Título: TOWA AND THE GUARDIANS OF THE SACRED TREE.
Género: Acción.
Desarrollador: Brownies Inc.
Editor: Bandai Namco Entertainment America.
Fecha de lanzamiento: 18/09/25.
Precio: $24,99.
Plataformas: PC, Nintendo Switch, PS5 y Xbox Series.
Disponible en: Steam.
Preview: Realizado en su versión de PC tras asistir a una presentación virtual de Bandai Namco Entertainment America, y jugar a una versión preliminar.
Desde su anuncio durante el Summer Game Fest ha dado que hablar. Claro, no se trata del típico roguelike que encontraremos en los escaparates de Steam, pero Bandai Namco se ha encargado de cubrir eso. Durante este tiempo fueron soltando píldoras de información con avances individuales de sus héroes. Si me dijeran que se trataba de un JRPG de fantasía no lo hubiese dudado ni un segundo. Pero… tras dedicarle algo más de cinco horas a una versión extendida (Gracias totales a la gente de Bandai Namco Latinoamerica) me he llevado una enorme sorpresa. Encontré lo que tanto amo, un roguelike puro y duro con una preciosa estética de fantasía y un divertido sistema de construcción.





Towa and the Guardians of the Sacred Tree es un roguelike como Hades, REDACTED o Windblown, por lo que encontraremos una vista isométrica acompañado por un intenso combate, pero… aquí viene el truco. Su accion se divide bajo dos personajes: Tatsugiri y Kagura. Básicamente uno de ellos cumple un rol activo, mientras que el otro es más bien de apoyo, sin embargo, ambos se complementan para crear una serie de sinergias que nos sacaran de apuros. La idea de atacar de forma sincronizada con ambos para usar sus virtudes durante un combate hace que su experiencia sea diferente. Refrescante. Original. Sus mazmorras cumplen con lo prometido: lanzar tonelada de minions a los que machacar y un cofre al final del camino con puertas hacia otra interminable red de laberintos para repetir el proceso hasta chocar de frente con el Jefe de turno. Sin embargo, lo que sucede en sus interiores, y las recompensas que encontraremos son lo que hacen su viaje tan ameno. Ni hablar de su historia. Una aventura de fantasía oscura que se cocina a fuego lento con un elenco de personajes de lo más admirables.
La obra de Brownies y Bandai Namco tiene los ingredientes adecuados en la dosis justa con la que mantener acorralado a cualquier fanático durante un buen puñado de horas. Se parece a todo lo que conocemos, y al mismo tiempo, no se parece a nada. La idea de mezclar una acción a lo hack-and-slash con dos personajes en simultáneo para alterar ataques y conseguir sinergias le da un sabor diferente a su acción. Prepárense para las despedidas, pues, Towa nos forzara a formar nuevos equipos para saltar a sus mazmorras y lo que encontraremos al final del camino puede que no sea tan dulce como esperamos. No siendo eso suficiente, añade todo un divertido sistema de construcción con el que atraparnos buscando materiales.
La idea de fortificar la aldea para convertirla en un verdadero templo es curiosa, pero… sobre la práctica funciona de mil maravillas. Genera esa sensación de victoria, incluso en la derrota, (que suele ser común en un roguelike). En cada partida conseguiremos algo, de una forma u otra: objetos, materiales, planos lo que sea para desbloquear esa nueva mejora que tanto deseamos. Habitual en el genero, el nexo es un lugar sagrado al que regresamos tras cada expedición. Ese lugar al que debemos dedicarle amor para desbloquear nuevos objetos, equipamientos o habilidades, y la aldea Shinju no está exenta de ello. Introduce un sistema de construcción, donde podemos mejorar cada lugar de interés: herrería, templo, dojo, comercios para adquirir nuevos ítems con los que tener aún más probabilidades de éxito.
Quizás la acción no es lo suyo. Tal vez prefieran algo más de relajación con actividades ordinarias: pescar, cocinar, entrenar o forjar. No te preocupes, la aldea de Towa tiene todo lo que necesitas para cubrir cualquier tipo de placer. Pensaba que con KCD 2 y Blade of Fire mi trabajo en la forja había terminado, pero… estaba completamente equivocado. Brownies ha preparado unos mini juegos de lo más adictivos. Conocer al herrero abre un nuevo capítulo con infinitas posibilidades. La idea de trabajar con el acero para crear una espada, hacha martillo o lo que fuese es simplemente genial, le da ese toque de identidad que suelen tener los juegos de rol. Siento que es una forma con la que establecer una conexión aún más profunda.
Aunque si hablamos de conexiones tendría que dedicarle un par de palabras a sus guardianes, un grupo selecto de héroes que no dudarían ni un segundo en entregar su vida para mantener segura la aldea Shinju. Brownies se ha esforzado muchísimo en crear un mundo absorbente, donde da gusto perderse durante horas, y aún más, conocer lentamente a cada uno de sus personajes. Este primer acercamiento ha estado colmado de conversaciones con cientos de diálogos. Toneladas de información, que podrían llegar a ofuscar a los más impacientes, sin embargo, todo un oasis para los fanáticos de la fantasia. Me recordó a Kunitsu Gami por su inspiración en el folklore y toda esa magia por detrás.
La protagonista, Towa, es la sacerdotisa del pueblo y la encargada de proteger el Árbol Sagrado, fuente de toda vida. Pero ella no luchará directamente. Su misión es guiar y unir a ocho Guardianes, compañeros únicos y carismáticos, que serán nuestros avatares en la batalla. Aquí ya tenemos un primer giro interesante: no jugamos con la «elegida» de la profecía, sino con el equipo que ella forma. Esto le da un enfoque narrativo distinto, centrado en los lazos, la confianza y la comunidad. No estamos ante un juego que use la historia como una simple excusa para la acción. Todo lo contrario. La trama es el pilar central sobre el que se construye toda la experiencia. Nos situamos en la aldea de Shinju, un lugar tranquilo y profundamente conectado con la naturaleza, cuya paz se ve amenazada por Magatsu, un dios maligno que quiere sumir el mundo en su miasma oscuro y corromperlo todo con sus esbirros, los Magaori.
Su arte de tono pastel captura la belleza de su mundo de fantasía. El estilo artístico es de dibujo a mano con una calidad pictórica, como si estuviéramos jugando dentro de un libro de cuentos o un pergamino japonés antiguo. Los escenarios están repletos de detalles, con fondos que parecen acuarelas y una paleta de colores vibrante y llena de vida que contrasta maravillosamente con la oscura corrupción de Magatsu. Los diseños de los personajes, obra del propio Kameoka, son el alma del juego: expresivos, únicos y rebosantes de personalidad. Cada Guardián es reconocible al instante y su diseño cuenta una historia que iremos descubriendo a medida que desarrollamos sus vínculos al lado de una fogata, mientras el caos descansa.
¿Escenarios? Es un roguelike, copia y pega una capa de entornos diseñados proceduralmente, pero tiene salas especiales con mucho trabajo artístico por detrás. Cómo por ejemplo sus manantiales con estatuas y el agua cristalina que rodea al mismo, mientras la vegetación tiene frondosos bosques. También encontraremos salas de relajación con troncos de bambú separando una habitación de la otra, mientras la calidez de su agua termal difumina suavemente la imagen para dejar paso a la imaginación. Sus combates dejan secuencias de lo más espectaculares, dónde casa elemento se enciende como la pólvora para dejar una estela de intenso calor, ya sea a través del fuego, el veneno, relámpagos o el agua. Me encanta el impacto visual que tiene cada uno de los elementos. Tampoco olvidemos la escala. Sus protagonistas lucen como unos monigotes adorables que parecen salir de un Final Fantasy tradicional, mientras que sus villanos son tan grandes y agresivos que parecen salir de un relato griego. Los magori son criaturas ominosas, coloridas, extrañas y furiosas que no tienen reparo alguno al momento de atacar.
No puedo dejar de mencionar la banda sonora, que corre a cargo del legendario Hitoshi Sakimoto, compositor de obras maestras como Final Fantasy Tactics y Vagrant Story. La música que he podido escuchar en sus primeros tramos es exactamente lo que esperarías de él: épica, emotiva y con una orquestación que pone la piel de gallina, elevando cada momento del juego. Pura crema.





Towa and the Guardians of the Sacred Tree tiene todos los componentes para coronarse como una de las grandes sorpresas del año. Uno de esos juegos que, sin hacer demasiado ruido, podría acabar en muchas bibliotecas. Sigue el arquetipo del roguelike tradicional, pero al mismo tiempo sacude sus cimientos con su arte tan artesanal, y una serie de conceptos originales que dan un soplo de aire fresco a su formula. La dosis de accion que emana su Gameplay y todo el poderío narrativo por detrás lo convierten casi en un JRPG clásico. Entre manos es una experiencia emocionante con mucha accion de por medio. Con mucha estrategia. Con muchos sentimientos. Fue una experiencia relativamente corta, a fin de cuentas, solo se trata de sus primeras horas de juego, pero fue más que suficiente para saber que Bandai Namco tiene un diamante entre sus manos, una joya que no para de brillar y cegar con su intensidad. Por suerte, no queda mucho por su lanzamiento, solo un mes.
