FORESTRIKE [Analisis]

Título: FORESTRIKE
Género: Accion.
Desarrollador: Skeleton Crew.
Editor: Devolver Digital.
Fecha de lanzamiento: 17/11/2025.
Precio: $5,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Devolver Digital.

¿Te gusta Jackie Chan? Pues estas de suerte, Forestrike te invita a ser como él durante las próximas cuatro horas. El salvaje beat them up de Skeleton Crew, a quienes ya conocemos muy bien por su correcto trabajo en Olija, están de regreso con otro juego cargado de acción, pero…. Con una vuelta de tuerca bastante llamativa. Forestrike pasaría desapercibido si no fuese por su sistema de “Presciencia”  una forma elegante de ensayar movimientos en el palacio mental de nuestro Shao Lin de turno, con el que, más tarde ejecutar una cadena de puñetazos para abatir a toda una horda de bravucones. Devolver Digital suma a su catálogo de amor a golpes otro divertido y emocionante roguelite. Forestrike no solo rinde homenaje al cine japonés de artes marciales que, siendo completamente honesto, han sido una inagotable fuente de inspiración, sino que también logra crear desafíos brillantes con los que perder la cabeza.

Sorprendentemente, Forestrike tiene una historia. Bueno, no es ninguna maravilla, siendo sincero, pero… al menos intenta dirigir su acción hacia algún lugar, lo que no está nada mal. Su trama presenta a Yu, una suerte de guerrero de las artes marciales que recibe un golpe de realidad por parte del malvado Almirante. Luego de pasar unos días en reposo, Yu emprende su viaje por lo profundo del Japon para restaurar el equilibrio y rescatar al emperador. Para estar enfocado exclusivamente en el combate dedicada demasiadas palabras a su historia, sus primeros minutos son un ejercicio de lectura importante.  La narrativa no se impone con secuencias cinemáticas, sino que se va desarrollando gradualmente entre la acción. Al regresar al Monasterio o al interactuar con los cinco Maestros, la historia se desvela a través de proverbios, lecciones y conocimientos sobre el mundo y las distintas escuelas marciales.

Muchas de sus inspiraciones narrativas son claras: la figura del héroe marcial solitario, el maestro sabio, la orden secreta que protege un ideal ancestral, y el villano corrupto que amenaza el equilibrio. Se siente el eco de clásicos como El Tigre y el Dragón o las películas de Jackie Chan (por la coreografía de acción contra múltiples enemigos), pero también una resonancia con los videojuegos que priorizan la habilidad y la maestría a través del ensayo y error, como Sifu de Sloclap Studios, (Incluso me atrevo a decir que, gran parte de su jugabilidad está influenciada por el estudio frances). Sus combates se convierten en una pista de patinaje, una zona gris donde entrenar cada uno de los músculos/articulaciones para conseguir la coreografía perfecta en el tiempo perfecto. El concepto de su, “Presciencia” es bastante ambiguo, sin embargo, sobre los mandos es pura intuición y frenesí. Se trata de un estado de meditación que permite visualizar y ensayar el combate antes de que ocurra en la realidad. Toda una compilación de movimientos letales con los que encadenar un combo asesino. Demanda paciencia, demanda atención. Es una mecánica que gira demasiado tiempo sobre la prueba/error, lo que suele acarrear sus propias cuotas de estrés. A veces se le va la cabeza arrojando oleadas, y oleadas de toda clase de enemigos. Además, hay una buena variedad de ellos, y con sus propias estrategias ofensivas/defensivas, de modo que necesitamos de un análisis previo para resolver sus situaciones de manera rápida y precisa. Por ejemplo, hay enemigos con ataques tan potentes que no podremos contraatacar, y solo queda evadirlo con una voltereta. Lo mismo sucede si usan objetos arrojadizos, tendremos que esperar al momento de turno para evitarlos o cogerlos en el aire.  Básicamente, cada uno de sus combates es un rompecabezas mortal, que resolver a base de puñetazos.

¿Cómo funciona su sistema de Presciencia? Al entrar en una sala de combate, podemos ir directo al combate o  activar la Presciencia. En esta última entraremos en un estado de “transe” donde repetiremos la pelea una y otra vez, sin riesgo de perder salud o terminar la partida. Es un espacio de práctica sin consecuencias. Esto transforma el combate de Kung Fu en una serie de coreografías que deben ser planificadas y perfeccionadas. Piensen en un momento en un enorme rompecabezas. En cada ensayo, experimentas con tus movimientos, parries, esquivas, empujes y el entorno, hasta que encuentras la secuencia de movimientos perfecta para eliminar a todos los enemigos en una secuencia fluida y cinematográfica. Una vez que dimos con los movimientos necesarios debemos llevarlos a la realidad. Cuando estamos seguros de la estrategia tenemos que replicarlo al salir de la  Presciencia y ejecutar la misma secuencia en la «realidad». Aquí es donde reside la tensión. Aunque el ensayo da cierto grado de ventaja, el combate real puede ser ligeramente impredecible; los enemigos se comportan de manera similar, pero el más mínimo error de timing o posicionamiento significa recibir daño, y con solo unos pocos puntos de vida. Ganar sin usar la Presciencia se convierte en el desafió supremo, la marca de la verdadera maestría marcial. Cuesta horrores, es más, siempre estamos en inferioridad.

Como todo Roguelite, la muerte marca el progreso, con esto quiero decir que, cada vez que seamos derrotados volveremos al santuario central con los bolsillos algo vacíos, pero con mucha experiencia previa cosechada. Hay un sentido de progresión donde las técnicas aprendidas de los Maestros pueden otorgar mejoras permanentes, o al menos desbloquear nuevas opciones. Cada viaje genera un mapa diferente, obligando a escoger el camino (encuentros de combate, tiendas, posadas para curarte, o encuentros con Maestros). En cada partida, acumularemos técnicas temporales y reliquias que se relacionan para formar sinergias explosivas. Por ejemplo, que mejore la esquiva y haga que los enemigos lanzados causen más daño, es una parte fundamental de la estrategia, como también la de atrapar con las manos objetos arrojadizos para usarlos a nuestro beneficio y convertirlos en armas mortales es imprescindible. Existen cientos de sinergias que podremos experimentar y usar a nuestro favor, solo debemos ensayar. Allí radica la magia de Forestrike, pese a sus limitaciones o monotonía, es un juego muy rejugable. Su naturaleza lo convierte en un experimento de adaptación, preparación y dominio.

¿Que hay de sus mecanicas? Cumple con el estándar, tenemos ataques ligeros y pesados, la capacidad de desviar o romper armas, y la evasion. El truco esta en usar sabiamente cada una de estas mecanicas para no quedar a la deriva de un puñetazo. Cabe destacar que, el entorno y las interacciones entre enemigos es lo más importante. Cada uno de sus entornos se convierte en una extremidad a usar. Basicamente podemos empujar a un enemigo para que caiga en una trampa o choque contra otro, causando daño a ambos. Otra de sus virtudes se encuentra en la variedad de escuelas,  cinco escuelas marciales diferentes (como el estilo de la Hoja o el Ojo Frío), cada una con su propio enfoque (esquiva, represalia, parry.). Elegir una Escuela determina el conjunto de habilidades que usaremos durante esa partida, permitiendo una profunda personalización del estilo de juego.

El estilo visual de Forestrike es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. Skeleton Crew Studio ha optado por un pixel art grueso y minimalista que, a primera vista, podría parecer simple, pero que esconde una elegancia sorprendente en su ejecución. Su diseño recuerda a clásicos old-school como IK+ o los juegos de Commodore 64 y Amiga, pero con una paleta de colores y un uso de la iluminación modernos. Al mismo tiempo, los colores sirven para representar señales visuales claras sobre las maniobras e intenciones del enemigo. Las animaciones son «hechas a mano» y tienen un peso y una fluidez que contrastan con la resolución del pixel art, logrando que cada golpe, esquiva y contraataque se sienta autentico. Su apartado sonoro conduce a una serie de melodías instrumentales representativas para destacar la fiereza de sus escenas de accion, además, sus sonidos ambientales sirven para identificar de manera anticipada los movimientos o acciones de los enemigos, a fin de cuentas, necesitamos cuanta información sea necesaria para superar sus desenfrenados retos.

Skeleton Crew y Devolver Digital sellan otro pacto sangriento con un juego salvaje, frenético, repetitivo y adictivo. Su monotonía vuela sobre la superficie en todo momento, pero la versatilidad de sus movimientos y los conocimientos ancestrales de los maestros de las artes marciales hacen que, cada partida sea tan diferente como única. El sistema de Presciencia es el gran protagonista, y donde más tiempo pasaremos ensayando sus combates. Al combinar todos estos elementos con la brutalidad táctica del Kung Fu, y una epica serena del genero Wuxia, Skeleton Crew ha encontrado una receta perfecta para el desastre. Claro, un desastre que amaremos de principio a fin.

Forestrike logra que cada pelea, no importa cuántas veces la repitamos, se sienta como un fragmento de una película de acción perfectamente coreografiada. Este es un juego que no solo desafía a ser bueno, sino que desafía a ser un maestro estratega. Si buscas un juego que recompense la inteligencia por encima de los reflejos puros, y que transmita la elegancia letal de un verdadero artista marcial, no busques más, el camino comienza aquí.

Puntuación: 3.5 de 5.
  • El sistema de «Presciencia» es genial.
  • Su Pixel-Art, simplemente precioso.
  • La influencia del cine se respira en cada uno de sus pixeles.
  • Combate simplon, pero muy adictivo.
  • La coreografia de movimientos, parece una jodida pelicula de Jackie Chan.
  • Demasiado protagonismo a una historia que pasa sin pena ni gloria.

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