VALOR MORTIS [Análisis]

Título: VALOR MORTIS
Género: Accion.
Desarrollador: One More Level.
Editor: Lyrical Games.
Fecha de lanzamiento: 13/10/26.
Precio: $24,99.
Plataformas: PC, PS5 y Xbox Series.
Disponible en:
Steam.
Review: Realizado en su versión de PC, gracias a una copia de prensa proporcionada por Lyrical Games.

Europa del Este continua demostrando su valor en el mercado, siendo honesto la industria polaca es digna de admirar con referentes como 11bit studios, Bloober Team, CD Projekt RED, Techland y One More Level. Cada uno de ellos ha dejado su huella en la industria con franquicias de primer nivel como The Witcher, Cronos the New Dawn, Frostpunk, Dying Light o Ghostrunner, y eso no es todo. Incluso fueron más lejos al reinventarse y probar suerte en otras áreas 11bit studios lo hizo con “The Thaumaturge” Bloober Team con su Remake de Silent Hill 2, CD Projekt RED con Cyberpunk 2077. A ellos se suma One More Level con su Valor Mortis, un FPP que deja atrás los tejados y las luces de neon del futuro para enviarnos directo al fango y la pólvora del siglo XIX. Se trata de un juego de acción que adapta la mortífera formula de los Soulslike al reconocido formato de Ghostrunner con su camara en primera persona, la accion directa y frenética en sus venas.

¿Su historia? La propuesta nos ubica en una versión alternativa y grotesca de la Europa durante las Guerras Napoleónicas. Asumimos el rol de William, un soldado de la Grande Armée que, tras caer en el frente de batalla, regresa a la vida bajo circunstancias misteriosas escuchando en su cabeza la voz del mismísimo Napoleon. Sin embargo, la Europa en la que despierta no es la que recordaba. Una plaga ha desolado el continente, corrompiendo tanto la naturaleza como los cuerpos y mentes de los soldados, convirtiendo a antiguos aliados en abominaciones sedientas de sangre digno de un film de Body-Horror. A lo largo del viaje conoceremos a diferentes personajes con los que descubriremos más acerca de la plaga, como también con quienes podremos dialogar para dejar salir todos los sentimientos y dudas que nublan el juicio de nuestro protagonista. Existen un puñado de misiones secundarias con las que conoceremos más acerca de aquel mundo envuelto en guerra, y todo el daño colateral dejado atrás por la figura de Napoleon. 

Cabe mencionar que, la historia no busca encandilar con un guion complejo, sino envolver mediante su atmósfera e intriga política y mística. A través de las voces de un reparto estelar —encabezado por Vincent Cassel encarnando a un ambicioso y siniestro Napoleón, y Jennifer English en el papel del enigmático personaje, Verdugo, el juego nos sumerge en una conspiración donde las ambiciones de conquista imperial se entrelazan con pactos de ultra-tumba. Una de sus grandes fortalezas es la narrativa ambiental, el uso del entorno para contarnos sus propias historias y fortalecer aún más su ambientación. Aun así, hubiese preferido que las elecciones que realizamos en la iglesia tuviesen algún que otro impacto en el resultado final, sin embargo, Valor Mortis es un FPP con elementos Soulslike y no un RPG, es importante recordar eso.

Con Valor Mortis, la gente de One More Level ha logrado incorporar con bastante éxito la fórmula soulslike, dando como resultado un FPS de acción bastante competente, a la vez de complicado. Básicamente, es como si Ghostrunner, Dishonored y SEKIRO tuviesen un hijo. Cambia drásticamente la escala de tiempo y las reglas de juego. El movimiento sigue siendo ágil en comparación con otros referentes del género, pero ya no podemos lanzarnos alocadamente hacia adelante. Cada estocada, bloqueo o esquiva consume energía. No hay duda que es un cóctel explosivo, delicioso y funcional que deja un sabor agridulce en el paladar. Entonces, tenemos una cámara en primera persona con un combate basado en los reflejos y el contrata ataque, por lo tanto, podemos equipar una variedad de armas basada en el cuerpo a cuerpo, como ser espadas, sabes y estoques, requiriendo una precisión absoluta en el timing para efectuar parries que dejen vulnerables al enemigo de turno. A ellos se suman las armas de fuego de la época, como pistolas de chispa o mosquetes. Sin embargo, lejos de ser un juego de disparos tradicional, la munición es extremadamente escasa. Las armas de fuego actúan como herramientas de interrupción para golpear puntos débiles, romper la postura enemiga o frenar en seco embestidas mortales. Con este conjunto de armas el juego busca crear un estilo de juego agresivo y dinámico. Sin embargo, no hay que perder de vista los movimientos enemigos, todos ellos tienen un patrón marcado que tendremos que aprendernos si deseamos superar con éxito cada uno de sus enfrentamientos.

Existe una variedad de objetos consumibles y arrojadizos que podemos explotar durante el combate para inclinar la balanza hacia nuestro beneficio. Y eso no es todo, una de las cosas más llamativas es su sistema de magia que usa transmutaciones, por lo tanto, tiene ese espíritu a lo BioShock en el que podemos castear diferentes elementos para usarlos a nuestro favor, ya sea incinerado a los enemigos o jefes para aplicar daño elemental o incluso controlarlos para evitar inmovilizar los por un tiempo. Es un juego que aprovecha muy bien su sistema de magia, pues el entorno tiene toda clase de objetos que podemos explotar para añadir más daño. Además, las transmutaciones no solo funcionan para atacar, sino que son una herramienta vital para navegar por el entorno. Ya sea para colgarse desde encastres hacia otras plataformas o para levantar muros sobre los que echarse a correr. De esta forma, añade una capa extra de complejidad a su fórmula, tanto en los combates como en el plataformeo. Joder, incluso tenemos un jefe final que tiene su propio patio de parkour,

Por desgracia, los bugs y glitchs lo alejan de ser una experiencia del todo fina. He perdido la cuenta de la cantidad de veces que tuve que recargar el punto de control debido a los problemas de comisiones con el entorno o los propios enemigos quedando flotando en una plataforma. Pese a su estado gold temprano, son síntomas que confirman que no paso por los niveles de calidad correspondientes, lo cual lo aleja de ser el juego perfecto que muchos podríamos esperar, (especialmente si consideramos lo preciso que fue Ghostrunner).

Evidentemente, entre sus influencias más evidentes se perciben ecos innegables de Dishonored por la fluidez de su perspectiva en primera persona y el uso simultáneo de magia y acero en la mano izquierda y derecha; la agresividad y el ritmo de Bloodborne; e influencias del diseño de mapas entrelazados tipo Metroidvania al estilo de Dark Souls, a fin de cuentas, tenemos los característicos elementos de progresión como ser los catalizadores; la moneda de experiencia que obtenemos al derrotar enemigos y que sirve para subir de nivel las estadísticas (salud, resistencia, fuerza, capacidad de parry). Los faroles que funcionan básicamente como una hoguera, es decir, en ellas descansamos, mejoramos al personaje y reponemos nuestros elixires de curación, a costa de reaparecer a los enemigos del mapa.

El diseño de niveles es una de sus grandes virtudes, esta Europa apocalíptica luce trágicamente bella. Campos de batalla completamente en ruinas con una presentación visual de escándalo, no se corta en lo más mínimo con el Gore. No tiene miedo en mostrar sangre, vísceras y toda clase de desmembramientos en primer plano con las brutales ejecuciones. Por lo general sus niveles siguen un patrón marcado con áreas parcialmente abiertas dividida por múltiples áreas de interés bloqueadas hasta que habilitamos el atajo de turno. Si bien, su trama central nos lleva de la mano, las misiones secundarias llevan a explorar a fondo cada una de sus regiones, siendo más de diez episodios.  A fin de cuentas, de esa forma explota mejor su diseño con más verticalidad, está repleto de atajos mecánicos (ascensores, puertas atrancadas, escaleras) que reconectan zonas alejadas con las linternas principales. De forma que, deja espacio para afrontar sus encuentros de forma directa o incluso usar el sigilo para realizar bajas furtivas. Sin duda, la esencia de Dishonored está impregnada en cada uno de sus pixeles. Quizás no llega a los pocos de este último, pero sin duda, la influencia está presente y eso muestra su buen pedigree.

¿Gráficamente? Espectacular, Valor Mortis exprime al máximo el UE 5 para mostrar su mejor rostro. Cada una de sus regiones tiene un altísimo nivel de detalle con un sistema de físicas bastante competente, objetos destructibles que podemos usar a nuestro favor para añadir daño ambiental. De esa forma, el entorno se convierte en otra herramienta y no solo en un medio expresivo. Deja postales dignas de un cuadro barroco. Esos campos de batalla con toda la crudeza de la guerra son intimidantes. Los bosques circundantes con toda esa vegetación frondosa exhibiendo las secuelas de una guerra que no parece tener fin. Además, los apretados distritos en la ciudad de los huérfanos dejan ver su peor rostro con casas incendiadas, callejones sucios, polvorientos y con enemigos marchando en cada recoveco. Ni hablar de sus alcantarillas con esa atmósfera asfixiante y sofocante que genera pánico. Aun así, no hay nada como subirse a un risco o uno de sus barcos encallados para observar sus paisajes y la belleza de su naturaleza destruida. Claramente, es un juego que se ve muy bien. Los modelados de los personajes están cargados de detalle y son muy expresivos, con unas gesticulaciones realistas. Los efectos visuales están muy bien conseguidos, con muchas chispas y partículas por detrás para darle ese toque cinematográfico a los momentos más candentes, como las batallas con los Jefes Finales. Por cierto, estos ultimos tienen diseños fenomenales con unas animaciones fluidas. 

¿Rendimiento? He jugado a la versión de PC con un equipo compuesto por un i9 10900 acompañados por una RX 6800 XT y 32GB de RAM. Con sus ajustes gráficos configurados al máximo a una resolución nativa de 1440p tuve una experiencia más bien dinámica con regiones en dónde oscilaban los 30 y 40fps, mientras que otras áreas llegaban incluso a los 60fps. De todas formas, Valor Mortis incluye soporte para escaladores, FSR y generadores de frames por lo que su uso ayuda a incrementar drásticamente el rendimiento sin una pérdida “importante” de calidad visual. La optimización no será de las mejores, pero cumple, siendo la única molestia el cargado de shaders al ejecutar el juego. Aunque los tiempos se reducen drásticamente si lo tenemos instalado en un Nvme. Eso sí, no le faltan Bugs visuales.

Con Valor Mortis One More Level ha mostrado su capacidad para re-inventarse sin perder una pizca de su identidad. El cambio de ritmo no esta nada mal, al contrario hace que miremos con mayor atención cada uno de sus pequeños detalles. Su ambientación de suspenso con esa predilección hacia el body-horror no está nada mal. Deja volar la imaginación con una vuelta de tuerca inusual a la era napoleónica tejiendo un espiral macabro simplemente maravilloso. Graficamente es toda una bestia que lleva al limite el UE 5, haciendo sudar incluso a los equipos más potentes. Pese a su lluvia de aciertos, no esta exento de irregularidades; fallos de localizaciones, problemas de colisiones, bugs y fallos gráficos. Además, el balance de los Jefes Finales no es del todo fino. Aun así, considero que, es un juego que no debería faltar en la biblioteca de ningun fanático de los Souls o cualquiera que disfrute de un buen reto.

Puntuación: 4 de 5.
  • Llevar la formula de Ghostrunner a un Souls, es todo lo que esta bien.
  • Una ambientación muy cuidada con un apartado artistico fenomenal.
  • Diseño de escenarios y el uso de la verticalidad para la navegación.
  • Jugablemente es todo un orgasmo, con un combate preciso y salvaje.
  • La influencia de Bioshock, Dishonored o SEKIRO esta presente.
  • Visualmente luce muy bien, en especial sus personajes.
  • Problemas técnicos, esta plagado de bugs.
  • Algunos picos de dificultad que demandan una precisión absoluta, aunque las transmutaciones estan algo rotas.

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