Título: Warhammer 40k Boltgun 2
Género: FPS.
Desarrollador: Auroch Digital.
Editor: Big Fan Games & Devolver Digital.
Fecha de lanzamiento: TBA.
Precio: TBA.
Plataformas: PC, Playstation 5 y Xbox Series S/X.
Disponible en: Steam.
Review: Realizado en su versión de PC tras jugar una demo exclusiva ofrecida por Devolver Digital.
Tres años atrás Auroch Digital exploraba el universo de Warhammer con Boltgun, un FPS con sabor old school más que sobresaliente, que lo tenía todo: acción, sangre visceral y un pixel art precioso. Los componentes perfectos en la dosis justa para enamorar a cualquier veterano del género, y como no, atraer a los seguidos del universo de Warhammer. Boltgun fue un éxito inmediato convirtiéndose en uno de los referentes a los que seguir de cerca. Ahora el estudio regresa para continuar con su trabajo con una secuela cargada de esteroides con más enemigos, más armas y nuevas maneras de purgar. Con motivos de celebrarse un nuevo aniversario de la franquicia, los chicos de Devolver Digital y Auroch Digital me han permitido probar de primera mano una demo exclusiva de lo que llevan tanto tiempo cocinando.






Es importante aclarar que, está demo se trata de un vistazo preliminar sobre una versión que se encuentra actualmente en desarrollo, por lo que está sujeta a recibir todo tipo de cambios. Una vez aclarado eso, podemos continuar. Una de las primeras cosas que despertó mi curiosidad cuando inicie la demo fueron sus protagonistas, resulta que podemos escoger entre dos personajes jugables. Por un lado tenemos al tanque de los ultramarines, Maelum Caedo, una fuerza implacable y un formidable Veterano de la Guardia con fama de purgar herejes sin compasión, cada una de sus pisadas es como si un tanque moviese la tierra. Mientras que por el otro lado esta, la ágil hermana de batalla Nyra Veyrath con su despiadada velocidad y sus letales ataques sombríos. Forman parte de la selecta campaña de Boltgun 2 con los que exterminar a los herejes en nombre del Emperador. Cabe destacar que, ambos cuentan con sus propias habilidades especiales, y comparten equipamiento, con ligeras variantes en las armas y animaciones de ataque. Con respecto al armamento, pues, tenemos las armas que conocemos del original y otras refrescantes alternativas; pistola, fusil, ballesta, escopeta, lanzallamas y la machine gun. Se trata de un arsenal pesado y fuerte con el que cargarse todo lo que aparezca en pantalla.
Warhammer nunca ha escondido su placer por la acción, al contrario, es capaz de dibujar una pintura con cada una de sus escenas. Sus entornos sirven de lienzo para manchar sus paredes y suelos de pura sangre y entrañas. Su ritmo de acción no ha disminuido en lo más mínimo, es más, diría que los combates se sienten mucho más salvajes e implacables, con una IA que responde mejor a la presión. Los enemigos se mueven con agresividad en equipo buscando huecos para flanquear y tenernos contra las cuerdas sin darnos un respiro. Al menos, esa fue la impresión que me ha dejado su nivel de dificultad elevada, que considero el punto de entrada para disfrutar de este tipo de juegos. Hay una buena variedad de enemigos, y de todos los tamaños. Muchos de ellos generalmente explotan con una bala, mientras que otros necesitan de dos o tres cargadores, a fin de cuentas, luchamos con toda una horda de herejes criaturas infernales. Si bien, gran parte de la aventura la pasaremos en solitario corriendo, saltando y cercenando como un tanque, cada tanto chocaremos con un grupo de apoyo que otorga ciertos segundos de alivio. Eso sí, ojo con el fuego amigo. El daño de entorno continúa siendo uno de sus oponentes más duros. Los charcos venenosos o el fuego son alguno de los elementos a los que mirar de cerca cada vez que saltamos como conejos.
Sus escenarios continúa con su diseño intrincado de laberintos ciegos y plataformas en altura con las que jugar con la verticalidad, dando lugar al parkour (podemos cogernos de salientes) con saltos de conejo mientras corremos y disparos alocadamente a todo lo que se cruza por la mira. Bueno, no llega al grado caótico de un Doom o Quake, pero se defiende muy bien y le da su propio toque de calidad. Esto me recuerda, que se ha añadido una brújula con la que concentrarse en el camino principal. Recuerdo que el juego original era algo revoltoso en este sentido al tener tantos recovecos era prácticamente normal perderse. De todas formas, si deseamos conseguir todos sus coleccionables, forzosamente debemos mirar de reojo cada pixel del escenario, es decir, romper vidrios, activar interruptores, saltar a plataformas imposibles o meternos en agujeros apretados que no sabemos dónde terminaremos. Sin duda, su gameplay continúa siendo tan divertido y emocionante como lo fue su primera entrega. Esta secuela deja claro que los cambios son prácticamente mínimos y solo han ajustado aún más los controles para que su precisión sea quirúrgica.
Esta demo ofrece acceso a un nivel con dos entornos ligeramente diferentes. El primero de ellos nos arroja a una frondosa selva, donde tenemos que abrirnos paso espadazos y disparos por sus instalaciones, mientras nos perdemos más y más en sus madrigueras infernales. Mientras que, su segundo escenario nos arroja en una zona montañosa completamente nevada, desde allí continuaremos en bajada por una serie de plataformas metálicas sostenidas con alambres y esperanzas hasta caer a las profundidades de un rio congelado, donde los herejes estan esperando. El cambio de ambientación le sienta fenomenal, y alcanza su mejor estado gracias a su pintoresco uso del Pixel Art. Me encanta como juega con los colores para diferenciar escenarios o enemigos en la lejanía. Gráficamente, no necesita ningún tipo de cambio. Boltgun tiene un Pixel Art precioso que resiste al paso del tiempo. Aun así, el equipo ha encontrado la forma de limar asperezas para que su presentación sea más limpia con detalles más conseguidos. De todas formas, quienes prefieren una imagen algo más desalineada pueden optar por los filtros visuales que modifican sus pixeles de forma agresiva. En lo personal no lo encuentro “agradable de ver” pero la opción está presente para quienes lo desean. Lo mismo sucede con los ajustes para el paralaje, filtros graficos avanzados o movimientos de cámara. En cuanto a la accesibilidad encontraremos un buen puñado de opciones con las que trastear para definir exactamente el tipo de experiencia que deseamos vivir; balas infinitas, modo invencible, invulnerabilidad, cabezones y mucho más.






Siendo honesto, este año ha sido realmente bondadoso con los fanáticos del Survival Horror, pero… ¿Qué hay de los FPS? Llevamos prácticamente seis meses sin rastro de un FPS en condiciones. Esta demo de Warhammer: Boltgun 2 ha llegado en el momento justo para mantener encendida esa llama de esperanza. Me ha recordado lo mucho que echaba de menos un buen FPS, uno que le rindiese honor a la vieja escuela. Boltgun 2 no ha cambiado demasiado con respecto al original, y eso no está nada mal, ¿para qué cambiar algo que funciona? Al contrario, pisan el acelerador con un coctel explosivo de acción, frenesí y vísceras. Dos personajes con sus propias cualidades con los que vivir su campaña de forma completamente diferente y sentir el oxidado sabor de la sangre en los labios. Boltgun 2 es más de lo mismo, pero con esteroides, y esa es su mayor virtud. Ojala no tengamos que esperar demasiado tiempo para disfrutar de la experiencia completa, que esta demo me ha dejado babeando por más.
