Título: The Berlin Apartment.
Género: Aventura Narrativa.
Desarrollador: btf.
Editor: Parco Games.
Fecha de lanzamiento: 17/11/2025.
Precio: $9,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por bts y Parco Games.
Considero que este 2025 ha sido un año realmente bondadoso para el mundo de los videojuegos, y aún más para la escena independiente, que no ha parado de sacar genialidades semana tras semana. A veces es difícil seguirle el ritmo, pero en PCIndieMRace siempre le pondremos el pecho y navegaremos por las aguas más desconocidas para traerles las últimas novedades. Es más, este mismo fin de semana me he encerrado en el departamento de berlin para descubrir en que ha estado trabajando btf, (que no es el grupo de K-POP asiático). No. Se trata de un estudio independiente alemán con sede en colonia, que ya me habia dejado impresionado tiempo atrás con Truberbook, un point-and-click, muy peculiar.





A veces suelo pensar que What Remains of Edith Finch estropeo el género narrativo. No me mal interpreten, cada tanto llega alguna que otra sorpresa. Sin embargo, nada como el conglomerado de historias trágicas de Giant Sparrow. El estudio norteamericano no solo creo un videojuego, sino tambien una obra de arte a la que podemos acudir cada vez que deseamos elevar este medio. Su forma de contar su historia, el modo en que nos hizo participar de sus trágicos eventos. La frialdad con la que logro canalizar la calidez de sus emociones. What Remains of Edith Finch es, fue y sera algo trascendental que claramente marco un punto de inflexión en la narrativa. Encuentro pertinente dedicarle estas palabras puesto que, The Berlin Apartment es uno de sus alumnos más aplicados. El equipo de btf se ha inspirado en el mejor para hacernos reflexionar sobre el tiempo y la vida. Es un juego que utiliza las cuatro paredes de un piso como un lienzo interactivo, donde proyectar 100 años a traves de los objetos de sus antiguos inquilinos.
La premisa de The Berlin Apartment es, en apariencia, sencilla. En el año 2020, en plena pandemia de COVID-19, un técnico llamado Malik llega a un apartamento berlinés vacío para realizar una reforma integral. Lo acompaña su hija. Lo que comienza como un trabajo de renovación rutinario se transforma rápidamente en una excavación emocional. El apartamento no es una página en blanco; es un museo. Detrás del papel pintado descolorido, bajo las tablas del suelo que crujen y dentro de las paredes, Malik y su hija comienzan a encontrar «reliquias»: objetos olvidados de inquilinos anteriores. Un avión de papel, una máquina de escribir, una vieja fotografía, un disco de vinilo.
Aquí es donde la narrativa del juego se despliega. Cada objeto es una llave. Al interactuar con ellos, el juego nos transporta de la actualidad de 2020 a momentos clave en la vida de quienes habitaron ese espacio. Somos testigos de sus vidas en episodios que abarcan desde los convulsos años de la República de Weimar (como en 1933), la desolación de la Segunda Guerra Mundial (1945), la división de la ciudad por el Muro (1967), hasta la euforia de su caída (1989). La historia, por tanto, no es lineal. Es una antología de vidas conectadas no por sangre, sino por el espacio compartido. La narrativa principal de Malik y su hija sirve como un interludio, algo asi como un marco donde procesar las intensas historias del pasado.
The Berlin Apartment podría haberse conformado con ser un Walking Simulator tradicional, donde simplemente caminamos y absorbemos la atmósfera. Sin embargo, btf ha tomado una decisión mucho más atrevida: cada episodio forma parte del pasado de un inquilino, de modo que, cada una de sus historias adopta mecanicas completamente diferentes. Cambia de forma para adaptarse a la historia que cuenta. En un episodio, podemos estar lanzando aviones de papel hacia el otro lado del muro intentando encontrar el amor o una conexión especial. En otro, nos encontramos revolviendo entre los objetos que más preciamos para armar una valija y despedirnos del lugar que alguna vez llamamos hogar. No deseo estropearle la sorpresa a nadie, pero The Berlin Apartment es una aventura interactiva realmente única y especial. El tipo de juego que es mejor descubrir por uno mismo. Deslizando el mouse de un extremo a otro para armar su avión de papel o sacudiendo fuertemente para romper el mosaico de la cocina. Sus mecánicas se adaptan a lo que el juego busca contar, y nos llevaremos alguna que otra sorpresa en determinados puntos. Su guion encuentra el modo de dar vida a las palabras y hacer que su narrativa sorprenda en cada sección alterando por completo el propio departamento. El mismo espacio físico puede ser escenario de dramas, comedias, tragedias o aventuras, dependiendo de la persona que lo habita. La jugabilidad se convierte en una extensión de la personalidad y el contexto del protagonista de cada época.
Es imposible juzgar The Berlin Apartment sin pensar en What Remains of Edith Finch. La estructura de una antología de historias contenidas en un solo lugar, cada una con una mecánica única, bebe directamente de la obra maestra de Giant Sparrow. Sin embargo, donde Edith Finch exploraba una mitología familiar surrealista, The Berlin Apartment se ancla firmemente en la cruda realidad histórica. Respira sus nubes, chubascos, diarios y cartas de quienes vivieron esos cambios. Es más, la propia ciudad de Berlín es el protagonista principal. btf también su amor por la «ficción de lo cotidiano, aunque aquí la «magia» proviene de la increíble resiliencia del espíritu humano frente a la opresión histórica.
Con respecto a su apartado visual, el estudio alemán ha optado por una técnica estilizada similar al de los comics con esos trazos suaves del Cel-Shading, acompañado por un baño de colores fuerte sobre sus superficies para transmitir la vida de su departamento. Al tratarse de un juego que salta en el tiempo notaremos como su paleta de colores va cambiando sutilmente en cada época. La presentación de los años 30 recibe un tono sepia, mientras que los 60 es todo un festival de colores digno de un arcoíris. Lo mismo sucede con el departamento que sugiere cambios radicales en su interior con muebles que buscan ser fiel al periodo representado. Uno de los detalles que más me ha gustado es su ventana, esa conexión con la naturaleza y los paisajes es un eco de la ciudad, y a través de ella se verán reflejados todos los cambios históricos de la ciudad, desde la caída del muro hasta otros grafitis más pintorescos. En cierta forma me recordó al tráiler de PlayStation para los jugadores, donde hacia un repaso de la PSX hasta la llegada de PS4. Si bien, todos sus relatos tienen un desarrollo lineal dentro de sus cuatro paredes, uno de ellos deja volar la creatividad para modificar la habitación de una forma muy peculiar. No mencionare mucho más para evitar Spoilers, pero solo dire que la maquina de escribir de Antonia es muy especial. Ahora con respecto al rendimiento, no tienen de que preocuparse, The Berlin Apartment funciona fenomenal. No tiene bugs, ni problemas de estabilidad o CTD. Es un juego que va fino fino. Igual, no encontraran ni una opción gráfica, salvo la resolución. Lo que me resulta extraño, me hubiese gustado quitar ese filtro de granos, pero… supongo que es una decisión creativa.
Con respecto a su apartado sonoro, siento que acompaña con mucha maestria cada una de sus escenas. El equipo trae consigo una batería de melodías instrumentales con un audio minimalista que se adapta muy bien a lo que sucede en pantalla. Además, resulta divertido observar los diferentes gustos de cada residente. Si bien, se han modificado ciertos nombres para no tener problemas legales, es obvio que a nuestro jardinero preferido le encantaba el Punk Rock, y no tenía vergüenza en romper el silencio del edificio para pasar una cita especial con Lu al otro lado. Los flashes del cineasta Josef cuando recuerda su paseo por el cine con esos sonidos ambientales tan característicos de los años 30s fue todo un golpe de nostalgia. El sonido ambiental hace que sus secuencias cobren más vida, desde el estridente golpe de una cerámica con el martillo hasta el molesto beep de los faroles de proyectores, como tambien las tranquilas conversaciones entre Malik y Dilara, a menudo separadas por el bullicio de la ciudad. Todos dan forma a cada relato. Tampoco puedo evitar mencionar el espectacular trabajo de Voice Acting quienes dan autenticidad a cada una de sus escenas. En lo personal he optado por el lenguaje original (alemán) con subtítulos en español, y tuve una experiencia de lo más inmersiva al transmitir con mucha precisión semejante peso emocional.





Los sitios al igual que las personas tienen un pasado, tienen una historia, tienen sus recuerdos. Son un pedazo de historia que perdura en el tiempo. ¿Alguna vez te detuviste a pensar en la historia detrás de tu hogar? ¿De sus paredes? ¿De sus cimientos? Todo lo que callan esos ladrillos. Todo lo que han visto sus persianas. The Berlín Apartment plantea todas estas interrogantes, y al mismo tiempo, encuentra la forma de responder todas ellas con un toque divertido, pero también emotivo. No sé vayan muy lejos, que esas cuatro paredes se convertirán en el Delorean, donde viajar a diferentes épocas para descubrir historias únicas e igual de especiales. Imagina como eran las relaciones detrás del muro antes de su caída con unos aviones de papel a modo de Messenger. Vive las vísperas de una navidad fría tras la segunda guerra mundial acompañando a una familia alemana. Ayuda a un anciano a recoger sus preciados tesoros en una maleta para un último viaje.
The Berlín Apartment es una cápsula del tiempo. Es uno de esos juegos con el que podemos empatizar y crear fuertes vínculos con sus protagonistas. Personajes que, pese a ser esporádicos se dejan querer, se sienten reales, frágiles, inocentes e incluso solos, dan ganas de abrazarlos y decirles que todo estará bien. Las aventuras narrativas tienen algo especial, algo que atrae y que encanta. The Berlín Apartment es, sin duda alguna, una de las mejores obras del género narrativo. Usa con mucha sabiduría sus limitadas herramientas para despertar recuerdos que dormían profundamente en las paredes de una habitación, y evita caer en la monotonía con un ensayo creativo de sus mecánicas. Otra de las grandes genialidades que nos deja este 2025.
Puntos Positivos:
- Un departamento, cinco personajes, cinco historias diferentes, todas igual de emotivas.
- Encuentra la forma adecuada de hacernos participar en cada uno de sus relatos con interacciones ingeniosas y divertidas.
- Artísticamente es toda una genialidad, como si fuese un cuadro.
- El Voice Acting es bastante convincente y fortalece sus escenas.
- Los temas que toca cada una de sus historias.
- Aunque no lo parezca, Berlin es un protagonista más.
Puntos Negativos:
- Dura lo que un suspiro.
