más humanos en la industria. Senua tuvo un desarrollo implacable, pero eso la llevo a convertirse en un faro de luz, conectando con la personas como pocos pueden hacerlo. Es como Hellblade, pero en esteroides, una pócima alucinógena con la que atraparnos en un retorcido mundo nórdico, que será el placer de cualquier fanático de la mitología. Una experiencia corta, pero intensa que no será fácil de olvidar.
Puntos Positivos:
- El desarrollo de Senua como personaje, me ha recordado a Arthur Morgan.
- Mejor control de secuencias entre acción/exploración o puzles.
- La temática nórdica le sienta muy bien.
- Una optimización bien conseguida.
- Apartado sonoro ha recibido importantes mejoras.
- Técnicamente es una bestia tecnológica.
- Se siente como una autentica experiencia cinematográfica, (al estilo de Alan Wake 2).
- Una fotocopia de su predecesor.…
Puntos Negativos:
- Que puede ser bueno o malo según se mire.
- No hay una opción para desactivar el formato 21:9
- Un tanto simplón.
- Se me antoja algo corto.
