LOST RECORDS Bloom & Rage – Tape 1 – [IMPRESIONES]

Título: LOST RECORDS: Bloom & Rage
Género: Aventura Narrativa.
Desarrollador: Don’t Nod.
Editor: Don’t Nod.
Fecha de lanzamiento: 18/02/25.
Precio: $18,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC con una copia de prensa proporcionada por Don’t NOD.

Cuando supe que Don’t NOD estaba preparando una nueva serie narrativa no pude evitar emocionarme, a fin de cuentas, Life is Strange es uno de mis juegos favoritos. Me costó horrores asimilar que el estudio francés no seguiría al frente de la franquicia. Por alguna razón decidieron cederle la licencia creativa a Square Enix, quienes más tarde intentarían replicar su fórmula. Esa es conversación para otro día. Ahora totalmente libres e independientes la gente de Don’t NOD aprovecho para experimentar en otros terrenos con mayor o menor éxito, siendo BANISHERS: Ghost of New Eden y JUSANT sus más recientes producciones. Dos juegos que suponen una serie evolución en lo que se refiere a Storytelling, como también en jugabilidad al salir de su zona de confort. Aunque uno siempre termina regresando a donde fue feliz, como dice el dicho. Ahora con más experiencia vuelven a sus raíces narrativas con una aventura adolescente ochentera con la que identificarse. Lost Record esun baúl de recuerdos, como cual cassette dividido en dos cintas, siendo BLOOM la primera de ellas, y evidentemente, la que repasaremos en los próximos párrafos.

Don’t NOD deja los viajes en el tiempo para aferrarnos a los momentos. LOST RECORD captura los momentos más especiales del verano, pero no cualquier verano. El verano del 95s cuando los hilos del destino unieron la vida de cuatro jóvenes adolescentes en las afueras de un videoclub: Nora, Kate, … y Swann, siendo esta ultima la gran protagonista de esta historia. A través de sus ojos o más bien sus grabaciones veremos cómo va soltándose poco a poco. Como va perdiendo la inocencia al encontrar un grupo con el cual sentirse cómoda, donde ser ella misma. Me encantan los pequeños detalles audiovisuales que acompañan a sus personajes para construir esa ambientación. Por ejemplo, la voz de Swann se rompe cuando habla de sus sentimientos. Esos intensos suspiros. Esas pausas. Esos labios temblando cuando siente que el miedo está cerca. Esos toques gentiles de manos. Las miradas perdidas. Don’t NOD maneja con suma excelencia sus herramientas para crear tensión en cada una de sus escenas. Secuencias con las que sentirnos participe de su relato. Una historia de amistad. Una historia de amor. Una historia sobre los vínculos y como trascienden el tiempo.

El estudio francés sabe que cables tirar para mantenernos atrapados, sin embargo, sus formas son ‘cuestionables. La narrativa apunta hacia un flamante misterio paranormal, que lastimosamente va perdiendo fuerza con el pasar de las cintas, hasta que comenzamos a verlo en el retrovisor. Cuando finalmente decide retomar estos conceptos. PUM. El episodio se acabó. Por suerte, las desventuras del singular grupo son lo suficientemente emocionantes para mantenernos pendientes en cada una de sus cintas. Me agrada el salto entre décadas para mostrar el cambio en esos vínculos, y como incluso con casi 30 años encima, es posible ser el mismo con las personas que uno quiere. Cómo si el tiempo jamás hubiese pasado. Al mismo tiempo las cicatrices de la vida están allí presentes navegando sobre la superficie. Para bien o para mal. Cada una de ellas ha cambiado. Adultas viviendo una vida que tal vez no era la que esperaban.

Es realmente admirable cómo ha evolucionado el estudio francés para capturar la esencia de las relaciones. Encuentro fascinante como Lost Récord se apoya en su narrativa para construir una historia conmovedora con la que suspirar. Con la que emocionarse. Con la que llorar o sonreír. Es todo un carrusel de emociones, tal y como nos tiene acostumbrado el estudio francés. Sin embargo, la jugabilidad va perdiendo originalidad con entrega tras entrega. Incluso con todas sus secuencias emocionales no pude evitar desconcertarme por la simpleza de su Gameplay. Estoy acostumbrado al formato de Don’t NOD. Por lo general,  aciertan en la diana con sus mecánicas, dónde menos es más, pero en este caso, menos es prácticamente la nada misma. El Gameplay se resume a tirar para adelante sin más. A falta de trastear con el tiempo tenemos una cámara al estilo SUPER8 con la que grabar escenas o tomar capturas especiales. Más tarde podemos personalizar o jugar con sus escenas, pero no tienen mayor incidencia en la premisa. Es más, da la impresión que la historia es auto conclusiva porque las opciones de diálogo son artificiales y dirigen la trama hacia el mismo lugar. A falta de jugar su segundo episodio, siento que el gameplay es demasiado humilde para tratarse de una aventura narrativa. Lo que entorpece el ritmo de juego, tiene momentos brillantes como esa noche de verano comiendo pizza, tirando piedras en el rio y cortando secretos en la fogata de la cabaña, pero otros tan absurdos como

Ahora a nivel técnico luce simplemente sensacional. El acabado de sus modelados esta mucho más cuidado con rostros absurdamente expresivos. Esto suma muchos puntos al momento de transmitir sus emociones. La experiencia resulta más autentica. La sincronización de labios también se siente mucho más conseguida, recordemos que era una de las grandes aristas del estudio francés. Artísticamente es una maravilla. Me encanta como juega con los planos para entregar postales limpias que bien podrian servir como un fondo de pantalla. No pararemos de pulsar F12. Claramente el foto realismo no es lo suyo, eso no quiere decir que su tono animado sea fácil de mantener. El juego pide mucho equipo para mantener los 60fps en sus configuraciones graficas máximas. He utilizado un i9 10900 acompañado por una RX 6800 XT y 32GB RAM a una calidad gráfica máxima en una resolución nativa de 2560x1440p y por momentos los FPS pegaban unas rascadas importantes.

Lost Record Bloom and Rage me ha dejado sensaciones encontradas. Tiene una de las historias más humanas de Don’t NOD. Un relato que se apoya en la amistad con esos valiosos vínculos construidos durante la adolescencia, (quizás los más puros). Una aventura de verano, que se ha replicado en la gran pantalla hasta el infinito (Stand by Me, The Goonies, SUPER 8 o Stranger Things). Sin embargo, el estudio francés decide pasar el tono paranormal al asiento trasero para dejarnos experimentar la vida de la forma más cruda posible. Esas sonrisas robadas. Esos gritos de ira. Esas lagrimas inesperadas. Todos esos pequeños momentos que hacen de la vida algo único son capturados por una cámara. Justamente este concepto hace que su ritmo se haga cuesta arriba. Cuesta empatizar con su Gameplay. Le falta ese chispazo de genialidad para mantenernos conectados a su mundo. Tiene cuatro protagonistas, y… todos se sienten exactamente iguales. Todos cortados por la misma tijera. Desde el primer momento amaga con una caja. Juega tanto tiempo con su dosis de misterio que va perdiendo sabor cinta tras cinta. Cuando las cosas comienzan a tomar color: PUM. Cliffhanger. Supongo que tocara esperar dos meses para descubrir si su historia está a la altura o que tanto evoluciona el Gameplay. Por lo pronto, este primer episodio se siente como un simulador de fotografías, eso sí, con una muy buena banda de sonido.

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